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Enfermería
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Farmacología en el Proceso de Atención en Enfermería
Parte I. Farmacología general
Capítulo I. Generalidades. Farmacología y el Proceso de Atención en Enfermería(PAE)
Capítulo 2. La administración de los medicamentos y sus formas farmacéuticas
Capítulo 3. Farmacodinámica y farmacocinética
Capítulo4. Farmacología del sistema nervioso autónomo y mediadores químicos
Capítulo 5. Reacciones adversas, farmacovigilancia e interacciones medicamentosas

Disponible libro a texto completo en versión pdf

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Dra. María de los Ángeles Pe?a Machado

El profesional de enfermería ocupa gran parte de su jornada laboral en la administración de medicamentos, para ello, en la valoración debe explorar el sitio de administración adecuado y las dificultades que pueda presentar el paciente; en la intervención debe verificar la indicación, hacer conversiones si fuera necesario para el cálculo de la dosis, planificar un horario aceptable, realizar la dilución y preparación del fármaco, para finalmente poder ejecutar la acción de forma óptima. Como parte de la educación al paciente en muchas ocasiones debe orientarlo para que el mismo consuma correctamente en su hogar los fármacos indicados por el médico.

El presente capítulo se referirá a los conceptos esenciales para garantizar que la administración de medicamentos cumpla su cometido al lograr los objetivos terapéuticos que se persiguen de los tratamientos farmacológicos. Es muy importante que el medicamento indicado sea el adecuado, pero no vale de nada si no se administra correctamente. Se tratarán además algunos elementos necesarios para situaciones especiales que se presentan al personal de enfermería en relación con este tema.

En el sector farmacéutico el término medicamento también se define como una o varias sustancias, simples o compuestas, preparadas para su uso medicinal, tanto si proceden del reino mineral, vegetal o animal, como si se trata de productos sintéticos, dispuestos en envases, después de haber pasado por manipulaciones galénicas o industriales, controles adecuados, inscriptos en los registros farmacéuticos y autorizados para ser dispensado al público.

Para que el principio activo de un medicamento pueda ser administrado a un paciente en la dosis y por el tiempo necesario debe preparase una formulación o forma farmacéutica; estas de acuerdo a su aspecto físico pueden ser sólidas, semisólidas, liquidas o gaseosas, contienen además otras sustancias auxiliares, también llamados vehículos, excipientes o aditivos, los cuales no poseen actividad terapéutica pero tienen diversas funciones como:

- Modificar los caracteres organolépticos (color, sabor y olor).

- Estabilizar el medicamento, evitando su deterioro a corto plazo.

- Facilitar la llegada del medicamento al sitio de absorción.

Algunas formas farmacéuticas se preparan siguiendo las instrucciones descritas en las farmacopeas y se les denomina galénicas; otras se elaboran en la industria farmacéutica, por lo que reciben el nombre de formas industriales.

Existen formas farmacéuticas de preparación extemporánea que consisten en una parte sólida y otra líquida que deben mezclarse y, debido a su escasa estabilidad, administrarse dentro de un lapso de tiempo determinado. Ejemplo: penicilina cristalina. Otra variante son las asociaciones a dosis fijas, donde una formulación contiene 2 o más principios activos, su uso solo se recomienda cuando su eficacia supera la administración de los mismos por separado. Ejemplo: cotrimoxazol, levodopacarbidopa.

Los medicamentos, aunque se hayan preparado en formulaciones como se vio anteriormente, pueden sufrir descomposición por la humedad (higroscópicos), el calor (termolábiles), la luz solar (fotosensibles), o evaporarse (volátiles).

También pueden contaminarse por microorganismos, algunos constituyen verdaderos medios de cultivo, un ejemplo de ello son los frascos de seroalbúmina, plasma, hidrolizado de proteínas o soluciones de aminoácidos no deben administrarse después de 4 h de perforado y los de dextrosa después de 12 h.

Para evitar su contaminación se guardan en envases bien tapados; hay 2 tipos de envases: el interior (está en contacto con el medicamento) y el exterior (contiene al envase interior). Estos identifican el medicamento por su nombre y el lote, número de serie que identifica el conjunto de envases finales (llenos y herméticamente sellados), provenientes de un volumen mayor del producto medicamentoso, preparado y distribuido homogéneamente en una sola sección de trabajo. Además, en ellos se indica la fecha de vencimiento, de expiración o de caducidad, que es el tiempo de vida útil de un medicamento a partir de su fecha de fabricación, siempre que se mantengan las condiciones de almacenamiento recomendadas, es decir, se especifica el mes y a?o límite hasta los que se puede usar.

Esta fecha es válida mientras el producto esté almacenado en su frasco o estuche original sin abrir, una vez abierto el envase el fármaco debe consumirse en un corto plazo. Al rebasar la fecha de vencimiento, el medicamento puede deteriorarse, cambiar su potencia o provocar efectos secundarios, ej. las tetraciclinas provocan el síndrome de Fanconi.

