Estomatología
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Contribución a la historia de la estomatología cubana
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Agradecimientos
Prefacio
Capítulo 1. Cunas de la Estomatología Moderna
Capítulo 2. Evolución de la Docencia
Capítulo 3. Los Servicios en Estomatología
Capítulo 4. La prensa estomatológica
Capítulo 5. Las Sociedades Estomatológicas
Capítulo 6. Cirujanos Dentales Académicos
Capítulo 7. Día de la Odontología
Capítulo 8. La mujer en la estomatología
Capítulo 9. Santa Apolonia
Capítulo 10. La estgomatología en Remedios
Capítulo 11. Dentistas en las luchas revolucionarias
Capítulo 12. Emblema de la Estomatología Cubana
Capítulo 13. Los estudiantes de Estomatología
Capítulo 14. El intrusismo profesional
Capítulo 15. Docentes de la Facultad de Estomatología de La Habana
Capítulo 16. Congresos Nacionales Estomatológicos
Capítulo 17. Cronología Estomatológica
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Capítulo 2

Evolución de la Docencia

Desde que existe la profesión estomatológica, como le llamamos en nuestro país, ésta ha tenido múltiples nombres a lo largo de su evolución histórica. Hace unos 10 mil años, ya se hacían extracciones dentarias, en diferentes partes del mundo. Con el desarrollo de la civilizaciones china, griega, romana, egipcia, etc, en lo referente a la medicina se describen enfermedades y tratamientos a veces absurdos; se puede colegir en resumen que existen dentistas porque existen enfermedades de la boca y en especial de los dientes.

En la época de Hipócrates "Padre de la medicina", el tratamiento médico y dental, estaba bajo la responsabilidad de la misma persona, se hacía el abordaje de la salud; para el nivel de conocimiento de esa etapa de la humanidad no había separación entre la medicina y la cirugía dental. Como señala Febres Cordero,1 las vicisitudes de la odontología durante la baja edad media (años 1000 a 1500), cuando se acentúa la separación y luego la ruptura de la medicina con la cirugía, agravaron así un conflicto absurdo, que no sólo repercutió en el concepto de la cirugía, considerada por los médicos como un simple oficio de artesanos, sino también en quienes la ejercían, rebajados en su categoría científica y en aprecio público; por ello no es de extrañar que la profesión se degrade y anarquice, dando lugar a una nueva clase laboral, los barberos cirujanos, que dentro de ellos se mezclaron otras artes menores. Los barberos cirujanos, mostraban su malestar al verse equiparados con sacamuelas y charlatanes; lo cual hizo que los médicos primero y los cirujanos después abandonaran en manos de personas, cada vez menos calificadas, la práctica odontológica.

Cuando los saberes y los remedios2 estaban poco desarrollados, quienes manejaban los asuntos dentales eran gentes iletradas, de escasa formación y de procedimiento nulo. La universidad y la medicina consideraron la dentística como un menester deleznable, propio para ser ejercido por indocumentados personajes y propio para los rufianes a los que en ocasiones se les prohibía entrar en las ciudades y poner rótulos intramuros; esta situación de desprecio la sufrió la cirugía general todavía al constituirse la primera Universidad -la de Salermo en Italia en el siglo xii- y otras que le siguieron. Se estudiaba la carrera de medicina, y la cirugía se consideraba que se aprendía como un oficio cualquiera. Como ejemplo de ignorancia se puede citar un barbero-sangrador-dentista de Río de Janeiro, llamado Nesto Domingo, un mestizo africano que hacía extracciones de dientes a veces de 2 en 2, con su herramienta-llave de Garengeot. Una vez extraído el diente aconsejaba que lo lanzaran al tejado de una casa vecina, pero antes debía repetir 3 veces la frase siguiente: "ratón toma un diente podrido y dame aquí el mío sano".

En todo el Virreynato del Río de la Plata, durante la etapa colonial, era un verdadero caos en lo referente a la reglamentación social de la medicina y ramas afines.

Los dientes, como parte esencial del aparato masticatorio, fueron los que contribuyeron más grandemente al sufrimiento del hombre, pues a medida que avanzaba la civilización se hacía más variada la alimentación, el medio bucal se hizo más ácido y aparecieron las caries dentales.4 Desde el primer momento, y en la medida en que el hombre se adaptaba al medio ambiente y lo transformaba, en esa misma medida se incrementaba la lucha contra las enfermedades.

Una de las enfermedades más antigua y dolorosa que ha acompañado al ser humano ha sido la caries dental,5 por lo que surgen las personas que deben curar como consecuencia de la necesidad de tratar a los enfermos, desde la forma más primitiva por los hechiceros y curanderos, hasta el médico; además, como consecuencia de la división de la medicina, la cirugía -dentro de ella la odontología- llega hasta la etapa de caos mencionada anteriormente.

En etapas sucesivas aparecen libros dedicados al arte dentario, nuevas técnicas, perfeccionamiento de los instrumentos, la necesidad de luchar contra la charlatanería y preparar un personal para estos fines, hasta llegar al lugar cimero que ocupa la estomatología en el mundo, dentro de las ciencias médicas.

Los barberos cirujanos y que dentro de ellos6 se mezclaron verdaderos e ilustrados cirujanos, sangradores, algebristas, masajistas, transhumantes, charlatanes, sacamuelas, dentistas, etc., también trataban las hemorroides y fracturas, sacaban muelas y callos, aplicaban lavativas y ventosas, contribuyeron al descrédito de la cirugía, como la odontología.

El desprecio de los antiguos por el trabajo manual, considerando esto como indigno e incompatible con los dones de la inteligencia y del poder; el error conceptual, según lo cual las intervenciones quirúrgicas no requieren de conocimientos médicos, sino de simple destreza manual obtenida en la práctica del oficio, criterios que más tarde, la medicina aplicó a la odontología con iguales resultados nocivos; el desconocimiento de la anestesia y de la narcosis como medios regulares para evitar el dolor en las operaciones, las grandes complicaciones hemorrágicas, infecciones que frecuentemente terminaban con la vida del paciente, y por último la escasez de instrumental y medios para ejecutar con alguna comodidad las intervenciones indicadas, fueron relegando a manos más audaces y cada vez menos escrupulosas las intervenciones quirúrgicas y aumentaron el número de quienes se hacían cargo de lo que otros abandonaban por peligrosas, difíciles y molestas.

La profusión de iletrados en el campo de la cirugía hizo que desde muy temprano los estados tomaran medidas tendientes a regular el ejercicio de estos oficios. Ya en el año 30 a.n.e, existían en Roma regulaciones sobre el ejercicio de la medicina, que era ejercida por los esclavos y que con el tiempo éstos se llamarían médicos libres.

El médico romano era un "medicino", el especialista un "artifex medicino" y si practicaba la ciencia dental era un "artifex medicum dentium", o como dijo Libio: "artifex improbi".

Los artifex dentium eran generalmente esclavos o prisioneros liberados, que ejercían por cuenta propia o con su patrón como socio.

Las personalidades destacadas en la Roma antigua: Celso, Scribonius Largus y Galeno, no mencionaban la prótesis dental, solamente hacían avulsión dentaria. La prótesis dental la hacían los artesanos o mecánicos, que luego se ocuparon de las extracciones de dientes dolorosos, móviles o destruidos por caries.

Un epigrama de Marcial expresa: "Cascellius, arranca o cura los dientes, haciendo alusión al primer dentista conocido". Las personas que en Roma se dedicaban a curar dientes eran curanderos y barberos griegos. Cascellius ejercía en un gabinete abierto sobre el monte Aventino, durante el reinado de Domiciano, 81-96 n.e., se le considera el primer dentista, en la estricta acepción del vocablo de la historia.

Su gabinete era de forma rectangular, su lado mayor se orientaba de norte a sur; la parte norte tenía una abertura casi cerrada completamente por una tela blanca; la entrada, elevada un peldaño, se encontraba al Oeste, cerca de ella se abría una ventana; una segunda ventana que no tenía abertura estaba situada en la fachada Este y la parte Sur era la única que no tenía abertura. Para las operaciones utilizaba un sillón de mimbre recubierto de género con un alto respaldo, con un almohadón en el asiento; a la derecha una mesa sobre la cual estaban dispuestos los instrumentos; diseminados en todos los rincones del gabinete habían flores y plantas verdes, animales momificados y jarras con inscripción o sin ella.7

Un aspecto interesante fue la introducción del examen por Septimus Severo en el año 200; un cuarto de siglo después Alejandro Severo hizo de sus médicos empleados oficiales y fundó una caja de auxilio para estudiantes, oficiales y pobres. Entre los médicos examinados se elegían los "arquiatras", que se dedicaban a la enseñanza de su ciencia; por esta época no existían diferencias entre el médico y el trabajo dental, todo era realizado por la misma persona.

En el siglo iv, al parecer, los estudiantes llevaban una vida desordenada en Roma, se publicó entonces un documento oficial que disponía: " Todo estudiante para ser autorizado a emprender estudios, tiene que presentar una carta legalizada de la policía de su país, sitio y día de nacimiento, certificación de buena conducta, indicación de los estudios que desea cursar y los años de su duración". Se prohibió a los jóvenes estudiantes ingresar en asociaciones clandestinas, visitar lupanares y prolongar demasiados sus francachelas. A los 20 años de edad tenían que haber terminado sus estudios.

En esos tiempos se daba puntualmente atisbos de desarrollo del conocimiento, que servirían de base para la formación y acumulación de nuevos conocimientos de forma acelerada.

Actius de Amido (517-567), sostuvo que las raíces de los dientes están abiertas en sus extremos para dejarle penetrar las ramificaciones del trigémino y esa sería la causa de por qué entre los huesos sólo los dientes pueden sentir dolor.

Alrededor del año 636, Scribonius Largus y Ebn Sino, anunciaron la teoría parasitaria de la caries dental.

En el año 768 es coronado Carlomagno, el cual dio gran importancia a los estudios literarios y científicos; estableció un plan de estudios que regía en las escuelas de los monasterios; el curso comprendía el trivium -gramática, retórica y la dialéctica- y el cuatrivium -música, geometría, aritmética y astronomía.

En el siglo ix , Serapio, el antiguo Janus (802-849), médico, estudió detenidamente la cronología dentaria, señaló con precisión el número de raíces de los molares; sostuvo que los dientes humanos crecen a medida que se desgastan y ello contribuye al dolor de dientes; procuraba consolidar los dientes móviles atándolos con hilos de oro o plata.

En 1080 sobresale Albucasis (Abull Kasín Zaharaví), nacido en Córdova (1050-1122); en esta época la cirugía se aprendía de los barberos, quienes la practicaban; Albucasis se dedicó a la investigación científica de la cirugía y de la medicina en general; en su libro dedicado a la cirugía, describió el cauterio, operaciones con cuchillo, cirugía de los dientes, luxaciones, etc. Se considera que el propio Albucasis practicaba la odontología; describió una serie de instrumentos, entre ellos los que debían ser utilizados para la separación y desgaste de losa-dientes, cuando están unidos y limas para el desgaste de los dientes; se ocupó también del aseo de la boca y de la profilaxis dental; diseñó instrumentos para hacer tartrectomías, así como forceps para la extracción de restos radiculares en caso de fractura de los dientes y ligaduras con hilos de oro para sujetar los dientes con movilidad.8

Mientras van apareciendo toda variedad de elementos inescrupulosos, otros hombres tratan de llevar la cirugía al lugar que le corresponde, dentro de la profesión médica, pero como puede observarse no se establecen diferencias entre la cirugía general y médica.

En 1300, Guy de Chuliac escribió un libro de cirugía llamado Magna Cirugía, que le dio gran nombre, su última edición fue en 1890; a los incisivos centrales le llamó driales, a los incisivos laterales, cuadriales, y al tercer molar capacca. Insistía sobre el cuidado de los caninos, a los que según él eran los dientes del ojo; estableció las diferencias que hay entre el médico oculista, dentista y el mecánico dental; además se expresaba en contra de los barberos y dentistas, "dentarbus y dentistes".

Cerca de estos años , una ordenanza expresaba que para poner término a los abusos de ciertos rateros y seudocuranderos, que se adornaban con insignias de médicos o dentistas, sacaban al mismo tiempo los dientes y la bolsa de la gente sencilla; sería obligación de los cirujanos proveerse de certificados y títulos suficientes para ejercer la medicina.

Refiriéndose a los charlatanes, Monte9 señala:

" en los siglos medievales, llevando junto a los hierros del martirio la fanfarria charlatana que anunciaba en los pueblos y campiñas de Europa la llegada de sacamuelas. Niños vocingleros acompañados de canes aulladores y un público heterogéneo corrían tras el carro del autor para ser testigos morbosos de aquel espectáculo, que si bien infundía pavor a los pacientes, los liberaban definitivamente de la causa de sus dolores, amén a costa de una cruenta, impía y traumática intervención".

Un hecho interesante es que los barberos cirujanos en 1308 se agrupaban en Londres para formar el Gremio de los Cirujanos Barberos; esta decisión al parecer está basada en la exigencia de cierta formación de los que se dedicaban a dicha actividad y defender sus intereses en la lucha contra la charlatanería. En los siglos xii y xiv se comenzaron a tomar medidas contra los charlatanes.

En 1318 la extracción dentaria también constituyó una forma de castigo o sanción, Guillermo de Inglaterra hizo arrancar los dientes a sus prisioneros encerrados en el castillo Saint Vinant.

En 1350 Gaddesden planteaba: "antes de fracturar una extracción es menester preparar al paciente mediante un purgante, y cuando el diente está muy firmemente implantado se debe proceder a destruirlo o hacerlo movible por medio de sustancias ácidas o del hierro candente".

Para 1364, Carlos v dio la orden de quemar todos los avisos de los operadores no provistos de certificados, así como la propaganda sensacionalista, que se imponía a la gente sencilla. Progresivamente, con el auge de la charlatanería, se pudo apreciar como algunos gobiernos trataban de tomar medidas cohercitivas contra ésta, buscando la forma de que imperara un orden en estas ramas vinculadas al cuidado de la salud de la población. Se destaca en este orden, que en 1404, la situación de la charlatanería en Francia era tan grande -en especial en Carcasane- que el Rey debió dictar una ordenanza: "que en esa ciudad y París, nadie debía ejercer sin título". Poco después, los cirujanos de París lograron en 1425 que se prohibiera a los charlatanes y barberos ejercer la cura dental en esa ciudad y no en otra; esto se considera que es la primera reacción contra el estado anárquico de la odontología en la edad media.

La influencia de la religión en el medioevo llegó al absurdo, para 1429, la enseñanza de la medicina y el arte de curar en las universidades dependían de las autoridades religiosas; se realizó el Concilio de Tolosa y el de París y en el mismo año, por la Bula del Papa Pío v, se prohibía terminantemente a los que ejercían la medicina hacer más de 3 visitas a un paciente, si no se había confesado desde el comienzo de la enfermedad.

En 1443, Pietro Orgelata de Borgena, muerto en este año, sugirió la terapéutica de Albucasis y de Avicena; limpiaba las cavidades con agua fuerte y curaba las fístulas con arsénico.10

En 1450 apareció el primer escrito acerca de las obturaciones con hojas de oro, donde expresaba Giovanni d'Arcoli, que su método era ya empleado por los árabes, varios siglos atrás.

Los criterios sobre la extracción dentaria, eran muy reservados desde muchos años atrás; todavía Alejandro Benedetti (1450-1523) consideraba que la extracción dentaria era el último recurso, y sostuvo que el hombre es el único afectado por los dolores dentarios, los cuales eran desconocidos por las distintas especies animales; daba 3 indicaciones para la extracción dentaria:

Cuando el dolor no puede ser por otros medios.

  1. Cuando hay peligro de que la enfermedad del diente aumente o amenace la salud de los dientes vecinos.
  2. Cuando moleste para hablar o masticar.

Esta operación debe empezarse separando la encía del diente. También estableció reglas para higienizar la boca, prescribió el consumo de dulces, recomendaba frotarse los dientes con un palillo después de cada comida y lavarse la boca al levantarse y acostarse.

En Alemania en 1496, una ordenanza imperial de Francfort indicaba a los médicos el deber de instruir a los barberos en cómo practicar la sangría sin peligro para la vida del paciente, en esta misma ciudad de Francfort. Dos años después en 1498, se nombra a un barbero como curandero oficial. Para obtener el título de Barbero Sangrador, el candidato tenía que ser aprendiz por 2 años, certificándolo, y luego durante 8 años debía trasladarse de un pueblo a otro, para finalmente hacer el examen científico ante un tribunal de la Asociación de Peluqueros y 2 físicos (médicos); esto representa un adelanto con relación a las disposiciones anteriores; aunque el examen se basaba en 83 preguntas de casi todas las materias conocidas hasta entonces en la medicina clínica.

En el año 1492, el Almirante Cristóbal Colón arribaba a las costas antillanas, y se producía para Europa el descubrimiento de América.

La medicina precolombina

La población del continente americano al llegar Colón a Las Antillas, y ponerse en contacto ambos mundos, no gozaba de igual desarrollo social y económico. Las poblaciones más avanzadas eran las que vivían en la parte continental, sobresaliendo la de los aztecas, los mayas y los incas. La población de las islas antillanas se caracterizaba por comenzar a trabajar el barro, con algo más de desarrollo en la isla de Santo Domingo.

Fernando Portuondo11 habla de pluralidad de las culturas indocubanas, señalando: "que desde los días del descubrimiento data la observación de que los indios de las islas antillanas no eran idénticos unos a otros. Los que Colón conoció en la costa norte de Oriente, tenían una idea muy vaga de los que habitan al poniente de aquella región".

Años más tarde Velázquez confirmó que los indios de la zona pinareña eran salvajes; no tenían casas, asientos ni pueblos, ni labranza, no comían sino cortezas, pescados y algunas salvajinas, que tomaban por los montes. El Padre de Las Casas indicó que la población de la zona occidental del país -en su lengua se llamaban siboneyes- y aquellos que habían invadido la isla, procedían de Santo Domingo, los taínos.

Los arqueólogos modernos buscando y examinando los restos de los indios en Cuba, huesos, utensilios y antiguos asientos de pueblos, así como cementerios prehistóricos han confirmado la presencia en la isla de grupos de habitantes de distinta cultura en época anterior a la conquista.

Drusini y Luna12 señalan que los taínos en sus rasgos físicos presentaban un rostro ancho y de mediana altura, tanto los varones como las hembras; las órbitas eran altas y la nariz estrecha. Las mediciones indican un acentuado aplanamiento del esqueleto facial, típico de las poblaciones amerindias. Presentaban una estatura de 160 centímetros, los hombres y entre 133 y 151 centímetros, las mujeres. La hipoplasia del esmalte ha sido observada y presentaban deformación tubular oblicua del cráneo. Los taínos eran de estatura media, cráneo ancho y huesos robustos, bien proporcionados; poseían pómulos altos, cejas elevadas, nariz achatada con fosas nasales anchas, labios finos y moderadamente gruesos y en general tenían pocos dientes. Los cabellos eran lacios y negros, su piel de color cobre y sus cuerpos ágiles y flexibles.

El eminente antropólogo cubano Rivero de la Calle ha verificado que la estatura de los taínos variaba entre 141 y 161 centímetros, verificado en estudios de una población esquelética.

Álvarez Valls13 señala que cuando desembarcó el Almirante Cristóbal Colón en nuestra patria, aparte de la hermosura natural de la isla, encontró una situación primitiva, que naturalmente tenía que ser muy similar y casi de características parecidas al inicio de la civilización en cualquier lugar de la tierra; así, la actual de los más atrasados de nuestro planeta, donde la medicina en estos momentos es instintiva a más de rudimentaria, puramente mística , teúrgica y empírica, preñada de hechizos y encantamientos.13

Los aborígenes cubanos14,15 tenían su propia medicina; sus médicos o behiques eran poderosos personajes de aquella sociedad. Poseían conocimientos rudimentarios de anatomía, pues no ignoraban la existencia de los huesos y que éstos formaban la armazón de nuestro cuerpo; sabían que las carnes en su conjunto, revisten a las porciones duras; presumiblemente conocían la posición de las vísceras. A la enfermedad le llamaban axe; para ellos era de importancia capital el asunto de la temperatura del paciente; entre las enfermedades que conocían estaban las producidas por los vermes intestinales, las diarreas, la constipación, el asma, la dificultad para la emisión de orina, los dolores que acompañan a las dismenorreas, el acné, las contusiones , las heridas, las úlceras y las infecciones parasitarias externas como las producidas por niguas y piojos.

Los principales tratamientos fueron16 el hidroterápico, porque el agua limpiaba el cuerpo y daba salud; el sugestivo, y el evacuante.

El behíque se cubría en muchas oportunidades la cara con hollín y se presentaba ante el enfermo, haciendo ceremonias raras, que acompañaba de cánticos y antorchas encendidas; en otras oportunidades guardaba silencio, empleaba sus amuletos, se soplaba las manos y haciendo ruidos extraños daba un aspecto impresionante a su cometido; pero en ocasiones el enfermo fallecía y los familiares le atribuían la muerte al behíque, entonces, los familiares hablaban al oído del muerto y, si decían que su respuesta era afirmativa, daban una paliza o castigo mayor al escurridizo o empavorecido behíque, que en ocasiones podía causarle la muerte.

Como medicina evacuante utilizaban la yerba santa, que la llamaban guayo y como emético o purgante, el manzanillo.

Usaban también el guaguasi, las guayabas maduras y el bejuco. Se prescribía la cebadilla para las parturientas y en ocasiones se practicaba la cesárea posmorten. En cirugía usaban cáusticos y cuchillos de piedra, con el que realizaban algunas intervenciones quirúrgicas, como la extracción de ojos y la castración con maseta y sin suturas; hacían reducción de fracturas y pequeñas sangrías. Como analgésico usaban el almácigo y el tabaco; contra la sífilis, el guayacán. Aislaban a los enfermos contagiosos y enterraban a los muertos. Atribuían en general la enfermedad a castigos divinos.

La patología dentaria de los aborígenes cubanos y del resto de Las Antillas ha recibido la atención de diversos autores; Trelles17 fue el primero en señalar la prevalencia de caries dentarias en los aborígenes cubanos. La población taína no era ajena a las afecciones como sarro, caries dental, erosiones óseas de los maxilares y la mandíbula, causadas probablemente por abscesos de origen dentario, además, maloclusiones, periodontopatías y ausencia del tercer molar.

En dientes aislados se ha encontrado hasta el 33,7 % de presencia de caries y zonas de reabsorción ósea que indican grandes trastornos periodontales. En estudios realizados con técnicas radiográficas no se han observado dientes retenidos. Un hecho significativo es la falta de dientes en el arco alveolodentario, donde se observa un hueso alveolar con espacios que correspondieron a dientes que en el ser vivo ocupaban un sitio en el arco. No existen referencias de que los taínos realizaran extracciones dentarias, ellos no conocían el uso del metal, aunque es conocido que en otros lugares era normal la extracción dental con los dedos; consideramos que es posible que en nuestro medio, los aborígenes realizaran la extracción o destrucción progresiva del diente, utilizando el látex de la maboa. (Cameraria latifolia), el cual tiene un pH muy bajo; el uso de esta sustancia destruía la corona dentaria y por los mecanismos de erupción pasiva, continuaban destruyendo las raigones.18

Juan Tomás Roig y Mesa sobre la maboa: árbol indígena, propio de sabanas y colinas calcáreas, próximas al mar -agrega- en Cuba se usa el látex de esta planta para romper las muelas cariadas y evitar así su extracción; ese látex es tóxico y por tanto su empleo es peligroso.

En estudios anatómicos se ha demostrado que no existen diferencias en el índice de robustez de la mandíbula en uno y otro sexos;19 el tubérculo de Carabelli es un carácter que presenta con frecuencia; los molares de los grupos preagroalfareros presentan mayores dimensiones de las coronas que los grupos europoides modernos;20 el estudio de restos óseos humanos de aborígenes21 del sitio arqueológico de Cuba "La Luz", describe que las apófisis genianas se encuentran fusionadas y presentan un agujero en su base -agujero infraespinoso-, la fosita digástrica es profunda; también señala que la abrasión dentaria es muy extensa. Los aborígenes siboneyes tenían una elevada mortalidad infantil; el promedio de espectación de vida era corto y comúnmente sufrían de artritis e infecciones en la mandíbula superior e inferior.22

Un dato interesante que puede indicar el uso de los dientes como amuleto o adorno, se describe en los restos de la Solapa de Silex, donde se encontró un diente premolar con perforación, hallado al nivel de 0,20-0,30 metros de profundidad.23 En este hallazgo se encontraron huesos humanos muy fragmentados y dientes que corresponden a diversos individuos.

Un choque innegable para los españoles al encontrarse con los pobladores de Las Antillas, fue lo relativo a las reglas higiénicas. Ellos rehuían bañarse, lo que casi nunca hacían, se lavaban una vez por semana, de modo que estaban inmunizados contra la suciedad y también contra los insectos y gérmenes que portaban; los aborígenes por el contrario eran gente aseada, pulcra, escrupulosa y próbida; de manera que esto le hizo decir: "la mala ventura de las tribus americanas quiso que Colón hubiera descubierto aquellas tierras en el momento que el viejo mundo se estaba convirtiendo en una pocilga".24

Las poblaciones de la parte continental tenían una historia de desarrollo más antigua que los taínos y habían alcanzado niveles de conocimientos más avanzados. Como señala Salvador Lerman: en los aztecas su salud dental no era tan apreciable, padecían de caries, piorrea alveolar y todas las afecciones conocidas actualmente. Se han encontrado dientes obturados con vidrio negro pulido. Llama la atención la marcada abrasión, debido a sus costumbres alimentarias, moler los alimentos en morteros o preparando cavidades en las piedras que le servían de mortero.

El dios de los dientes era Tlan-qui-ce-mil, que eran los asistentes del gran dios Quetzacoatl, la Serpiente Emplumada que ayudaba a aliviar los sufrimientos humanos, especialmente en la piorrea alveolar, puesto que eran "los que fijaban los dientes en un día"; porque cerrando la boca durante todo el día, impidiendo hablar, alimentarse o beber, curaban y hacían firmes los dientes .

Las caries dentarias la conocían como tlan-panakad-iztli, palabra sucesivamente expresiva: tlan, el diente cuando se destruye debe ser tratado con yerbas medicinales, que crecen cerca del agua, y además, que el cruel instrumento de cirugía dental es hecho de obsidiana, el agudo vidrio volcánico. Consideraban que la caries era producida por el gusano del diente o tlan a cuil in. La caries se trataba con la yerba tle patli: patli significaba la yerba que tiene valor medicinal.

La pimienta mexicana al ser masticada, daba alivio al paciente, era aplicada a la caries mezclada con polvo de caracol, sal marina y tabaco; esta composición la llamaban tlal ca ca oatl. Hacían la fricción de la encía y aplicaban de inmediato hojas de achiote (hern bixa orellana) o cenizas de hoja de tempixquiztle, etc.

La raíz de chilmecatl -hierba de la clase de las solanáceas-aplicada a un diente doloroso, lo curaba de tal modo, que era considerada como milagrosa.

Los dientes anteriores, los aztecas le llamaban tlan tepenhqui por el silbido que se producía al hablar, la fractura dentaria la llamaban tlan cal on al iztle; a la gingivitis le llamaban tlan cal on al iztle, la cual le daban varios nombres; el tratamiento era sobre la base de colutorios.

Como cepillo de dientes usaban uno con briznas de can u ga, y como dentífrico utilizaban el polvo de la hoja de coz ti patli macerada con la corteza de tez ca patli macerada y sin macerar, así como semillas viejas de nopal (cactus) -llamado nopal noch iztl- molidas y humedecidas con la savia del árbol, tex hu atl, agregándole alumbre, todo lo cual era combinado en forma de pastillas y desecado; estas pastillas luego de humedecerlas con vinagre eran frotadas contra los dientes para limpiarlos, los cuales quedaban notablemente blancos, además también actuaban como astringente. Todo esto revela la importancia en aquellos tiempos y el gran refinamiento de la civilización azteca. En Tlaltelaco los conquistadores encontraron médicos nativos, hábiles en la cura con yerbas.

Los aztecas ya conocían los abscesos dentarios y practicaban diversos tipos de mutilaciones dentarias.25 Los dientes de los habitantes del este de Terra-Cotta, Veracruz, en los años 200 a 500 n.e. se han observado pintados con resina negra, que algunos nativos de América lo hacen con carácter cosmético o estético. Los más antiguos ejemplares de mutilaciones dentarias en América -siglo xiv al x a.n.e- fueron encontrados en el Valle de México, después en Mesoamérica -Guatemala, Belice y Honduras; más tarde, se siguieron encontrando paulatinamente hacia Ecuador, Bolivia, Chile y Argentina.26

La civilización maya floreció por los años 100 a 600 n.e; se extendía por el sur de México hasta los territorios actuales de Guatemala y Honduras.

Los pergaminos estaban escritos en jeroglíficos y en ellos se hacía constar toda la crónica de la tradición de la civilización maya. Un director espiritual de los españoles de Yucatán, el fanático obispo Diego de Landa ordenó que todos estos escritos, que eran paganos y por lo tanto palabras de diablo, debían ser destruidos; así se formó una gran hoguera en la plaza pública de Mani y los manuscritos de incalculable valor fueron destruidos. Todo este saber escrito se convirtió en humo y cenizas, el conocimiento acumulado de su raza. Los mayas desarrollaron la agricultura extensiva, ejercían una arquitectura muy avanzada con enormes pirámides, coronas con magníficos templos, edificios públicos y palacios con hermosos frisos grabados.

Con relación a los dientes y la boca, tenían el hábito de adornar sus dientes con incrustaciones y obturaciones, discos de una pasta que llamaban adeita verde; usaban también obsidio negro, discos de un cemento rojo oscuro, pirita de hierro y turquesas, también utilizaron el oro. Opiniones fundadas creen que la civilización maya data de 2000 años a.n.e., hasta el siglo vi n.e., y su decadencia se acentúo en el siglo VII. Se estima que su cuna fue el Peten (Guatemala); sus ciudades florecientes fueron: Palenque, Sachiton, Piedras Negras, Scibal, Tikal, Naranjo y Querigua. En el siglo xi hubo un resurgimiento de los mayas, principalmente en las ciudades Chakaputun, Chichen-Itza, Uxmal y Mayapan, el cual decayó totalmente en el siglo xv, hasta la llegada de los españoles a Yucatán en 1511.

Los mayas tenían cierta inmunidad bucal, debido a sus prácticas higiénicas. Contra el dolor dentario usaban unas yerbas conocidas como Zumaque; no tenían instrumento de metal y se cree que hacían las cavidades para las incrustaciones y el relleno de los dientes, con utensilios de piedra afilada y trabajados a mano. Esta actividad era reservada para los sacerdotes y clase aristocrática de la sociedad; que al desplazarse los mayas hacia el norte de las regiones de Totonaca, Huásteca y Zapoteca, esa costumbre se generalizó a todas las clase sociales. Las incrustaciones las hacían con malacate, una especie de torno, que hacían las cavidades circulares; las incrustaciones de jadeita, nemátida, obsidiana y oro eran perfectamente pulidas en su cara externa.

Los mayas practicaban la deformación craneana y las mujeres trataban de hacer a sus niños bizcos.

Las gingivitis y estomatitis las curaban con pequeñas incisiones en la mucosa inflamada, posiblemente para descongestionar, y luego por absorción hacían pasar infusiones de diversas plantas.

Se cree que utilizaban también el cristal de roca para hacer incrustaciones y el sílice en la composición de las sustancias, que retenían la incrustación adherida a la cavidad.

El barbasco (Tephesia cinerea) se considera que los indígenas de América del Sur y Central lo hayan empleado para insensibilizar los dientes, como una primitiva anestesia superficial.

