Rehabilitación
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Agentes Físicos Terapéuticos
PARTE 8. FOTOTERAPIA
Capítulo 28. Radiación ultravioleta
Objetivos
Definición de la radiación ultravioleta
Clasificación de los rayos ultravioleta
Efectos biofísicos de los rayos ultravioletas
Efectos biológicos de los rayos ultravioletas
Indicaciones y contraindicaciones para la aplicación de rayos ultravioletas
Efectos adversos
Metodología de aplicación de radiación ultravioleta
Preguntas de comprobación
Referencias bibliográficas

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Efectos adversos

En los cambios que ocurren durante el daño por exposición desmedida a los rayos UV, aparece una depleción de células de Langerhans y, consecuentemente, una disminución significativa de la respuesta inmune de la piel. El eritema puede ser inmediato o en las horas que siguen a la exposición, progresivamente aumenta y aparecen signos inflamatorios, de irritación y edema, asociados. Si la exposición fue intensa, ocurre descamación de la epidermis superficial. Se estimula la lámina basal para recuperar la zona de lesión. Los efectos de reacción por exposición a rayos UV, acumulados a largo plazo, dan lugar al fenómeno denominado fotoenvejecimiento de la piel. En alguna literatura se llama piel de “cuello de granjero”. Este fenómeno está caracterizado por un engrosamiento e hiperplasia de la piel, deshidratación, falta de flexibilidad e incremento de invaginaciones o arrugas. Según Walker et al.30 cursa con una hiperproducción de fibra colágena de mala calidad, que además se estructura de manera desorganizada.

La aplicación de radiación UV puede generar también respuestas anormales de la piel como son:

  • Respuesta idiopática adquirida (prurito actínico y urticaria solar).

  • Fotodermatosis por reparación de defectos en el ADN (xeroderma pigmentario).

  • Fotosensibilización por drogas o químicos exógenos (reacciones excematosas).

  • Dermatosis exacerbadas por rayos UV (acné, herpes simple y psoriasis),30,31

  • Inflamación oftálmica (conjuntivitis por UV-B y UV-C, fotoqueratitis), para el aparato ocular, la longitud de onda de 270 nm es la más dañina.

  • Cataratas por rayos UV-A, según Honigsmann et al.32

Rayos UV y cáncer

La radiación UV-B es la más involucrada no solo en la génesis, sino en la promoción de lesiones neoplásicas de la piel. Se produce por una alteración directa a nivel del ADN. Las exposiciones repetidas pueden desarrollar una queratosis actínica, la cual puede luego convertirse en un carcinoma de células escamosas (SCC). Además, las mutaciones celulares derivadas de la exposición a rayos UV están asociadas con el desarrollo del carcinoma de células basales (BCC). Otra lesión que ha sido relacionada es el melanoma maligno. Para los fisioterapeutas es muy importante conocer que ha sido determinada la exposición a la luz solar, como la principal causa de estas mutaciones, mucho más que el riesgo a la exposición de índole terapéutica con los rayos UV, según plantean Langley et al.33

Para el carcinoma de células escamosas, se describe un índice de metástasis del 5 % de los casos, pero en el caso del melanoma maligno, las metástasis se describen en un alto porcentaje de los pacientes. Sin embargo, para esta temible entidad, el rango de cura sobrepasa el 95 % con la detección precoz y el tratamiento.

Recientemente, ha sido sugerido que el componente UV-A de la luz solar, posee más riesgo de estimular la aparición de un melanoma maligno. Esto se debe a una mayor penetración de estas longitudes de onda y la posibilidad de “llegar” con mayor energía hasta los melanocitos y las células basales.34,35

Sustancias fotosensibilizantes

Un acápite muy importante a tener en cuenta cuando se trabaja con radiación ultravioleta, es la existencia de un grupo de drogas que se comportan como sustancias fotosensibilizantes (Cuadro 28.1). Se destacan algunas con las que se está acostumbrado a trabajar a diario y no siempre se advierte al paciente de los riesgos de exponerse al sol, mientras las está consumiendo. Se mencionan como efectos adversos, pero en realidad también se pudieran ubicar dentro de las precauciones. Se trata de sustancias que aceleran o a agravan los efectos de la radiación y, por tanto, pueden provocar efectos adversos.36

Cuadro 28.1. Ejemplos de drogas fotosensibilizantes


Los furocumarínicos son un grupo especial de componentes que existen de manera natural en el limón, el perejil y la espinaca. Son también encontrados como componentes de perfumes y fragancias cosméticas. Actúan como sensibilizadores a los rayos UV-A y UV-B. Estas sustancias son fotomutagénicas; en especial asociadas a rayos UV, producen un daño genético mucho mayor que el de los rayos UV por sí solos. De manera que estas sustancias se han asociado a un incremento del riesgo de malignidad y carcinogénesis. Debido a su existencia natural en muchos productos, en algunos casos, se ha podido encontrar furocumarínicos en lociones que se venden para protección solar. Por el peligro que esto representa, la Comisión Europea ha limitado por bioseguridad, el contenido de estas sustancias en productos cosméticos a una parte por millón.37