A veces, el deterioro se puede reconocer a simple vista, pero lamentablemente no siempre es así; puede manifestarse por el cambio de su aspecto: color, olor, aparición de manchas, fraccionamiento, precipitados, etc.

Como se mencionó anteriormente, los medicamentos pueden alterarse por la exposición a la luz, un exceso de calor, de frío o de humedad, por ello en los envases también aparecen las condiciones que se requieren para su conservación y almacenamiento.


Vías de administración

Cuando existe la necesidad de indicar un tratamiento farmacológico, debe definirse a través de cuál vía se va administrar el medicamento para obtener el efecto deseado, en esta elección van a influir varios factores como la edad del paciente, las características de la enfermedad (si es grave o no y si es aguda o crónica) y las formas farmacéuticas disponibles del medicamento.

Usualmente, los fármacos se administran al organismo con el propósito de obtener un efecto terapéutico local o tópico (en el sitio de aplicación) o sistémico (en un sitio diferente al de aplicación); sin embargo, la vía usada no siempre define el resultado terapéutico, como puede ocurrir en las siguientes situaciones:

- Al aplicar anestésicos locales por vía subcutánea para suturar una herida o la administración de insulina por la misma vía para tratar la diabetes    mellitus.

- Con la administración rectal de supositorios de glicerina para promover la defecación o de supositorios de dipirona para tratar la fiebre.

- El efecto local de los broncodilatadores inhalados, como el salbutamol en los pacientes asmáticos y el sistémico del oxígeno o los anestésicos    generales inhalados.

En dependencia de la vía utilizada para administrar un fármaco, puede modificarse su efecto terapéutico como ocurre con la lidocaína, que por vía tópica y subcutánea se emplea como anestésico local, sin embargo, por vía intravenosa puede ser utilizada como antiarrítmico.

Las vías de administración se pueden agrupar en:

Entérica: a través del tubo digestivo.

Parenteral: utilizando inyecciones.

Inhalatoria: a través de las vías respiratorias.

Cutánea: a través de la piel, para ejercer su acción tópica.

Mucosas: en las mucosas de los orificios naturales, exceptuando los del tubo digestivo.

Percutánea: a través de la piel, para ejercer su acción en otro sitio.

Vía entérica

La entrada del medicamento al organismo se produce a través del tubo digestivo, esta vía incluye la administración oral o bucal, la sublingual y la rectal.

Administración oral

Es la forma más fisiológica de introducir sustancias medicamentosas en el organismo, se administra por la boca e implica su deglución. La mayor parte de los fármacos se absorben en el intestino delgado, algunos pueden absorberse en el estómago y en el colon, y en pocos casos la absorción es escasa o nula, pero se administran porque se persigue un efecto local a nivel del tracto gastrointestinal.

Ventajas:

- Es una técnica sencilla, cómoda, no dolorosa, segura y económica.

- En la mayoría de los casos permite la autoadministración del preparado farmacéutico, porque no requiere de técnicas especiales para su    aplicación.

- En caso de sobredosis, parte del medicamento que permanezca en el estómago puede eliminarse mediante lavado gástrico.

Desventajas:

- No puede emplearse en caso de urgencia o cuando se requiera un efecto rápido, porque el efecto del medicamento no aparece rápidamente.

- Algunos medicamentos tienen sabor desagradable o producen irritación.

- Debe especificarse la relación con las comidas, ya que los alimentos pueden modificar, aumentando o disminuyendo, la absorción de muchos    medicamentos.

- Algunos medicamentos son destruidos por los jugos digestivos o inactivados en su paso a través de la mucosa intestinal y a través del hígado (efecto   de primer paso).

- No se puede emplear en caso de personas con vómitos, alteración de la conciencia, con dificultades en la deglución o peligro de     broncoaspiración.

- Para la administración oral las formas farmacéuticas se agrupan en formas orales líquidas y sólidas. En la Fig. 2.1, se muestran formas     farmacéuticas  para la vía oral.

Fig. 2.1. Formas farmacéuticas para la vía oral.

Formas orales líquidas:

Solución

Extractos

Emulsión

Elixir

Suspensión

Tinturas

Jarabe

Gotas

En las soluciones, las partículas disueltas en el vehículo no se pueden observar, ya que están mezclados homogéneamente.

Las emulsiones y las suspensiones contienen una fase no disuelta observable de aspecto turbio o lechoso, esa fase es líquida en la emulsión y sólida en la suspensión. Si la suspensión es muy densa se le denomina magma o leche y cuando las partículas están hidratadas se les llama gel. Las suspensiones o emulsiones deben agitarse hasta que tenga un aspecto uniforme, de lo contrario se administrarán dosis insuficientes o excesivas.