Cáceres señala: ¿Quién hubiera podido imaginarse que nuestros aborígenes de esa remota época hubieran llegado a un grado de civilización tan avanzada para poseer conocimientos de esa naturaleza? La primera materia escrita de intervenciones dentarias en América, quizás sea la que se encuentra en Popol-Vuh.27

Los indígenas de Guatemala tenían bastantes conocimientos anatómicos y empleaban una nomenclatura completa: hueso, omith; incisivos, thanix quitli; molares, tkancaestli; labios, tetli; caninos, tecoatlan; paladar, totopac.

En el año 1931, los esposos Wilson encontraron una mandíbula en Popencal, en territorio de Honduras, que presentaba 3 piezas implantadas en la mandíbula, sustituyendo dientes incisivos; estas piezas eran tallas de una concha; los estudios demuestran que fueron implantados en vida premorten. Esto fue realizado en el año 600 n.e, y posiblemente sea el primer implante endóseo aloplástico realizado en persona viva; la pieza se encuentra en el museo de Arqueología y Etnología de la Universidad de Harvard, Cambridge.28

Al referirse a este aspecto se señala,29que en el Copan se han encontrado calaveras de la época precolombina con dientes implantados o no pertenecientes a ellas, algo extraordinario de concebir, una técnica tan avanzada como la implantación dentaria. La calavera de Copan de 1892, fue descrita por el doctor Andrews: "en la mandíbula inferior del esqueleto se encontró una curiosidad más interesante para los dentistas, un incisivo lateral izquierdo que había sido tallado de una piedra oscura e implantado para que hiciera las veces de uno que se había perdido. El sarro demuestra que había sido usado por algún tiempo durante la vida".

En el museo de Puebla, México se conserva un ejemplar notable de una incrustación de obsidiana, en un canino, similar a una moderna jacket crown, en un maxilar prehistórico; se considera que es un tipo de trabajo característico de la civilización maya. El cemento con que está hecho posiblemente sea una pasta obtenida al mezclar semillas de alegría con una savia resinosa de goma de copal. Se considera que el médico apareció en la zona andina hace 5000 años.

Según el doctor de la Borbolla, eran las mujeres ancianas las encargadas de hacer las limaduras de las mutilaciones dentarias, y lo hacían con una piedra áspera humedecida con agua.30

El poderoso imperio de los Incas fue fundado en el siglo xii, por una tribu de la lengua quechua, procedente de la región del Titicaca, y en su apogeo llegó a extenderse por la zona andina al sur de Colombia, hasta el norte de Argentina y Chile; el Cuzco era la capital del imperio, donde residía el Inca, monarca absoluto y hereditario. Su arte se reflejó en la cerámica, la poesía, la música, la danza y la arquitectura.

Se considera que el médico apareció en la zona andina en el año 500 a 300 a.n.e, cuando comenzó la especialización de artes y oficios.31 Los médicos del Imperio incaico32 en el sentido estricto del vocablo, eran los hampi-camayoe, el médico de la nobleza, y los que atendían al pueblo se llamaban ccamascas (curanderos); los médicos ambulantes callahuelas y los herbolarios, ccamilis.

Los incas curaban las enfermedades de los dientes con yerbas medicinales. Según cita Garcilaso de la Vega (El Inca) en sus Comentarios Reales, tomo II, capítulo 2: "cauterizaban primitivamente la encía, usando la raíz de una planta asada, poniendo cada mitad bien caliente a ambos lado de la encía; al día siguiente amanecía la encía blanca como carne escaldada y por 2 ó 3 días no podían comer cosa que se haya de mascar, sino manjares en cuchara; empleaban este método para fortificar los dientes y las encías".

En los cráneos encontrados se observan grandes abrasiones de las superficies triturantes de los dientes, debido al regimen alimentario con abundante avena.

Los abscesos alveolares eran frecuentes; así como las exposiciones pulpares y los quistes mandibulares grandes. La abrasión se debía a la masticación de hoja de coca mezclada con una sustancia llamada lucte o llipta, compuesta de papas silvestres, silicona o corteza de semilla de plantas ricas en álcalis; esto explica la frecuencia con que se ven dientes manchados de verde oscuro o azul.

En esa época existían también malformaciones y maloclusiones. Se dedicaban preferentemente al adorno de los dientes; además, se han encontrado incrustaciones metálicas. Hicieron empaste de cristal y de un cemento rojo, era admirable la calidad con que estaban acabados.

Realizaban mutilaciones dentarias, se pueden observar dientes limados en las caras proximales, los cuales quedaban en forma de punta. Los incas y los mosicas tallaban los dientes en forma de "T". Los incas hacían cavidades redondeadas en la cara labial de los dientes y los mosicas, en formas redonda, oblonga y rectangulares, tapadas luego con un bloque de oro macizo, también se encuentran cavidades obturadas con jade, esmeraldas o brillantes.

Como bisturí usaban cuchillos de pedernal, obsidiana o de bronce, que llamaban tumi. Para mitigar el dolor durante la mutilación dentaria los incas masticaban coca con cal; no todos estaban autorizados a realizar estas actividades, el que infringiera esta disposición era golpeado y hacían el papel de hechiceros.33

Un hecho extraordinario se refiere a la implantación dentaria; Saville34 describe una calavera de la región de Atacame, en Ecuador, y expresa: el incisivo central superior derecho no pertenece al maxilar, si no que es un incisivo lateral derecho que se implantó para reemplazar al incisivo central, el diente ajusta perfectamente al alvéolo, aunque no es tan largo como la cavidad, y ese espacio en el extremo es una prueba de que el diente original fue reemplazado por el diente implantado, de lo contrario, el crecimiento del hueso hubiera llenado el hueco. La descripción permite conjeturar que si la cavidad alveolar no está totalmente ocupada por el hueso de neoformación para el espacio vacío, es posible entonces que el implante fuera hecho posmorten.

Sobre la incidencia de caries se ha señalado por Moore,35 que entre los incas era escasa la incidencia de caries dentarias, pero en cambio era elevado el de las periodontopatías. Céspedes y Villegas,36 señalan que la población campesina de Bolivia incorpora a su alimento un aderezo (phasa) que, por su condición alcalina y ser una sustancia abrasiva, inhibe la acción bacteriana y efectúa la limpieza mecánica de las superficies dentarias.

Casolli37 indica un aspecto interesante que quizás tenga que ver con el uso de dientes humanos, para restauraciones dentarias, como sucedió en Europa en otras épocas, dice: "el sepulturero era el encargado de proveer los dientes humanos en tiempos de paz y en los tiempos de guerra, que eran los más, y entre las actividades que se dedicaban los despojadores de los campos de batalla figuraba la mutilación de los cadáveres para extraer los dientes, a veces con toda la mandíbula".

En la Historia General de las Indias38 se señala que en Perú, toman muchos lobos marinos (azucas) y limpian sus dientes con sus barbas por ser buenos para la dentadura, y también quitan el dolor de muelas, los dientes de aquellos lobos marinos si los calientan y los tocan.

Guimilla39 señala que los jefes incas del Perú, así como Caberres y Conhes del Orinoco, "usaban por mucha gala" collares de dientes y muelas extraídas de los enemigos muertos en combate; agrega: más no se hallara en los indios cosa que más debemos envidiarles que aquella su dentadura de marfil purísimo cuya firmeza compite con su candor intacto, firme en casi todos hasta la edad más avanzada, y hasta la sepultura. Ni tengo especie alguna de haber visto en los indios dolor de dientes, ni de muelas.

Ring,40 al referirse a las poblaciones de la América del Norte, principalmente de las poblaciones de los Estados Unidos, dice: cuando Colón desembarcó en las costas de América, encontró que sus habitantes tenían una cultura de la Edad de Piedra, habían aprendido a relacionarse con su entorno a través de un complejo sistema de creencias y supersticiones y confiaban en la magia para tratar sus dolencias y enfermedades. Las tribus eran numerosas y variadas, pero sus prácticas médicas eran muy populares. El centro de su sistema era el chamán o el "hombre de la medicina", era el jefe o el segundo en el mando e importancia después del jefe. No solo podían eliminar un mal espíritu del cuerpo del paciente enfermo, sino también conjuraban a los malos espíritus, para que infectase a cualquiera que él escogiese; en consecuencia el chamán era muy temido y ejercía una influencia muy poderosa en la comunidad.

En Omaha, Nebraska, describió el tratamiento de un chamán de la tribu Pawne contra el dolor de muelas causado por un tercer molar inflamado, "bailaba en semicírculo alrededor del paciente, sacudiendo una calabaza... entonces cogió un pequeño cuchillo de piedra e hizo una incisión en forma (x) en la mejilla `lobo comedor', justo sobre la palpitante muela, chupó ligeramente en el corte y pretendiendo haber arrancado la pieza... la arrojó al fuego, ¡los malos espíritus no pueden volver a usarlo...dijo triunfalmente! Este paciente fue engañado al hacérsele creer qué muela había sido extraída; pero de hecho las extracciones se realizaban con frecuencia, pero más que arrancar las muelas enfermas, las hacían salir a golpes".

Un viajero a principios del siglo xix , en Carolina del Norte, dejó una vívida descripción de una de estas operaciones: "tenía diversos remedios para el dolor de muelas, que ha menudo conseguía aliviarlo, pero si fallaban, procedía a sacar la muela con un pequeño bastón apoyado contra la misma sobre un trocito de cuero, golpeaba sobre el bastón y así desprendía la muela; por mucho que pueda extrañar a los europeos, yo lo prefiero a la forma corriente de sacar muelas con estos instrumentos que ponen en peligro la mandíbula; con este golpe no tiene lugar la hemorragia, que ha menudo sigue a la extracción, además no es ni la mitad de doloroso".

Otro método de extracción consistía en una correa de cuero que en uno de sus extremos se ataba a la muela que dolía, y el otro, a algún objeto sólido del cual el paciente se alejaba. El paciente también podía tumbarse de espaldas con un extremo de la correa, y el otro, atado a un fuerte garrote, del cual se apartaba bruscamente para así arrancar la muela.

Por el año 1830, Weston Price examinó los dientes de 87 indios, habitantes de partes remotas del territorio del Yukón, y encontró solamente 4 dientes con caries de 2 464 piezas revisadas (0,16 %), mientras que los que vivían cerca de los asentamientos, el porcentaje oscilaba entre el 25 y 40 %.

La causa del dolor dentario era la abrasión de las superficies oclusales, que llegaban en casos extremos a exponer la pulpa debido a la textura basta y arenosa de la comida india. Los morteros y majaderos con los que acostumbraban a moler su maíz eran de piedra e inevitablemente se incorporaba algo de arena a sus comidas. Las afecciones periodontales eran frecuentes, e incluso entre los jóvenes. Cráneos desenterrados de cementerios indios muestran evidencias de aguda resorción ósea alveolar y pérdida de dientes. Ellos tenían un elevado concepto de una boca limpia y disponían de una gran variedad de potingues con los que intentaban limpiarse los dientes. El tabaco lo estimaban no solo por los placenteros efectos, sino también atribuían a su uso efecto limpiador. Desafortunadamente los que masticaban tabaco, erosionaban sus dientes de forma rápida, pues mezclaban con la hoja de tabaco, para darle a la mezcla consistencia apropiada, con conchas trituradas de mejillones y lima.

William Barton, botánico cuáquero, recorrió el territorio Cheroquee en 1784, descubrió una variedad de silphium cuya goma era recolectada por los indios; ésta se secaba en forma de duras gotas semitransparentes de color ámbar pálido, que poseían una agradable fragancia y gusto ligeramente amargo; los indios lo usaban para limpiar sus dientes y endulzar su aliento.

Un remedio casi universal para el dolor de dientes entre los aborígenes norteamericanos, y que fue adoptado después por los colonizadores blancos, era la corteza de fresno espinoso (Zanthocylium americanus), llamado por los europeos el árbol del dolor de muelas. Los primeros alemanes que se establecieron en Pennsilvania aprendieron de los indios locales a cocer la corteza de la raíz del álamo blanco y aplicarla caliente en los dientes adoloridos.

Las prácticas supersticiosas y mágicas fueron populares aunque menos eficaces. Algunos indios curaban el dolor de dientes cortando un trozo de césped antes de la salida del sol, espirando sobre éste 3 veces y devolviéndolo al mismo sitio de donde se había arrancado.

En algunas tribus era costumbre no arrojar nunca al fuego restos de cualquier cosa que hubiese sido chupada -una brizna de tabaco o de manzana mordida previamente-, por miedo que el fuego le masticase sus dientes. Escupir inmediatamente después de haber visto una estrella fugaz, para evitar perder un diente, tenía gran importancia. Para que sus dientes se mantuvieran sanos el resto de su vida, un miembro de la tribu cheroquee, simplemente necesitaba coger una serpiente verde, sujetarla horizontalmente por el cuello y la cola, moverla 7 veces hacia atrás y hacia delante entre sus 2 hileras de dientes y a continuación soltarla. Después de esta operación no debía ingerir durante 4 días alimentos preparados con sal.

Hacia los años 1200 y 1700 se encontraron cráneos con mutilaciones dentarias en el suroeste (Sikiatki, Arizona) de norteamérica.41

De Colón a la fundación de la Universidad de La Habana

En este período llegaron a Cuba los primeros médicos, boticarios, cirujanos y barberos; algunos con un verdadero dominio de su arte de curar. Se crean los primeros hospitales; se constituye el Protomedicato y la Universidad de La Habana con su Facultad de Medicina. En el mundo aparecieron publicaciones más frecuentes dedicadas a la cirugía dental; se trata de unir por personalidades reconocidas la medicina con la cirugía; este período termina con la etapa que se define como la aparición de la odontología científica.

En cumplimiento de la Pragmática Real, se obligaba a incluir físicos (médicos), cirujanos y boticarios en cada nave que emprendía largas travesías de navegación. Con el primer viaje de Colón, venían el maestro Juan Sánchez, en la nao capitana, "La Santa María"; los maestros Alonso de Mojica y Diego, en "La Pinta", de quién no se sabe si era físico o boticario.42 Los 3 residieron temporalmente en la Española, y el maestro Juan Sánchez, por disposición del Almirante, quedó al cuidado del grupo que mandó Diego Rodríguez de Arana, que Colón dejó estacionado en el fuerte "La Navidad", donde murió con todo el grupo.

Durante los viajes de Colón pisaron suelo cubano unos 10 facultativos, médicos y cirujanos que conocían la medicina de la Edad Media. El más notable de ellos fue Diego Álvarez de la Chancra, hombre de talento, simpático y erudito, con grandes conocimientos de botánica; lo acompañaban barberos, sangradores, etc. Arribó a Cuba en el segundo viaje, fue el médico más destacado hasta el comienzo de la conquista. Para el 22 de febrero de 1498, Cristóbal Colón disponía en su mayorazgo y encomendada a su hijo la construcción de una iglesia, llamada Santa María de la Concepción en la isla de La Española, con un hospital, el mejor ordenado que se pueda; fue éste el primer hospital que se indica su construcción en el continente americano.

A finales del siglo xvi2 la charlatanería y el abuso de estos vividores había llegado a tal extremo, que los gobernantes empezaron a preocuparse un poco por esta situación y se vieron obligados a tomar medidas contra estos y otros muchos desmanes, además de preocuparse por la salud de la población y porque toda práctica, sobre todo la de estos sacamuelas, fuera controlada de alguna forma.

A causa de esta situación, los Reyes Católicos dictaron una Ley el 9 de abril de 1500, conocida como la Pragmática de Segovia, en la que exigían a los barberos una capacitación y un examen para poder ejercer legalmente el arte de sacar dientes y muelas. Esta ley debía tener efectos no sólo en España, sino también en todos los territorios que ella había conquistado; por lo tanto, al iniciarse la colonización de Cuba por Diego Velázquez en 1511, esta ley era de carácter obligatorio. Esta Pragmática se encuentra reproducida en el libro del doctor Luis Álvarez Valls, por lo que sólo señalaremos algunos aspectos de ella misma. González Iglesias ha señalado a la Pragmática de 1500 de los Reyes Católicos, como el documento más importante de la profesión durante 400 años; fue en Sevilla donde se dictó. Dice: "examen de los barberos y pena de los que sin este requisito pusieran tienda para sangrar y hacer las demás operaciones que se expresan. Mandamos que los Barberos Examinadores Mayores, de aquí en lo adelante, no consientan ni den lugar, que ningún barbero y otra persona pueda tener tienda para sajar, no echar sanguijuelas o ventosas, ni sacar dientes, ni muelas sin ser examinado previamente por dichos Maestros Barberos Mayores, personalmente". En ella también se señalan las sanciones en que incurren los que ejerzan sin estar previamente examinados.

Por esta ley se inició una separación entre los simples barberos dedicados a "afeitar y otros menesteres y el barbero flebotomiano y dentista", que por lo tanto necesitaba cierta preparación, determinados conocimientos que tenía que demostrar mediante exámenes.

También se destaca que existía un personal designado como Maestro Barbero Mayor y Examinador. De esta forma va tomando cuerpo y forma la cirugía dental, como ciencia en el reino español, que con muchas alternativas en su oficio, paso a paso, fue ganando posiciones en el arte de sangrar, y así el barbero sangrador amplió su esfera de acción cuando aprendió a poner en su lugar los huesos dislocados; con lo que adquirió el título popular de algebrista y más tarde de barbero-cirujano, que no solamente debía realizar extracciones, sino aplicar los remedios que fijasen dientes movedizos y que mitigasen o eliminaren los dolores causados por el mal estado de los dientes. También para ejercer lo que hoy llamamos cirugía menor: operar fluxiones y quistes externos, con lo cual el sangrador y dentista añadió a su ejecutoría la de cirujano, así es precisamente como se hacía llamar barbero y cirujano flebotomiano.

Con la fundación de las primeras villas comenzaron a llegar otros médicos, cirujanos y personal de todo tipo en las flotas; para 1517, llegó desde España el primer cirujano que ejerció en Santiago de Cuba, Domingo de Apartiel,44 nacido en Valencia, quién dejó a su familia en aquella ciudad y se aventuró a probar fortuna, todo le marchó bien hasta 1525; al parecer, influyó en la construcción del primer hospital en Santiago de Cuba, que junto con la catedral, había sido ordenado por el Emperador Carlos v al Obispo Juan de Ubite en 1522. Se hacía llamar protomédico.

Para Zas,45 la fundación del hospital de Santiago de Cuba, era la primera del país y obedece a la Instrucción de los Reyes en 1503, que ordenaba: "establecer hospitales para los pobres en cuestión como indios, asignándoles tierra para sostenerlos con sus rentas"; lo que se aviene con la afirmación de que no se practicaban iniciativas de salud pública, y la medicina era ejercida por burdos practicantes y curanderos, y que sólo habían facultativos cuando venían con escuadras o adscriptos al ejército. Debido a la desaparición de los indios y al despoblamiento de Cuba, se indicaba por los reyes "dotar cada comunidad indígena de un hospital en forma de cruz, con espacio suficiente para 50 cama y que debe proveerse de médicos y boticarios y cumplirse con cierta medida de higiene".46

Para manifestar los distintos oficios que podía desempeñar el barbero o flebotomiano, era costumbre colocar en la puerta de su tienda una bacia de distintos colores, representando cada uno de ellos determinada especialidad o autorización para ejercer. En relación con este particular, se ha señalado que a fines del siglo xvii, la bacia servía de enseña profesional a los barberos, que según los estatutos dados por Luis xiv a los barberos franceses, debía ser blanca, a diferencia de los cirujanos que era amarilla (de latón) sin estañadura, como la usan todavía los barberos españoles. Más tarde, todas las bacias estaban decoradas con figuras, adornos y composición, trazados en claroscuro con tinta azul y otras con verdeamarillo sobre el fondo blanco.

En los países de Europa, al autorizar a los barberos para ejercer la cirugía y medicina elementales, se les permitía colocar una banda roja en el rodillo que colocaban en la puerta, como símbolo de la venda que utilizaban para restañar la sangre perdida durante las operaciones. En este cilindro o rodillo colocados a las puertas de las barberías fueron alternándose los colores, que representaban las distintas especialidades del que ejercía en dicho lugar. Los colores que alternaban, además de los mencionados, eran el rojo o negro y el blanco.

Para el año 1519 se encontraban en Cuba47 soldados ignorantes que hacían de cirujano-barberos, dentistas, etc., como Juan Catalán, que santiguaba y embalsamaba heridas y descalabraduras; Murcia, barbero y boticario; Botella, nigromántico y astrólogo, curaba las heridas con trapos sucios y grasas. El tal Murcia participó en la expedición de Hernán Cortes, en la que hacía de boticario.

Mientras en Cuba comenzaba un desarrollo lento, con la característica de que mientras Europa se introducía en la época del renacimiento, los españoles imponían un régimen de esclavitud, llevando la población aborigen hasta casi su exterminación e iniciaban la introducción de negros esclavos; éstos eran hombres arrancados de sus tierras africanas, para brindar servicios a los blancos en Cuba en el resto de Las Antillas y parte del territorio continental.

Cuba mantuvo una evolución similar en el incipiente arte dental, ya que el desarrollo de las costumbres y necesidades de la época fueron igualmente idénticas en todas las colonias;2 porque España, crisol de razas, dio un mismo temple a sus hijos y éstos se conservaron bajo todos los cielos, con sus virtudes y vicios de origen.3 La diferencia esencial entre Cuba y la América continental es la influencia de los aborígenes, pues sucedía la extinción en la Isla de los primeros pobladores en los comienzos de la colonización, mientras que los indígenas del continente fueron dominando los oficios de barberos-flebotomianos. Los servicios en el arte de curar estaban en manos de individuos que, de paso por puertos y ciudades, se dedicaban a ejercer el arte con mayores o menores prerrogativas.

Paracelso (1493-1541), nacido en un pequeño burgo de la Suiza alemana, fue autodidacta, que a principio del siglo xvi, aparece como reformador de la medicina; nunca obtuvo el título de doctor, por lo que era criticado severamente por los médicos de la Universidad de Bale, donde desempeñaban cátedras de enseñanza. Se esforzó por orientar e impulsar la medicina en los principios científicos, por la observación y la investigación; visitó numerosos países como Alemania, Francia, Inglaterra, Moravia, Lituania, Polonia, Hungría, Egipto, Arabia, Rusia y otros.

Juan de Vigo (1460-1520), cirujano del Papa Julio ii, se lamentaba que las extracciones dentarias eran realizadas por los charlatanes; empleó el sublimado y el arsénico para las fístulas antiguas y hablaba también de la obturación con oro.

Peter von Forest (1522-1597), profesor de Leyden, prohibió el consumo de dulces, que consideraba nocivo para la conservación de los dientes; fue el primero en constatar inflamaciones y tumores extensos, debido al uso de dientes artificiales, y rechaza la prótesis por considerarla perjudicial.48

El alemán Peter Jordan editaba en 1532 un libro de bibliografía dental, que contenía extractos de trabajos de Avicena, Galeno, Messer, Conelius Plinius y otros autores, en algunos de sus capítulos, trataba sobre la caída de los dientes.

El 15 de octubre de 1535 el Emperador Carlos y la Emperatriz Gobernadora dispusieron que todas las personas impedidas de ejercer como médicos y boticarios, por las leyes y pragmáticas de Castilla, se sometieran a la misma prohibición en Las Indias, y que ninguno se titulara doctor, maestro o bachiller, sin ser examinado y graduado en Universidad aprobada.

Mientras en diferentes partes del mundo se van dando atisbos de la superación de la profesión odontológica, en Cuba continúan llegando médicos y cirujanos de tránsito, que se trasladaban a las expediciones que marchaban para el continente, así se constata en las descripciones de la época,49 como ejemplo tenemos a Pedro de la Paz, Juan Mestre, Cristobal Ojeda y otros.

De estos pasajes se cuenta que Cortés en su juventud, llegó a su casa con los dientes apretados, el cuerpo maltrecho y atormentado, donde el barbero y la comadre le curaron las piernas.50

En 1525 llegó a la Ciudad de México, Don Francisco de Soto, con un sueldo de 50 pesos anuales, asignados por el ayuntamiento, fue el primer barbero-flebotomiano. El recién llegado efectuaba tratamientos del arte flebotomiano, como la aplicación de ventosas, ejecución de sangrías y hacer extracciones dentarias, basado en la teoría humoral de la medicina hipocrática.

Durante el reinado de Felipe II, en 1557, aparece publicada en Valladolid, España la primera obra dedicada a la docencia estomatológica, la que tiene por título Coloquio breve y capediofo sobre la materia de la dentadura y maravillosa obra de la boca, escrita por el bachiller Francisco Martínez; la segunda edición se realizó en 1570, revisada y aumentada.

Ambrosio Paré (1510-1590), el cirujano más célebre del siglo xvi; su primer estudio fue barbero a los 19 años de edad. En 5 meses estudió medicina y el arte dental de la época; fue cirujano del ejército, y el primero que ligó las arterias y venas en las amputaciones. Señaló que los niños no tenían más de 20 dientes; describió el número de raíces de los dientes; trabajó en la reimplantación dentaria, y fue el primero que utilizó la prótesis en la fisura palatina.

Paré escribió numerosos libros y entre su medicación aconsejó contra el dolor dentario, calentar un diente de ajo y ponerlo bien caliente en el diente enfermo; recomendó el aceite de clavo, que como vemos, es uno de los remedios más antiguos que aún hoy se utiliza. Para matar el gusano de la caries empleó el ácido sulfúrico o el cauterio; además, estableció el diagnóstico diferencial entre pulpitis y periodontitis. Para las cavidades intersticiales ( proximales) aconsejó el uso de la lima.

En el capítulo xxvii, de su libro Instrumental para arrancar y romper los dientes, recoge la suerte de los infortunados pacientes que se sometían a las atrocidades de aquellos instrumentos defectuosos y brutales; empleaba el pelícano, el descarnador, el gatillo y los botadores. Las obturaciones palatinas las confeccionaba con placas de oro o de plata, en cuya cara interna fijaba una esponja que embebida, se hinchaba y mantenía el obturador en su lugar. Confeccionó narices artificiales mediante placas de oro o plata, o bien de papel y género -cualquier tipo de tela- colocados y pegados, mantenidos con hilo que pasaba por detrás de la cabeza. Hablaba de la erupción dentaria y sus síntomas y tratamientos, así como recomendaba incindir profundamente la encía.

Sobre la extracción dentaria indicaba que era necesario que el extractor tuviera suficiente práctica en sacar los dientes, por cuanto se necesitaba mucha maestría para el debido uso del pelícano, pues si no se sabe bien su manejo, se puede fracasar y quitar 3 dientes de la boca.50

Ambrosio Paré aprendió la anatomía haciendo disecciones; fue Cirujano Ordinario de los reyes Enrique ii y Francisco ii, y Cirujano Real de los reyes Carlos ix y Enrique iii.

En los trabajos de este destacado cirujano, elevaba la cirugía al nivel que corresponde en la medicina, tratando de unir ambas. Participó en las guerras de Italia -en el sitio de Metz- de Flandes y en las denominadas Guerras de Religión, lo que le sirvió para extender y perfeccionar los procedimientos operatorios, especialmente en las heridas por armas de fuego.

Formó un museo de piezas anatómicas. Al referirse al aprendizaje de la cirugía, expresaba: "las operaciones de cirugía se aprenden con el ojo y con el dedo". Ejerció tanto la cirugía general como la cirugía dental, sin establecer en su concepción diferencias entre ambas, todo era cirugía.

Un dato importante de avance para esta época se dio en Santiago Hauller (1498-1562), que fue el primero en combatir la teoría de los vermes como causantes de la caries dentaria.

Marco Aurelio Severino (1580-1656), de Nápoles, aconsejaba la incisión de la encía en la erupción difícil del tercer molar, y Nicolás Pieter Tufft (1593-1698), anatomista de Amsterdan, cohíbe la hemorragia posextracción mediante el taponamiento de los alvéolos con esponja.

Independientemente de las medidas tomadas para controlar el ejercicio de las actividades de los médicos, cirujanos, barberos, flebotomianos, etc., la charlatanería y el curanderismo se incrementaban, proporcionado por el grado de oscurantismo y de incultura general de la población.

A mediados del siglo xiii, ya se habían separados los barberos y los ayudantes de baños. Los curanderos se agrupaban, y fundaban el Colegio de San Come, también practicaban el arte dental.

Julio César Aranzio (1430-1589), profesor de Boloña, recomendó abrir las fístulas para evacuar el pus con el bisturí, y Juan Andrea Croce (1583) indicó que en presencia de una fístula, aún sin dolor dentario, la extracción era imprescindible.

En 1526, procedente de Santo Domingo, se instaló en Santiago de Cuba Juan de Alcázar, médico y cirujano, más bien como transeúnte, porque no hay datos de que ejerciera en dicha ciudad, y en 1528 parte para México, donde fue el primero en recibir el grado de Doctor en Medicina en la Universidad de México, en 1540.52

En reunión del Cabildo de La Habana del 26 de agosto de 1552, se leyó: "sus mercedes de dicho governador justizia e reximiento recibieron por barbero e cirujano desta villa a Juan Gómez estante en ella el cual es maestro examinado en dicho oficio e hábil y suficiente para lo usar e ejerzer; e mandaban y mandaron que otra persona ninguna durante el tiempo que dicho Juan Gómez bibiere en esta dicha usando el dicho oficio no sean osados a usar dicho oficio sopena de dos pesos de oro por cada vez que usaran de dicho oficio los cuales aplican para el dicho Juan Gómez Barbero."53 Al parecer, este es el primer caso de reconocimiento oficial para que un barbero cirujano ejerciera legalmente en el país; de forma similar pudo ocurrir con otras personas de este mismo oficio. No se tienen noticias del tiempo que Juan Gómez hubo de mantenerse en La Habana.

En las actas del Cabildo del 26 de febrero de 1569 se recibe como médico y boticario a Gregorio Gamarra, graduado en Alcalá de Henares; se anunciaba: "los curará y hará sangrar procurándole e dándole en todo el mejor remedio que entendiere para su salud", consta que no terminó sus estudios, ya que no figura en la nómina de Bachilleres y Doctores de esa Universidad, además le imponían cumplir la función de barbero. No aceptó el cargo propuesto por el Cabildo.

En 1570, el rey Felipe ii dictó la ley que trata de instruir adecuadamente a los protomédicos generales; trató de que hubiera un adecuado empleo de sus facultades en Indias, además dio los pasos necesarios para que estos facultativos realizaran investigaciones de las propiedades curativas de vegetales del Nuevo Mundo.

En actas capitulares del Ayuntamiento de La Habana del 2 de mayo de 1571 apareció mencionado, aunque no de forma directa, otro barbero de la época, en dicho día: "pidió petición Juan Díaz Aldeano, vezino desta, en la que dise a tres años que vive con su mujer e familia usando de su oficio se sirujano o barbero e que tiene necesidad se le haga merced de dos solares para hacer casa para vivienda".

El 12 de diciembre se manda que los protomédicos no diesen licencias en Indias a ningún médico, cirujano barbero o algebrista, ni a los demás que ejercían las facultades de medicina y cirugía, si no aparecían ante ellos para ser previamente examinados. Las distintas medidas que se dictaron tuvieron en Cuba efectos limitados, ya que al lado del personal autorizado por los cabildos se encontraban numerosos intrusos que hacían sangrías, extracciones de muelas, etc.

Wilhelm Faby o Fabris de Hilden, Fabricio Hildanus (1560-1634) de Berna, apareció por esta época con una nueva concepción que luego ha sido de importante consideración en la Estomatología. Es uno de los precursores de la infección focal, pues estableció las relaciones de los dientes con las demás partes del organismo. Hizo desaparecer un dolor facial pertinaz acompañado de violentas cefaleas, que había resistido el tratamiento durante 4 años, mediante la extracción de 4 dientes. Procuraba curar las fístulas dentarias tratando las raíces de los dientes enfermos; fue el primero en hacer ligaduras con hilos metálicos.

