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Enfermería
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Historia de la Enfermería
Dedicatoria
Introducción
Un peque?o avance de las respuestas de la historia:?por qué usan cofia las enfermeras?
Prácticas de enfermería en la Edad Antigua
Prácticas de enfermería en la Edad Media
Enfermería en la Edad Moderna
Florence Nightingale y el surgimiento de la enfermería profesional
Enfermería en la Época Contemporánea
Prácticas curativas en América
Fundación de los primeros hospitales y escuelas de medicina durante la colonización espa?ola
Prácticas de enfermería en el continente americano
Prácticas de enfermería en Cuba
Primera intervención y ocupación norteamericana en Cuba
Enfermeras del ejército interventor norteamericano
Fundación de las primeras escuelas de enfermeras (1899-1901)
Primeras graduaciones de enfermeras
Enfermeras cubanas en la segunda intervención norteamericana
Liderazgo de las enfermeras cubanas
Figuras destacadas de la enfermería cubana
Enfermeras cubanas en el primer cuarto del siglo XX
Enfermería cubana en el período 1925-1940
Constitución del 40 y sus efectos en la profesión de enfermería
Enfermería a partir del triunfo de la Revolución cubana
Consideraciones finales
Referencias bibliográficas
OTRAS FUENTES BIBLIOGRÁFICAS CONSULTADAS

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Fundación de las primeras escuelas de enfermeras (1899-1901)

El gobierno interventor encontró en más de un hospital verdaderas muestras de inmoralidad y desaseo. No se evitaba la propagación de las enfermedades. En muchos lugares, teniendo costosos equipos para desinfectar las ropas, no los usaban. El agua sucia, procedente de los ba?os y lavanderías, se dirigía directamente a la calle. En algunos hospitales se lavaba la ropa en los ríos. Sin embargo, la mayoría de los hospitales estaban bien situados, bien construidos y tenían buen aspecto. Entre ellos, el de Nuestra Se?ora de las Mercedes, en La Habana, era el mejor. Era un edificio moderno y relativamente nuevo.

Estaba construido por el modelo de un hospital inglés. En los primeros momentos de la ocupación militar norteamericana era el único que podía recibir o asistir enfermos procedentes de los Estados Unidos.

Este hospital era el continuador de aquel que se fundara, a mediados del siglo XVII, en un edificio situado entre las calles de Empedrado, San Juan de Dios, Habana y Aguiar. *Esta nueva etapa del hospital contaría con médicos internos tales como Raimundo García Menocal y García Menocal, Enrique Nú?ez, Gabriel Casuso y Díaz Albertini, entre otros.


* A mediados del siglo XIX comienza a gestarse la idea de construir un nuevo edificio para el Hospital de San Juan de Dios. El edificio fue entregado en octubre de 1969 y en 1877 el
Municipio entrega a la Junta General de Beneficiencia el manejo del hospital. El 6 de junio de ese a?o se anuncia la plantilla de trabajadores, en la que figuran 18 Hijas de la Caridad, a $216.
Cada una $3 888 anual. Entre los empleados subalternos se relacionan practicantes de Farmacia, Medicina y Cirugía, pero no enfermeras. Abrió sus puertas, en su nueva ubicación, conocida entonces como batería de Santa Clara, en el Vedado (en los terrenos que hoy ocupa «Coppelia») el 8 de febrero de 1886.


En la crisis de los hospitales, prácticamente al inicio de la ocupación norteamericana, el Mayor L. S. Greble, Jefe del Departamento de Beneficencia y Sanidad utilizó los servicios de la se?ora Quintard y los de Sara Henry, dos de las enfermeras que habían venido acompa?ando al ejército interventor, y las nombró Inspectoras Especiales de Hospitales a fin de establecer en Cuba escuelas prácticas para enfermeras. Esas dos enfermeras, en su calidad de Inspectoras Especiales, echaron los cimientos para la organización de la escuela práctica cubana y durante 1899 y 1900 se hicieron muchos nombramientos, tanto de enfermeras procedentes del Ejército, como de los Estados Unidos directamente.

Formando parte de las medidas tomadas por el gobierno de los Estados Unidos para proteger la higiene de sus puertos,129 y con ello la salud de su población -especialmente la del sur, más en contacto a partir de entonces con Cuba-, se funda la primera Escuela de Enfermeras, la que, junto a las seis restantes que se fundarían entre 1900 y 1901, estarían encargadas de formar este recurso humano, verdaderamente necesario para el mejoramiento de las condiciones de la sanidad cubana. Un poco antes se había hecho el primer intento de creación de una Escuela similar, por el Dr. Raimundo García Menocal y García Menocal, en su Clínica Habana, que había inaugurado en mayo de ese a?o; pero a los tres meses fracasó el propósito.