Un jarabe es una solución acuosa concentrada más del 80 % de sacarosa y agua en cantidad suficiente para 100 mL, se utilizan como correctivos del sabor o para mantener en suspensión sólidos insolubles.

Los extractos son concentrados de principios activos de sustancias naturales, incluyen los elíxires y las tinturas. En los primeros, el vehículo del principio activo es hidroalcohólico, generalmente con un 25 % de alcohol edulcorado, para enmascarar el olor y sabor de algunos medicamentos. Las tinturas contienen más de un 50 % de alcohol.

También existen las gotas orales, donde el principio activo está más concentrado.

Los fitoterapéuticos o medicamentos herbarios suelen administrase en extractos acuosos como infusiones, cocimientos o decocciones, maceraciones y tinturas. En las infusiones se a?ade el material vegetal, fundamentalmente las partes blandas como el follaje, previamente lavado al agua hervida, por ejemplo tilo. No sucede lo mismo en las decocciones o cocimientos, a los que se agregan las partes duras del material vegetal, como tallos, cortezas, raíces y semillas, se hierven en agua por 5 a 10 min, en ambos casos se tapa, se deja refrescar y después se filtra. Los apifármacos se preparan teniendo como base la miel o la jalea real.

Formas orales sólidas:

Comprimidos

Granulados

Cápsulas

Liofilizados

Polvos

 

Los comprimidos contienen uno o varios principios activos, pueden estar destinados a ser deglutidos, masticados o disueltos lentamente en la boca, con el objetivo de actuar localmente sobre la mucosa o a disolverse previamente en agua efervescente, algunos pueden venir ranurados para ser fraccionados.

Las grageas son comprimidos recubiertos con azúcar o un polímero para enmascarar el sabor y olor o proteger al principio activo, suelen ser más fáciles de deglutir.

Los comprimidos con cubierta entérica pueden resistir la acción del pH ácido de las secreciones del estómago, para pasar al intestino delgado, donde después de desintegrarse deben absorberse.

Las cápsulas pueden ser rígidas o duras, constan de dos medias cápsulas cilíndricas que se cierran por encajado de ambas y contienen al principio activo. Las blandas son muy empleadas para la administración de líquidos oleosos, tienen una cubierta de una sola pieza de diferentes formas, si son redondas se denominan perlas.

En la Fig. 2.2, se pueden observar cápsulas y comprimidos para la vía oral.

Fig. 2.2. Cápsulas y comprimidos para la vía oral.

Los polvos y los granulados se usan para preparar soluciones extemporáneas, tienen la desventaja de errores en la dosis; si se mezclan con un líquido y no se disuelven bien, se incrementa el error.

Los comprimidos, grageas y cápsulas rígidas pueden ser de liberación inmediata o retardada cuando contienen sustancias auxiliares que modifican la velocidad o el sitio de liberación de los principios activos. Tienen la ventaja de que los intervalos de administración se acortan o prolongan, de acuerdo a las necesidades del paciente.


Administración sublingual

Consiste en la colocación del medicamento debajo de la lengua, donde debe mantenerse el mayor tiempo posible sin tragar saliva hasta su absorción, no debe deglutirse para obtener el efecto deseado.

Al ser esta un área muy vascularizada, se produce una buena absorción de los medicamentos muy liposolubles; por otra parte, el sistema venoso de la boca drena en la vena cava superior, por lo que se evita la biotransformación inicial que reduce la biodisponibilidad de algunos fármacos cuando éstos se administran por vía oral (efecto del primer paso). Se utiliza para administrar nitroglicerina en pacientes con angina y para los remedios homeopáticos, estos últimos forman parte de la medicina tradicional o complementaria y se preparan a partir de sustancias de origen animal o vegetal, a altísimas diluciones.

Ventajas:

- Es una técnica sencilla, cómoda, no dolorosa.

- Permite la autoadministración del medicamento.

- El efecto es más rápido que por vía oral.

- Si el efecto es muy intenso, puede eliminarse el medicamento de la boca.

Desventajas:

- Sólo pueden administrarse medicamentos liposolubles para garantizar el efecto deseado, a partir de la absorción de pocas moléculas.

- Algunas características físico-químicas de los fármacos, como acidez, mal sabor y otras, limitan el número de medicamentos que se administran por    esta vía.

Para la administración sublingual, las formas farmacéuticas utilizadas son los comprimidos, las gotas y los aerosoles.

Administración rectal

Por esta vía se coloca el medicamento en el interior del recto. Se emplea con el objetivo de ejercer acción local, como es el caso de los anestésicos, o producir efectos sistémicos después del proceso de absorción, por ejemplo medicamentos antipiréticos; pero también es empleada para provocar por vía refleja la evacuación del colon, una muestra de ello son los supositorios de glicerina. Es una vía por la que además se administran productos para hacer estudios radiológicos contrastados.