Después de 1550, según Martínez Fortún, existieron otros 2 barberos cirujanos, uno Antonio Rumbo y el otro López Hernández, y aunque no se precisa la fecha de estancia en esta ciudad de La habana, lo cierto es que compartieron la labor con los anteriores o los sustituyeron en el ejercicio de su arte.

Antonio Rumbo de Arango, natural de Lisboa, hijo de Jean y Catalina, ambos de la misma nacionalidad, en 1575 se encontraba en Jamaica, de donde llegó a La Habana en 1577. Fue designado ese mismo año por el Capitán General "barbero y xirujano de la fortaleza de esta Billa", desplazando de su puesto a Francisco Peláez, hubo pleito que duró hasta 1582. Falleció en agosto de 1586 y pidió ser enterrado en el cementerio de San Francisco.

En 1587 se publicó El Crisol de la Cirugía, libro escrito por Acua Pendente y editado en Padua, Italia; fue traducido al español por Pedro González Godoy en 1676. En este libro se aconseja obturar con oro las cavidades de las caries.

Para 1598, sólo habían 2 boticas en la ciudad de La Habana, la de Sebastián Milanés, en la calle Real, y la de López Alfaro, cerca de Desagüe. Se refiere "no habrá en cada de ellas 50 envases, y las drogas tan desvirtuadas, que el otro día presenciamos su ineficiencia en unos cáusticos, que dispusieron el escribano de mi amo..., las medicinas que se consumen en el país vienen de Castilla y hasta que no se acaban no traen un nuevo pedido".54

En el Cabildo de la Habana, el 16 de enero de 1598 se analizaron las epidemias de viruelas y sarampión en los indios residentes en Guanabacoa, y para socorrerlos se envía al alcalde acompañado de un barbero. Al año siguiente en la villa, había un tal Julio César, que sin ser cirujano, había practicado algunas operaciones y prestado servicios en la pestilencia que agotó a la ciudad en 1603 y 1604; con anterioridad en 1598, había asistido como barbero, acompañado del preceptor, en las epidemias de viruela y sarampión de los indios de Guanabacoa,55 cuando solicitó permiso para ir a España a examinarse, pero el vecindario negó éste por ningún otro, y el Gobernador acogiéndose a la nueva pragmática que permitía examinar en la Habana, con un médico o cirujano naval, lo cumplimentó y obtuvo su título.56

Al final del siglo xvi, aún existía alguna influencia del medioevo, se apreciaba cierta tendencia a la capacitación para el ejercicio del oficio. Se publicaron varios libros, la figura descollante fue Ambrosio Paré, con su producción literaria dedicada a la cirugía. En este siglo no se podía hablar de alguna forma de docencia organizada para la preparación de los cirujanos, barberos y flebotomianos, así como el vocablo dentista era prácticamente desconocido.

El siglo XVII ha sido calificado por Salvador Lerman, historiador de la Odontología, como el apogeo de la chalatanería; debido a la incapacidad y la incultura en que se tenía al pueblo en aquellos tiempos. También se considera que la evaluación real no era sólo esta condición, sino la inoperancia de las leyes establecidas, la no estructuración organizativa para la formación de personal destinado al ejercicio de la actividad dental, y el menosprecio para esta etapa de los médicos y cirujanos, por las actividades de los barberos sacamuelas, sangradores y flebotomianos. Al respecto dice González:58 ²cuando los saberes y los remedios estaban poco desarrollados, quienes manejaban los asuntos dentales eran gente iletrada de escasa formación y procedimiento nulo. La Universidad y la medicina consideraron a la dentistería como un menester deleznable, propio para ser ejercida por indocumentados personajes, cuando no por rematados rufianes, a los que en ocasiones se les impedía entrar en las ciudades y poner rótulos intramuros. Barberos de arrabal, quebrantahuesos, charlatanes, valentinos... el dentista iba de feria en feria, de encrucijada en encrucijada, ridiculizado por el vulgo y anatemizado por la religión.

Lerman señaló que en el siglo xvii se mostraba una separación más neta entre la medicina y la odontología, que ya había comenzado a manifestarse con anterioridad; aunque Stroberger, recomendaba ver un dentista, muy pocos tenían un gabinete presentable, pues la mayoría eran charlatanes y vestían de modo extravagante; el casco con plumaje y el traje bordado eran características. La odontología no era considerada como una ciencia o un arte, pues los charlatanes que la ejercían, se instalaban en cualquier feria, plaza, posada o en cualquier lugar donde hubiera un poco de gente y anunciaban a viva voz poseer el arte de sacar muelas y curar enfermedades de la boca. Luis xiv tenía un dentista, Pierre Bewald, que también hacía de bufón, que debía advertir al Rey con sus gestos y danzas para hacerle olvidar dolores que le hacía sufrir con sus intervenciones.

Durante el siglo xvii, algunos charlatanes hicieron sus exhibiciones en el Puente Nuevo, en París, esto se prolongó hasta gran parte del siglo xviii; levantaban allí un tablado charlatanes famosos como Arnault, que en su reclamo decía: "atiende a todo el Sagrado Colegio; le sucedió Carmeline, buen discurseador que más animaba a la muchedumbre proclamando sus dientes artificiales, los mejores, y así como el primitivo consultorio de Cascellius, su tablado mostraba, puentes, mandíbulas, pinzas, animales curtidos y dos inmensos monstruos chinos de crin y estopa que contribuían al temor del gentío".

El más famoso de los charlatanes del Puente Nuevo fue el Gran Tomás, como le llamaban a fines del siglo xvii. Quiso incursionar en la política y fue operador de Luis xv, y entre su espectacular propaganda hacía vender una estampa donde se ensalzaba al Gran Tomás "operador sin par" y la suavidad con que arrancaba gratis durante 15 días los dientes más tenaces; como buen charlatán era adorado por las multitudes.

Terminado el siglo xvi, gracias a la situación privilegiada que tenía la villa de La Habana y por motivo de su intenso tráfico marino, así como los grandes progresos alcanzados en la misma, una Real Cédula del 20 de diciembre de 1592, dada por Felipe ii, le concedió a La Habana la gracia de ser la capital del país. Esta decisión traería aparejado un mayor movimiento al tener que trasladarse para esta villa los gobernantes y radicar en ella la mayoría de las oficinas principales de la época.

En actas capitulares del Ayuntamiento de La habana del 1 de agosto de 1602, se recoge: Por Real Cédula de Valladolid se dispuso "que volviera a la Nueva España, el hermano Cristóbal Muñoz y que lleve 16 hermanos de la congregación de la orden de y el Gobernador acogiéndose a la nueva pragmática que permitía examinar en la Habana, con un médico o cirujano naval, lo cumplimentó y obtuvo su título.56

Al final del siglo xvi, aún existía alguna influencia del medioevo, se apreciaba cierta tendencia a la capacitación para el ejercicio del oficio. Se publicaron varios libros, la figura descollante fue Ambrosio Paré, con su producción literaria dedicada a la cirugía. En este siglo no se podía hablar de alguna forma de docencia organizada para la preparación de los cirujanos, barberos y flebotomianos, así como el vocablo dentista era prácticamente desconocido.

El siglo XVII ha sido calificado por Salvador Lerman, historiador de la Odontología, como el apogeo de la chalatanería; debido a la incapacidad y la incultura en que se tenía al pueblo en aquellos tiempos. También se considera que la evaluación real no era sólo esta condición, sino la inoperancia de las leyes establecidas, la no estructuración organizativa para la formación de personal destinado al ejercicio de la actividad dental, y el menosprecio para esta etapa de los médicos y cirujanos, por las actividades de los barberos sacamuelas, sangradores y flebotomianos. Al respecto dice González:58 ²cuando los saberes y los remedios estaban poco desarrollados, quienes manejaban los asuntos dentales eran gente iletrada de escasa formación y procedimiento nulo. La Universidad y la medicina consideraron a la dentistería como un menester deleznable, propio para ser ejercida por indocumentados personajes, cuando no por rematados rufianes, a los que en ocasiones se les impedía entrar en las ciudades y poner rótulos intramuros. Barberos de arrabal, quebrantahuesos, charlatanes, valentinos... el dentista iba de feria en feria, de encrucijada en encrucijada, ridiculizado por el vulgo y anatemizado por la religión.

Lerman señaló que en el siglo xvii se mostraba una separación más neta entre la medicina y la odontología, que ya había comenzado a manifestarse con anterioridad; aunque Stroberger, recomendaba ver un dentista, muy pocos tenían un gabinete presentable, pues la mayoría eran charlatanes y vestían de modo extravagante; el casco con plumaje y el traje bordado eran características. La odontología no era considerada como una ciencia o un arte, pues los charlatanes que la ejercían, se instalaban en cualquier feria, plaza, posada o en cualquier lugar donde hubiera un poco de gente y anunciaban a viva voz poseer el arte de sacar muelas y curar enfermedades de la boca. Luis xiv tenía un dentista, Pierre Bewald, que también hacía de bufón, que debía advertir al Rey con sus gestos y danzas para hacerle olvidar dolores que le hacía sufrir con sus intervenciones.

Durante el siglo xvii, algunos charlatanes hicieron sus exhibiciones en el Puente Nuevo, en París, esto se prolongó hasta gran parte del siglo xviii; levantaban allí un tablado charlatanes famosos como Arnault, que en su reclamo decía: "atiende a todo el Sagrado Colegio; le sucedió Carmeline, buen discurseador que más animaba a la muchedumbre proclamando sus dientes artificiales, los mejores, y así como el primitivo consultorio de Cascellius, su tablado mostraba, puentes, mandíbulas, pinzas, animales curtidos y dos inmensos monstruos chinos de crin y estopa que contribuían al temor del gentío".

El más famoso de los charlatanes del Puente Nuevo fue el Gran Tomás, como le llamaban a fines del siglo xvii. Quiso incursionar en la política y fue operador de Luis xv, y entre su espectacular propaganda hacía vender una estampa donde se ensalzaba al Gran Tomás "operador sin par" y la suavidad con que arrancaba gratis durante 15 días los dientes más tenaces; como buen charlatán era adorado por las multitudes.

Terminado el siglo xvi, gracias a la situación privilegiada que tenía la villa de La Habana y por motivo de su intenso tráfico marino, así como los grandes progresos alcanzados en la misma, una Real Cédula del 20 de diciembre de 1592, dada por Felipe ii, le concedió a La Habana la gracia de ser la capital del país. Esta decisión traería aparejado un mayor movimiento al tener que trasladarse para esta villa los gobernantes y radicar en ella la mayoría de las oficinas principales de la época.

En actas capitulares del Ayuntamiento de La habana del 1 de agosto de 1602, se recoge: Por Real Cédula de Valladolid se dispuso "que volviera a la Nueva España, el hermano Cristóbal Muñoz y que lleve 16 hermanos de la congregación de la orden de San Juan de Dios, que sean profesores y que se dediquen cuatro para el hospital Alonso Rodríguez de la Ciudad de México, cuatro para La Habana, cuatro para Cartagenas de Indias y cuatro para Portobello, para que vivan en los hospitales de aquellas provincias".

Antes de 1606 llegó a La Habana Juan Pérez, donde ejerció su profesión de cirujano y flebotomiano; el 9 de enero de este año se casa con María Lorenzo, que falleció en 1620, y se casa de nuevo con Beatriz Zalazar; ejerció por más de 14 años.

Un hecho interesante que indica el poco grado de atención de salud fue que, el Cabildo del 3 de noviembre de 1909, de Santiago de Cuba, nombró a la india María Nava para ocupar el cargo de curandera, para dar atención a los enfermos; se le pagaba 100 ducados por año y se le prohibía salir de la ciudad; para esa fecha Santiago de Cuba no tenía ni médicos ni cirujanos y tenía unos 4 000 habitantes. María resulta ser la primera mujer nombrada para desempeñar la responsabilidad de atención en salud; su fama creció enormemente con la curación de Juan Villaverde Ozeta, gobernador de la provincia; sus detractores le llamaban la bruja y muchos de la ciudad le atribuían curas milagrosas.

En Francia, en mayo de 1609, un edicto reglamentó la profesión y obligó a los dentistas a obtener previamente el título, mediante un examen; fue uno de los primeros documentos donde se refiere a la exigencia de un examen para ejercer como dentista. Con anterioridad en el siglo xiv, los cirujanos y curanderos poseían el Colegio de San Come, donde estaban en iguales condiciones que los médicos.

El Cabildo de San Cristóbal de La Habana del 3 de septiembre de 1610, bajo la presidencia del Gobernador y Capitán General Gaspar Ruiz de Pereda, el procurador general pidió que se supliese la falta de médicos que padecía la población de la villa, con el nombramiento de Juan Tejeda Pina, para que asistiera a los vecinos de la ciudad, en especial a los recluidos en el hospital durante un año. Tejeda poseía el título de médico; se le considera el primer médico municipal que ejerció en La Habana.

El 11 de marzo de 1615, en actas capitulares... en este Cabildo se acordó por dicha justicia y regimiento, que son informados que por esta ciudad andan por las calles públicas muchos enfermos del Mal de San Lázaro... y se manda que por las calles y casas, publicar un extenso artículo anónimo sobre "higiene de los dientes".

La profesión dedicada a la atención de la salud bucal a lo largo de su historia ha tenido diversas denominaciones, desde las más vulgares, como quebrantahuesos, sacamuelas, etc., hasta las conocidas actualmente en diferentes partes del mundo. En 1621 Arnaul Gilles, en el siglo xvii estrechó la relación entre el médico y el cirujano, así como entre el dentisplex y el cirujano, de donde se considera al dentisplex como un verdadero cirujano, de allí surge el apelativo de operador para designar los prácticos dentales como especialistas en cirugía. Los primeros con este nombre fueron los operatuors dentales franceses, son los que cita Guilles. Eran los Öpetauor du roi, porque generalmente con este apelativo se hallaban afectados con el servicio al Rey de Francia; su título oficial era Operatuor du roi pour les dentes, fue la primera consagración legal de un título dental, puesto que eran obligados por juramento.

En Inglaterra hubo por esa época Master Operators for the teeth (maestro operador de los dientes).

En Brasil el 9 de noviembre de 1629, una Carta Regia establecía que se examinarían a los que ejercían la ciencia dentaria; se encomendaba para ello al doctor Antonio Francisco Milheiro, que establecía multas de dos mil reis a las personas que extrajeran dientes sin licencia.60 Como se señaló anteriormente se reconoce cierta autoridad al dentista, cuando Juan Stroberger en 1630 recomendó contra la opinión de todos los autores precedentes, en caso de dolores de dientes, consultar con un dentista, pues ellos poseían la experiencia y la habilidad manual, así como practicaban las operaciones dentales; señalaba además: la destrucción de los gusanos de la caries dental con ácido sulfúrico, tapaba los dientes con tabaco y guayacol para calmar los dolores dentarios. Rechazó el empleo de amuletos contra los dolores dentarios por considerar con Hemand, el gran poder de sugestión que los mismos tenían. Por este mismo año se inicia la actividad dental en los Estados Unidos, con la llegada de 3 barberos ingleses en 1630, que se establecieron en la colonia de Massachussetts.

Entre los primeros fundadores de Salvador de Bahía, Río de Janeiro, se encontraban médicos o físicos, cirujanos, sangradores y tiradentes (dentistas); todos, a excepción de los médicos, actuaban sin licencia o bajo jurisdicción de un cirujano mayor. En 1631, el cirujano mayor en sus visitas a las distintas regiones del reino de Portugal, fue el encargado de examinar a los candidatos a dentistas, siempre que contara con más de 2 años de aprendizaje. Los barberos podían ser sangradores y tiradentes después de haber probado en un examen que tenían 2 o más años de ejercicio en su práctica. Esta simbiosis de barbero-sangrador y dentista persistió hasta finales del siglo xix.

Juan Mesa, su nombre aparece unido al primer documento oficial que registra la existencia de la lepra en Cuba, el 17 de enero de 1613; en 1622 se le nombra examinador de barberos, y como tal actúa practicando las diligencias de rigor de Diego Hidalgo, Francisco Alayón y Francisco Robledo. Falleció en La Habana el 24 de febrero de 1632.

Un suceso de trascendental importancia ocurre el 9 de septiembre de 1634; Francisco Muñoz de Rojas, licenciado en Medicina, presentó ante el Cabildo de La Habana la merced que su majestad le ha hecho de Protomédico y Examinador de todos los doctores cirujanos, barberos, boticarios y parteras de la Isla de Cuba.

Emeterio Santovenia, dedicado al estudio del Protomedicato,61 planteó: Protomédicos, así se llamaban los primeros médicos (protos, primero) de los Reyes, a la vez que protobarberos a los primeros barberos. Más tarde fueron médicos jueces supremos de las causas relativas al ejercicio de la ciencia de curar, dándole también facultades para examinar y capacitar, en el ejercicio de las distintas ramas de la medicina.

Los protomedicatos fueron creados en el reino español, con el objetivo de combatir el empirismo y fiscalizar el ejercicio de todas las personas dedicadas a la atención de salud en todas sus ramas; eran los encargados de examinar y autorizar el ejercicio legal de las mismas; además, velaban por el cumplimiento de las disposiciones legales establecidas por los soberanos, en lo referente a la atención de salud y venta de los medicamentos.

Hasta la llegada de Francisco Muñoz, Cuba no contaba con protomédicos; España instaló el Protomedicato en México, por lo tanto, el que deseara ejercer cualquier función de la medicina, tenía que trasladarse a México o a la metrópoli; por lo que Cuba al contar con el protomédico, que tenía la facultad de examinar a los que ejercían el arte de curar, incluyendo los barberos, significó por esta etapa un importante paso de avance en el desarrollo de la medicina y la cirugía, tendiente a la eliminación del empirismo que existía en la Isla.

Francisco Muñoz Rojas, nacido entre 1590 y 1595, bachiller en medicina el 18 de diciembre de 1618, en Sevilla, donde fue Visitador de todos los doctores, barberos y boticarios; al llegar a México realizó las mismas funciones, y antes de 1627 se estableció en La Habana. En 1632 hizo que se le nombrara protomédico, por la dificultad que había de irse a examinar al extranjero: barbero, boticario, cirujano y otros oficios. Por Carta de Provisión Real del 10 de mayo de 1633, se le concedió estos honores y se le otorgó el título de protomédico, examinador de todos los doctores, cirujanos, barberos, boticarios y parteras de la Ciudad de La Habana e Isla de Cuba. El 5 de mayo de 1634 se casó con Ana de Céspedes y el 28 de abril de 1637 falleció; fue enterrado en el convento de San Francisco.

Al morir Muñoz Rojas, el Rey de España no nombra nuevos protomédicos, por lo que la Isla queda en una situación anárquica, lo cual constituye un caldo de cultivo para que los intrusos ejercieran libremente el ejercicio de sacamuelas; aunque en esta condición el cabildo era el fiscalizador de las actividades que cumplían los protomédicos.

El 4 de marzo de 1637 quedó registrado el primer caso de cáncer que falleció en Cuba: enterramiento del portugués Antonio Hernández, enfermo de nobi me tangere (nombre aplicado entonces al cáncer).

Dionis en 1644 describió el pelícano como originado en la época de los latinos, que lo llamaban polycampus, por su parecido con el pico del pelícano; compuesto por un mango rígido de hierro, madera o hueso, cuya extremidad era un medio círculo, llamado media rueda; en la parte media del mango se sujeta un gancho movible. Este gancho movible es la parte que ha sufrido las más variables modificaciones hasta hacerlo intercambiable, de modo que el gancho llegue al nivel o más arriba de la media rueda; se opera con el pelícano en la forma siguiente: colocado el enfermo delante del operador, éste toma el instrumento con la mano derecha o izquierda, según el lado que intervenga; aplica el vástago fijo sobre la encía y el gancho movible lo ajusta al órgano a sacrificar, haciendo girar el instrumento alrededor de la media rueda; el gancho se ajusta cada vez con mayor fuerza y termina por luxarlo y estraerlo del alvéolo.

La llave de Garengeot, se considera que es una evolución del pelícano, su manejo es más fácil y su empleo menos peligroso. Garengeot no fue su creador. La llave sufrió numerosas modificaciones especialmente en el gancho y en el panelón.

Para 1642 en el Virreynato de Nueva España (México), solo existían barberos, que adicionalmente ejercían el oficio de sacamuelas; en su arte se limitaban a extraer la pieza dañada, mientras un ayudante disparaba un pistoletazo detrás del paciente; el susto momentáneo causado por el estampido se aprovechaba para dar el estirón final con un par de pavorosas tenazas; sin embargo, ninguno de estos fígaros estaban en condiciones de moldear y fabricar una dentadura postiza.

Un hecho importante en la historia médica del país fue que, el 6 de noviembre de 1653, se le otorgó el título de Bachiller en Medicina a Diego Vázquez de Hinostrosa, en la Ciudad de México. Fue el primer cubano que obtuvo el título de médico; se presentó al cabildo de La Habana en 1655, para que se le admitiera en el ejercicio de la medicina.

La situación de salud pública era de abandono, por lo que fue solicitado por el Cabildo de La Habana del 5 de septiembre de 1664, a los reyes de España, enviar médicos, pues en la ciudad solo se encuentraba Lázaro Flores. Aunque alrededor de esa fecha según Guerra, se encontraban en La Habana en 1664 Hinostrosa, Flores y 5 cirujanos.

Se dio a conocer en el Cabildo del 3 de febrero de 1668 las memorias de las elecciones de los oficios de alcaldes examinadores, hechos por los señores Blas de Pedroso y Capitán José Ruíz; en la relación aparecieron barberos: Lorenzo Ponce y Antonio Pérez y el cirujano Sebastián de Villas.

Tan temprano como en 1670, Fray Diego Romero, de la Orden de los Predicadores, realizó la primera gestión, que se conoce con vistas para la fundación de una universidad en La Habana.

Lázaro Flores, que ejerce la medicina en La Habana, se graduó de bachiller en medicina, el 27 de abril de 1647. Escribió el primer libro científico, en La Habana en 1673, llamado Arte de navegar, que fue publicado en España.

Antonio Nuck (1650-1692), distinguido profesor de anatomía en Leyden, hizo notar que se debían fabricar instrumentos que se adoptasen a la forma de cada diente durante la extracción, por lo que fue en esa forma el precursor de las pinzas actuales. Recomendó el pie de cabra para la extracción de los incisivos; evitó hacer extracciones a las mujeres en cinta o extraerles el canino superior, pues según la paladina interpretación, tal hecho "podía traer trastornos en el órgano visual del feto". Empleó la yesca para detener las hemorragias.62

En el Cabildo de La Habana del 27 de junio de 1686 se lee la petición de Francisco Guerra de la Vega, para que el convento de Santo Domingo pudiera conferir grados mayores y menores en todas las facultades.

En mayo de 1699 se creó en Francia una subdivisión de los cirujanos dentistas que no eran médicos, ni barberos, para impedir el ejercicio profesional a charlatanes y barberos.

El 9 de abril, en el Cabildo de La Habana, se lee la petición de Francisco Teneza, vecino de esta ciudad, que presentó el título de Familiar del Santo Oficio de esta ciudad, el cual le había sido expedido el 11 de febrero de 1699, refrendado por Juan de la Hinexalvarado, por mandato del Santo Oficio de la Inquisición, Miguel del Chori Dau, secretario.

Álvarez Valls hizo una serie de señalamientos sobre Teneza, que no se corresponden exactamente con la realidad, pues Teneza era graduado.63

López Sánchez64 señala: Francisco Teneza, era médico principal de la flota de la Real Armada, que al mando del General Ignacio de Barrios Leal, hizo la travesía de Cádiz a México. De regreso a España, en estadía en 1695, en la Habana, decide quedarse en la ciudad por motivos de salud... Pero es en 1699 que presenta en el Ayuntamiento su título de Familiar del Santo Oficio. Es seguro que estaba ejerciendo la medicina, que en su caso no tenía que pedir autorización al cabildo.

Francisco Teneza Ruvira (1666-1742), se graduó de bachiller en filosofía en el Colegio Patriarcal de la Orden de los Predicadores el 30 de marzo de 1688, bachiller en medicina en 1689 y examinado de doctor y aprobado el 20 de septiembre de 1689, cuya carta fue expedida por el Protomedicato de Madrid el 5 de noviembre de 1689. Ejerció la medicina en su villa hasta que decidió incorporarse a la Real Armada.

Orientó sus actividades de colaboración con las autoridades para regular el ejercicio de la medicina. En unión del maestro cirujano Gerónimo Rómulo recorrió las boticas y los lazarinos.

En 1702 reclamó la asignación de 100 ducados, que se había acordado dar en 1674 para el médico que decidiera aceptar esta plaza, pero se le negó. Entre 1699 y 1700, regresaron 3 bachilleres en medicina, graduados en la Universidad de México y aprobados por el Real Protomedicato de aquella ciudad, ellos eran: Marcos Antonio Riaño Gamboa, Francisco González del Alamo y el presbítero Antonio Medrano, que representaron una segunda promoción después de Vázquez Hinostrosa.

Riaño Gamboa fue novedoso cultor de la ciencia astronómica; en 1706 marchó para Cartagena de Indias, donde se le nombró médico del Santo Oficio. Regresó a La Habana en 1715. Francisco González del Alamo fue el primer publicista médico, inició un curso de lecciones orales sobre medicina en el convento de San Juan de Letrán; el presbítero fue su sustituto como catedrático de la Facultad de Medicina.

En el siglo xviii sucedieron 2 hechos importantes: el primero, la constitución del segundo protomedicato, y el segundo, de extraordinario reconocimiento, la fundación de la Universidad de La Habana. En Francia ocurrieron también sucesos interesantísimos como la producción científica y repercusión que tuvieron, para la profesión, los trabajos de Pierre Fauchard. Se legalizó el dentista en Francia. Los autores comenzaron a publicar libros por especialidad; se profundizó más la separación de la cirugía dental y se estableció que los aspirantes a dicho título debían someterse a un examen práctico para demostrar su competencia.

En relación con Teneza y la constitución del Protomedicato, el 9 de julio de 1709, el premier Borbón de España, Felipe V, confiere el título de Protomédico de La Habana, siendo nombrado Francisco Teneza y Ruvira, lo cual tuvo aparejado con la creación del Promedicato de La Habana. El 13 de abril de 1711, Teneza presentó ante las autoridades el título de protomédico firmado por el Rey. El protomedicato establecido tenía autorización real para examinar y conferir título de médico cirujano, médico, médico latino y cirujano romancista:

  1. Médico cirujano. Podía ejercer todas las ramas de la medicina.
  2. Médico. Sólo trataban las enfermedades internas.
  3. Cirujano latino. Trataban las enfermedades puramente externas y los casos mixtos en que éstas eran causas de las internas.
  4. Cirujano romancista. Autorizados a curar únicamente las enfermedades externas (heridas, úlceras, etc.).

Teneza nació en Murcia en 1666 y fue miembro del Protomedicato hasta su fallecimiento el 15 de marzo de 1742. Su nombre completo era Francisco Teneza García de Cáceres Ramón Moncada y Ruvira.

Los protomédicos fueron llamados los primeros médicos de los reyes. Los Reyes Católicos elevaron más la seguridad de los protomédicos, a los cuales consideraban como médico a todo graduado como tal, en una Universidad que hubiera reconocido su título, ante dicho tribunal; a todo aquel que sin estudio universitario hubiera demostrado los conocimientos necesarios ante un organismo y se le hubiera expedido el título correspondiente a su saber, y tercero, aún a todo aquel que sin cumplir los requisitos anteriores, el Rey le hubiese otorgado la gracia de hacerlo médico. Además los protomédicos fiscalizaban las boticas y eran examinadores de las parteras, algebristas y flebotomianos, etc.

En 1707 , el médico cubano Francisco del Alamo publicó la obra Disertación médica sobre las carnes de cerdo son solubles en las islas de Barlovento, se le considera el más antiguo impreso habanero y la primera publicación científico-médica.

Actas Capitulares del 26 de marzo de 1711: Agueda de Bargas pide que se le examine para demostrar que se haya hábil y capaz para poder ejercer el oficio de comadre de partera, por lo cual se designa a Francisco Teneza para que la examine.

En 1712 se publicó en Nueva España el libro titulado Florilogio medicinal, cuyo autor, el misionero jesuita, Juan de Esteyneffer relata gran cantidad de tratamientos dentales de la época y los que se le incorporaron elementos de la rica herbolaria.

La villa de La Habana contó con 2 cirujanos, Carlos del Rey y Francisco Samy en 1715. Para 1716, Francisco Teneza continuó siendo un médico que ocupaba otros cargos; el 8 enero de ese año, el rey, por gestión del Obispo Valdés lo nombró médico del Hospital de San Juan de Dios; las quejas surgidas por el nombramiento hizo que el rey Felipe v mandara a cancelar y recoger el despacho de ese nombramiento; pero el 18 de septiembre de 1722, en un despacho regio, ordenó a Teneza en el Hospital.

Aunque en 1717 ya se encontraba funcionando el protomedicato, el Cabildo del Ayuntamiento del 10 de diciembre planteaba al Procurador General, solicitar sus licencias a los cirujanos y boticarios, con el fin de organizar la venta y precio de las medicinas; se fija el 10 de enero de 1723 la tarifa de precios y un mes más tarde, la comisión presidida por el protomédico Francisco Teneza concluía la lista de precios de medicamentos para la venta en La Habana (3 de febrero de 1723).

Como señalamos anteriormente un hecho extraordinario para el país fue que el 12 de septiembre de 1721 se dictó la Bula del Papa Inocencio xiii, confiere a los religiosos de santo la autoridad de erigir una universidad en su convento de San de Juan de Letrán de la Orden de Predicadores. La universidad no se constituiría hasta el 5 de enero de 1728; desde antes de esta fecha, los padre predicadores ya tenían establecido desde tiempo atrás estudios conventuales con matrícula mixta, es decir, de religiosos y estudiantes seglares que seguramente con entusiasta paciencia justificada por haber obtenido la autorización pontificia para fundar la universidad.

Determinaron anticipadamente la enseñanza de la medicina; así en un asiento del libro de estudios conventuales de 1700 a 1744, del convento de San Juan de Letrán se consignó que el 12 de enero de 1726, se impartieran cursos de medicina por el doctor Francisco González del Álamo. La universidad se fundó con el nombre de Pontificia y Real Universidad de San Jerónimo de La Habana.

El 28 de noviembre de 1727, en el Cabildo de La Habana se trató de nuevo el establecimiento de una universidad en esta ciudad, concedida por Bula la Orden de Predicadores de San Juan de Letrán; en el propio Cabildo se pidió entrega de la Bula al notario del Convento de San Juan de Letrán.

Al constituirse la Universidad, en la Facultad de Medicina solo se dieron 2 cátedras sin oposiciones: la de Prima (Fisiología), para la que estaba propuesto el doctor Francisco González del Álamo, justamente en premio a sus méritos y afición a la docencia, durante los años que leyó medicina en el convento antes de erigirse la universidad; ésta sin dudas era la cátedra más importante y privilegiada a la que se unía en México y Lima el derecho de ser médico del Hospital Real. Además, era el candidato lógico para decano de la Facultad, ya que se le otorgarían los primeros grados de Licenciado y Doctor, todo lo cual fue frustrado por su prematura muerte el 2 de mayo de 1728. Esto fue lo que le impidió figurar en el claustro de catedráticos fundadores de la Facultad de Medicina. Fue sustituido como catedrático de Prima por el presbítero Ambrosio Medrano Herrera, el 1 de enero de 1728, respetado como una notabilidad médica. El decano Luis Fontayne, a quien se le adjudicó la cátedra de Anatomía, fue nombrado protomédico segundo por Orden Real, el 10 de diciembre de 1721.