Fue así como el 23 de agosto de 1899 se inauguró, en el Hospital Nuestra Se?ora de Las Mercedes, bajo la dirección médica del Dr. Emiliano Nú?ez de Villavicencio y Álvarez -quien había sido deportado por Espa?a a los territorios occidentales de África y había regresado al país ante la derrota de la metrópoli- la primera escuela preparatoria, con siete alumnas, bajo la dirección de Mary Agnes O´Donnell. A partir de ese momento fueron fundándose el resto de las Escuelas de Enfermeras hasta llegar al número de siete en todo el país.

Las primeras Escuelas de Enfermeras fundadas en Cuba130 surgieron en el siguiente orden:

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Hospital Nuestra Se?ora de las Mercedes (21 de agosto de 1899), con capacidad para 30 estudiantes, bajo la dirección de Mary Agnes O´Donnell.
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Hospital Civil de Cienfuegos. (Marzo de 1900), con Jeannette Byers como Superintendente. Luego, en 1907, al ser ésta trasladada al Hospital Civil de Santiago de Cuba y su Escuela de Enfermeras, ocuparían esa responsabilidad, en forma sucesiva, Genevieve Russell y Sara Henry. Esta última había sido nombrada por el Mayor Greble, junto con la se?ora Quintard, Inspectora Especial de Hospitales.

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Hospital Número Uno de La Habana. (septiembre de 1900), con capacidad para 40 alumnas, bajo la Superintendencia de Gertrude Moore, quien fuera sustituida en enero del a?o siguiente por la se?orita Holmes, para poder pasar a ocupar la Superintendencia de la Escuela de Enfermeras de Santiago de Cuba. A esta última la sustituiría Eugenie Hibbard, procedente de la Escuela de Enfermeras de Matanzas, quien ocuparía el cargo en el Hospital Número Uno hasta que, a fines de 1902, solicitó la cancelación de su contrato y fue entonces sustituida por Elizabeth Walker, quien ostentaría el cargo unos meses, a partir del 31 de enero de 1903, para luego pasar al Hospital de Dementes de Cuba como Superintendente, de cuya Escuela de Enfermeras fue su fundadora.
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Hospital Santa Isabel y San Nicolás, de Matanzas (octubre de 1900), con capacidad para 30 alumnas, bajo la dirección de Eugenie Hibbard, quien fue sustituida en 1902 por Mary Mc Cloud, cuando la primera tuvo que asumir igual cargo en el Hospital Número Uno.
- Hospital de Puerto Príncipe, hoy Camagüey (noviembre de 1900), con la se?orita Mitchell como Superintendente, a quien sustituiría posteriormente Mary Pearson, en enero de 1903.
- Hospital General Remedios. (noviembre de 1900), bajo la dirección de la se?orita Sampson.
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Hospital de Santiago de Cuba. (enero de 1901), con Gertrude Moore como Superintendente, a quien sustituiría más tarde Mary Louise Brakemier y, posteriormente, a ésta la sucedería Jeannette Byers, procedente del Hospital Civil de Cienfuegos.

En noviembre de 1900 había sido fundada, en Remedios, una Escuela Vocacional sui géneris. Se trataba de una escuela para ni?as y adolescentes, procedentes del "Hogar de Ni?os", con la intención de proporcionarles una preparación teórico-práctica que contribuyera a orientar la vocación de las referidas ni?as hacia la profesión de enfermería.

Esta escuela fue fundada por Ida Batcher, una de las enfermeras estadounidenses que vinieran a Cuba con el Ejército Interventor Norteamericano.

El Plan de Estudios y los Programas fueron elaborados por las se?oras Quintard y Hibbard,131 ayudadas por los Doctores M. Delfín, Mu?oz y Diago, estos dos últimos directores de los Hospitales Nuestra Se?ora de las Mercedes y Número Uno, respectivamente. El Folleto con las Conferencias y el Documento sobre las Ordenanzas de las Enfermeras fueron elaborados por Mary A. O´Donnell. Fue utilizado también el Manual para Enfermeras, de Isabel Adams Hampton,132 maestra canadiense que se formó como enfermera en Estados Unidos, donde desarrolló su destacada actividad como educadora de enfermería, aunque también extendió su obra a otros países de América. El Dr. Carlos Eduardo Finlay Shine, hijo del sabio cubano, estuvo encargado de los Programas de 1ro y 2do. A?os de Práctica Quirúrgica y las Conferencias de esas asignaturas. Allí conocería a las hermanas Seigle Comesa?as, la mayor, Rosa, estaría entre las primeras 7 enfermeras graduadas; la menor, María,133 que se encontraba cursando el 2do. A?o en esos momentos, se convertiría a?os más tarde en su esposa.133

Este era el primer trabajo, en gran escala, que las enfermeras norteamericanas llevaban a cabo fuera de su país. Cerca de 75 enfermeras norteamericanas formaron parte de esta empresa. En la lista oficial, en 31 de diciembre de 1901, se citaban 37 enfermeras destinadas a los hospitales, como Jefas de Enfermeras, Superintendentes o Inspectoras de Escuelas.134