La absorción es rápida, ya que en esta zona existe una rica vascularización, aunque no es tan regular ni completa como en la vía oral, debido a que la superficie de absorción es más reducida y puede afectarse la disolución de las formulaciones sólidas. A esto se suma que las heces presentes en el recto también dificultan el proceso de absorción y si el paciente no retiene el medicamento o si el medicamento provoca la defecación, esta se interrumpe. Por otro lado, los microorganismos presentes pueden producir la degradación local del fármaco.

El hecho de que las venas hemorroidales inferiores drenen hacia la vena cava inferior hace que se evite parcialmente el efecto del primer paso hepático.

Ventajas:

- La absorción es más rápida que por vía oral, especialmente para las preparaciones líquidas.

- No es dolorosa.

- Puede emplearse en situaciones en que la vía oral no se pueda utilizar, como es el caso de medicamentos que se destruyen en el estómago y/o    intestino, casos en que este órgano esté lesionado (gastritis, úlceras), en pacientes con vómitos o inconsciencia.

Desventajas:

- La absorción es irregular e incompleta.

- No es cómoda como la vía oral.

- En casos de fisura anal o hemorroides inflamadas, se dificulta o impide el empleo de esta vía.

- En pacientes con diarreas no se puede emplear.

Las formas farmacéuticas disponibles para la vía rectal son los supositorios, las pomadas y los enemas.

Los supositorios son preparados de forma sólida, en forma de huso o de bala constituida por una base fusible a la temperatura natural del cuerpo que contiene los principios activos. En la Fig. 2.3 se muestran supositorios para la vía rectal.

Fig. 2.3. Supositorios para la vía rectal.

Las pomadas son formulaciones semisólidas que contienen el principio activo en una base apropiada; suelen utilizarse en la mucosa anal, en patologías como las hemorroides y fisuras anales.

Los enemas son soluciones o dispersiones que pueden contener o no fármacos, si lo contienen el objetivo es retener por un tiempo el medicamento en el recto, lo cual no es necesario si están destinados a lograr la evacuación intestinal.


Vía parenteral

Este término incluye todas las vías de administración que requieran una inyección o canalización para introducir el fármaco en el organismo, atravesando una o más capas de la piel.

Existen varias categorías principales de inyección parenteral, las de empleo más común: intravenosa o endovenosa, intramuscular, subcutánea o hipodérmica e intradérmica y otras de uso en situaciones especiales: intratecal, epidural, intraarterial, intraarticular, intraperitoneal, intraósea.

En la tabla 2.1, se presentan los tipos de agujas más empleadas en la administración de los tratamientos parenterales.

Tabla 2.1. Tipos de agujas más empleadas en la administración de los tratamientos parenterales.

El calibre se refiere al diámetro de la aguja y viene medido en "números G": a mayor calibre, menor "número G".

La longitud variará según el número de capas de tejido a atravesar: a mayor número de capas, mayor longitud de la aguja. Su elección también estará condicionada por el tipo de paciente a tratar: adultos, lactantes, escolares, adultos con poca masa muscular, etc.

El bisel habla del ángulo de la punta de la aguja, que es el que va a determinar el tipo de corte que se producirá en el momento en el que se atraviese la piel o la mucosa. El bisel puede ser largo (la aguja es más puntiaguda), medio o corto (la aguja es menos puntiaguda, con un ángulo de 45?).

Las formas farmacéuticas destinadas a estas vías reciben el nombre de inyectables y se envasan en recipientes que tienen diferentes capacidades como ampolletas, bulbos y frascos de suero. En la Fig. 2.4, se pueden observar formas farmacéuticas para la vía parenteral.

Fig. 2.4. Formas farmacéuticas para la vía parenteral.

Ventajas:

- Es la forma más precisa de administración de medicamentos, ya que permite conocer con exactitud la cantidad de medicamento administrada.

- Su administración no depende de la conciencia o juicio del paciente.

- Es muy útil cuando la vía oral no puede emplearse o cuando se trata de principios activos que no se absorben por esta vía.

Desventajas:

- Es invasiva, por lo que puede provocar ciertos riesgos al establecer una vía de comunicación con el exterior.

- Es costosa, ya que requiere además del medicamento de: antiséptico, jeringuillas, agujas, gasas o algodón, guantes y, si la vía es la intravenosa, se    a?adirán el equipo de perfusión, el torniquete y los sistemas de fijación.

- Todo el material debe ser desechable y aquél que precise estar estéril debe de venir envasado adecuadamente.

- Requiere de una jeringuilla, una aguja, un personal para su aplicación y de condiciones asépticas que garanticen la seguridad del paciente.

- Es dolorosa.

En la Fig. 2.5, se muestra una representación esquemática de algunas variantes de administración parenteral y sus diferencias.