Fontayne era médico del convento de Santa Clara, el cargo más codiciado en aquellos tiempos, sus relaciones con el gobierno fueron buenas, nunca hubo discrepancias, y disfrutaba de una holgada situación económica. Cobró indebidamente el sueldo de Teneza cuando éste estaba recluido en el convento; no dejó muestras de las clases que impartía, ni los textos que usaba, y no hay constancia de que haya practicado la disección en cadáveres.65

Constituida la Universidad, el 6 de septiembre de 1728 expide el primer título de médico ( Licenciado y Doctor), a favor de Luis Fontayne Culemburg, y al año siguiente José Melquiades Aparicio obtuvo el título de Bachiller en Medicina; fue el primer título otorgado de bachiller, conferido por la Facultad de la Universidad. En el mismo año de la fundación de la Universidad, Teneza optó por los grados de Licenciatura y Doctorado en Leyes, que le concedieron el 3 y 6 de septiembre de 1728. No aspiró al de medicina por ser Doctor graduado en Universidad, por consiguiente válido para todas Las Indias.

La constitución de la Universidad y el Protomedicato aliviaron algo la situación anormal del ejercicio de las diferentes ramas del arte de curar; habían ejercido en la Isla unos 100 facultativos pocos conocidos, y continuaban los intrusos en todas las ramas de la medicina; la cirugía se limitaba a las pequeñas operaciones; en España, en relación con la dentistería, dominaban las ideas introducidas por los libros para la habilitación de dentistas, escrito por el licenciado Martínez en 1570.

De Pierre Fauchard al Colegio Dental de Baltimore

Coincidiendo en el tiempo, pero en espacios diferentes, al fundarse la Universidad de La Habana, en Francia se dio a conocer Pierre Fauchard, con la publicación de su obra Chirurgien dentiste ou traité des dents, que marcó un hito en el desarrollo de la odontología. Fauchard ha sido considerado como el Padre de la Odontología.

En el siglo viii comenzó la verdadera época de la odontología, pues empezó a considerarse como una disciplina científica anexa a la medicina; su práctica comenzó a ser restringida a profesionales con preparación científica y los gobiernos pusieron barreras a la charlatanería y al empirismo, reglamentando su ejercicio,

Pierre Fauchard nació en Bretaña, en su inicio fue cirujano y después se dedica solamente a la odontología. Su libro El Cirujano Dentista fue traducido a varios idiomas y alcanzó 3 ediciones: 1728,1745 y 1786. Llamó la atención a los gobiernos y a los cirujanos más célebres que abandonaban esta parte del arte dental, al cultivarla poco, pues ha sido la causa de que gentes sin teorías y sin experiencias se hayan apoderado de ellos, practicándolo al azar sin tener principios ni métodos.

Colaboró con el gobierno en la reglamentación de la profesión, e insistió: "que los aspirantes debían rendir exámenes ante médicos especializados en la odontología".

Atendió y vio las desastrosas complicaciones que producían los charlatanes y se dedicó a combatir éstos y elevar la profesión dental a un rango más digno, ejerciéndola con dedicación y estudio; era tal su fama que varios reyes fueron hacia él en busca de sus cuidados.

Hombre de gran habilidad y destreza, así como de observador atento; decía: "las cosas más sencillas de ejecutar parecen impracticables a los que no están suficientemente instruidos, lo que a uno parece imposible, a otro le resulta practicable, y si el abate Morín se hubiera conformado con opinión de varios dentistas, sus dientes estarían todavía deformes e imposibilitados para ejercer sus funciones".

Se cree que el término de cirujano dentista era conocido antes de la publicación de Fauchard en 1728, para poner en evidencia a un cirujano que practicaba la odontología a diferencia del dentista, que se cree que no era cirujano.

Fauchard fue llamado Maitre Chirugien Dentiste, aunque oficialmente figuraba entre los Expert pour les dents, y llamaba la atención que el iniciara la primera publicación en Francia, al venderse su libro junto con un colutorio bucal en frascos de 3 tamaños, y con instrucciones impresas acerca de su uso.

Fauchard introdujo múltiples formas de tratamiento y nuevos instrumentos creados por él. Sobre el trabajo con el paciente aconsejaba: instalar al paciente en una silla ad-hoc, en vez de colocarlo en el suelo como se estilaba en aquella época. En la segunda edición del libro habla de una máquina para taladrar dientes, origen del actual torno dental.

Obturaba las cavidades con estaño y plomo, previo raspado de las mismas para quitar el tejido careado, y finalmente obturaba con oro. Estudió las anomalías dentarias; fue el primero en observar que los incisivos y caninos eran comúnmente los dientes más desviados y luego los premolares y molares. Rechazó la extracción prematura de los dientes temporales como tratamiento preventivo y aconsejó el uso de alambres y resortes los cuales había descrito.

En 1728 hizo la descripción del primer aparato ortodóncico que se conoce: constaba de una banda de oro o plata, que se aplicaba hacia el lado vestibular, en caso de desviación dentaria hacia ese lado, o por lingual en otras desviaciones. En los extremos mostraba perforaciones por los que pasaba un hilo; el diente más cercano al desviado quedaba atado por el hilo que pasaba de adentro hacia fuera; en el otro extremo de la banda hacía lo mismo, tratando en esa forma de mantener al diente en una posición normal. También aconsejó el uso de los alambres en los espacios interdentarios para la separación de los dientes muy juntos, lo cual posibilitaba su posición normal; esto ha quedado como un postulado ortodóncico.

De las caries señaló, que era una enfermedad que destruye los dientes, producida por un humor que se introduce entre las fibras óseas del diente, las destruye y desplaza las pequeñas partes que lo componen; los humores, que destruyen más comúnmente la contextura del diente se adhieren alrededor de él y comunican a cada partícula del diente un impulso particular, que termina por separar las fibras unas de otras, formando una cavidad de fondo y paredes ennegrecidas.66

Fauchard inventó los resortes espirales que fueron empleados como retención de los pesados aparatos protéticos de hipopótamo o de plomo, hasta el advenimiento del caucho y la retención por adhesión.

Algunos autores franceses atribuyeron a Fauchard la creación de la cámara de succión, pero generalmente se cree que fue Gardett, dentista francés, que ejerció en Estados Unidos hasta 1800.

Fauchard estudió la anatomía dentaria, la forma, el número de dientes, la dentición, involución de los dientes permanentes, los vasos sanguíneos y los nervios de los dientes; además, realizaba la implantación dentaria, la trepanación de los dientes para aliviar dolores y ensayó la fabricación de dientes artificiales, así como estudió la piorrea alveolar o enfermedad de Rigg, que algunos la llamaron de Fauchard. En un tiempo criticaba la mesa examinadora en Francia, que solo estaba formada por médicos-clínicos, y era incompetente en cuestiones dentales.

En el libro de Álvarez se encuentra una exposición del instrumental utilizado y diseñado por Fauchard.67

Los trabajos de Pierre Fauchard colocaron a Francia a la cabeza del desarrollo moderno de la cirugía dental, y además sirvió de derrotero para otros países por verdaderos senderos en la prosperidad de la cirugía dental.

En 1730, después de haberse aprobado el protomedicato y haberse fundado la Universidad, éste quedó formalmente constituido con Francisco Teneza, como primero; Fontayne, como segundo y Arango Barrios, como fiscal protomédico; asimismo comenzó a cumplir con una de sus funciones más importante: dar título de médico examinado, aunque en realidad sin cumplir el requisito de haberse realizado la práctica durante 2 años como médico examinado y experimentado. La Universidad aún sin cumplir los trámites formales, tituló de Bachiller en Medicina a Felipe Acosta, examinado y aprobado como cirujano latino por el protomedicato. Teneza, antes de 1726, a los habaneros Melquiades Aparicio, José Arango y Barrios y Esteban de los Angeles 5.Vázquez, todos los tres oponentes de Francisco González del Álamo antes de la excerción de la Universidad.

En Francia, en 1736, por resolución real se regulaba el trabajo realizado por los artesanos autorizados a recortar, tallar, esculpir, cincelar y trabajar el marfil en todas sus formas. "La posición mecánica dental" parece establecida a partir de esa época (1738), y en 1745 se dictaron otras resoluciones sobre este particular.

En este siglo viii también aparecieron los farmacéuticos dentistas en Francia y también en Inglaterra, debido a la existencia de farmacias que además también extraían dientes.

Por reales órdenes del 13 de marzo de 1736 y del 9 de diciembre de 1737 se establecieron las regulaciones precisas que se condensaban en los preceptos siguientes:

  1. Las medicinas deben prescribirlas sólo el médico. Debe haber una plaza de boticario examinado y aprobado.
  2. El hospital tiene que disponer de 100 camas y atender al menos 1 000 enfermos anualmente.
  3. Prohibición absoluta de usar, en los enfermos, ropas que procedan de los fallecidos, para evitar enfermedad contagiosa.
  4. El maestro cirujano debe ser el más competente y bien retribuido, no debe ser religioso.
  5. Debe haber un barbero aprobado, para realizar las sangrías y enseñar su arte a los novicios.

Renato J.C. Garengeot (1688-1759), cirujano francés, diseñó la llave que lleva su nombre, lo que constituyó todo el arsenal quirúrgico para establecerse en cualquier puesto público como el Arracheur de dents; como se ha señalado anteriormente, es una variable del pelícano.

En Brasil, un reglamento del 9 de mayo de 1843 y refrendado por Gómez Freire de Andrade, llamó la atención por la tasa excesiva que imponía a los sangradores (igual dentista), que establecía el pago de 8 octavos de oro repartidos en 3 para el cirujano mayor del reino, 2 para el sustituto y una para cada examinador; fue con esa ley que se licenció Tiradentes.

Debido a las consecuencias peligrosas para las gestantes, en 1750 se puso en vigencia el examen de las parteras, que estaba suspendido desde el siglo xvi; cuando se reconoció su necesidad debido a los malos sucesos provocados por las infecciones de las denominadas comadres; en el caso de los hombres, este curanderismo vulgar y peligroso, era practicado con un fin lucrativo. Teneza había examinado parteras, lo que sin dudas fue beneficioso y útil para las gestantes. La primera que se sometió a examen fue Agueda Vargas en 1711.68

En relación con el dictado de normas que regulan el ejercicio de las ramas de la medicina, tenemos que el 12 de diciembre de 1759, el rey Felipe ii dictó una ley, donde se ordenaba a los protomedicatos que no dieran licencia en Las Indias -tampoco en Cuba- a ningún médico, cirujano, boticario, barbero, algebrista, etc., ni a los demás que ejercieran alguna rama de la medicina, si no comparecía ante ellos para ser examinados.

El 1 de junio de 1760 ocurrió un hecho interesante, el rey de España concedía el título de Cirujano Romancista a José Francisco Báez Herrera, pardo libre, vecino de La Habana. Se reconoce como el primer mestizo diplomado en toda la historia de la medicina en Cuba. EL Cabildo de La Habana recibía el título de José Francisco el 12 de diciembre del propio año, reconocido por el protomedicato, por lo que comenzó su ejercicio profesional. Poco después, por Real Cédula se expide el título a Miguel Joseph de Avilés, en 1763, otro pardo libre de la ciudad de Bayamo. Para 1764 apareció Abadie como sangrador y dentista de la Corte.

La toma de La Habana por los ingleses en 1762, hizo ver a los cubanos las ventajas del intercambio comercial y la influencia de otras culturas que debían beneficiarnos grandemente, con lo que se logró grandes adelantos científicos y culturales en toda la isla, en especial en la capital.

El 15 de noviembre de 1767, por Real Cédula, se negó la primera petición de hacer una reforma de los estudios de la Universidad de La habana. Fray Chacón había pedido al rey que se dotara nuevamente algunas cátedras muy abandonadas y se crearan otras, entre ellas una de Física Experimental,

La actuación de los cirujanos dentistas fue nuevamente reglamentada en las Letras Patentes de mayo de 1768, donde la organización del Colegio de Cirugía reglamentaba el examen y el juramento ante el primer cirujano del rey.

Los médicos graduados hasta 1768 fueron 50; no se conoce el caso de los cirujanos y boticarios, que el título los otorgaba el protomedicato. En la cifra de graduados no se incluyen los bachilleres en medicina.

En la ciudad de Buenos Aires y en todo el virreinato del Río de la Plata,69 durante la época colonial, existía un verdadero caos en lo referente a la reglamentación social del ejercicio de la medicina y ramas afines del arte de curar. Los barberos cirujanos entre sus habitantes extraían dientes. El 1 de febrero de 1779, el virrey del Río de la Plata Don Juan José Vertiz creó el Protomedicato de Buenos Aires, similar al de España, Perú y Brasil; entre sus funciones tenía que fiscalizar la formación de los flebotomianos, examinar y aprobar a cualquier aspirante al ejercicio de alguna de sus artes. El primer título como sangrador habilitado, además en la función de sacamuelas, se le otorgó a Don Pedro Faya, se le considera el primer dentista.

El 4 de febrero de 1780, el Cabildo de La Habana acordó librar despacho a los señores del protomedicato de esta ciudad, con el fin de anunciar que todos los sujetos a quienes se les hubiera despachado título, lo hubiera registrado en el ayuntamiento, y los que en adelante se despacharan, debían ser verificados oportunamente pues sin este requisito, no podían ejercer sus facultades.

El 17 de junio, María I, reina de Portugal, suprimió los cargos de Físico y Cirujano Mayor en sus dominios, por lo que creó la Junta del Protomedicato, que otorgaba cartas de licencia para ejercer la cirugía dental.

En 1784, por primera vez se tiene noticias de que apareció en Cuba una palabra o nombre relacionado con los dientes para designar a los que se dedicaban a nuestra profesión. En ese año tomó razón en Remedios del título de cirujano Don Antonio Maxe; también se supo que el Real Tribunal del Protomedicato en Cuba estaba facultado para ser jueces examinadores de médicos, cirujanos, boticarios, barberos, oculistas, dentistadores y todo lo que comprende la facultad médica y su ejercicio.

Con la Revolución Francesa en 1789 y la consiguiente libertad para ejercer, hubo un período de confusión que fue aprovechado por los empíricos; luego del caos, volvió a ser reglamentado el ejercicio de la profesión.

En 1792 la población cubana era de 272 140 habitantes, comparada con la de 1774, que era 171 610 habitantes, dio un incremento en poco tiempo, lo cual fue el resultado de un estado de prosperidad en la isla, que tendría incidencia en el desarrollo cultural, y estimuló que los profesionales de otros países viajaran a Cuba para correr fortuna; algunos se quedaron definitivamente en esta hermosa tierra.

Para finales del siglo xviii, Don Félix Pérez Arroyo (1762-1817), cirujano y hernista de los hospitales de la Corte Española, en 1799 publicó el libro Tratado de las operaciones que deben practicarse en la dentadura para conservarla en buen estado; consta de 237 páginas, impreso en Madrid, Franganillo, calle de Baños. Esta obra tuvo influencia en los dentistas que ejercían en Cuba por esa época y sirvió de material de estudio a gran parte de los dentistas de hispanoamérica.

La obra cuenta con 9 capítulos, cuyos títulos son:

  1. De lo que se practica en los dientes.
  2. Del apretamiento de los dientes o abertura de las mandíbulas.
  3. De la utilidad de los dientes y cómo se han de conservar.
  4. Modo de emplomar los dientes.
  5. Modo de remediar la caries de los dientes.
  6. Limpieza de los dientes.
  7. Modo de limar los dientes cuando están largos.
  8. La extracción de los dientes, colmillos y muelas.
  9. Deesribe los instrumentos que llama: descarnador, pujador, daviar o gatillo, pincota o dentuza, risagra o tiraraíz, pelícano simple, pelícano compuesto, llave inglesa y media caña.

Señala además otros instrumentos como: elevadores, espéculo oral, cauterios, atascadores de varias formas, perforantes, escalpelos, azadonzuelos, buril para quitar trabas de los dientes, limas, tenazas como corta uñas, etc. Las láminas al final de la obra representan todos los instrumentos: toscos, grandes y asustadizos para el paciente.

Algunos aspectos analizados de esta obra son innovadores, otros continúan arrastrando ideas erróneas y otros totalmente carentes de conocimientos científicos; también estudia el trismo al que califica como un proceso grave.

Señala que los dientes son más susceptibles a las caries que otros huesos. Las caries las trata mediante cauterización de la cavidad y su obturación con plomo. Indica que la caries se puede tratar por 3 formas distintas, sobre todo si no ha llegado a la cavidad pulpar, ellas son: esencia de clavos o especias, el cauterio y la aplicación de plomo. Cuando se aplica el cauterio se debe utilizar un protector para la lengua y el carrillo. Describe la exodoncia y los instrumentos a utilizar.

El autor resaltó la doble función fisiológica y estética de los dientes artificiales; para la prótesis recomendó los dientes humanos y los que se fabrican con dientes de hipopótamo; también habla del reimplante dentario. Cuando un diente duele y el dolor no se puede eliminar por otro procedimiento, se debe extraer y de nuevo colocado en su sitio; se hace lo mismo si por equivocación se ha extraído uno que no es el indicado.

Para la limpieza de los dientes utilizó: coral, sangre de dragón, polvo de ojo de cangrejo, mirra y alumbre combinados, goma laca, coral, clavo de especias, sándalo, hueso de la tibia y otras drogas de la época. Contra el dolor de los dientes utilizaba cocimientos de beleño y leche.

El siglo xviii concluyó con algunos aspectos de verdadero adelanto de la profesión estomatológica, como se indicó al principio, otros hechos de interés en el país fueron la introducción de la imprenta, la fundación del papel periódico, de la Sociedad Económica "Amigos del País", la Casa de Beneficencia, la eliminación del estanco del tabaco, el incremento de la población cubana, etc. En ese siglo ocurrió un hecho de suma importancia, se inició la influencia de dentistas o cirujanos dentales desde Europa hacia América, fundamentalmente de aquellos que sentaron las bases para la odontología americana, a partir del progreso alcanzado en las últimas décadas del siglo xviii en Europa. En 1776 hizo su aparición el primer dentista en América; llegó de Inglaterra a los Estados Unidos, donde se hicieron las primeras prótesis en este continente. José Lemare, francés, vino como cirujano de las fuerzas expedicionarias de Rochembeau y Lafayette, que arribaban a la joven república de los Estados Unidos en su esfuerzo emancipador, en 1784; éste tuvo fama profesional e hizo escuela, enseñando su arte a algunos discípulos.

Los dentistas franceses aportaron la orificación. En Filadelfia se estableció James Gardette (1756-1831), que se le atribuye la sustitución del plomo por el oro en hojas para las obturaciones, así como los ganchos soldados en lugar de las ligaduras para mantener las piezas protésicas.

De igual forma que en el siglo xvii se concentró el desarrollo de la odontología en el siglo xix , los progresos se debieron a los Estados Unidos de Norteamérica, cuya influencia se extiende por la América Latina, hasta la actualidad. Se puede decir que Lemaire, Thomas Berdmore, John Grenwold, James Gardette, Edward Hudson y Horace Hayden fueron los fundadores de la odontología científica en América.

En la primera mitad del siglo xix, el ejercicio de la cirugía dental se vio influenciado por los dentistas extranjeros que se establecieron en la isla, de forma temporal o permanente. Se inició la propaganda competitiva de los dentistas en la prensa, predominando en las proposiciones el uso de dientes, materiales e instrumental de procedencia estadounidense.

En Cuba se encontraban cirujanos dentistas, antes que en la metrópoli. Dos hechos que ocurrieron fuera del país fueron muy significativos para el desarrollo de la cirugía dental, uno fue la creación de la primera Escuela Dental en el mundo y el segundo, el descubrimiento de la anestesia.

Concluyendo el siglo, el 23 de mayo de 1800, un hecho importante ocurrió en la República del Brasil; el príncipe regente estableció leyes más perfectas para la Real Junta del Protomedicato, creó exámenes más rigurosos, exigiendo conocimientos de anatomía, diferentes métodos operatorios y terapéuticos de prevención y curación, para dar por primera vez el nombre de dentista, en lugar de tiradentes. De acuerdo con esa reglamentación, el aspirante a dentista debía pasar por una complicada madeja burocrática y abonar una elevada suma por distintos conceptos, antes de encontrarse en condiciones para ejercer. A los que ejercían ilegalmente, sin las cartas del Commisao, se les aplicaba una elevada multa de mil reis.

El artículo 5 de la carta decía sobre los exámenes: "El comisario hará examinar en su presencia a todos los que pretendieran ser cirujanos, sangradores, algebristas, emplastadores y los que curan enfermedades particulares u otras pertenencias a la cirugía, siendo necesaria la presencia del certificado del maestro con el que aprendió".70

Se puede apreciar que la forma de aprendizaje de los aspirantes continuaba siendo con otra persona que ejercía el oficio y hacía el papel de maestro, esto se mantuvo en nuestro país, aún con la Reforma Universitaria de 1842 y al crearse la carrera de Dentista Ministrante en 1863.

En el inicio del siglo, las matrículas en la facultad de medicina de la Universidad de La Habana eran bajas, si tenemos en cuenta la población del país, para esta etapa, entre los cursos 1800-1801 y 1803-1804, solamente aparecieron 29 alumnos matriculados.

En 1803, el dentista Joseph Fox usaba plaquitas de oro perforadas y unidas por ligaduras, para la corrección de los dientes en mala posición;71 este tratamiento ya había sido descrito por Fauchard en 1728, en su libro El Cirujano Dentista.

El 26 de abril de 1804 se tomó una medida higiénica importante, cuando se hizo circular por todo el país el contenido de la Real Cédula, firmada por el rey Carlos iv, del año 1787, que prohíbe los entierros en las iglesias; parece que demoró bastante entre el dictado de la ley y su aplicación, casi 17 años. En ese mismo año se fundó la Junta Central de Vacunación, que dio paso a las juntas subalternas de casi la totalidad de las poblaciones del país, y en 1807 se creó la Junta Superior de Sanidad de La Habana.

En 1811, José Orsi, examinado en Madrid, radicaba en La Habana; su anuncio apareció en la sección de noticias sueltas del "Diario de La Habana", del 10 de agosto de ese año, en la forma siguiente: "Don José Orsi, acreditado dentista, examinado en Madrid y autorizado por el Gobierno para ejercer en esta ciudad su profesión, que limpia la dentadura prolijamente, sin valerse de espíritu, no otros medios activos, y que destruyen el esmalte, que aprieta, endereza, cauteriza, emploma y repone los dientes; ofrece sus servicios en la calle Sol No. 14". Al parecer fue el primer dentista graduado que se anuncia en la prensa; ya se había anunciado el 31 de julio.

Cuatro años después, otro dentista, además de ofrecer sus servicios profesionales, se dedicaba a la venta de libros e instrumentos; se anunciaba en el "Diario de La Habana" en el número 6 de octubre de 1815: ²Doctor Bernardo Frexe, cirujano dentista, tiene el honor de avisar al público haber mudado su habitación de la calle de Lamparilla a la de Amargura haciendo esquina a Compostela, bajos, número 23, contra la puerta de Mallorquín; ofreciendo sus talentos para el auxilio de las enfermedades de la boca...". Después de una serie de consideraciones sobre sus facultades, termina el anuncio diciendo: "también tiene algunas cajas de instrumentos de cirugía, algalias de plata y fórceps para parteros y algunos libros de cirugía, medicina y química en idioma francés, todos a precios equitativos".

Como puede apreciarse, los anuncios son extensos en los que se destacaban las virtudes personales de los profesionales. Es interesante que Frexe se anunciaba como doctor y cirujano dentista, pero no fue hasta el 4 de junio de 1875, que se reconociera como profesión en el reino español y no se aplicaría en Cuba hasta 1880.

Entre los propios anunciantes habían competencias anticientíficas, que señalaban propiedades de medicamentos ajenas a las reales, y a veces de poca ética.

En Brasil, el ejercicio de la odontología estaba en manos de esclavos y de gente de baja estirpe social; con la llegada de la Regente en 1809 se suspendió el protomedicato, y se encargaron al físico mayor y al cirujano mayor, que tomaran bajo sus cargos las atribuciones de la junta por medio de sus delegados.

Durante el siglo xix, la llave de Garengeot era el único instrumental de cirugía dental conocido en Brasil.

En 1811, con fecha del 15 de febrero se expide en ese país la primera Carta de Dentista, en Río, a nombre del portugués Pedro Martínez de Maura, que se le autorizó únicamente a tirar dientes. Pagó por la carta 6400 reis de derecho; 5 meses después se dio una nueva carta a un nativo brasileño Sebastian Fernández de Oliveira, el 27 de julio de 1811.

El 18 de noviembre de 1812 se publicó una orden real librada en Cádiz, por la cual el protomedicato recibió un documento donde se planteaba una serie de preguntas, como: número de facultativos examinados en los últimos años ¿cuáles eran médicos, los cirujanos, los farmacéuticos, los flebotomianos, las comadronas y comadres? y el progreso de éstos en las profesiones.

En Brasil, por decreto del 13 de abril de 1813 se les exigía a los aspirantes que iban a estudiar:

  1. Para ser matriculados en el primer año de cirugía, deben saber leer y escribir correctamente,
  2. Es bueno que estudien las lenguas francesa e inglesa, y no era necesario saber leer o escribir para obtener una licencia de dentista.

El análisis de lo señalado indicaba que para esta fecha había una marcada diferencia entre el médico, que se le exigía ser graduado de bachiller, en relación con los cirujanos. Entre las ramas quirúrgicas, el dentista podía ser analfabeto; si esto era así, qué exigiría una mesa examinadora, si este individuo no tenía acceso a los conocimientos técnicos, que ya se conocían para ese tiempo.

El 7 de agosto de 1821 fue fundada la clínica privada del doctor E. Belot Lorent, en el pueblo de Regla; para recoger, asistir y curar a los marineros enfermos tanto extranjeros como nacionales. Hasta el 7 de septiembre de 1824 entraron en la clínica 535 marineros de 8 nacionalidades, de los cuales curaron 415 y murieron 120. El 20 de enero de 1822 se envió a la Junta de Fomento, el reglamento de esta casa de salud llamada "San Carlos de Regla", el cual estaba constituido por 22 artículos.

En el Cabildo del 19 de enero de 1821 se trató acerca de la reforma del tribunal del protomedicato, según disposición del Supremo Gobierno, y que en su lugar fuera instalada una junta presidida por el Jefe Superior Político (Capitán General), otra alta autoridad, un regidor y el Protomédico Regente. Para esa fecha ya se vislumbraba el final del protomedicato que sería sustituido por otra junta.

El protomedicato existió en Argentina, hasta 1821, cuando se creó la Universidad Nacional y se estableció el Tribunal de Medicina. El primer dentista examinado fue Luis Antonio Carballo, el 18 de enero de 1832, que ejerció después en Brasil. El primer dentista argentino fue Tomas Coquet -11 de marzo de 1813- que se le tenía por francés, pero nació en ese país.

Un hecho de extraordinaria importancia, en 1819, fue que la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad de Maryland invitó a Horace Harris (1769-1844) a impartir una serie de lecciones sobre dentistería para estudiantes de medicina, lo que hizo en los años de 1823 a 1825; siendo la primera vez que de forma organizada se impartieron conocimientos odontológicos.

Horace Harris en 1810 había recibido la licenciatura para practicar la cirugía dental, el primero en recibirla en América, por la facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad de Maryland; fue uno de los dentistas que recibiera grados honorarios. En 1830 fue preceptor de Horace Hayden.

Enriqueció la literatura dental con la publicación en 1839, The Dental Art. A practical treatise on Dental Surgery; este libro es uno de los más importantes publicados en el campo de la profesión; fue reimpreso durante 74 años en 13 ocasiones; ningún otro tratado dental tiene este registro.

En 1824, la cirugía fue separada de la anatomía; por lo menos hasta 1819, la anatomía y la cirugía estaban unidas, y no contaba con anfiteatro anatómico, ni cadáveres para la disección, lo cual era un índice de la calidad del aprendizaje; con una anatomía memorística, sin observación directa de los sistemas orgánicos y de sus relaciones.

En el orden de la docencia médica es interesante la publicación del doctor Domingo Rosainz, personalidad científica de su época, médico-cirujano, comadrón y Fiscal de las parteras del Real Protomedicato; escribió una obra de 44 páginas que contaba con una lámina y 2 figuras, titulada Examen y cartilla para parteras, fue el primer libro de obstetricia publicado en Cuba.

En Prusia el 1 de diciembre de 1825 apareció un decreto, que disponía el examen dental y otorgaba un diploma.

El Real Protomedicato de La Habana, su ejecutoria no fue todo lo feliz que se hubiera deseado,4 pero contribuyó grandemente al progreso de las ciencias en nuestro medio. Si comparamos el estado general de la medicina de la época, tenemos que convenir que la naciente colonia, olvidada por los gobernantes e ignorada casi por completo en la península, en el aspecto científico tuvo que colocarse en la espera que le correspondía, sólo con estímulos y esfuerzos propios.

La real Cédula del 9 de noviembre de 1826 había advertido que las juntas superiores de estas ramas científicas se erigían en lugar del protomedicato, y el 23 de febrero de 1829, el Capitán General de Cuba elevó un expediente acerca de la división de las facultades de medicina, cirugía y farmacia y Fernando VII, el 9 de febrero de 1830 dispuso que en lugar del tribunal del protomedicato, se estableciesen en La Habana 2 juntas superiores, una de medicina y cirugía y otra de farmacia, independientes ambas de las existentes en España.

La junta de medicina y cirugía, que tenía que examinar a los aspirantes a ejercer en nuestra profesión, estaba compuesta por 3 vocales: un médico, un médico cirujano y un cirujano latino, con un secretario; estaba establecido en el artículo 84 de su reglamento, que quedaba prohibido de cualquier ramo de la facultad, a los que carecieran de títulos legítimos...castigándose como intruso a los que contravinieren, por las justicias ordinarias, previa calificación sumaria correspondiente.

La primera junta estuvo constituida por:

Doctor Tomás Romay Primer Vocal
Doctor José Antonio Romay Segundo Vocal
Doctor Simón Vicente Evia Tercer Vocal
Félix José del Corral Secretario.

Esta junta estuvo vigente hasta 1842, en virtud de nuevas reformas en el plan de estudios universitarios, por tan ilustres ciudadanos.

Como reconocimiento hacia aquellos hombres que durante casi un siglo representaron al protomedicato de La Habana, según Cowley75 fueron:

1726-1737 Francisco Teneza y Luis Fontayne
1737-1744 Francisco Teneza y Antonio Medrano
1744-1751 Antonio Medrano y José Arango Barrios
1751-1760 José Arango y Juan José Alvárez
Fiscal, José Melquiades Aparicio
1760-1775 José Arango y José Melquiades Aparicio
Fiscal, Matías Canto
1775-1784 José Melquiades Aparicio y Matías Canto
Fiscal, Roque Oyarville
1784-1794 Matías Canto y Recio Oquendo
Fiscal, Gregorio del Rey
1794-1797 Matías Canto y José de Ayala
Fiscal, Nicolás del Valle
1797-1818 José Julián de Ayala y Nicolás del Valle
Fiscal, Roque Oyarville
1820-1821 Nicolás del Valle y Hernández
Fiscal, Juan Pérez Delgado
1821-1831 Hernández y Juan Pérez Delgado
Fiscal, José A Bernal
1831-1832 Hernández y José A Bernal
Fiscal, Simón Vicente Evia.

Como se puede observar, 2 de los últimos miembros del Protomedicato, Bernal y Evia pasaron junto con Tomás Romay a formar la nueva junta de medicina y cirugía.

Cyrus Fay (1778-1837), de origen estadounidense, pero ejercía en Inglaterra, inventó la pinza de extracción llamada llave inglesa. En 1826 presentó a la Sociedad de las Artes y Manufacturas, de Londres, pinzas perfeccionadas que se adaptaban a la conformación anatómica de los dientes, abrazando el cuello dentario. En este mismo país Tomas Bell (1772-1880), profesor y director de la Clínica Dental de los Hospitales de Grey y Saint Thomas de Londres, publicó en 1828 su libro Anatomía, Fisiología y Enfermedades de los dientes, que explica la reabsorción de las raíces de los dientes temporarios por la sola presencia de los permanentes. Prefirió la denominación de gangrena en vez de caries; consideró la piorrea alveolar una atrofia senil precoz, o como consecuencia de un estado mórbido general y en particular del aparato digestivo.

El 27 de febrero de 1829 se anunciaba en el "Diario de La Habana"; Teodoro Swein, quien el día 25 de marzo hacía constar que era cirujano dentista de la facultad de París, y que tenía su domicilio en Aguiar No 31. El 1 de marzo publicó en el mismo diario un trabajo titulado "Observaciones sobre el espasmo y convulsiones en consecuencia de extracciones con los específicos para calmar los dolores", fue el primer trabajo publicado en la prensa acerca de la cirugía dental. El trabajo comprende 2 páginas completas del diario; después, en 1830 publicó su obra de 57 páginas Conservación de la dentadura.

El 5 de junio de 1836 incorporó su título de cirujano dentista en la Real y Pontificia Universidad de La Habana, el francés Ignacio Fantini, pero ya se anunciaba en el "Diario de La habana", los días 18 y 19 de julio de 1830; entre todos los aspectos de su anuncio, se declaraba como le dentiste de dames.

En 1833 existían 26 flebotomianos que ejercían en la ciudad de La Habana y era José Segura, el Alcalde Mayor de éstos, al mismo tiempo se encontraban los dentistas: Ignacio R de la Torre, Agustín Mellot, Faucon, José Tucker, Carlos Branley, Alberto Gallatin, George Wallace, Tomas Casagne y Domingo Vilade.

El Reglamento de la Real Junta de Medicina y Cirugía fue establecido en 1834, conforme a la Real Cédula expedida en 1830. Fue publicada por la Oficina de Boloña que era el impresor de la junta, en un folleto de 32 páginas y va precedida de la obra de la Real Orden del Ministerio de Fomento del 21 de octubre de 1833, en la que se nombra como Primer Vocal al doctor Don Tomás Romay.

Al año siguiente la Oficina de Boloña, que tenía su imprenta en Villegas No. 95, publicaba un folleto de 12 páginas que contenía el arancel que debe abonarse a los profesores (profesionales) de medicina, cirugía, sangradores y parteras residentes en la capital, demás pueblos y campos de la siempre fiel Isla de Cuba. Este arancel hace constar que fue acordado por la Junta Superior Gubernativa y aprobado por el Señor Gobernador y Capitán General.

En los planes de estudios universitarios no existía disciplina alguna en relación con nuestra profesión ni flebotomianos, ni dentistas, pues los que vinieron a ejercer hasta esta época eran graduados en otros países, y que por medio de la legislación imperante, en aquella etapa, hacían valer sus estudios correspondientes.

En 1840 es fundada la primera Clínica Mutualista en el pueblo de Regla, por el Doctor Francisco María Normand; quizá tratando de hacer la competencia a la clínica del doctor Belot. El 18 de agosto de 1843, en el periódico habanero "Noticioso y Lucero" de este día, se anunciaba la nueva casa de salud en Regla. Entre sus aspectos se destacaban: hacer contratos a buques, suscripción para dependientes y otras personas residentes en la Habana y Regla; los abonados tendrían facilidades para sus atenciones en sus casas, etc.

Para 1840 ejercían en La Habana 5 dentistas y 57 flebotomianos.

En 1840 ocurrió un hecho en los fastos de la odontología, que inicia el camino de la docencia organizada en una escuela o academia por primera vez en el mundo.

Chapin A Harris, médico, tuvo el honor y la gran satisfacción de haber fundado la primera escuela de cirugía dental en Estados Unidos de América. En 1839 inició las gestiones para abrir la escuela, comenzó su organización, y obtuvo la autorización oficial el 4 de febrero de 1840; el primer curso se inició el 3 de noviembre de este mismo año. La Escuela tuvo el nombre de "Baltimore College of Dental Surgery"; fue la culminación de muchos años de esfuerzos de Harris, que siendo médico dedicó sus energías al campo de la cirugía dental, y marcó época en el nacimiento de la odontología, como profesión en los Estados Unidos. En la institución creada desde entonces se concedió el grado de Chirurgicae Dentium Doctor, que más tarde fue sustituido por el de Doctor of Dental Surgery (DDS); título que todavía se otorga en muchos países, sobre todo de habla inglesa.

Los profesores del colegio dental fundado fueron Chapin Harris, con la colaboración de E. Baker, E Parmly y S. Brown. Hayden, dentista, profesor de Fisiología y Patología Dental fue el presidente del colegio; Tomás E Blond (hijo), médico profesor de Patología Especial y Terapéutica; H Willis Baxley, médico, profesor de Anatomía y Fisiología; y Harris, profesor de Dentistería Práctica y Decano. El curso se inició con 5 alumnos, uno de ellos Robert Arthur, ganó renombre y fue el fundador del tercer colegio dental: "College of Dental Surgery of Philadelphia", del cual fue decano en 1856.

La duración de los estudios era de 2 años, el mismo tiempo requerido para el grado de medicina. La instrucción era durante 4 meses por año, en el resto del tiempo, realizaban la experiencia clínica en el oficio dental.

La enseñanza era de carácter privado y no era universitaria. A Chapin Harris también le correspondió el honor de ser el fundador y editor de la primera revista dental, que se llamó The American Journal of Dental Science. Publicó numerosos trabajos y un libro titulado Principios y práctica de la Cirugía Dentaria, el cual era un clásico de esta especialidad en los Estados Unidos; tuvo 8 ediciones.

En colaboración con Horace Hayden fundó la primera sociedad de cirujanos dentales "The American Society of Dental Surgery" en 1839.

En la ciudad de Boston se fundó la primera escuela dental de carácter privado, y fue también la colonia73 donde arribaron los primeros dentistas ingleses y franceses y curanderos.

La enseñanza de la odontología no alcanzó nivel universitario hasta 1867, cuando se fundó la Escuela Dental de la Universidad de Harvard.

Para 1841, se encontraban ejerciendo en La habana 10 dentistas, algunos de ellos realizan visitas a los pueblos del interior.

En los Estados Unidos, el 31 de diciembre de 1841 apareció la primera legislación, que introducía restricciones al ejercicio de la cirugía dental, en el estado de Alabama; ésta reformó una ley médica, que incluía un dentista en sus mesas examinadoras. Además estableció la necesidad de una nueva licencia para ejercer en ese Estado y penalidades para los infractores.

En los primeros 40 años de este siglo se encontraban dedicados al ejercicio de la odontología los flebotomianos, barberos y dentistas; aparecieron los primeros cirujanos dentistas, aunque los sangradores y barberos se iban replegando hacia parajes separados fuera de las poblaciones principales, y los flebotomianos comenzaban a dedicarse a labores hospitalarias y de cárceles.

Desde la creación de la Junta Superior Gubernativa de Medicina y Cirugía de 1834 hasta 1842, se recibieron 16 dentistas, el primero fue Ignacio Fantini, y 68 flebotomianos, de estos el primero fue Manuel Cantero, el 6 de diciembre de 1834.

De la Reforma universitaria de 1842 a la constitución de la escuela de cirugía dental

En este período ocurrieron hechos importantes que fueron estableciendo la estomatología como una ciencia, con criterio propio a nivel universitario. Además se abrió una cantidad considerable de escuelas de cirugía dental, en los Estados Unidos, que adoptaron la función rectora en el desarrollo de nuevas técnicas de laboratorio, de la producción de equipos y materiales de uso estomatológico, así como la elaboración de libros dedicados a la estomatología, de revistas y sociedades científicas. Ésta se propaga progresivamente por el resto del mundo, en Europa y en América Latina. Por otra parte España reconocía como profesión a la cirugía dental, lo que permitió el estudio en escuelas o academias privadas en todo el reino.

En relación con la anestesia , ésta permitió profundizar en las técnicas quirúrgicas, e hizo que el tratamiento dental fuera menos detestable para el paciente, al tener la posibilidad de no sentir dolor, en las extracciones dentarias y tratamientos conservadores; hacia finales del siglo sucedió el descubrimiento de los rayos x , con un valor extraordinario como medio auxiliar de diagnóstico; su uso se hizo rutinario en los estudios y exámenes de la situación de salud de la cavidad bucal y en general del aparato masticatorio.

Cuba, no ajena a este desarrollo de la estomatología, culminó el siglo con la creación de varias sociedades odontológicas, con la organización a nivel no universitario de los estudios de la cirugía dental, en las academias y colegios fundados; se editaron varias revistas científicas; también se fundó la Escuela de Cirugía Dental, adscripta a la Facultad de Medicina y Farmacia de la Universidad de La Habana.

En las luchas patrias por la emancipación del coloniaje español, la sangre generosa de cubanos dignos de nuestra profesión fue derramada en la tierra heroica cubana, en su tenaz lucha por la libertad.

El 29 de diciembre de 1841 por real orden, se comunicó al Gobernador General de la Isla de Cuba, las bases aprobadas por el Plan General de Instrucción Pública.

El 28 de agosto de 1842 se dictó la real orden, donde se autorizaba la reforma de la Universidad de La Habana.

Con la secularización de la Universidad, ésta se convierte en la Real y Literaria Universidad de La Habana, despojándola de su carácter pontificio. En la Facultad de Medicina y Farmacia se creó la cátedra de Medicina Legal, Jurisprudencia Médica, Higiene Pública, Política Médica; e Historia, Biografía y Bibliografía Médica; se nombró como profesor al doctor José Lletor y Castroverde, médico español y en esos momentos decano de la facultad; luego se autorizan los nuevos estatutos y reglamentos.

También con la secularización de la Universidad de La habana, ésta quedó como único centro docente con capacidad para expedir títulos de bachiller, licenciados y doctores en medicina y farmacia, flebotomianos, callistas y comadronas, así como incorporar títulos extranjeros de médico, farmacéuticos y dentistas.74 En 1842 se creó y oficializó, dentro de los planes de estudios universitarios, una carrera que se relacionaba con la especialidad, la cual tuvo características algo diferentes, pero cuya fundación casi coincidió con la Escuela de Baltimore -ésta había sido inaugurada en 1840-; aunque estos estudios se crearon, no como escuela independiente, sino como carrera agregada donde se otorgaba el título de flebotomiano, este hecho no deja de ser de importancia, por cuanto quedaron sentados los cimientos para el futuro aprendizaje de nuestra profesión.76

Además de la carrera agregada de flebotomiano, se añadían las de sangradores, parteras y matronas; en ese momento apareció por primera vez en Cuba, en un plan de estudios universitarios, un título en relación con el arte de sacar dientes y muelas, el de flebotomiano, el cual permaneció vigente hasta 1863, en que nuevas transformaciones universitarias dieron mayores impulsos a la profesión.

La Legislación de Ultramar de Zamora, tomo iv, donde dice que la real orden del 29 de diciembre de 1841 comunicaba al Gobernador de la Isla de Cuba las bases aprobadas para el Plan de Instrucción Pública, se hace constar una serie de pormenores, en relación con el ejercicio de la profesión.

Artículo 86. Los sangradores y flebotomianos que aspiren a serlo en lo sucesivo, deberán acreditarse para ser admitidos a examen, el haber asistido a la Universidad y recibido las lecciones de un curso de anatomía, fisiología y vendajes, tener además un año completo de práctica en un hospital, cuyo año podrá ser simultaneado con dichos estudios teóricos. Estos flebotomianos solo se encargarán de la cirugía ministrativa como sangrar, sacar dientes y muelas, aplicar vejigatorios y abrir fuentes.

Para su recibimiento se sujetarán, por espacio de una hora ante el decano de la facultad y 2 catedráticos elegidos por el claustro de la misma, a un examen teórico-práctico, que se verificará en el lugar donde se hallen establecidas las cátedras de ciencias médicas, previo el depósito de 30 pesos. Que se acreditará con el correspondiente certificado del tesorero; de esta suma percibirá 4 pesos el Decano Presidente de la Comisión de Examen, 3 cada uno de los examinadores, 2 el secretario y uno para el portero del establecimiento, el resto ingresa en el arca de la Universidad.

Artículo 87. El secretario de la misma asistirá también a estos exámenes, de los cuales extenderá la correspondiente acta y dará a los interesados certificaciones que le sirvan de título en caso de ser aprobado.

Recordemos, que las legislaciones de los reyes no siempre eran cumplidas en todas sus partes o se aplicaban con un gran retraso.

Como observamos en el articulado, el flebotomiano estaba autorizado a realizar extracciones dentarias, por lo que se ha dicho que era una forma encumbrada de llamar al sacamuelas, en vez de dentista.

Preocupado por la preparación de los flebotomianos, el Licenciado González del Valle publicó su libro Manual de flebotomianos, sangradores y dentistas -capítulo la Prensa dental en Cuba. Según Martínez Fortún, los flebotomianos seguían por esta época gozando de reputación, e incluye una tarifa que regía en los distintos ayuntamientos en la Isla para sangrías y otros menesteres. Es de destacarse como en ella se decía lo siguiente, en su articulado: "Extracciones de huesos de la boca: por cada diente incisivo y por cada muela se cobrarán 2 reales. Por cada diente canino o colmillo y por cada una de las últimas muelas, 3 reales. Lo mismo siendo solo la raíz de cualquiera de estos huesos. En el campo se cobrará el doble y 4 reales por cada legua si la caballería es propia, haciéndose rebaja a los pobres.

Anestesia

Desde la antigüedad se conocían plantas que tenían efectos atenuantes. El opio era utilizado desde hacía 3000 años a.n.e. Los efectos narcotizantes del hachis se conocieron en la India y el Oriente Antiguo 200 años a.n.e. Luego se empezó a utilizar el alcohol; Shakespeare hizo señalamientos a la mandrágora y a la amapola, y Paracelso utilizaba el láudano, que era una tintura de opio.

Hacia el final del siglo xviii fueron aislados el nitrógeno y el oxígeno. El clérigo Joseph Priestley, en 1872, descubrió el gas óxido nitroso, tuvo la esperanza de que estos nuevos gases podían ayudar a dominar las enfermedades, y para experimentar con ellos en la profesión médica. Multitud de gases fueron administrados a pacientes de diversas enfermedades, desde la tuberculosis a las enfermedades del estómago. Priestley, por su efecto sobre las personas le llamó gas hilarante, por la sensación de alegría que producía.

El químico y físico inglés Humphrey Davy (1778-1829), investigó en sí mismo y en algunos animales el comportamiento al inhalar el gas; observó que sentía una sensación de placer y también tendía a disminuir la sensibilidad al dolor. En 1800 publicó sus resultados en un compendio titulado Reserches chemical and physiological, chiefly concerning nitrous oxide, en el cual hace una declaración profética: El óxido nitroso puede ser probablemente usado en operaciones extensivas, parece ser capaz de destruir el dolor físico, y puede ser ventajoso su uso durante las grandes operaciones quirúrgicas sin grandes efusiones de sangre.77

En 1828, Hickman, lo señaló en la Academia de Ciencias de Francia, como apropiado para las intervenciones quirúrgicas.

El profesor Gardner Quincy Colton (1814-1898), el 25 de noviembre de 1844, en Hartford, Connecticut, en una sesión de exhibición de química, hizo una demostración amena sobre el efecto del gas hilarante. Un espectador llamado Cobley, que había respirado el gas, se rindió de risas y al moverse desordenadamente se hizo una herida en un pierna. Al ser interrogado por el dentista Horace Wells acerca del dolor de la herida, le manifestó no haberlo sentido.

Wells comprendió que había hecho un descubrimiento de gran importancia. Se hizo extraer un diente por el doctor Riggs, y Colton le administró la anestesia, con pleno éxito el día 11 de diciembre de 1844. Wells entusiasmado se convirtió en propagandista del nuevo anestésico, pero desalentado por los fracasos ulteriores y el sarcasmo de otros, se suicidó el 14 de enero de 1848.

Williams Thomas Green Morton, antiguo compañero de Wells, organizó una nueva demostración. La operación consistió en la estirpación de un tumor congénito en el lado izquierdo del cuello en un paciente de nombre Gilbert Abbot. Los cirujanos estaban dirigidos por John Colling Warren, que reconocieron su éxito; a partir de aquel momento el uso de los anestésicos se extendió velozmente. El anestésico utilizado fue el éter, al cual se le llamó tethion; La operación se realizó en el Hospital de Massachussetts. El 21 de diciembre de 1846 se hacía la amputación de una pierna en Londres, por el cirujano Robert Liston; después en una audiencia de cirujanos dijo: "This yankee dodge, gentleman, beats mesmerism all hollow".

Aunque el uso de la anestesia significó un gran avance en la cirugía, para los pioneros de la misma fue una batalla el reconocimiento del mérito al descubridor. Horace Wells se suicidó después de tratar que se le reconociera como autor del descubrimiento. Morton como resultado de su insistencia, muere pobre; Long, regresó a su pequeña ciudad a ejercer la medicina , y Jackson enfermó de locura. Según Ring, para considerar al descubridor de una técnica, se deben satisfacer 3 requisitos: descubrir alguna cosa que generalmente no es conocida; debe demostrar su significancia, y el descubrimiento debe ser comunicado a los demás. De todos los reclamantes, sólo el dentista Horace Wells, satisfizo los 3 criterios.

La aplicación de la anestesia en la cirugía dental fue realizada 2 meses después de la demostración de Morton y 2 días de la demostración de Liston, por un dentista prominente en Londres, James Robinson (1816-1862), que hizo la primera extracción dental en Inglaterra a una mujer joven.

En noviembre de 1847, el cirujano escocés James Simpson, introdujo el cloroformo; que al ser aplicado para realizar extracciones, muere un joven vigoroso y una mujer.

El óxido nitroso cayó en desuso, pero el doctor Thomas W. Evans, de Filadelfia, dentista de Napoleón, fue responsable de la popularidad de este compuesto, al aplicarlo como anestésico en los "teatros de operaciones de guerras" europeas.

La palabra anestesia fue creada por Oliver Wendell Holmes, profesor de anatomía de la Universidad de Harvard, quien se lo propuso a Morton.

El 27 de octubre de 1844 se emitió la real orden que aprueba el reglamento y el plan de estudios de la Reforma Universitaria del año de 1842.

Entre las leyes de Ultramar, al igual que las de Rodríguez San Pedro,6 insertan el Reglamento correspondiente a la Real Orden, anteriormente mencionada en 1841, y aunque prácticamente imposible de transcribir por cuestiones de espacio, veremos algunos artículos relacionados con el ejercicio de la dentística.

Fue una real orden del 3 de enero del 1844, dirigida al gobernador civil de La habana, en su calidad de vicerreal protector de la inspección de estudios para la Isla de Cuba y Puerto Rico; la que disponía las cuestiones relativas al reglamento para los estudios de medicina y cirugía, por ello en su artículo segundo daba la dirección y gobierno de dentistas, sangradores y parteras.

El Reglamento de Medicina y Cirugía, formado por la Inspección de Estudios de la Isla de Cuba y Puerto Rico,y más tarde aprobado por el rey, disponía en su articulado entre otras cuestiones, cómo debía realizarse la inspección de los títulos; la identidad e incorporación de las personas no procedentes de la Universidad de La habana, así como los deberes de los profesores de medicina y cirugía y en los ramos afines; era por ello que en el artículo 14 disponía: "ninguna persona ejercerá en la Isla de Cuba y Puerto Rico las facultades de medicina y cirugía, ni los ramos de dentista, sangrador y partera sin tener el correspondiente título expedido por la autoridad competente".

En el artículo 15 se describían las penas con que se castigaban a los que incumplieran lo anterior, lo cual era una multa de 100 pesos, por primera vez, o un mes de prisión; 200 pesos o 2 meses por la segunda vez y en la tercera, 300 pesos o 3 meses de prisión.

El artículo 19 tiende a establecer cierta regulación en la divulgación del trabajo profesional, disponía: "si al establecerse un profesor (profesional), sea nacional o extranjero, en cualquier punto de la Isla y la de Puerto Rico, quiera anunciarse al público por medio de los periódicos, habrá de limitarse a indicar cuáles son sus grados literarios, la universidad o colegio que los haya recibido, los empleos o comisiones que hubiera desempeñado por orden del gobierno y si se ha dedicado particularmente al cultivo de alguna de las ramas de la ciencia sin propasarse a manifestar que posee métodos especiales, remedios secretos o procedimientos operatorios para la curación de enfermedades determinadas".

El uso y el abuso del anuncio fuera de la ética profesional, continuó sin embargo, aunque ya se empezaba a legislarse sobre estos aspectos.

El artículo 29 era más directo a la dentistería: "los profesores de medicina y cirugía, las parteras, sangradores y dentistas, en los honorarios que exigiesen por sus visitas, asistencias y operaciones se arreglará el arancel que va adjunto a este reglamento².

Se legislaba sobre la obligatoriedad en comunicar el traslado de los consultorios de domicilios y la facultad del vicerreal protector para designar subdelegados en ciudades y villas que estimare oportuno, dándoles a éstos, como una de sus obligaciones más importante, la vigilancia del ejercicio profesional y persecución de los que carecieren de capacidad legal, así como los capacitados debían ejercer con decoro.

El artículo 45 dispone: "Los subdelegados formarán anualmente un estado general de los profesores de medicina y cirugía, así como los dentistas, sangradores y parteras residentes en sus jurisdicciones respectivas, con expresión de sus edades y tiempo que llevan establecidos en aquellas, cuyo estado deberá llegar a la inspección en todo el mes de noviembre².

El artículo 46 ordenaba: ²Al fallecer un profesional debía recogerse el título para cancelarlo", y más tarde explicaba la forma de capacitar aquellos que no pudieran trasladarse a La Habana, aclarando que sólo podrían estos ejercer en su localidad respectiva.Terminaba el reglamento con una lista de medicamentos nuevos que podían recetarse y se prohibía el uso de los medicamentos secretos.

El arancel a que hacía referencia el reglamento que mencionamos anteriormente, se encuentra en el volúmen II de la Legislación de Ultramarina de San Pedro; describe los derechos que debían abonarse a los profesionales de medicina y cirugía, dentistas, sangradores y parteras residentes en la capital y barrios extramuros, así como en los pueblos y campos de la Isla. En él ya se hacía una separación entre dentistas y flebotomianos, aunque ambos estaban facultados para extraer dientes y muelas.

Al tratar de los dientes dice:

Por limpiar la boca una sola vez................................................................................... 4 pesos.
Y si el paciente necesita curaciones diarias, valdrá por cada una.................................... 1 peso
Por cada diente, muela o raíz que se extraiga ............................................................... 4 reales.
Por la extracción de un colmillo o cualquiera de las 2 primeras muelas de la mandíbula ... 1 peso.
Si las piezas extraídas fueran de esa misma clase y pasasen de 4 en un mismo acto, se
abonará por cada una que se exceda de este número .................................................... 4 reales.
Por orificar las mismas piezas ...................................................................................... 2 pesos.
Si las orificaciones pasasen de 4 en una misma operación, por cada una de la que
excedan de dicho número ............................................................................................ 1 peso.

Al tratar de los flebotomianos, decía en la parte relativa a nuestra profesión:

Por extraer dientes, muelas y raíces llevaran por cada una ............................................ 4 reales
Por la extracción de colmillos y cordales cada una......................................................... 1 peso.

Más tarde se exponía una serie de notas para la mejor aplicación de este arancel, y son de interés algunos de sus artículos.

Artículo 8. Los demás trabajos de los dentistas y hechuras de dientes o muelas artificiales, serán ajustados en circunstancias particulares, atendiendo a la calidad del trabajo y a los materiales que entran en aquellos trabajos y piezas (dentarias).

Artículo 9. Cuando un flebotomiano era llamado fuera de la población, se le pagaban 2 pesos por legua, sin perjuicio del trabajo conforme a este arancel.

Artículo 10. Debe servirse gratis a los pobres de solemnidad, a los que se mantienen de su trabajo personal sin tener finca u otros auxilios para su mantenimiento, se les hará una rebaja en los justos derechos, según las circunstancias del caso.

Dice San Pedro en el tomo iv de su obra en la página 95, que el plan de estudios de 1842, fue derogado más tarde en lo que a nuestra profesión se refiere, en virtud del artículo del 6 de julio de 1853, y decía así:

"Queda suprimida la enseñanza de la cirugía menor o ministrante. El reglamento determinará los conocimientos prácticos que se han de exigir a los que aspiren al título de practicante".

Sin embargo, los flebotomianos continuaron formándose, hasta que se estableció el nuevo plan de estudios de la Universidad, el 22 de septiembre de 1863.

En 1845 se publicó el Manual del Cirujano Dentista, por Godas, director de la Escuela de Cirugía Dental de París; para su confección pidió a los profesores que escribieran sus lecciones en forma de resumen, esto dio origen al libro; las materias quedaron agrupadas en : anatomía, fisiología especial de la boca y de los dientes, patología especial de la boca y de los dientes, clínica de prótesis y ortodoncia, clínica de prótesis restauratriz de los maxilares, clínica de las enfermedades de la boca y dentistería operatoria. El texto fue usado cuando se creó la escuela de dentística en Venezuela en 1911.

En 1845, se fundó la segunda Escuela de Cirugía Dental en los Estados Unidos, en Cincinnati, el "Ohio Dental College". En este año se comenzó a exigir exámenes especiales para otorgar licencias de ejercicio de la odontología. El aspirante debía presentar un certificado que había ejecutado todas las operaciones dentarias. El cuerpo de examinadores era integrado por 5 médicos y el examen consistía en exponer enfermedades de la boca. En esa época solo 7 dentistas fueron licenciados.

La primera información del uso de un anestésico en el país se dio el 12 de marzo de 1847; el doctor Vicente Antonio de Castro publicó en el "Diario de La Habana", un artículo titulado "Modo de operar sin dolor", donde informó haber hecho en Cuba por primera vez las inspiraciones de éter.

En 1847 llegó de los Estados Unidos el doctor José F Beuagerand, que trabajó más tarde con su colega Pierce en O´Reilly No. 7; dato de interés que se anuncia al señalar que era natural de Cuba.

El "Diario de La habana", del 23 de abril de 1847, dijo: D. José F Beaugerad. El Faro de ayer anuncia la reciente llegada a esta ciudad de D. J. Beaugerad, cirujano dentista, revalidado en la Real Universidad. Efectivamente podemos asegurar, que el público ha hecho una adquisición notable, pues este joven nacido entre nosotros, empleando gran parte de su vida en adquirir los conocimientos necesarios para ejercer con el mayor acierto su profesión en las principales capitales de Europa y América. Por lo que no dudamos de recomendarle sinceramente, estando por otra parte convencidos por experiencia de su aprovechamiento en los adelantos modernos que ha experimentado este ramo de la cirugía".

El 27 de abril se anunciaba en Obispo No. 89, con su anuncio dentro de toda ética profesional hace constar que era licenciado por varias facultades y corresponsal de varias sociedades científicas.

Según se fue avanzando en el siglo, eran más frecuentes el establecimiento de nuevas exigencias reglamentadas a los que iban a ejercer como dentista; el término de barbero cirujano y flebotomiano fueron quedando en la historia de la cirugía dental.

El 16 de agosto de 1851, en Brasil se estableció un decreto ley, que creó nuevos estatutos para examinar a los aspirantes a dentistas; el que versaba sobre las distintas asignaturas que informaban el bagaje profesional: anatomía, fisiología, patología bucal, higiene y terapéutica, instrumental y su aplicación y prótesis. Este examen y el registro en la Junta de Higiene constituían una firme traba a la existencia de la charlatanería.

En 1850 habían doce dentistas en la Habana. El 12 de febrero de 1859 se informó en la "Gaceta de La Habana": aparecen 28 hospitales funcionando en la Isla de Cuba y existían 14 Casas de Salud en el departamento occidental y 2 en el departamento oriental.

En Inglaterra se formaron 2 sociedades con el fin de obtener el reconocimiento oficial de la profesión dental: la "Odontological Society of London" y el "College of Dental of England", que luego de 2 años de desacuerdo se fusionaron en una "Odontological Society Of Great Britain"; en el siglo xix por Decreto de septiembre 8 de 1859, obtuvo el reconocimiento del diploma en Medicina Dental, de aquellas personas que podían comprobar que habían practicado durante mucho tiempo esa profesión y que había rendido con éxito ante una mesa examinadora, que en su minoría estaba constituida por dentistas. Desde 1863, hubo un plan de estudios para los candidatos al título de Licenciado of Dental Surgery (LDS).

El 9 de septiembre de 1857 fue creado en España el título de Practicante, que anulaba el de flebotomiano; dicho título capacitaba al que lo obtenía, a dedicarse a una de las ramas de la cirugía menor y entre ellas el arte y la prótesis dentaria. Este título sólo se utilizó en Cuba por individuos que aprovechando lo legislado, incorporaron sus estudios. En Cuba se siguieron extendiendo los de dentista ministrante por incorporación y los de flebotomianos.

En los libros de graduados de la Universidad de La Habana y en las memorias correspondientes a la misma, se encuentran separados los practicantes y los flebotomianos, especialmente en los primeros años; más tarde aparecen incluidos en un solo capítulo, el de ministrante; fueron muy pocos los practicantes incorporados en la Universidad.

El 19 de mayo de 1861 se fundó la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. El decreto por el que se dispuso la constitución de la misma había sido dado el 6 de octubre de 1860. El lugar de su fundación fue en la iglesia de Santo Domingo, en aquel momento la Capilla de la Real y Literaria Universidad de La Habana; su primer presidente fue, por espacio de treinta años, el doctor Nicolás Gutiérrez.

En 1861 existían 15 dentistas en La Habana.

El 15 de junio de 1863 se dictó el decreto, que pone en vigencia un nuevo plan de estudios en medicina. Se creó la cátedra de Historia de la Medicina, correspondiente al período de doctorado, en cursos de 3 lecciones semanales, la tuvo a su cargo hasta 1866 el doctor Ramón Zambrana, junto con fisiología. En el próximo mes se crearon los institutos de segunda enseñanza, segregando esta docencia de la Universidad; también se crearon 2 nuevas facultades, la de Filosofía y Letras y la de Ciencias con 3 secciones: Ciencias Exactas, Ciencias Físicas y Ciencias Matemáticas. En la Facultad de Medicina se crearon nuevas cátedras: Cirugía, Patología Quirúrgica, Anatomía Quirúrgica, Apósitos y Vendajes, así como Clínica Quirúrgica.

Un paso importante en la evolución progresiva de la docencia estomatológica y de su reconocimiento como un ejercicio profesional, fue que por la real orden del 28 de septiembre de 1863, se puso en vigencia como agregada la carrera de Dentista Ministrante, entre sus artículos se destacan:

Artículo 1. Los que aspiren a recibirse de dentistas, sangradores y parteras, deberán acreditar que han practicado respectivamente las indicadas profesiones por espacio de 3 años, con un profesor recibido (preceptor profesional). Nótese que en este artículo se reconoce al dentista como el que ejerce una profesión.