Fig. 2.5. Representación esquemática de algunas variantes de administración parenteral y sus diferencias.

Administración intravenosa

Por esta vía el medicamento se introduce directa-mente en la circulación eliminando de esta forma el paso de absorción, por lo que permite, de forma rápida, obtener altos niveles del medicamento en sangre y la hacen de elección en casos de urgencia.

Los sitios de inyección intravenosa, en orden de preferencia, incluyen a las venas de la cara dorsal de las manos, la fosa antecubital de la mu?eca, de la cara ventral del antebrazo, la subclavia, la yugular externa e interna y las venas superficiales de las piernas y pies, aunque en estos últimos el riesgo de tromboflebitis y embolismo es mayor, por lo que solo se usarán cuando otros sitios no pueden ser empleados. En lactantes, las del cuero cabelludo, en el neonato la umbilical. El sitio debe alternarse si los tratamientos son a largo plazo y evitarse los puntos situados sobre las articulaciones.

Ventajas:

- Es el método más rápido para introducir un medicamento en la circulación, lo que permite obtener un inicio de acción inmediato.

- La entrada del medicamento puede controlarse, se puede suspender su administración si aparecen efectos indeseables.

- La dosificación es precisa, garantiza niveles sanguíneos constante del fármaco.

- Pueden administrarse grandes volúmenes a velocidad constante.

- Es útil para medicamentos que son muy dolorosos, irritantes o de absorción errática por la vía intramuscular (ejemplo: diazepam).

Desventajas:

- La administración muy rápida puede conllevar a la aparición de efectos indeseables, que en muchos casos suelen ser graves o mortales, debido   a las    altas concentraciones que se alcanzan en el plasma y en tejido y el hecho de que una vez inyectado el medicamento no puede retirarse de   la    circulación.

- Si se produce extravasación de líquidos irritantes en tejidos extravasculares, pueden aparecer efectos indeseables como inflamación, dolor,    necrosis.

- Puede producirse fiebre por pirógenos.

- Se pueden producir incompatibilidades si se mezclan varios productos.

- No se puede emplear soluciones oleosas o suspensiones.

- La entrada accidental de aire puede provocar un embolismo.

Los preparados para esta vía se pueden administrar de 3 formas: infusión continua, infusión intermitente o inyección directa intravenosa (bolo intravenoso).

El objetivo en la infusión continua es mantener una concentración plasmática constante, puede hacerse mediante goteo o empleando una bomba de infusión.

La infusión intermitente se emplea en el caso de fármacos inestables en solución o cuando los niveles séricos o los tisulares del fármaco no se alcanzan de modo adecuado si se administra infusión continua.

El objetivo del bolo intravenoso es obtener rápidamente el nivel requerido del fármaco en plasma; siempre que sea posible debe utilizarse una vena distinta de la que se está administrando una infusión y salvo excepciones debe administrarse muy lentamente.

La infusión continua implica menos manipulación que la intermitente y provoca menos irritación que la inyección directa intravenosa. Si el paciente debe recibir más de un medicamento, le evita el dolor por punciones venosas repetidas de sitios de inyección intravenosa, sin embargo, si se mezclan medicamentos, surgen incompatibilidades por lo que es recomendable emplear un solo fármaco por cada recipiente, tampoco es conveniente para tratamientos a largo plazo.


Administración intramuscular

Consiste en la inyección de un medicamento en el tejido muscular, donde existe una perfusión vascular abundante que facilita la absorción rápida de los fármacos.

Los sitios de inyección que se emplean con mayor frecuencia son los músculos glúteos, el dorsoglúteo y ventroglúteo, el músculo vasto externo en la cara lateral del muslo y el deltoides del brazo. En los recién nacidos y ni?os muy peque?os, se prefiere para la inyección el músculo recto femoral y el vasto lateral.

En la Fig. 2.6 se pueden observar los sitios de administración intramuscular.

Fig. 2.6. Sitios de administración intramuscular.

Ventajas:

- La absorción es más rápida que por vía subcutánea.

- Pueden administrarse soluciones acuosas u oleosas, emulsiones o suspensiones y sustancias más irritantes.

- Permite volúmenes mayores de medicamentos (1 a 10 mL) que por vía subcutánea.

Desventajas:

- Aunque se pueden inyectar de 1 a 10 mL, volúmenes superiores a los 5 mL pueden producir dolor por distensión.

- Puede producirse embolismo si se inyecta accidentalmente una solución oleosa o una suspensión en una vena o arteria.

- La inyección de sustancias irritantes pudiese producir escaras o abscesos locales.

- La inyección en el nervio ciático puede conducir a parálisis y atrofia de los músculos en el miembro inferior.

Administración subcutánea

Por esta vía el medicamento es inyectado en el tejido celular subcutáneo. Se emplea para provocar efectos sistémicos como ocurre con la insulina, o la heparina. También se utiliza con el objetivo de obtener efecto local, por ejemplo en la anestesia local. Numerosas vacunas se aplican por esta vía.

Esta zona tiene la característica de ser rica en grasa y en terminaciones nerviosas libres y poco vascularizada. En general, la velocidad de absorción de los medicamentos es menor que en la vía intramuscular; aunque hay excepciones como el caso de la heparina.

Hay formas de modificar la velocidad de absorción por esta vía, por ejemplo puede aumentar si se da masaje o si se a?ade la enzima hialorunidasa al preparado (degrada la matriz intracelular), se retarda si se a?ade un vasoconstrictor, como la adrenalina, a un anestésico local.

Los principales sitios de inyección subcutánea son la cara externa del brazo, el tejido abdominal laxo, la cara anterior del muslo y el área subescapular de la espalda. En la Fig. 2.7 se muestran los sitios de administración subcutánea.

Fig. 2.7. Sitios de administración subcutánea.

Ventajas:

- Permite la administración de microcristales, suspensiones o "pellets" que forman peque?os depósitos a partir de los cuales se absorbe gradualmente    el medicamento por largo período de tiempo y así se prolonga su efecto (ejemplo: implantes hormonales que se utilizan como    anticonceptivos).

Desventajas:

- Sólo permite la administración de peque?os volúmenes (0,5 a 2 mL) para no provocar dolor por distensión.

- No permite la administración de sustancias irritantes que puedan producir dolor intenso y destrucción de tejido.

Administración intradérmica

Por esta vía el fármaco se inyecta en la dermis, inmediatamente por debajo de la epidermis, tras la inyección debe aparecer una peque?a ampolla o roncha en el sitio de aplicación. Se utiliza para algunas vacunas en las pruebas de sensibilidad cutánea para el diagnóstico de enfermedades alérgicas y en la prueba de

Mantoux.

Las áreas del cuerpo más empleadas son la parte media anterior del antebrazo y la región subescapular de la espalda; la cantidad a administrar suele ser muy peque?a (no más de 0,1 mL).

Otras vías de administración parenteral

Son vías que requieren más habilidades del personal especializado que las va a aplicar.

Intratecal o subaracnoidea. Se usa para producir una acción local sobre las meninges o sobre las raíces de los nervios raquídeos, alcanzándose más altas concentraciones en la médula que en otros sitios del sistema nervioso central, por ejemplo: anestésicos locales para producir anestesia regional, antimicrobianos para el tratamiento de infecciones del sistema nervioso central.

Epidural. Se obtiene una concentración del fármaco menor en la médula espinal que con la administración intratecal; algunos anestésicos y analgésicos se administran por esta vía.

Intraarterial. Esta vía suele emplearse cuando se desea localizar el efecto de un fármaco en un órgano determinado; en el hombre se emplea en ocasiones para la administración de medios diagnósticos, en el tratamiento del cáncer para la administración de medicamentos antineoplásicos.

Intraarticular. No se emplea con frecuencia debido, entre otros factores, al alto riesgo de infección al que se asocia; los corticosteroides pueden adminis-trarse por esta vía.

Intraperitoneal. La cavidad peritoneal tiene una gran superficie de absorción, esta vía no se emplea de rutina por el peligro de crear adherencias o provocar infecciones.

Intraósea. Es un acceso vascular de urgencia vital, su utilización se basa en el hecho de que la cavidad medular de los huesos largos está ocupado por una rica red de capilares sinusoides que drenan a un gran seno venoso central, que no se colapsa ni siquiera en situación de paro cardiorrespiratorio, el paso de los fármacos y líquidos a la circulación general se produce con una rapidez similar a como lo harían por cualquier otra vena periférica. Está indicada en ni?os de 6 a?os o menos de edad, en los que no se ha podido canalizar vía venosa en 90 s o después de 3 intentos. Constituye una medida temporal mientras no se obtiene otro acceso venoso.

En la Fig. 2.8 se puede observar el sitio de administración intraósea.

Fig. 2.8. Administración intraósea.

Las formas farmacéuticas para la administración parenteral se agrupan en:

- Preparaciones que contienen el principio activo en polvo o liofilizados que deben ser diluidas convenientemente con un líquido apropiado antes de        inyectarse o administrarse.

- Preparaciones inyectables: aquellas en que el principio activo se encuentra ya disuelto, emulsionado o suspendido en agua o en un líquido no acuoso    conveniente.

- Preparaciones inyectables para infusión: soluciones acuosas o emulsiones de aceite en agua, isotónicas con respecto a la sangre.

Existen otras variantes aunque su costo es elevado. Las jeringas prellenadas monodosis, que vienen listas para administrar el medicamento y desecharlas después, y los implantes o pellets, que consisten en peque?os comprimidos que se colocan subcutáneamente para garantizar la liberación del principio activo a lo largo de un tiempo prolongado.