Artículo 2. Para acreditar esta práctica se matriculará al principio de cada año en esa real universidad, abonando la cantidad de 17 pesos fuertes por cada matrícula e indicar el profesor con quien piensa seguir la práctica, con el fin de que la secretaría de aquel establecimiento tome la oportuna razón.

En este artículo se aprecia que aunque los aspirantes a estudiar la profesión tenían que pagar la matrícula como un estudiante universitario, sin embargo, su preparación la realizaba con otro dentista establecido, como se había realizado en otras partes del mundo por muchos años antes de este decreto.

El pago de la matrícula en la Universidad daba el derecho al matriculado del nombramiento del tribunal examinador y la obtención del título o certificación correspondiente. Esta reglamentación daba posibilidades de que flebotomianos recibidos, radicados en el interior del país fueran profesores o preceptores de matriculados en la Universidad. En esta función encontramos a Rafael Morales Mena, graduado de flebotomiano el 9 de enero de 1850, que inmediatamente se instaló en la villa de San Juan de los Remedios y que fuera deportado a las prisiones de la Isla de Fernando Poo, en 1869.

Artículo 3. Sólo estos profesores, especialmente designados al principio de cada año por los interesados, podrán expedir los certificados de práctica.

Artículo 4. Los que residen fuera de La Habana, pero en su distrito universitario, podrán matricularse ante los respectivos subdelegados de medicina y cirugía, los cuales deberán cobrar y remitir inmediatamente los derechos de matrícula al tesorero de la Universidad y dar cuenta a la vez del profesor (profesional) designado por el interesado.

Artículo 5. Los aspirantes al título de dentistas o sangradores, acreditarán que han cumplido 18 años de edad y presentarán además una certificación del párroco y otra de las autoridades locales en justificación de su buena vida y costumbres. Posteriormente el requisito de la edad fue elevado a 20 años.

Artículo 6. Trata de los títulos de las parteras.

Artículo 7. Los aspirantes al título de dentista depositarán previamente la cantidad de 50 pesos en la secretaría de la Universidad, de los cuales abonarán los honorarios en el referido artículo 861 -se refiere al plan de 1842-, para los examinadores, secretario y portero, ingresando el resto en las cajas del establecimiento.

Artículo 8. Los exámenes para ser admitido en esta profesión consistirán en un ejercicio teórico de una hora, sobre los principios y reglas de las mismas, y en otro práctico que tendrá lugar en un hospital o donde designen los examinadores.

Otros cambios introducidos posteriormente a esta reglamentación, disponía el artículo 222, que sustituía al artículo 8, provisionalmente señala que: "El examen para los dentistas versará sobre anatomía, fisiología, patología quirúrgica y cirugía. El de los practicantes o sangradores, sobre los conocimientos teóricos y prácticos de la cirugía menor.

Esta legislación como señala Álvarez Valls, 78 refleja cómo las autoridades se iban preocupando por la docencia y la capacitación de estos profesionales, pero muchas de estas medidas no llegaban o llegaban muy tarde a las colonias, sin embargo, era un avance cada vez imperioso.

Mientras este decreto ley se dictaba en 1863, ya en la Universidad se habían otorgado títulos de dentistas; en el período de 1842 a 1863 se recibieron en la Universidad 130 flebotomianos y fueron incorporados 81 dentistas. Visto progresivamente, a medida que pasa el tiempo hay menos graduados de flebotomianos y más dentistas, lo que se puede apreciar en la relación siguiente:

Años

Flebotomianos Dentistas
1842-1843 2 3
1843-1844 5 3
1844-1845 14 4
1845-1846 6 3
1846-1847 14 4
1847-1848 9 2
1848-1849 5 0
1849-1850 9 0
1850-1851 4 3
1851-1852 2 4
1852-1853 9 3
1853-1854 8 4

1854-1855

3 2
1855-1856 2 2
1856-1857 4 5
1857-1858 6 10
1858-1859 9 12
1859-1860 3 5
1860-1861 2 1
1861-1862 0 3
1862-1863 4 8

Los flebotomianos y dentistas tenían que pagar distintos derechos, por ejemplo, en 1864, los flebotomianos pagaban un total de 49 escudos, repartidos en la forma siguiente: 17 para la entidad, 15 para el examen y 17 por la certificación. Los dentistas abonaban 47 escudos, no pagaban nada por la entidad; para el examen eran 15 y 32 por la certificación.

Por estos años se va destacando la capacitación cada vez mayor de los profesionales, aunque continuaban llegando intrusos a las costas del país, en busca de fortuna.

Según publicó Florestan Aguilar en la revista Odontología, en Madrid en 1892; comentaba que en 1864, el señor Llanes de Cienfuegos realizó un trasplante de varios incisivos de la boca de un negro esclavo de su propiedad, mediante la libertad del mismo.79 Interesante experiencia en un infeliz, que sería capaz de dejarse mutilar aún más por llegar a ser libre.

Todavía en 1864 se puede apreciar el oscurantismo y la devoción religiosa que invadía a la población; cuando el 30 de enero de este año, el Gobernador y Capitán General solicitó que durante 8 días se hicieran rogativas a Dios, para que libere a la ciudad de La Habana y a la Isla de epidemias que azotaban a la población.

En 1865 llegaron a La Habana algunos practicantes de las tropas que combatieron en la isla de Santo Domingo, quienes distribuyeron por ingenios y caseríos, y ejercían como dentistas. Esto refuerza el criterio, que aunque en Cuba no se dio el título de practicante, los individuos que lo poseían procedían de España.

En 1866 se publicó una agenda médica de Rafael Agustín Cowley, que contenía una serie de materiales de importancia para nosotros, entre ellas:

  1. Lista de todos los profesores médicos de la Isla de Cuba y de las boticas y dentistas de La Habana.
  2. Posología de la mayor parte de los medicamentos.
  3. Relación de instituciones existentes como: facultad de: Medicina y Farmacia, Academia de Ciencias, Cuerpo de Sanidad Local de La Habana, Diputación del Puerto y Comisión Central de Vacunas, etc.

El 22 de julio de 1867 falleció en la ciudad de La Habana, Severo León Casanova; fue el primero que recibió de la Junta de Farmacia la borla de Doctor de esa facultad; tenía una botica en la calle Reina, que fue la primera botica que en La Habana preparó la manteca de cacao, producto utilizado en cirugía dental para el pulido de los cementos de silicato, y se usó hasta fecha reciente y contra la sequedad de los labios.

Un paso de significación profunda ocurrió en 1867, cuando la Universidad de Harvard estableció la escuela de cirugía dental. La estomatología iniciaba sus pasos por el mundo a través de la educación superior.

El doctor Fernando González del Valle, en el hospital de San Ambrosio, el 19 de septiembre de 1868, aplicó por primera vez en el país la anestesia local.

El 10 de octubre de 1868 se inició la guerra de los "Diez Años", contra la metrópoli española. Con la llegada de tropas españolas para luchar contra los patriotas cubanos llegaron al país barberos, practicantes y flebotomianos.

En 1868 se creó una sección de odontología en la Facultad de Medicina en Perú; los estudios eran de 2 años teóricos, donde se cursaban las asignaturas: Anatomía y Fisiología de la boca, Química aplicada al arte dental y Materia médica aplicada a las enfermedades orales. Para las prácticas de los alumnos, éstos tenían que buscarla en algunos consultorios, de los pocos que existían. En 1881 quisieron instalar una escuela práctica de odontología, que no funcionó.

El 10 de octubre de 1871, por un simple decreto del Gobernador Político de la Isla, el Conde de Valmaseda, se estableció una reforma en la Universidad de La Habana, que suprimía los estudios propios de doctorado. Había que trasladarse a la península para obtener el grado; esto parece ser una medida represiva hacia los universitarios, debido a la guerra que se estaba desarrollando con España.

En este año se produjo uno de los crímenes más horrendos contra la juventud cubana, al ser fusilados el 27 de noviembre los 8 estudiantes de medicina. El estudio histórico demuestra que el delito era ser cubano y estudiante universitario. Los demás compañeros de aulas fueron sancionados a diversas penas, menos un estudiante. Al año siguiente los estudiantes fueron indultados por decreto del gobierno español, pero al salir de prisión debían abandonar el país.

En 1871, Juan García Villarraza, ya se anunciaba en La Habana, pasó a domicilio a practicar toda clase de operaciones en la boca, sin aumentar su precio, y recibió órdenes en Calzada del Monte esquina a Angeles, botica "El Aguila de Oro"; más tarde estuvo establecido en Galiano No. 56. Villarraza era médico y cirujano dentista, hombre de energías y progresista, que trató de fundar un colegio dental en La Habana en 1873, lo cual no fue aprobado por el gobierno, lo que consiguió más adelante.

El 22 de abril de 1875, en la prensa de La Habana apareció un anuncio del establecimiento hidroterápico del doctor Belot, quien recomendó los baños para curar o aliviar, gran cantidad de enfermedades (del útero y ovarios, bronquitis, parálisis, epilepsia, ahogo, etc.).

Se cuenta que el día 7 de abril, el doctor J. Gómez de la Maza, graduado de médico y dentista, practicó la desarticulación y resección de la mitad izquierda de la mandíbula por un tumor fibroso de su ángulo; se dice que el curso de la operación fue totalmente favorable. También fue catedrático de la Academia de Florencio Cancio y Zamora, así como Secretario General de la Universidad.

Paso a paso se va avanzando en reconocer la profesión de cirujano dentista en el reino español, y se va elevando el nivel científico y técnico, así como el perfeccionamiento de la docencia en la formación de este recurso humano.

El 4 de junio de 1875 se dictó una real orden, que legaliza la profesión de cirujano dentista en España y sus colonias, que como casi siempre llegó tarde y se comenzó a aplicar el 24 de febrero de 1880. Dice:

Gobierno General de la Isla de Cuba.
Secretaría
Sección de Fomento.
Negociado de Instrucción Pública.

Tomando en consideración las razones que me han sido expuestas por mi Ministro de Fomento, vengo a decretar lo siguiente:

Artículo 1. El arte del dentista constituirá en lo sucesivo una profesión denominada cirujano dentista, para cuyo ejercicio se expedirá un título especial.

Artículo 2. El título de cirujano dentista autorizará para el tratamiento de las enfermedades de la boca, sostenidas por las alteraciones de los dientes y para el conjunto de operaciones indispensables a su curación. Los que ejerzan no podrán en ningún caso dedicarse a la curación de cualquier otra enfermedad del cuerpo humano.

Artículo 3. Para obtener el expresado título se requiere aprobar la instrucción necesaria en las ramas siguientes:

Primero. Conocimientos anatómicos y fisiológicos de la boca y nociones generales de fisiología, para formar una idea de las funciones del organismo.

Segundo. Patología dentaria o descripción de las alteraciones de los dientes y de las enfermedades que puedan originarse en la boca con sus causas, síntomas, tratamientos y medios para prevenirlas.

Tercero. Operaciones dentarias, comprendidas las que hayan de verificarse en los dientes y demás órganos de la boca, afectados por las alteraciones de los primeros.

Cuarto. Conocimiento teórico-práctico de los sistemas y procedimientos empleados, para construir piezas y aparatos que reemplacen a los dientes y demás partes alteradas de la boca.

Artículo 4. Cuando los recursos lo permitan y el gobierno lo estime oportuno, se organizarán en los establecimientos públicos los estudios necesarios para esta profesión.

Artículo 5. Para aprobar los estudios privados, y darles validez académica, se formarán jurados compuestos por 3 doctores de medicina y 2 cirujanos dentistas.

Artículo 6. El gobierno, oyendo los consejos de Instrucción Pública, cuidará de la formación de los programas de examen y determinará la serie de pruebas en que ha de consistir.

Artículo 7. Los aspirantes que demuestren su actitud en los exámenes y ejercicios se les expedirá el título de cirujano dentista, con las formalidades con que se expidan los demás títulos profesionales.

Artículo 8. Los aspirantes al título de cirujano dentista abonarán por derecho de examen 50 pesetas y por el del título 200 pesetas.

Artículo 9. Cuando el gobierno lo considere oportuno, hará obligatorio el título para ejercer la profesión de cirujano dentista, anunciándolo con 2 años de anticipación.

Artículo 10. Podrán ser habilitados los actuales dentistas que por sus méritos son acreedores a juicio del Consejo de Instrucción Pública.

Dado en palacio el 4 de junio de 1875. El Ministro de Fomento- Manuel Orovio. Madrid, 24 de febrero de 1880.

Para la cirugía dental en el reino español, esta instrucción tiene varios aspectos interesantes, que reconocen esta profesión al nivel de las otras, que sin otorgar el título de doctor, señala que tiene el mismo reconocimiento que el de las demás profesiones; establece las exigencias en conocimientos prácticos y teóricos a rendir en el examen; se reconoce el papel del cirujano dentista al poner 2 como miembros de la mesa examinadora; aunque su preparación hasta ese momento era como carrera agregada, sin dudas ya planteaba la posibilidad de reconocerla como profesión universitaria. Al dictarse la instrucción, se encontraban en el país ejerciendo la profesión los flebotomianos examinados, los dentistas ministrantes, los doctores en cirugía dental que habían incorporado sus títulos en la Universidad de La Habana, y por supuesto los intrusos; se vislumbraba en la misma que en el momento oportuno, sólo tendría validez el título de cirujano dentista. Llama la atención que en el contenido de actividades se planteaba para esta época la prevención de las enfermedades dentarias y asociadas con los dientes.

Es innegable la función que desempeñó en la promulgación del decreto de 1875, Cayetano Triviño, que era dentista de los reyes y utilizó su influencia; además fundó el primer colegio dental privado en España.

Esta instrucción fue objeto de modificaciones, así por disposiciones reales, se dictó la del 27 de enero de 1881. Dice: Su Majestad, el rey ha tenido a bien dictar las siguientes disposiciones:

  1. La constitución de los tribunales de examen para los que aspiran al título de cirujano dentista, y los ejercicios que para los mismos han de practicarse, serán los que determinen el real decreto de junio de 1875.
  2. Una vez constituido el tribunal y examinada la solicitud de los aspirantes, se dará principio al ejercicio práctico, a cuyo efecto el gobernador, en los lugares que, con anuencia de los propietarios, hayan de efectuarse los ejercicios relativos a la construcción de las piezas artificiales.
  3. El ejercicio práctico consistirá en extracciones, resecciones, orificaciones o empastamiento de dientes y dentaduras de distintas clases, adaptadas siempre a las necesidades del paciente para el que se construyen.
  4. Los primeros de dichos trabajos se efectuarán en un cadáver ante el tribunal. Los segundos se harán bajo la inspección y vigilancia de los jueces que lo compongan, con especialidad de los que sean dentistas.
  5. El tribunal adoptará las precauciones necesarias para adquirir la seguridad de que la construcción de las piezas artificiales sea ejecutada por los aspirantes del título, sin auxilio extraño.
  6. El tribunal señalará en cada caso el tiempo que debe concederse para la ejecución de la construcción de la pieza, que el mismo designe para el ejercicio, procurando que no exceda de 3 meses.
  7. Terminado el tiempo señalado se reunirá de nuevo el tribunal para examinar los trabajos indicados y ver si están hechos con la perfección necesaria, a los fines que han de satisfacer, y en caso afirmativo, se procederá al ejercicio práctico que ha de verificarse en el cadáver.
  8. Los aspirantes que en ambos sean aprobados sufrirán el examen teórico en la forma que se haya establecido.
  9. Cada aspirante satisfará los gastos que ocasione el ejercicio práctico que se le haya señalado.
  10. De la real orden lo digo a VE, para su conocimiento y efectos oportunos. Dios guarde a Vuestra Excelencia muchos años. Madrid 15 de enero de 1881. Lasala. Señor Director General de Instrucción Pública.

Una lucha memorable en la historia de la estomatología para nuestro país, la constituye el 3 de marzo de 1876, que por real orden se dispuso, que los estudios de cirugía dental se podrían realizar en colegios y/o academias privadas y por real orden, del mismo mes se crearan los cargos de Inspectores y Subinspectores que debían ser desempeñados por cirujanos dentales.

Ese año se celebró la Exposición de Filadelfia y a ella asistieron varios dentistas de La Habana, como Erastus Wilson, que obtuvo medalla por la exposición de sus dientes artificiales.80

En la promulgación del decreto de junio de 1875 existían los sangradores, flebotomianos, dentistas, parturientas y cirujanos dentistas graduados en otros países; que se reconocía en el reino español la profesión de cirujano dentista. Trajo determinadas controversias con individuos que se encontraban en ejercicio. Después de vencido el plazo de 2 años -para que no perdieran sus derechos-, los que se habían matriculado en la carrera de practicante, el Ministro de Fomento publicó una real orden, el 8 de octubre de 1877; en la que ordenaba que sólo se habilitaban para ejercer el arte expresado, los títulos de cirujanos dentistas y que por darse el plazo de 2 años para obtenerse, quedaban inhabilitados los títulos de practicantes que se expidieran desde esa fecha, pudiendo ejercer dicho por consiguiente, sólo los que ya los tuvieran expedidos ante de ella.

Esto motivó en España contradicciones entre los modernos y más antiguos practicantes, incluso, antiguos flebotomianos contra el nuevo título de cirujano dentista. Ellos planteaban sus quejas al gobierno. Todos los títulos antiguos, incluso los profesores (profesionales) más acreditados... cuyos títulos tienen validez académica, en virtud de que no puede haber ley retroactiva que anule los derechos adquiridos con anterioridad a dicha ley.

La creación de plazas oficiales en los hospitales, casas de socorros, cárceles, presidios, líneas férreas y otras corporaciones o establecimientos públicos aliviarían a las desgraciadas clases de practicantes; verían un porvenir en consonancia con sus estudios y desvelos, y por consecuencia, sus deberes serían recompensados con sus derechos.

"Concediendo esto a los practicantes como es de justicia, mayor importancia tendría también la especial carrera del dentista, la cual ganaría más a medida que se halle más separada de las operaciones de cirugía menor, las cuales deben formar por sí sola el grupo de los que se confían a sus practicantes para sus ejercicios". "El dentista puede extenderse tanto en las numerosas enfermedades y operaciones que se efectúan en la región a que se dedican, que solamente en éstas puede encontrar medios poderosos para dar cada día mayor importancia a su especialidad". "Concédase a los practicantes lo que con razón solicitan, y las dos clases verán satisfechos sus deseos y concluidas sus diferencias".

El 10 de septiembre de 1878 se restableció el otorgamiento del grado de Doctor, en la Universidad de La Habana.

Álvarez Valls81 señaló: en estas 2 décadas continuaron los progresos. Se utiliza la cocaína como anestésico local; se inician los trabajos bajo la asepsia quirúrgica; se reconoce la importancia que tiene la bacteriología; se conoció y divulgó la teoría de Miller sobre la teoría de las caries dentarias; en resumen era palpable la efervescencia científica del momento y por lo tanto el "negocio de una academia o colegio dental tenía muy buenas perspectivas en todos los sentidos".

El año 1878 marcó otro hito histórico en el desarrollo de la Estomatología en el país, por primera vez aparecieron centros docentes autorizados por el gobierno, con programas establecidos para la formación de cirujanos dentistas y se constituía la primera sociedad odontológica de América Latina.

El 10 de enero de 1879, el Capitán General facultó a Juan García Villarraza a establecer una academia dental en La Habana. Este iniciador de la docencia ya había tratado de fundar un colegio en 1873. En el 1875 le practicó a una señora de Hoyo Colorado (Habana) la resección de parte del maxilar superior, hecho citado en la revista Crónica Médico Quirúrgica; esta operación ya había sido realizada en 1842. Su centro docente fue llamado "Academia Dental de La Habana". De la inauguración se describe en la revista Crónica Médica Quirúrgica, del mes de noviembre de 1878, su director el doctor Santos Fernández hizo referencia al hecho: "El domingo del pasado tuvo lugar en el Recreo Español la inauguración de la Academia Dental, que con autorización del Gobierno general de la Isla ha establecido en esta capital, el doctor en Cirugía Dental D. Juan de Villarraza. El acto fue brillante, la concurrencia numerosa; deseamos al fundador el mayor éxito en la empresa que va emprender, para lustre de tan digna profesión, que carecía entre nosotros de un establecimiento científico como el que acaba de inaugurarse".

De acuerdo con esta publicación, la academia fue abierta en octubre de 1878, es decir, 3 meses antes de que le otorgaran la autorización oficial. En la primera matrícula de esta academia se cuenta a Serafina Daumy Martínez, que para esa fecha contaba con 22 años de edad.82

Solamente 2 días después, el 12 de enero de 1879, el capitán general de la Isla concedió permiso a los doctores Florencio Cancio Zamora y José Francisco Piar, para que instalaran una academia dental, que fue llamada Academia de Cirugía Dental, más corrientemente conocida como "Academia de Cancio", que fue su director; se señala que ya llevaba varios meses trabajando antes de la fecha de la aprobación, llegó a tener una revista llamada Revista Dental, cuyo director fue Alberto Colón Silva. Fue una de las mejores academias organizadas en aquella época.

Las asignaturas del plan de estudios con sus profesores fueron:

Anatomía descriptiva Dr. Juan Gómez de la Maza
Patología Dr. Nicolás Carballo
Terapéutica y Materia Médica Dr. Juan Gómez de la Maza
Fisiología Dr. Juan Carballo
Mecánica Dental Teórica Dr. Federico Poey Aguirre
Mecánica Dental Práctica Dr. Rafael Castillo
Operatoria Dr. Florencio J. Cancio
Cirugía Dental bajo todos sus Aspectos Dr. Fernando J Cancio Dr. Federico Poey Aguirre
Nociones de Física y Química Dr. Fernando J Cancio
Demostradores Dr. Fernando J .Cancio Dr. R. Castillo

En otras academias los planes de estudios eran similares. Por 1881, la academia se encontraba situada en la calle Obrapía No. 84.

El 24 de febrero de 1879 se autorizaron a Manuel G. Castellanos, Francisco Justiniani Chacón, Miguel Vieta Moré y Pedro Calvo Castellanos para establecer un colegio dental, que fue llamado "Real Colegio de Cirugía Dental de La Habana", igual al fundado por Cayetano Triviño en Madrid. Castellanos era el director y condueño; parte de este colegio pasaría a formar propiedad del doctor Ignacio Rojas Quintana; el colegio se encontraba en la calle Manrique No. 73.

Las asignaturas que se explicaban eran: Física, Química, Patología Interna y Patología Externa, Anatomía Descriptiva General y Topográfica, Fisiología Terapéutica y Materia Médica, Mecánica Dental, Operatoria Dental y Clínica. El cuerpo profesoral lo componían: Manuel S. Catellanos, Manuel A. Aguilera, Segundo Rodríguez, Julio Cisneros, Manuel Fraga, Pedro Calvo y Cirilo Yarini.

Con relación a la fundación del Real Colegio de Cirujanos, se explica en la siguiente real orden:

Ministerio de Ultramar.

Real Orden.

Excelentísimo Señor: Dada cuenta de la carta de ese Gobierno No. 833, así como de la copia del expediente que se acompaña promovido por Dr. Manuel S. Castellanos, Dr. Francisco W. Justiniani y Chacón, Dr. Miguel Vieta Moré y Dr. Pedro Calvo Castellanos. En solicitud de que se le autorice para establecer en La Habana un colegio de cirugía dental incorporado a la Universidad. Resultando que este Colegio tiene por objeto enaltecer por todos los medios la profesión del Cirujano Dentista, propagando los conocimientos que a la misma se refieren y dotando al país de un establecimiento, que esté a la altura de los mejores de su clase en el extranjero.

Resultando que en el proyecto de reglamento que figura en el expediente citado se da al referido colegio y a la enseñanza que se destina, el carácter de la enseñanza privada, toda vez que el gobierno no interviene en el nombramiento de los profesores, ni en el régimen de los estudios, y no contribuye a su sostenimiento con ninguna clase de auxilio.

Resultando, sin embargo, que se intenta dar a los títulos que en el indicado colegio se refiere valor académico oficial, puesto que se pretende que pueden ser incorporados a la Universidad.

Considerando que la Legislación de Ultramar en materia de instrucción pública debe limitarse en lo posible a lo que rige en la península.

Y considerando que el real decreto expedido por el Ministerio de Fomento el 4 de junio de 1875, organizó la profesión de dentista, disponiendo que para su ejercicio se expida un título especial y determinando las pruebas de aptitud a que han de ajustarse los que la soliciten.

Su Majestad el Rey (QDG) de conformidad con lo consultado por el Consejo de Instrucción Pública, ha tenido a bien dictar las disposiciones siguientes:

Primeras. Se autoriza a Dr. Manuel Castellanos, Dr. Francisco Justiniani y Chacón, Dr. Manuel Vieta Moré y Dr. Pedro Calvo Castellanos, para establecer un colegio en la capital de esa Isla con el título de Colegio dental de La Habana y en la forma proyectada en el Reglamento por los mismos presentado.

Segundas. Los estudios a que ese colegio se dedique, y en los certificados que en él se confieran tendrán carácter de privados, como sucede en los colegios de esa clase, establecidos en la península, y sólo adquirirán validez académica y habilitarán para el ejercicio de la profesión de cirujano dentista, sujetándose a las prescripciones del mencionado decreto real del 4 de junio de 1875, en virtud del cual quedó dicha profesión organizada.

Terceras. Cuando los aspirantes al título oficial de cirujano dentista, hayan aprobado la instrucción necesaria en los ramos que en el mismo real decreto se establecen, el Rector de la Universidad de La Habana remitirá por conducto de ese gobierno general a este ministerio el expediente de examen de cada aspirante, a fin de que el Fomento pueda en su vista expedir el título correspondiente, que se enviará a los interesados por los mismos conductos, y habilitará para el ejercicio de la profesión en todos los dominios españoles. En los expedientes de examen habrá de constar que ha efectuado el pago de los derechos que señala la disposición quinta.

Cuartas. Los jurados de examen de que habla el artículo quinto del expresado real decreto del 4 de junio de 1875 serán nombrados por ese gobierno general, a propuesta del Rector de la Universidad de La Habana y formarán parte de los mismos, los profesores del colegio dental a los que se considerarán como cirujanos dentistas. De los 3 doctores en Medicina que deben completar los jurados, uno por lo menos será catedrático de la Facultad de Medicina y presidirá el tribunal. Los jurados de examen se reunirán en junio y en septiembre de cada año y los individuos que lo compongan serán amovibles.

Quintas. Los aspirantes al título de cirujano dentista abonarán por el derecho de examen, 25 pesos y por los del título 100 pesos, debiendo aquellos satisfacer en la península y en la forma establecida el importe del sello que le corresponda estampar al título que se le expida.

Sextas. Las dudas de detalles que puedan ocurrir para la ejecución de estas disposiciones, se resolverán en cada caso particular por el Rector de la Universidad de La habana, oyendo, si lo juzga necesario, el parecer de la Facultad de Medicina de la misma.

Todo lo que de real orden comunico a VE para su conocimientos y efectos correspondientes. Dios guarde a VE muchos años. Madrid 24 de febrero de 1880.

Aunque aparece esta fecha de autorización para abrir el colegio dental, ya éste venía funcionado desde 1879.

Esta real orden parece que creó ciertas dudas, en relación con el Reglamento de la Universidad de La Habana, que regía para los que aspiraban a "ministrante dentista" y también en lo que al nombramiento del jurado de exámenes y el programa de la materia se refería; por esto, el 19 de junio del mismo año, es decir, antes de que se publicara, ya el gobernador general de la isla se dirigía al ministro de Ultramar, para que le fueran resueltas una serie de dudas.

Las respuestas a las dudas fueron las siguientes:

Gobierno General de la Isla de Cuba. Secretaría, Sección de Fomento, Negociado de Instrucción Pública.

Excelentísimo Señor: Por el Ministro de Ultramar, con fecha 17 de noviembre de 1880, se comunica al Excelentísimo Señor. Gobernador la RO siguiente:

Excelentísimo Señor. Dada cuenta de la carta oficial de VE No. 443 del 19 de junio último, así como del expediente que copia la acompaña y ha sido instruido con motivo de las dudas ocurridas al Rector de la Universidad de La Habana, al llevar a ejecución las disposiciones contenidas en la real orden del 24 de febrero del corriente año, en cuya virtud se autorizó de un colegio dental en la capital de esa isla, con arreglo a las prescripciones del real decreto del 4 de junio de 1875, que organizó en la Península la profesión de cirujano dentista. SM el Rey (QDG) ha tenido a bien dictar las siguientes resoluciones que entrañan la aprobación y complemento de las adaptadas a propuesta de la Junta Superior de Instrucción Pública, de esa Isla por ese gobierno general, con el fin de esclarecer las mencionadas dudas.

  1. La profesión de cirujano dentista en esa isla se sujetará estrictamente a las prescripciones de la real orden dictada el 24 de febrero, no siendo por tanto aplicable a la misma los contenidos en el artículo 215 a 224 del Reglamento de la Universidad de La Habana del 5 de abril de 1886 (error, debe ser 1876), en cuya virtud quedaron establecidas las condiciones que debían de reunir los que aspirasen a recibirse de dentistas, sangradores, comadronas y matronas.
  2. Este gobierno general, previa las consultas que crea oportunas, informará a este ministerio acerca de la conveniencia de establecer en la referida profesión de cirujano dentista, en consonancia con el artículo 4, del real decreto aludido el 4 de junio de 1875, que lo organizó en la Península (en este párrafo es la primera oportunidad que se le dio a los odontólogos para crear una escuela dentro de la Universidad).
  3. El nombramiento de 2 profesores del colegio dental de La Habana para formar parte de los jurados de exámenes a los que se contrae la disposición 4 de la real orden indicada el 24 de febrero, se entenderá indispensable cuando los alumnos de distintas procedencias formarán el jurado los 3 doctores en Medicina, los 2 cirujanos dentistas, sin que sea condición previa que estos pertenezcan al expresado colegio.
  4. Queda aprobado el acuerdo de ese gobierno general del 15 de junio del presenta año en cuya virtud fueron admitidos a exámenes de cirujanos dentistas con sujeción al real decreto del 4 de junio de 1875 los aspirantes que los habían solicitados.
  5. Dispuesto por el artículo 8vo. de dicho real decreto, que el Consejo de Instrucción Pública intervenga en la formación de programas de examen y remitirá a este ministerio el que internamente se redactó por el jurado y debía aprobar este gobierno general para los exámenes verificados, a fin de que, previo al dictamen de aquel cuerpo consultivo, pueda acordar en definitiva el que ha de servir para lo sucesivo. Y acordado por su SE el 9 del corriente, al cumplimiento de la preinserta real orden, se publica en la Gaceta Oficial para general conocimiento.

Como puede apreciarse en solo 2 meses, enero y febrero de 1879, fueron autorizadas a constituirse 3 academias dentales privadas, y ocurrirán 2 hechos de gran importancia en este propio año.

El 21 de marzo de 1879 se fundó la Sociedad Odontológica de La Habana, su primer presidente fue Francisco Justiniani y como vice, Francisco de Paula Rodríguez. Esta sociedad posiblemente fue la primera constituida en Cuba, entre las profesiones de la salud. Pocos meses después, el 3 de julio de 1879, la Junta Superior de Sanidad, en sesión extraordinaria acordó recomendar a la Sociedad Científica de Estudios Clínicos de La Habana, así como su reglamento, y el 11 de octubre, en acto solemne en la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales, quedó fundada la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana. Se ha señalado que fue la primera sociedad científica de Cuba, pero como hemos visto, ese honor le corresponde a la Sociedad Odontológica de La Habana.

En 1880 quedaron abolidos, de forma definitiva, los exámenes y matrículas para ministrante dentista en nuestra patria; esta disposición trajo una verdadera conmoción entre los propios ministrantes dentistas.