Vía inhalatoria

Por esta vía el medicamento se pone en contacto con el tracto respiratorio, para ejercer acciones locales sobre el árbol bronquial o pasar de los alvéolos al torrente circulatorio, provocando una respuesta sistémica, favorecida por la amplitud de la superficie del epitelio alveolar, a su gran permeabilidad y a la buena irrigación de los pulmones.

En las Figs. 2.9 A y B, se muestra la administración de medicamentos por vía inhalatoria.

Fig. 2.9 A. Administración inhalataria.

Fig. 2.9 B. Administración inhalatoria.

El grado de penetración del fármaco en el tracto respiratorio depende de la profundidad con que inspire el paciente, el estado congestivo de las mucosas y el tama?o de la partícula. Esta vía es muy empleada para la aplicación local de medicamentos, como por ejemplo: el salbutamol, del grupo de los broncodilatadores y la beclometasona, de los antiinflamatorios, para el asma bronquial.

Ventajas:

- Requiere de dosis peque?as del medicamento debido a que los efectos aparecen rápidamente.

- En muchos casos permite la autoadministración.

Desventajas:

- No es posible la dosificación exacta ya que parte de ésta se pierde porque se queda en el aire, se deglute, además en las porciones altas del árbol    respiratorio también quedan restos de la misma.
   La técnica inadecuada puede traer como consecuencia una disminución del efecto del medicamento.
   El alivio rápido de los síntomas en muchos casos estimula el abuso.
   Pueden producirse efectos indeseables debido a la rápida absorción de fármacos potentes.
   Puede producir tos y raramente broncoespasmo por irritación en tráquea y bronquios.
   En ni?os y en ancianos no siempre resulta útil debido a su dificultad para una correcta técnica de inhalación.
   El paciente debe ser capaz de cooperar a menos que se trate de ventilación mecánica.

- Si el nebulizador no se mantiene limpio, constituye una fuente de infección.

Las formas farmacéuticas disponibles para la administración por vía inhalatoria son los aerosoles, que consisten en suspensiones de partículas sólidas o líquidas en un gas, donde los ingredientes terapéuticos activos están disueltos o suspendidos.

Para su administración se emplean inhaladores o envases metrados o presurizados, cada pulsación desprende la dosis precisa (spray), se consideran cómodos y son baratos. Se han desarrollado inhaladores con accesorios como los dispositivos espaciadores, con ellos se logra que mayor cantidad de partículas puedan ser inhaladas, ya que reducen la velocidad del aerosol y por tanto su impacto sobre la orofaringe.

También se usan nebulizadores que pueden ser de varios tipos, a veces se acoplan a un compresor de aire eléctrico, que permite suministrar el medicamento a través de una máscara o boquilla; mientras el paciente está respirando normal, no requiere de ninguna destreza especial, pero tiene como inconvenientes: el costo elevado, que necesita de una red eléctrica o batería para su funcionamiento y requiere dosis mayores del medicamento para conseguir un efecto equivalente a un inhalador; por ejemplo, el salbutamol puede administrarse con todas las variantes.

Administración cutánea

Consiste en la aplicación tópica de medicamentos sobre la piel con el objetivo de obtener un efecto local, a diferencia de la administración percutánea o transcutánea, que describiremos más adelante, la que persigue un efecto sistémico por liberación prolongada del principio activo y a distancia del sitio de aplicación.

La tasa de absorción de un medicamento por la piel es directamente proporcional a la vascularización, el tama?o de la superficie de aplicación y el grado de hidratación. También influye si el estrato córneo está lesionado o no y se relaciona inversamente con el grosor de la piel en el sitio de aplicación, lo que depende de la queratinización y de la edad del paciente.

Con respecto al medicamento, penetran más fácilmente las sustancias liposolubles y la absorción es directamente proporcional a la concentración del principio activo.

Ventajas:

- Permite la aplicación directa en el sitio afectado.

- Es una técnica sencilla, que generalmente permite la autoadministración.

- Pueden aplicarse altas concentraciones del medicamento en la lesión.

- Alivio rápido del dolor y el prurito.

- Menor incidencia de efectos colaterales adversos y reacciones alérgicas que con fármacos sistémicos.

Desventajas:

- Muchas veces resulta incómoda o poco estética para el paciente.

- No siempre se alcanzan las concentraciones requeridas del medicamento en las capas profundas de la piel y se precisa de la utilización    concomitante de otra vía para obtenerlas.

- Si la superficie tratada es extensa o si la piel está lesionada, pueden aparecer efectos indeseables por absorción cutánea especialmente.

- En algunos casos puede provocar irritación local.

- Los medicamentos pueden manchar la piel, la ropa de vestir o la de cama.

- Si la superficie a tratar es amplia, la técnica de aplicación puede requerir bastante tiempo.