En este año formaron parte del tribunal para los exámenes de dentistas en La Habana:

Pedro Calvo Castellanos, Juez, graduado en Pennsylvania.
Florencio Cancio, Juez, graduado en la Universidad de La Habana.
M. Carballo, Catedrático de la Academia Dental de F. Cancio.
Manuel S. Castellanos, Director y condueño del Colegio Dental de La Habana.
Francisco Justiniani, Médico y Dentista graduado en Nueva York.

En 1881 se hicieron gestiones para que las academias de cirugía dental existentes en La Habana, se fusionaran en una sola, pero estas gestiones fracasaron.

Los exámenes de los egresados de las academias y de los que realizaban estudios libres se hacían tomando casos del Hospital de la Caridad o de San Felipe y Santiago, que estaba situado en Prado No. 1, altos, de la Cárcel de la Habana.

El cuarto de los colegios dentales fundados, fue el Colegio Dental "El Progreso", que fue autorizado por real orden del 15 de enero de 1882 (Martínez Fortún el 10 de enero), el cual abrió sus puertas el 2 de octubre del mismo año. Era propietario y director el doctor Francisco de Paula y Rodríguez. De este colegio hace un comentario J. Martínez Sánchez, en el Arte del Dentista, publicado en Barcelona, en 1887, decía: que era de una alta calidad, el cual podía parangonearse con los mejores de la propia España, contaba además con una magnífica biblioteca y con una revista denominada "El Progreso".

En su cuadro de profesores se encontraban:

Dr. Federico Poey Aguirre Terapéutica y Materia Médica. Mecánica Teórica y Estética.
Dr. Joaquín L. Dueñas Anatomía y Patología Generales y Especiales de la Boca
Dr. Donato Mejías Higiene de la Boca.
Dr. Manuel Martínez Ávalo Fisiología General y Especial de la Boca.
Dr. Tomás Joaquín Manfredi Mecánica Práctica.
Ing. Francisco de P. Rodríguez Física y Química.
Dr. José M. Canalejos Prada Clínica y Operatorias Dentales.
Dr. Mariano Ariño Mecánica Práctica.
Sr. Aurelio Sariol Idiomas Inglés y Francés.

El colegio en 1883 se trasladó para la calle Lealtad No. 37.

En el primer curso, los alumnos matriculados fueron: Manuel Caballero, Luis Oscar Amoedo Valdés, Nicolás Vivas, Ladislao Borjas, de Matanzas; Francisco Andrew Valero, de Corral Falso; Alfredo Rodríguez Pérez, Juan Estanislao Valdés y Esteban Comoglia Naranjo, de La Habana.

Del 18 al 24 de diciembre se realizaron los primeros exámenes.

Como puede apreciarse en la primera matrícula del colegio se encontraba Oscar Amoedo Valdés, que fuera gloria de la Odontología mundial, considerado como el Padre de la Odontología Forense.

Los alumnos del colegio estaban obligados durante los meses de vacaciones a concurrir a los dispensarios del asilo "San José" y el de la Cárcel Nacional; al primero, los martes y al segundo, los domingos a la misma hora 7 a.m.83

Federico Poey era el bibliotecario del colegio.

Las academias fundadas, en su competencia de superar una a las otras, organizaban sus bibliotecas, algunas tenían su prensa, organizaban laboratorios para mejorar los programas, lo que iba en beneficio de la calidad en la formación de los egresados y su nivel de actualización de acuerdo con los avances científicos de la época.

Desde 1865 a 1885, recibieron títulos en la Universidad de la habana, 38 flebotomianos, se encontraban entre ellos: Iniestra Vela, Cillida Ausnategui, Antonio Vera Rodríguez, Aviño Catalán, Vida Ma. Lezcano, Antonio Cladera, José A. Martínez, como practicantes y José María Muñoz, como sangrador. Ellos siguieron ejerciendo en nuestro medio; con mucha frecuencia se anunciaban en la prensa.

Entre 1864 y 1882 recibieron sus títulos o lo incorporaron en la Universidad de La Habana 128 dentistas. Los cirujanos dentistas eran los que habían incorporado sus títulos, debido a que en la Universidad solo se podía otorgar el título de Ministrante Dentista hasta 1880. Llama la atención que aparecen 42 incorporados graduados en los colegios de los Estados Unidos, que marcaron su influencia en el desarrollo de la odontología en Cuba.

En la revista El Progreso, órgano del colegio dental del mismo nombre, se publicó el alcance que daba su enseñanza:

  1. Conocimiento anatómico y fisiológico de la boca, nociones generales de fisiología, para formar ideas acerca de las funciones del organismo.
  2. Operaciones dentales, incluidas las que hayan de verificarse en los dientes y en los demás órganos de la boca, afectados por alteración de los primeros.
  3. Patología dentaria o alteraciones de los dientes y enfermedades que pueden originarse en la boca con sus causas, síntomas, tratamientos y modos de prevenirlas.
  4. Conocimiento teórico y práctico de los sistemas y procedimientos empleados para la construcción de piezas y aparatos que reemplacen los dientes y las demás partes alteradas de la boca.

Como aspectos de la organización de las actividades del colegio se destacaban:

  1. Los cursos se dividen en trimestres y comienzan el primer día de octubre, enero y abril; al concluir cada trimestre existían exámenes de premios a los alumnos que más se distinguían.
  2. La matrícula costaba 6 pesos con 37,5 centavos por trimestre en cada asignatura.

Para el orden de este colegio existía un reglamento, expuesto íntegramente por Álvarez Valls,84 por lo que solo señalaremos algunos aspectos:

  1. El colegio tenía un comité director compuesto por los funcionarios: director, vicedirector, secretario, vicesecretario, tesorero y bibliotecario. Los cargos serían cubiertos por elección.
  2. El comité director celebraba juntas ordinarias todos los jueves de todos los meses a las 7 de la noche.

En relación con los alumnos, otorgaba una matrícula gratis por cada 10 alumnos matriculados. Las ausencias a las clases había que justificarlas, y eran tenidas en cuenta como dato desfavorable en el examen.

El alumno podía ser llevado a consejo disciplinario por faltar a sus deberes; podía examinar asignaturas sin haberlas cursado. Para graduarse debía presentar una tesis ante un tribunal.

Las notas emitidas en los exámenes eran: sobresaliente, aprovechado, aprobado y reprobado. Los exámenes eran trimestrales y anuales, así como orales y públicos.

Los profesores estaban facultados para adaptar el programa de las asignaturas a su cargo.

Con los colegios dentales mucho había adelantado la docencia en cirugía dental, pero mucho quedaba por hacer y así lo comprendían los directores y profesores, por lo que se quejaban de aquel programa de las materias a examinar, que era provisional y que debían ser abolidos para instaurar los programas definitivos.

Los estudios tenían una duración de 3 años, y aunque el tiempo podía acortarse al principio, "si la aplicación de los discípulos o sus conocimientos de talento y disposición para los ejercicios mecánicos, así como sus conocimientos y prácticas anteriores se lo permitieran", esto fue rápidamente prohibido y todos los discípulos debían cursar los 3 años de estudios.

Se protestaba debido a que las prácticas había que hacerlas en cadáveres (extracciones), debiendo hacer orificaciones y otros trabajos en vivos para poder mejorar la manera de juzgar a los examinados.

En la apertura de los cursos se seleccionaban a los profesores, para que hicieran la alocución a los alumnos, a la vez que expusieran los planes a desarrollar.

Las dudas aparecidas de que algunos profesionales podían utilizar el título de Doctor, y si podían ejercer en la misma una vez graduados en las universidades extranjeras -por lo cual se hicieron escritos de solicitud de aclaración que fueron dirigidos a las autoridades- fueron respondidas de la manera siguiente:

Gobierno General de la Isla de Cuba.
Secretaría.
Sección de Fomento.
Negociado de Instrucción Pública.

Excelentísimo Señor: En vista del oficio de VE de fecha 6 del mes próximo, pasado elevado para su resolución consultas que hace el señor subdelegado de medicina y cirugía de esta capital, relativa a los siguientes particulares:

  1. Si los cirujanos dentistas por la Universidad de La Habana tienen el derecho de firmarse y anunciarse como doctores.
  2. Si los antiguos dentistas están limitados al nombre de dentistas en su plancha y anuncios.
  3. Si el título de doctor concedido por Triviño en Madrid debe considerarse válido para esta Universidad.
  4. Si los títulos de doctores de universidades y colegios americanos que no se hayan revalidado en este país son válidos.
  5. Si pertenecer al Claustro de Cirujanos Dentistas es suficiente para que anuncien y firmen como doctores:

El Excelentísimo señor gobernador general, por acuerdo del mismo mes, se ha servido disponer que los particulares objetos de esta consulta se resuelvan de la manera siguiente:

Que nadie puede firmarse no anunciarse como doctor.

Que se limite solo el nombre de dentista en sus planchas y anuncios.

Que no se reconozca el título de doctor concedido por Triviño por no ser académico.

Que intervienen los artículos 119, 120 y 121 del Plan de Estudios: no pueden ejercer, no son válidos para nada sus títulos.

Que los que pertenezcan al claustro de cirujanos dentistas no pueden firmarse ni anunciarse como doctores, excepto aquellos que posean el título académico como tal.

Lo que de orden de SE, tengo el honor de comunicar a VE para su conocimiento, el del señor subdelegado de medicina y cirugía de esta ciudad y efectos correspondientes.

Lo que traslado a VS como resolución a la consulta que sirvió hacer a este gobierno.

Dios guarde a VS muchos años.

Habana, enero 8 de 1883. Tomás de Reyes. Señor Subdelegado Principal de Medicina y Cirugía de esta capital.

El 10 de noviembre se otorgaba autorización al doctor Ignacio Rojas Quintamédicona, y cirujano dentista, para fundar el quinto colegio dental en el país, el cual se llamó "Colegio de Cirujanos Dentistas de La Habana". Señala Martínez Fortún, que había pertenecido a Pedro Calvo Castellanos con el nombre de "Colegio Dental"; aunque al parecer fue el resultado de la fusión del colegio de Rojas con el de Pedro Calvo.

Ignacio Rojas fue una personalidad destacada en la estomatología cubana, director y propietario del colegio recién fundado y director de la revista titulada La Escuela Médico-Dental; públicó diversos trabajos; además fue miembro activo de la Sociedad Odontológica de La Habana, de la cual era secretario y presidente. Manifestaba gran preocupación por el desarrollo de las actividades durante la formación del cirujano dentista. Fue miembro de tribunales para el otorgamiento de títulos por la Universidad de La Habana. En 1892, en tiempo de Polavieja, consiguió que entraran 2 de sus profesores y uno de la Universidad en el tribunal para los exámenes de sus alumnos; como Florencio Cancio no pudo conseguirlo para el suyo, hubo fricciones entre ambos. El dentista Leandro Cañizares que residía en Sancti Spiritu defendía con tenacidad a Cancio en la prensa.

El colegio de Ignacio Rojas fue fundado en la calle Villegas No. 111, entre Muralla y Teniente Rey; la carrera tenía una duración de 3 años.

El plan de estudios del colegio de Rojas era:

Primer año
Anatomía.
Disección.
Fisiología.

Segundo año
Terapéutica.
Patología General y Especial de la Boca.
Materia Médica y Arte de recetar aplicado a la boca.

Tercer año
Operatoria Teórica
Mecánica y Metalurgia de la boca.

Durante los 3 años de estudios tenían ejercicios prácticos diarios de operatoria demostrada con su clínica; mecánica demostrada con su clínica y Ortopedia demostrada con su clínica. Además de las asignaturas oficiales habían clases de Física, Química, Higiene, Historia de la Cirugía Dental y Moral Profesional.

La matrícula costaba 8,50 pesos al mes e incluía los gastos del estudiante durante sus estudios. Las horas de clases eran de 8 a 11 a.m. y de 1 a 6 p.m.

Tenía matrícula gratis (especiales) para los pobres.

Poseía su clínica en la cual recibía numerosos socios del Centro Gallego y elementos pobres del pueblo; se hacían todas clases de operaciones.

En 1893, el colegio contaba en su nómina de profesores con los cirujanos dentistas: Narciso Borrás, Juan Tomás Reyes, Ignacio Rojas, Santiago Sitzar, Gumersindo Atalay, Gonzalo Fernández, y en 1896 se incorporan al claustro profesoral Santiago Huerta, profesor de Materia Médica y Arte de Recetar y Enrique Fortún, al frente de la cátedra de Anatomía.

Martínez-Fortún 85 dijo: en marzo de 1893 visité por primera vez el Colegio Dental de Rojas, con mi padre y mi primo Charles Dod, estando todavía en la calle Lamparilla, y allí me hizo Rojas una extracción con cocaína que me produjo algún desvanecimiento, contaba con solo 9 años y lo recuerdo perfectamente. Muy pronto el colegio se trasladó para Villegas 111.

Agrega, aquí el colegio fue notablemente mejorado con equipos encargados a los Estados Unidos, por lo que fue el mejor colegio dental de La Habana.

Según contaba Gumersindo Atalay: el doctor Rojas poseía una hermosa barba y era de constitución robusta.

En los Anales de la Sociedad Odontológica de La Habana se hacen grandes elogios de este colegio, el cual indudablemente, se había ganado uno de esos elogios decía: "Este centro de enseñanza, que desde su fundación viene consagrándose al mejoramiento de la instrucción que necesita el cirujano dentista de nuestros días, no ha cesado en sus esfuerzo hasta dotar a esta capital de un colegio digno de ella por todos los conceptos, donde se pueden adquirir los conocimientos teóricos y prácticos que nuestro arte reclama y sea en fin una verdad de la enseñanza dental entre nosotros.

"Después de visitar los principales colegios de los Estados Unidos, nuestro director, y de informarse del orden y marcha que acostumbran, así como de los detalles interiores que concurren al excelente resultado universalmente reconocidos, ha introducido reformas que lo colocan a la altura de los mejores de la vecina República.

"Se han hecho amplios departamentos de operatoria, mecánica, ortopedia, anestesia, operaciones mayores, salones de clases teóricas y laboratorios. Se han ampliado los estudios anatómicos con la disección e histología, y el conjunto del plan de enseñanza da por resultado que esta sea objetiva y teórico-práctica.

"Sus profesores son escogidos y notables en la parte que se consagran, su número es suficiente y verdadero, no es de esos como falsos. A invitación de los colegios americanos, ha establecido una clínica para el público no pudiente, a precios tan ínfimos, que escasamente compensan el costo de los materiales; debido a estos precios el concepto a merecido de nuestro director y profesores, concurren tantos pacientes como se quieran, y hay un excelente campo práctico, que es lo principal y tanto orificaciones, empastes, dentaduras de todas clases y cuantos trabajos puedan exigirse de nuestros aretes, pueden obtenerse perfeccionados ¿Es posible sin esta clínica y otros elementos adicionales sacar de los mejores alumnos, verdaderos profesores? No, y este es el punto difícil resuelto por la incesante labor de este colegio".

A los matriculantes se les exigía como requisito la aprobación de la enseñanza superior (primaria), los que habían aprobado un año de bachillerato quedaban exentos de esta exigencia.

El doctor Ignacio Rojas escribió y publicó el libro titulado El Cirujano dentista; el primer tomo se editó en 1887 y el segundo en 1895. El libro contiene los programas de las asignaturas del colegio dental, los cuales estaban basados en 342 proposiciones de Anatomía, Fisiología, Patología, Terapéutica y Materia Médica, Operatoria dental y Metalurgia.

Se considera que esta obra es el primer texto escrito en Cuba sobre la docencia estomatológica; revela el nivel de exigencia científica que tenía la docencia por aquellos años. En la introducción del primer tomo, el autor hace constar que desde 1880 no había cambiado la faz de la profesión y de la docencia dental en Cuba, por la serie de disposiciones que se sucedieron, o que elevaron categoría de carrera agregada, lo que hasta ayer no era más que un arte, poco considerado y en manos de los que la propia ley titulaba "ministrantes". Estimo de gran urgencia organizar y dar carácter oficial a los estudios, puesto que a una enseñanza, no puede más que ofrecer frutos pobres. Para conocer íntegramente las proposiciones del libro de Rojas se debe consultar el libro de Álvarez Valls.86

En virtud de la inauguración de las academias dentales que se fundaron, así como la superación de los profesionales en el extranjero, la odontología cubana fue ganando prestigio y avanzando notablemente, por lo que Cuba se ganó un lugar cimero en el consenso mundial; esto lo demuestra el hecho de haberse destacado por muchos historiadores, quienes se refieren a que numerosos profesionales iban a ejercer a otros países, no solamente, sino también en Europa, donde algunos alcanzaron posiciones muy destacadas en los centros de elevada cultura de ese continente, por ejemplo, Oscar Amoedo Valdés, llegó a ser el Presidente de la Sociedad Odontológica de París; Carlos García Velez, fue director de la Revista Estomatológica de España; Federico Poey se destacó en Suiza, por su elevado valor científico y Pedro Calvo Castellanos, fue muy reconocido durante el tiempo que ejerció en la hermana república de México.

Francisco Veray (Puerto Rico 1953),87 en su libro Del ayer de nuestra profesión, señala: " hay motivos para creer que fue de Cuba de donde vinieron los primeros dentistas autorizados con diploma a ejercer la profesión en Puerto Rico, y fueron ellos los que llevaron el conocimiento de los trabajos dentales y la práctica del ejercicio de esta nueva profesión de las Antillas antes de 1900".

Martínez Sánchez88 señaló que al finalizar el siglo pasado las naciones de la extensa América eran tributarias de los Estados Unidos, todo en cuanto se refiere a estudios y práctica dental, por lo que de allí proceden los profesores y el arsenal de sus gabinetes. En los países de la América del Sur no se encuentra organizada la profesión dental y los demás dentistas establecidos en ellas tienen diferentes procedencias, principalmente de los Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Alemania. Si algún natural ejerce la profesión, es porque fueron discípulos de los anteriores y probaron su idoneidad ante un jurado de aquellos profesores elegidos por el gobierno; previo y único requisito para la autorización de la práctica profesional, pero no sucede de esta manera en la América Septentrional, como México y Cuba, donde la profesión tiene organización completa.

Más adelante en la capital de México, el arte está tan adelantado, que excepto la Isla de Cuba, y sobre todo en su capital (Habana), está hoy la profesión tan adelantada, que después de los Estados Unidos, no hay país en el mundo donde la generalidad de los dentistas sean profesores tan instruidos, tan hábiles operadores y tan hábiles mecánicos -en este último ramo en la raza de clase mestiza del país se encuentran notabilísimos artistas. Los estudios y facultades legales para el ejercicio de la profesión eran los mismos que regían en España, de cuya autoridad y leyes depende la Isla de Cuba.

Los dentistas de la Isla de Cuba, en general visitaban a cada instante los centros de enseñanza de los Estados Unidos (el viaje era corto, fácil y económico), se seguían los métodos de ellos, su escuela, consultaban sus obras y no se encontraba diferencia alguna en el trabajo de un dentista hábil de la Habana y otro de los Estados Unidos referente al sistema usado.

El dentista estadounidense, Ottoly, miembro destacado de la profesión norteamericana, expresaba en aquel momento: "En Cuba los colegios y academias dentales dan solo una educación pobre e imperfecta. Son estos centros de instrucción, míseros establecimientos que obedecen a miras pecunarias; el hecho de que los dentistas que componen los tribunales de exámenes sean precisamente aquellos que están interesados económicamente en éstas".

A qué se deben estos criterios desafortunados sobre la profesión dental y los centros docentes de aquella época, al respecto señala Álvarez Valls, tal parece que este sujeto solo miraba el despótico tirano español de aquella época y juzgaba con la misma actitud a la clase dental cubana.

En 1887, el Capitán General de la Isla de Cuba dictó una disposición para que los dentistas no médicos solo empleasen anestesia local y no general.

En 1888, el destacado cirujano dentista Federico Poey hizo un proyecto para la fundación de una escuela de cirugía y prótesis dental en el ámbito universitario, lo cual tuvo feliz término para esa fecha.

Dentro de esas situaciones inexplicables y a veces absurdas, se encuentra que el gobierno de la metrópoli en 1892, suprimió el grado de doctorado en la Universidad de La Habana, es decir, la facultad que expedía ese título, volvía así a la época de Balmaseda; las protestas fueron tales , que pronto se revocó dicha decisión.

Un dato de interés en la odontología se reconoció en 1894, cuando el maestro de escuela Don Mariano Ruíz, en Chiapas, México, publicó el libro La dentadura natural y artificial, que podía considerarse escrito con un verdadero criterio científico. Nació en San Cristóbal de las Casas en 1857. Fue un erudito, se quejaba de que en esos lugares, raras veces tienen un dentista; señala que la fluoriria se cree que puede proporcionar dureza al esmalte de los dientes.

Estudió la carrera de sacerdote, sin terminarla, también estudió griego y latín; escribió una obra de gramática; fundó la Escuela Industrial; publicó además El Calendario Perpetuo, La nueva teoría cósmica, su aplicación a las ciencias naturales; afinaba y tocaba el piano.

Su libro sobre las dentaduras tenía el fin de instruir al pueblo, constaba de 112 páginas, dividido en 12 capítulos. Falleció a los 88 años de edad.

Vidal Lazcano, dentista charlatán, en 1894 a Dolores Millan, de 30 años de edad le extrajo, en media hora sobre un coche frente a la Plaza del Vapor, 30 piezas dentarias. En 1898 se encontraba trabajando en Camajuaní, como dentista, donde fue conocido por Martínez-Fortún.

El 27 de agosto de 1895, a las 3 de la tarde, fueron examinados para optar por el grado de cirujano dentista, los señores Guillermo T. Espinosa, Marcelino Weiss Gramatges, Emilio García Romero y Félix Mendigutía, del Colegio de Cirujanos Dentales, así como Américo Boza Masvidal y Heriberto García Hurtado, del Colegio Dental de La Habana y la señorita Dolores Valerio Pita, alumna libre. Los señores Weiss, Mendigutía y Boza obtuvieron las calificaciones de sobresaliente.89 Llama la atención que aunque estaban organizadas las escuelas dentales, aparecía Valeria Pita, como estudiante libre; lo cual implica que se continuaba preparando como dentistas con las características de la época de los ministrantes dentistas.

El inicio de la Guerra de Independencia, el 24 de febrero de 1895, trastornó momentáneamente el desarrollo progresivo de la ciencia, pues, lograr la patria libre y soberana, estaba por encima de cualquiera otra situación para los cubanos; mucha sangre costó la lucha emancipadora, que se vio frustrada por la intervención de los Estados Unidos de Norteamérica.

En 1895, se encontraban abiertos los colegios de Florecio Cancio y de Ignacio Rojas, el primero desaparece en 1897; se mantiene el de Rojas, donde se examinaron los aspirantes al título de cirujano dentista, los alumnos: Armando Pérez, José Arturo Figueras Valdés, Juan M Chenard, Nicanor Pérez Tellechea, Guillermo Lagarde Leyva y Pablo Alonso Sotolongo, todos fueron aprobados.

En 1898 el doctor Ignacio Rojas se trasladó a Campeche; el colegio quedó a cargo de los profesores Barrena, Gómez y Gonzalo Hernández entre otros; al concluir la guerra, regresó y se puso al frente del mismo.

Debido a la guerra las actividades científicas casi cesaron y los principales dentistas se encontraban en la emigración, esto motivó la desaparición de la Sociedad Odontológica de La Habana.

En 1899, animados los dentistas habaneros en reconstruir su sociedad, tuvieron varios cambios de impresiones, hasta que llegaron a un acuerdo el día 13 de diciembre, en la casa de Galiano No. 111 entre Barcelona y Zanja, -hoy No. 809 con un nuevo edificio- quedó formada la institución con la directiva provisional siguiente: Presidente, Federico Poey Aguirre; Secretarios, Cirilo Yarini y Ponce de León; Vocales, Juan Guerra, Gregorio González, Carlos Aspiazo, Alberto Colón, José A Taboadela, Pedro Betancourt, Miguel Gutiérrez, Generoso Rivas, Augusto Rente de Vales, Armando González, Ramón Calixto Valdés, Juan Valdés, Alberto Blanco, Gonzalo Fernández, Guillermo Espinosa, Manuel Jané, Gumersindo Atalay, José R. Madan y Manuel García. 90

La sociedad quedó definitivamente constituida con el nombre de Sociedad Dental de La Habana, el día 1 de mayo de 1900, con los presidentes José A Taboada y Arturo F. Beaujardin. Esta sociedad, como continuadora de la Sociedad Odontológica de La Habana, había sido la primera en solicitar la incorporación de los estudios odontológicos en la Universidad, con estos antecedentes no es de extrañar que en una de las primeras sesiones, Cirilo Yarini propusiera que se tomara el acuerdo de hacer las gestiones ante el patriota Enrique José Varona y el propio Gobernador Interventor Leonardo Wood, para que se constituyera la carrera de cirujano dentista en la Universidad. La propuesta fue apoyada por Augusto Rente de Vales, Federico Poey Aguirre y otros asociados.

La gestión fue realizada principalmente por Rente de Vales, Federico Poey y otros, quienes contactaron con el doctor Enrique José Varona, secretario de instrucción pública y bellas artes; las diligencias se realizaron inclusive con el General Woods, que era el gobernador de la Isla. El resultado fue exitoso, ya que el día 19 de noviembre por decreto, se creó la Escuela de Cirugía Dental adscripta a la Facultad de Medicina y Farmacia; quedó instalada en el viejo caserón de Zanja y Belascoaín -edificio de la Escuela de Medicina. El día antes de su apertura se reestructuró la Sociedad Dental y cerró sus puertas el colegio dental del doctor Ignacio Rojas Quintana.

Por esta fecha el colegio se encontraba ubicado en el cuarto piso, contando el entresuelo de la casa del propietario en Bernaza No. 36, esquina a Teniente Rey; los últimos profesores del colegio fueron Manuel Gamiz -quien se fue a España, su país natal-, González Fernández y Julián B. Dod.

Como antecedentes de la inauguración de la Escuela de Cirugía Dental,91 el plan de estudios de 1899-1900 (Plan Lanuza) fue modificado por la orden 266, con fecha 30 de junio de 1900,92 y publicado en la Gaceta Oficial el 5 de julio; que según esta modificación o reforma se incorporó la Escuela de Cirugía Dental a la universidad, con su programa y su organización. Es necesario recordar que anteriormente se dictó la orden 212, la cual contenía un nuevo plan de estudios, tanto para la universidad como para los institutos de segunda enseñanza; aunque por este plan aumentó el número de facultades, solamente se mantuvo vigente por el corto período de un año.

La cirugía dental en Cuba se vestía con toga, alcanzaba al fin el objetivo de lucha de muchos profesionales de finales del siglo pasado, en lo académico y en lo científico.

De la fundación de la escuela de cirugía dental a la universidad de todos

La Escuela de Cirugía Dental se inició con 3 profesores fundadores: 2 titulares, Pedro Calvo Castellanos y Cirilo Yarini, así como Ponce de león y un profesor auxiliar, Marcelino Weiss y Gramatges.

La selección de los profesores se realizó mediante un concurso oposición, entre los que aspiraron prestigiosos cirujanos dentistas de la ciudad de La Habana. Francisco Justiniani, que había sido propuesto para el tribunal, con el propósito de cubrir las cátedras A y B de la Escuela de Cirugía Dental, presentó su renuncia a Enrique José Varona, quien la aceptó el 25 de agosto, por lo que fue nombrado en su lugar Néstor Chaple Lezama. Los demás miembros del tribunal fueron: Raimundo Menocal, G. Casuso y D. Tamayo.

El 13 de agosto de 1900, Enrique José Varona comunicó a la universidad que la matrícula es rebajada de 80 a 60 pesos, pagados en 4 plazos, por resolución del gobernador militar.

Pedro Calvo y Cirilo Yarini habían luchado por el mejoramiento de la docencia y porque ésta tuviera un carácter universitario. Marcelino Weiss era un dentista joven, según Álvarez Valls, quien señaló que le correspondió, por esas circunstancias de la vida y de la historia, o mejor por su habilidad, su inteligencia y sus méritos patrióticos. La escuela se inauguró y abrió sus puertas el 19 de noviembre de 1900. En referidas ocasiones se planteó que Federico Poey debió ser uno de los profesores fundadores, ganado por sus méritos científicos y por estar a favor del mejoramiento de la docencia, pero no fue propuesto. Con lo señalado sobre Weiss, se deja una nota de desagrado que no compartimos, porque al decir "mejor por su habilidad", qué se quiere decir detrás de estas palabras. Por la trayectoria de Weiss antes de la fundación de la Escuela de Cirugía Dental, y por su trayectoria docente y científica después de la fundación, la dedicación de Weiss a la misma, hasta su fallecimiento, indica que era un hombre muy honesto, incapaz de caer en algún tipo de actividad no ética (ver esbozo biográfico).

Pedro Calvo Castellanos, según expediente 1087, de catedrático de la Escuela de Cirugía Dental, fue nombrado Profesor Titular por la orden No. 479, el 28 de noviembre de 1900, para la Cátedra A; de cuyo cargo toma posesión el día 30 del citado mes.

Cirilo Yarini Ponce de León, por la orden No. 479, el 10 de diciembre de 1900, fue nombrado Profesor Titular de la Cátedra B, de la Escuela de Cirugía Dental y tomó posesión del cargo el día 12 del mismo mes.

Marcelino Weiss y Gramatges, según el expediente administrativo 4648, legajo 184, fue nombrado por la Secretaría de Instrucción Pública, el 17 de noviembre de 1900 como Catedrático Auxiliar Interino y tomó posesión del cargo el día 19 del propio mes. La toma de posesión definitiva se produjo el 8 de octubre de 1902, que dejó de ser interino y fue nombrado Profesor Auxiliar.

Nuestra escuela joven y pobre, pero llena de esperanzas, se abrió al mundo con un equipamiento formado por 3 sillones dentales, una máquina de pedal y el instrumental mínimo indispensable para el trabajo docente asistencial; estos estaban en un salón separados por una baranda que servía a la vez de sala de espera y de clínica.

El edificio donde se inició la escuela había pertenecido a la Guardia Civil española y funcionaba como cuartel y hospital de sangre; posteriormente se encontraba la sala de disección de anatomía de la Escuela de Medicina, que se encontraba al fondo del patio y daba al callejón de Santiago.

Los estudios duraban 3 años y el plan de estudios contemplaba las asignaturas siguientes, que se relacionan con sus profesores:

Asignatura
Duración (Curso)
Profesor

Histología Anormal de la boca

1
  Marcelino Weiss
Prótesis Dental
2
  Pedro Calvo

Patología especial de la boca

1
  Cirilo Yarini
Operatoria Denta
l 2
  Cirilo Yarini
Anatomía Descriptiva y Disección
1
  Dr. José Varela
Histología Normal e Histoquímica
0,5
  Dr. Julio San Martín
Fisiología
1
  Dr. Miguel Sánchez
Patología General
1
  Dr. Juan Guiteras
Anatomía e Histología Patológica
0,5
  Dr. Julio San Martín
Bacteriología Terapéutica y Materia
0,5
  Dr. Arístides Agramonte
Médica
0,5
  Dr. Rafael Cowley

Las asignaturas Histología Normal, Histoquímica, Anatomía Descriptiva y Disección, Fisiología General, Bacteriología, Terapéutica y Materia Médica se impartían en la Escuela de Medicina por sus profesores; estos profesores merecen nuestro mayor aprecio, pues colaboraron en la formación de aquellos primeros cirujanos dentistas que iniciaron sus estudios en la universidad del país; además, el nombre de los profesores relacionados, constituyeron verdaderas personalidades científicas de la medicina cubana de esa época.