- Dependiendo de la zona afectada, el enfermo puede tener dificultad para aplicarse él mismo el medicamento.

Las formas farmacéuticas para la administración tópica pueden ser líquidas, semisólidas y sólidas:

Formas líquidas: las lociones y los linimentos son preparados en forma de soluciones, suspensiones o emulsiones. Las lociones deben agitarse antes de usarse y se aplican sobre la piel sin friccionar y al evaporarse el solvente deja sobre la misma los principios activos. Los linimentos se aplican mediante fricción.

Otras formas líquidas de aplicación incluyen las tinturas, champú antiséptico y aerosoles.

Formas semisólidas: las pastas son pomadas que contienen una alta proporción de polvos. Tienden a favorecer la absorción de secreciones cutáneas, por lo que reducen y repelen la humedad. Los ungüentos o pomadas son preparados de consistencia blanda intermedia entre las pastas y cremas, untuosas y adherentes a la piel y las mucosas, por lo que proporciona un contacto más prolongado con la medicación, pero están contraindicados en lesiones infestadas, ya que producen una película aislante que favorece el desarrollo de gérmenes anaerobios. Las cremas son más fluidas que las anteriores y por tanto, más fáciles de extender, lubrican y actúan como capa protectora. El gel o jaleas tienen aspecto gelatinoso y mayor extensibilidad. Las espumas son una emulsión contenida en un paquete presurizado; cuando la emulsión es expelida del recipiente, el gas propelente se expande y origina la espuma emulsión.

Formas sólidas: polvos dérmicos que están constituidos por una o varias sustancias finamente divididas y mezcladas de manera homogénea, su aplicación favorece la sequedad de la piel, reduce la humedad y la maceración.

Administración por las mucosas

Consiste en la aplicación directa de medicamentos sobre las mucosas de orificios naturales como la conjuntiva ocular, oído, fosas nasales, la orofaringe, la uretra y la vagina.

A diferencia de la piel, las mucosas son tejidos muy irrigados y no cubiertos por queratina, lo que provoca un mayor grado de penetración de los medicamentos aplicados sobre ellas, que en algunos casos puede causar efectos adversos sistémicos, además de ser mucho más sensibles a sustancias irritantes. En la Fig. 2.10, se muestran diferentes vías de administración de medicamentos por las mucosas.

Fig. 2.10. Administración de medicamentos por las mucosas.

Existen variadas formas farmacéuticas para la administración mucosal:

En la conjuntiva ocular se utilizan los colirios, que son soluciones estériles, poco irritantes, que se aplican en forma de gotas directamente en los ojos, no se recomienda instilar más de 2 gotas en cada aplicación.

Para la mucosa de las fosas nasales y conducto auditivo externo están disponibles las gotas nasales y óticas, que son soluciones destinadas a aplicar en peque?os volúmenes.

En la orofaringe se aplican comprimidos, colutorios y gargarismos que se introducen por vía oral, pero no se degluten, para que ejerzan una acción local.

Para la mucosa uretral se dispone de bujías o candelillas, parecidos a los supositorios pero mucho más finos.

En la vagina se utilizan los óvulos, las tabletas vaginales, las pomadas, geles y cremas. Los óvulos son supositorios de forma ovoidea, se recomienda aplicarlos de noche para obtener una acción más prolongada.

Administración percutánea
o transcutánea

Consiste en administración de principios activos a través de la piel pero con el objetivo de ejercer una acción sistémica, permiten obtener un efecto relativamente constante y prolongado de fármacos de vida media corta. Se aplican diversos medicamentos como los antiinflamatorios, la nitroglicerina para la cardiopatía isquémica, los estrógenos en terapia hormonal de reemplazo y nicotina para el abordaje terapéutico del tabaquismo. Deben colocarse sobre la piel fina, limpia, no lesionada, ni irritada y desprovista de pelos.

Ventajas:

- Evita el efecto del primer paso.

- Permite obtener niveles plasmáticos estables del fármaco.

- Se logra un mejor cumplimiento terapéutico.

- Se reducen los efectos indeseables.

- Permiten el uso adecuado de principios activos de vida media corta.

Desventajas:

- Sólo debe utilizarse en el tratamiento de pacientes con afecciones crónicas, ya que el estado de equilibrio en plasma demora cierto tiempo en    alcanzarse, debido a la lenta difusión del principio activo.

- Sólo son útiles para fármacos liposolubles y de peque?a masa molecular, para que pueda penetrar a través de la capa córnea.

Los sistemas transdérmicos disponibles para este tipo de administración son: el parche tipo matricial y reservorio que utilizan membranas microporosas que propician la liberación continua del fármaco mediante difusión pasiva y la iontoforesis; se colocan 2 electrodos sobre la piel que hacen que un fármaco cargado la atraviese a favor de un gradiente eléctrico.

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