Las prácticas docentes no odontológicas se realizaban en el Hospital "Reina Mercedes", situado en la calle L, entre 23 y 21, lugar que ocupa actualmente la célebre heladería Coppelia. Las prácticas de Histología, Bacteriología y Farmacología se realizaban en los laboratorios Woods, situados en Carlos III y Ayestarán.

En la organización de la escuela se planteaba que tendría un laboratorio dental con sus respectivos ayudantes. El catedrático de operatoria sería el jefe de la clínica, que tendría también los ayudantes necesarios. Los exámenes finales de cada estudio eran de carácter práctico y descriptivo. Los alumnos presentarían certificados de sus estudios, trabajos de laboratorio y clínica.

La Facultad de Medicina y Farmacia admitiría los ejercicios para el grado de cirujano dentista y a los que hayan aprobado los estudios de la escuela de cirugía dental y los impartidos en Medicina.

Los ejercicios para el grado consistían en examinar 4 casos de clínica dental e informar por adscripto sobre ellos; presentar una prueba de examen basado en un ejemplar de dentistería mecánica, ejecutada en el laboratorio de la escuela; el candidato podía pedir explicaciones orales.

El Rector de la Universidad, a propuesta del tribunal examinador, concedería el título de cirujano dentista a los alumnos que hayan aprobado estos ejercicios.

La matrícula del primer curso fue de 6 alumnos, ellos fueron: Luis Valdés, Juan Carreras, Regino Rojas, Juan S. Pérez, José García y Luis Escobar.

En las primeras escuelas dentales fundadas se hacía notable la influencia francesa, hasta pasada varias décadas de este siglo, pero progresivamente la influencia de los Estados Unidos se fue acentuando, con el uso de las técnicas, equipamiento, instrumentos, la organización de la docencia, hasta los libros de textos del área clínica y en parte de la básica que procedían de los Estados Unidos.

Al iniciarse nuestra escuela de cirugía dental, esta influencia francesa estaba muy marcada en las asignaturas que se impartían por los profesores de medicina.

El contenido de los programas de las asignaturas, su división por cursos, así como los horarios de clases y de uso de laboratorios y clínicas se encontraban muy bien detallados en el libro de Álvarez Valls.93

Para concluir este aspecto de la fundación de la Escuela de Cirugía Dental en la Universidad de La Habana, señalaremos lo dicho por uno de sus fundadores, Pedro Calvo Castellanos: "Fundar la escuela, era reivindicar al dentista, reivindicar al dentista era mejorarlo, mejorarlo era dar una garantía más al ciudadano, una prenda más a la caridad, una nueva ayuda a la nación, un empuje vigoroso a la ciencia".

El 15 de agosto de 1900, en París, se fundó la Federación Dental Internacional, su primer presidente fue Charles Gordon (1854-1913). En este año se observaba el uso del rubberdam, ideado por el doctor Sanford C. Barnum en la clínica de la Escuela Dental de la Universidad de Illinois.

En 1901, para los exámenes en las cátedras de la Escuela de Cirugía Dental, actuaban tribunales de exámenes formados por los médicos: doctores G. Casuso, R. Menocal y Tamayo, así como de secretario, el dentista Néstor Chaple.

Los exámenes de los estudiantes se hicieron por primera vez por escrito y no por bolas a la suerte como se realizaban anteriormente.

El doctor José A. Malberty Delgado, representante a la Cámara, redactó y presentó el 5 de septiembre de 1902 el proyecto de ley para la formación de la Secretaría de Sanidad y Beneficencia. En ese año, el 15 de mayo, se traslada la Universidad de La Habana hacia la loma de la Pirotecnia, lugar que ocupa actualmente, el rectorado, el Alma Máter y otras dependencias. Marcelino Weiss, fundador de la Escuela de Cirugía Dental, escribió y sostuvo la idea de celebrar un congreso dental cubano por primera vez.

El 28 de abril de 1903 fue aprobado por la Cámara de Representantes, por mayoría de votos, la Secretaría de Sanidad y Beneficencia -29 votos a favor y 18 en contra-, que constituyó el primer Ministerio de Salud Pública, creado en el mundo. De los que votaron en contra, 3 eran médicos: Fernando Méndez Capote, que después fue Secretario de Sanidad; Carlos Mendieta y Alejandro Neyra, este último fue jefe local de sanidad en Cárdenas. Previo a la discusión, hubo un discurso de Malberty Delgado, en defensa de su proyecto de Ley. En este mismo año, el 14 de abril de 1903, presentó en la Cámara de Representantes, la proposición de una ley para modificar la Orden 266 de 1900 del Gobierno Interventor, pidiendo que las asignaturas de: Anatomía, Disección, Patología Quirúrgica, Toxicología, Higiene y Medicina Legal constituyeran cátedras independientes y no en un grupo de 3 cátedras como estaba establecido. El proyecto estaba firmado por los doctores, José A Malberty, Enrique Villuendas y Américo Ferias.

En 1903 se produjo la primera graduación de la Escuela de cirugía dental; se graduaron 4 estudiantes, entre ellos José Regino Rojas Pinero, considerado como el primer graduado que había realizado sus estudios completos en la Escuela Dental, debido a que los demás tenían asignaturas convalidadas.

En el segundo curso de la escuela recién fundada, la matrícula fue de 11 alumnos. Ese mismo año incorporaron sus títulos de universidades extranjeras 5 cirujanos dentales: 3 graduados de los Estados Unidos -Chicago, Atlanta y Pennsilvania-, uno de Colombia y el otro procedente de España.94

Por el decreto 394 del 12 de abril de 1907 es modificado el título que se otorgaba, según el artículo primero del mismo: en lo sucesivo, el Rector de la Universidad de La Habana a propuesta de la Facultad de Medicina y Farmacia, concedería el título de Doctor en Cirugía Dental, en vez de Cirujano Dentista. Consideramos que esto fue el resultado del avance científico de la estomatología en el país y además, para poner al nivel de igualdad con los graduados de otras universidades, sobre todo de los Estados Unidos, que este era el título que concedían.95 Mediante la aplicación de este decreto, se le otorgó por la Universidad de La Habana, los títulos de Doctor en Cirugía Dental a Cirilo Yarini y Ponce de León, Pedro Calvo Castellanos y Marcelino Weiss y Gramatges, los 3 fundadores de la escuela, así como Orosmán López, Manuel Vidal Hidalgo, los que ya eran graduados de Cirugía Dental.

En 1908, en la Escuela se hacían unas 30 extracciones diarias con cocaína y cocaína con adrenalina. El Directorio de Leonel Plasencia relacionó 220 dentistas en todo el país, distribuidos de la forma siguiente: Pinar del Río, 17; La Habana interior 6; La Habana ciudad, 125; Las Villas, 34; Camagüey, 12 y Oriente, 20; en las provincias del interior, el total de dentistas se refiere a la distribución por toda la provincia.

El 18 de noviembre de ese año quedó reorganizada la Sociedad Dental de La Habana, gracias a los esfuerzos de varios dentistas: Yarini, Wilson, Justiniani Chacón, Calvo, Valdés, Weiss, Zayas Bazán, Weber, Chaguaceda, Cañizares, Gonzalo Fernández y otros.

En los pocos años desde la fundación de la escuela, ésta se fue organizando mejor, se crearon nuevas dependencias y aumentó la Clínica de Operatoria Dental; gracias al esfuerzo y la cooperación de algunos de los profesores de las academias privadas y con los 3 fundadores llenos de ideales, de 3 cubanos puestos al servicio de la comunidad, por la perseverancia de Yarini, el tesón de Calvo y el impulso de sangre nueva como la de Weiss. Poco a poco fueron aumentando los equipos, pero bien entendido, cada uno conseguido, cada uno ganado, cada sillón adquirido, costaba penalidades, sacrificios y súplicas. Así se montó un taller de prótesis, ya que la signatura de prótesis dental, estaba un poco rezagada en cuanto a equipos y clínica.

Se construyó una sala de exodoncia, de inicio solamente con 3 equipos, la cual fue dirigida mucho tiempo por el doctor Ramón Mendoza Abadía; se realizó un taller para la asignatura que enseñaba la construcción de puentes y coronas e incrustaciones de oro y porcelana. Realmente donde más esfuerzos se realizaron fue sobre la clínica de operatoria, orgullo de los fundadores y hasta de todos los empleados.96

El 16 de diciembre de 1908 se estableció la diferenciación entre los estudios comunes de las carreras de medicina y cirugía dental; el acuerdo indica:

Primero. Cada uno de los profesores que imparten las asignaturas comunes con Medicina y Cirugía Dental redactará al comienzo del curso un programa, acordando la extensión que debe dar a su enseñanza, destinada a los alumnos de Cirugía Dental, para que conocidos, éstos puedan limitar sus estudios y preparación de las materias contenidas en él.

Segundo. Que los exámenes se verifiquen con sujeción a los programas, consignando las calificaciones en actas especiales que digan "para alumnos de Cirugía Dental".

Tercero. Por tanto la aprobación de estas asignaturas abonadas expresamente para la Cirugía Dental, no pueden ser válidas para emprender los estudios de ninguna carrera.

Sobre este aspecto, señaló Álvarez Valls, que los dirigentes de la época con un criterio muy pobre y equivocado de la estomatología, determinan el contenido y la extensión que estaban tomando, tenían demasiada materia para la especialidad. El análisis crítico y objetivo debe ser valorado en su justo medio; la docencia de las ciencias básicas, sobre la cual nos referiremos más adelante, debe estar en función de la formación científica y de basamento para la comprensión de los estudios preclínicos y clínicos subsecuentes, que aporte a la formación profesional contenidos que jamás serán utilizados, ni aplicados en lo intelectual ni en la práctica clínica.

En 1909 Andrés G. Weber Torres fue nombrado delegado de la Sociedad Dental de La Habana, al Quinto Congreso Internacional de Cirugía Dental, que se celebró en Berlín del 23 al 28 de agosto; presentó su trabajo sobre la Bibliografía Odontológica, que para esa fecha era el resultado del análisis, clasificación y catalogación de 5 776 obras, 1 563 tesis, 663 en latín; obtuvo medalla de oro. Marcelino Weiss asistió como delegado por el Gobierno, donde muestra su articulador anatómico.

En 1909 se creó definitivamente la Secretaría de Sanidad y Beneficencia, el 18 de enero, por la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo se nombró al doctor Matías Duque Perdomo, su primer secretario.

Entre finales del siglo xix e inicios del siglo xx se extendió por el mundo la constitución de escuelas de cirugía dental. Señalaremos algunos hechos relevantes en este devenir histórico de la odontología.

Italia pudo haber tenido el gran honor de aparecer imperecederamente en la historia de la docencia de la estomatología. Bergloso descubrió que en los archivos de la Universidad de Padua existe un interesante documento, que revela el establecimiento de una escuela dental; fue planeada en la ciudad, cerca de 50 años antes que se fundara el colegio de Baltimore. El documento es original del gobierno municipal de la República de Venecia, fue escrito en 1790 para dignificar la profesión; algunos profesores universitarios se opusieron a la idea.

Por el esfuerzo del doctor Guillermo Vargas Paredes, que concibió la idea de fundar un colegio dental en unión de los doctores Eduardo Gaviria, Nicolás Rocha y Alejandro Salcedo, se fundó el 2 de enero de 1888 el Colegio Dental de Bogotá, su primer director fue Alejandro Salcedo; que debido a una crisis financiera presentada en su primer año, Guillermo Vargas Paredes asumió la responsabilidad, comprándole a sus socios sus respectivos derechos. El colegio funcionó con el esquema de la escuela de Filadelfia.97

Por la ley 111 del congreso colombiano en 1892, los diplomas del Colegio Dental de Bogotá fueron aceptados y refrendados por la Universidad nacional, concediéndole a los graduados el título de Doctor en Cirugía Dental.

Salvador Lerman98 dijo que el colegio dental de Bogotá fue el primer colegio creado en América Latina, aspecto que no concuerda con la verdad histórica, ya que en el año 1888 en Cuba se habían constituido 5 colegios dentales, los dos primeros en enero de 1879. Igual señalamiento que Lerman, hizo Echeverri, quien dijo: "después de fundar el primer colegio particular en América Latina -Colegio Dental de Bogotá-,99 el cirujano dentista Constantino Pareja fundó como empresa particular el colegio dental de Cartagena, segundo centro de este tipo en Colombia.100 Años más tarde este colegio fue incorporado a la Universidad con el nombre de Escuela Dental, adscripta a la Facultad de Medicina, que funcionó hasta 1910.

El tercer colegio dental de Colombia fue creado en 1912, por el cirujano dentista Luis A. De Medinacelli, se conoció con el nombre de Escuela Dental de Medinacelli o Escuela Dental Nacional, que funcionó hasta 1924 y no exigía ningún requisito para su ingreso.

En Chile, la odontología nace al parecer en el año 1839, en que el señor Balmaceda solicitó autorización para ejercer la profesión, y sus antecedentes son aprobados por el Protomedicato de Santo Domingo Jacunas.

Por decreto del 17 de noviembre de 1864 se comenzó a dictar clases de cirugía dental, en el hospital de San Juan de Dios; pero fue en 1888 que el Presidente de la República, Balmaceda, organizó la escuela dental en la Facultad de Medicina; con ello se dio comienzo al conocimiento científico y técnico;101 tuvo 2 profesores Nemesio Dávila, dentista, y Roberto Barahona, médico. Se hallaba ubicada en el hospital de San Vicente; en su inicio la duración de los estudios fue de 2 años, luego fue elevado a 3 y en 1906 se exigía el grado de bachiller para ingresar; el título que otorgaba era de Dentista.

En 1896, el Decano de la Facultad de Medicina, doctor Carvallo Elizalde, obtuvo una beca del gobierno para que el doctor Germán Valenzuela Basterrica estudiara la organización y el proceso dental en Europa y en los Estados Unidos.102

En 1908, los dentistas en Chile eran llamados legalmente flebotomianos, y formaron la Sociedad Odontológica, que tuvo su propio medio de divulgación científica en 1909, la Revista Dental de Chile. El 28 de septiembre 1917, con la ley 3301 del código penal, se reconoció la labor y el nombre del dentista en vez de flebotomiano, hecho que se recuerda como el Día Nacional de la Odontología.

En Ecuador, en 1906 se fundó una sección de odontología anexa a la Facultad de Medicina; el consejo directivo de la facultad incluía a un dentista. El personal docente inicial fueron 2 médicos profesores de la facultad y algunos dentistas, a cuyo cargo se confió la docencia puramente odontológica. Con el desarrollo se hizo imperiosa la necesidad de transformar la sección anexa en Escuela de Odontología Autónoma, lo que se logró el 8 de agosto de 1921.

En la Escuela de Medicina de Argentina, el 15 de abril de 1842 existía una rama accesoria, el ramo del dentista. En 1853 fue nombrado examinador dentista Don Juan Etchepareborda; el primer alumno matriculado en el ramo de dentista fue Miguel Goyenetche en 1854, el que fue examinado el 29 de febrero de 1856.

La Escuela de Odontología se fundó el 23 de marzo de 1892, con la inauguración de la primera cátedra. La fundación fue obra meritísima del doctor Mauricio González Cotón, espíritu progresista y renovador; decano de la Facultad de Ciencias Médicas de 1892 a 1893. En la reunión de la Escuela de Medicina del 23 de enero de 1891 se leyó una nota del rectorado creando la Odontología. El 2 de marzo de 1892 se nombró catedrático a Nicasio Etchepareborda, que en 1888 había reemplazado a su padre en el cargo de examinador dentista; era médico graduado en su país y cirujano dentista, graduado en París, Francia. Se retiró en 1921, falleció a la edad de 77 años. El primer curso de la escuela contó con una matrícula de 5 alumnos.

En 1894 se establecieron 2 años de estudios, en el primer año se cursaban las asignaturas de Anatomía, Fisiología y Patología Dentaria, y en el segundo curso Prótesis, Materia Médica y Terapéutica, Higiene y Legal. Hasta 1896 solo se requería como requisito para matricular, saber leer y escribir. De 1896 a 1899, se comenzó a exigir los 6 grados de enseñanza elemental, y a partir de 1899 se exigió el grado de bachiller, al igual que para Medicina.

En 1910 los estudios tenían una duración de 3 años y para 1919 son llevados a 4 años, y en 1921 se modifica el título de dentista por el de Doctor en Odontología.

En Brasil, después de la independencia, se otorgó la primera licencia de dentista a Gregorio Rafael Silva, el 1 de junio de 1824. Pedro I , el 30 de agosto suprimió el cargo de cirujano mayor. De 1820 a 1850 predominaron en el país los dentistas de procedencia francesa, que dieron valor científico a la práctica dentaria; en la segunda mitad del siglo xix predominó la hegemonía de los dentistas de los Estados Unidos.

Thomas Gomez Dos Santos Filho, de la Escuela de Medicina en 1880, propuso y consiguió la creación de un laboratorio de cirugía dental en la facultad, del que fue su preparador para su inauguración el 22 de mayo de 1883, que al año siguiente, el 25 de octubre de 1884, fue creado el curso de odontología en la facultad de Medicina de Río y Bahía; fue nombrado Gomez Santos Filho como profesor de facto. Esta fecha en la odontología brasileña, marca el comienzo de su vida universitaria. Los 3 primeros profesores, además de Santos Filho, fueron Benicio de Sa y Antonio Gonsalves Pereira da Silva.

Acerca de la fundación de la escuela dental en Venezuela, señala el historiador Febres Cordero, que en 1852, el señor Adolfo Andral pensaba establecer en Caracas una clase de cirugía dentaria. Mortimer Ricardo (1842-1933), valiéndose de sus vínculos profesionales y de amistad con influyentes de la época, dentista del presidente electo Guzmán Blanco, logró que se incluyera un nuevo código de instrucción pública, aprobado por el Congreso, por lo que el 3 de junio de 1897 se creó la escuela dental adscripta a la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Central de Venezuela. La escuela se instaló el 4 de noviembre de 1898, bajo la presidencia de su ilustre fundador Mortimer Ricardo; la escuela no llegó a funcionar de la manera prevista, debido a que la Universidad carecía de los fondos necesarios. En 1911 se dispuso la creación de 3 cátedras y se nombraron los respectivos profesores. El 19 de noviembre de 1916 se dictó el decreto que establecía en Caracas, la entonces llamada Escuela de Dentistería. Esta disposición no se cumplió y por ello continuó el sistema de estudios libres, establecido en 1915. En los inicios se estableció un plan de estudios, donde las materias objeto de estudios eran:

  1. Nociones de Anatomía y Fisiología Generales, así como Anatomía y Fisiología de la boca.
  2. Patología, Cirugía y Terapéutica de la Boca y Mecánica Dental.

Los requisitos para obtener el grado:

  1. Examen y aprobación de las materias separadas del curso.
  2. Práctica de 2 años con un dentista titulado.
  3. Examen general ante una junta examinadora de 3 dentistas y 2 médicos.
  4. Pruebas prácticas sobre mecánica dental, ante una junta de 3 dentistas. El título otorgado era de Dentista.

En España hasta mediados del siglo xix , la cirugía dental estaba desprovista de jerarquización científica, pues los médicos relegaban la extracción dentaria a las manos de los charlatanes o aficionados, y las primitivas prótesis que se hacían estaban a cargo de la habilidad de los plateros o joyeros. No obstante, debemos señalar que en la historia de la odontología se destacaron varias figuras, con la producción de obras magníficas para su época.102

Cayetano Triviño, primer cirujano dentista y creador de la primera escuela dental; en 1877 publicó el Vademecum del Cirujano dentista, que fueron libros de textos de la cirugía dental española en aquel tiempo. En 1865, se fundó en Sevilla la primera corporación odontológica de España, con el nombre de Colegio Dentista de Sevilla. El primer colegio dental de carácter privado fue fundado en 1873 por Cayetano Triviño.

En 1901 se produjo una reforma de la carrera de cirugía dental, que la colocó al nivel de las más importantes especialidades médicas; se consiguió que la enseñanza de la odontología fuera universitaria, en lo cual puso gran empeño Florestán Aguilar, habanero radicado en España. El 13 de agosto de 1914, por la meritoria gestión de Aguilar, maestro insigne de la odontología española, fue fundada la escuela en la Universidad de Madrid; 25 años duró el título de cirujano dentista y 50 el de odontólogo, que fundó Florestán Aguilar, quien había fundado en 1893 la Escuela de Odontología con Cuzani, Landete y Subirana, durante el reinado de Doña María Cristina y su hijo Alfonso xiii en Madrid.103

En la República Dominicana, el doctor Ramón Soto Ruíz señala que la enseñanza de la odontología se inició en la Universidad el 15 de agosto de 1899;104 la escuela estuvo adscripta a la escuela de medicina. Los profesores solo eran médicos, con un equipo dental. En el inicio, la carrera duraba 2 años; la escuela se transformó en facultad en 1928 y su equipamiento aumentó a 4 unidades. Las transformaciones realizadas permitieron que en 1958 la facultad se considerara como un orgullo para la Universidad. En este país en 1883, la odontología estaba en manos de barberos, y a partir de esa fecha el gobierno dominicano dictó un reglamento donde señalaba que sólo los individuos con título expedido por una universidad o escuela dental podían ejercer.105

En Inglaterra, la cirugía dental adquirió prestigio con la fundación de la primera escuela en 1858; en París en 1854 apareció Carlos Gordan como director de la Escuela de Cirugía Dental de París; pero en otras citas aparece que su fundación es de 1879.

En Italia se constituyó la primera escuela dental, por la Ley Boselli, en 1891 y la primera de Génova en 1904.

En 1899 se creó la primera escuela de cirugía dental en Japón.

En Alemania, en el año 1894, Friedrich Busch inauguró en Berlín el primer instituto para medicina dental.

En México,106 Díaz de Ovando dijo:" los dentistas en México tuvieron durante mucho tiempo como competidores a los barberos-flebotomianos, que no dudaron en anunciar sus destrezas, y a los que poco a poco fue ganando terreno en el arte dental".

Otros de los dentistas competidores fueron los charlatanes, pues al parecer la odontología fue su preferida, dentro de las ciencias médicas, la más socorrida. El más famoso de los charlatanes por los años 1870 y 1880 fue el falso doctor Meraulyock, más conocido como merolico; su apellido como merolico pasó a ser nombre genérico de charlatanes de todos aquellos, que en las calles, en plazas y mercados pregonan a voz en cuello curas y remedios milagrosos.

El 19 de abril de 1904 abrió sus puertas el Consultorio Nacional de Enseñanza Dental, que con los años pasaría a ser la Escuela Nacional de Odontología de la Universidad Nacional Autónoma de México.

En la República del Uruguay hizo su inscripción el primer dentista titulado, Don Francisco Von Pheghem en 1839, ante la Junta de Higiene Pública, presentando un título otorgado por el Tribunal de Medicina de Buenos Aires del 23 de febrero de 1832.

La docencia de la odontología se inició en 1906, como escuela de odontología, anexa a la Facultad de Medicina. El consejo directorio de la Facultad incluía un dentista; el personal docente estaba formado por médicos profesores de la facultad y algunos dentistas, a cuyo cargo se confió la enseñanza puramente odontológica. Saturno Canelón señala que sus inicios fueron en 1892; pero ya desde 1877 existía una sección en la Escuela de Medicina.

En Grecia, por el año 1911, se creó una escuela dental que fue anexada a la facultad de medicina; fue la primera para la formación pregraduada, con 3 años de duración la carrera, más tarde la extendieron a 4 y en 1955 se extendió a 5 años. Los estudios de los 3 primeros años son comunes con Medicina, aunque la Operatoria Dental se iniciaba desde el primer año.107

En la Universidad de Charles de Praga, la estomatología tuvo sus inicios alrededor de 1828; en los estudios de medicina se dictaban algunas clases de Cirugía Dental. En 1884, Eduard Nessel estableció la primera clínica dental en la Universidad de Austria, que en aquel tiempo gobernaba a Checoslovaquia; no prestaba mayor atención a las necesidades de las instituciones que no eran de habla alemana, por lo que esta escuela tuvo que afrontar grandes penurias materiales.

Los dentistas checos tuvieron que soportar siempre la misma competencia de los mecánicos dentales, que tenían autorización para ejercer. El 14 de abril de 1920 se determinó que la práctica dental solo podía ser realizada por los graduados de esta profesión, pero se mantuvo de que podían continuarla los mecánicos dentales que hasta esa fecha lo venían haciendo.

En Perú, tan temprano como el año 1868, se inició una sección de odontología en la Escuela de Medicina; por la descripción de la forma de preparación de los estudiantes, era algo similar a como se formaban en Cuba desde 1863, los ministrantes dentistas.

En Guatemala, la Escuela de Cirugía Dental fue fundada en 1895; en Paraguay, en 1937; Dinamarca en 1912, en la ciudad de Svendborg.

En el Imperio ruso, la primera escuela dental fue fundada en 1881 por F I Vaxhinsky, en la ciudad de San Petersburgo. El gobierno zarista dictó un decreto encargando al Consejo de Estado la reorganización de los métodos de enseñanza del arte dental, y estableció 2 clases de profesionales: los dentistas, cuya condición permanecía sin cambiar y los médicos dentistas, cuyos estudios estaban de acuerdo con un "Estatuto Normal ", que significaba la supervisión de médicos del estado y un estudio de 6 años. Ante el desconocimiento de sus derechos, que -significaba el " Estatuto Normal ",- los dentistas rusos sintieron la necesidad de unirse y formar gremios; así surgieron las primeras sociedades dentales de Rusia, que reclamaron iguales derechos que las otras disciplinas médicas. Por la misma ley de 1891 quedaban establecidas escuelas dentales en Moscú, Odesa, Kazan y Petrogrado (San Petersburgo), de donde surgieron los más eficientes estomatólogos rusos. En 1917 fueron intervenidas todas las escuelas de cirugía dental en Rusia, por lo que sus propiedades fueron transferidas a las universidades. Se establecieron departamentos de odontología en las Escuelas Médicas, y la Odontología fue un curso obligatorio para todos los estudiantes de medicina.

En 1865 llegó el primer dentista extranjero a la India, un estadounidense, tomó de aprendices a indúes, los que con el tiempo fueron nuevos prácticos odontológicos indios. En 1842 se señala que la única institución dental que se encontraba en la India era el Hospital Dental de la India.

En China, la escuela dental fue fundada en 1918, en la ciudad de Shang-Hai.

En 1951 en Puerto Rico, se hizo un referendo para la creación de una escuela de cirugía dental, la cual se fundó en 1957, en la universidad de ese país.

En 1884, en los Estados Unidos ya se habían fundado 28 escuela de cirugía dental, de las cuales sólo 2 eran de carácter universitario, la de Harvard y la de Michigan.

En este devenir histórico de la estomatología encontramos un planteamiento del doctor Saturno Canelon,108 quien dijo: a lo largo de su evolución histórica, la odontología ha sufrido 2 formas de sojuzgamiento vinculadas entre sí por una relación de causa-efecto. La primera de ellas es una consecuencia de los antagonismos de clase dentro de la sociedad esclavista. La división del trabajo en intelectual -privilegio de la clase dominante- y físico -propio de estratos inferiores-, entregarían en manos de estos sectores las actividades manuales de la medicina: la cirugía, la odontología, etc. Aquel reparto de tareas a más de dar origen a la odontología como profesión independiente, le acarrearía nefastas consecuencias, de las cuales más notarias fueron:

  1. Estancamiento y atraso de sus conocimientos penetrados por la brujería y las creencias de las clases oprimidas.
  2. Concomitantemente menosprecio de las capas poderosas monopolizadoras del saber, por aquel oficio de baja ralea.

Pasaron muchos siglos y se necesitaron profundos cambios sociales y amplio desarrollo científico para que la profesión se levantara al menos parcialmente.

Esta segunda sojuzgación en los centros formadores de recurso odontológico, las ciencias biomédicas estuvieron a cargo de los médicos y solo la parte biotécnica de tipo odontológico estuvo a cargo de los dentistas. También se ha indicado otra forma de sojuzgamiento dada por la incorporación de la profesión dental en las universidades; se dio bajo la tutela académica y administrativa de las facultades de medicina. Era de esperarse que una práctica que había sido discriminada durante siglos y que apenas lograba su ingreso en las universidades no fuera homologada en prestigio a la altura de la medicina.

En septiembre de 1910 se graduó de Doctor en Cirugía Dental, Ramón Mendoza Abadía, que posteriormente ocupó cargos relevantes en la Facultad de Odontología de La Habana.

En este año la duración de los estudios se eleva de 3 a 4 años y se reforma por lo tanto un plan de estudios. Las asignaturas quedaron distribuidas de la forma siguiente:

Primer año (Curso) Duración Frecuencia

Disección 1 Diario
Anatomía 1,5 Días alternos
Histología Normal 1 Días alternos
Operatoria Dental 1 Diario
Prótesis Dental 1 Diario

Segundo año

Disección 1 Diario
Fisiología 1 Diario
Operatoria Dental 2 Diario
Anatomía 2 Diario
Prótesis Dental 2 Diario

Tercer año

Patología General Diario
Anatomía e Histología Patológica Días alternos

Teoría y Técnica de la confección de coronas y puentes e incrustaciones de oro y porcelana

Diario
Bacteriología Días alternos
Terapéutica, Materia Médica y Arte de recetar Diario

Cuarto Año

Histología Anormal de la Boca Diario
Terapéutica aplicada a la Estomatología con su clínica e Higiene Bucal Diario
Propedeútica y Ortodoncia Diario
Patología Especial de la Boca Diario

La asignatura de Clínica Dental se impartió durante los 4 años de estudios.

En este plan de estudios llama la atención que aparece el término estomatología en una asignatura y también aparece asociado con Terapéutica, el concepto de ortodoncia en un programa.

Las asignaturas comunes con Medicina se continuaban impartiendo por profesores de la carrera de medicina.

En este plan de estudios se estableció el sistema de precedencias de las asignaturas. Con el tiempo se fueron realizando modificaciones de acuerdo con el desarrollo científico, este plan con sus modificaciones estuvo vigente hasta 1926, donde se modifica nuevamente, pero con pequeñas variantes.

En el curso 1910-1911 ingresó en la universidad, en la carrera de medicina, Jonás Galán y Breal de la raza negra, de Guantánamo, que se graduó de Doctor en Medicina en 1915.

El año 1911, según el reporter del Greater New York Bureau for Dental Information, señala el comienzo del reconocimiento de la investigación, como algo más importante que la operatoria dental. El hecho de extraer y obturar dientes no ha resuelto propiamente la extensión de malos dientes en la nación.

En 1912 ingresó como profesor Auxiliar el doctor Ramón Mendoza Abadía, en la asignatura de Exodoncia; llegó a ser Secretario de la Facultad de Medicina y Farmacia y Decano de la Facultad de Odontología. En ese curso se graduaron las 2 primeras mujeres de la Escuela de Cirugía Dental, las hermanas Ana Cristina y Ana Altagracia Vega Tomás, de 19 y 20 años de edad respectivamente; procedían de Santiago de Cuba. También se graduó Ismael Anselmo Clark y Mascaró, quien llegaría a ser uno de los profesores más distinguidos de la facultad.

El 24 de septiembre de 1912 la Habana era visitada por el doctor Florestán Aguilar, que fuera dentista de la Casa Real de España; era habanero; se hizo dentista en España; desarrolló la odontología moderna en ese país;109 llegó a ser miembro de la Academia de Medicina. La Sociedad Dental de La Habana le rindió honores con un banquete al que asistió el doctor Enrique José Varona.

En enero de 1912 se comenzaron hacer las gestiones para la celebración del primer Congreso Dental Cubano, el cual se celebró del 12 al 16 de diciembre del mismo año; la apertura tuvo lugar en el "Ateneo", situado en Prado y Neptuno, altos, y las sesiones se efectuaron en la escuela de medicina.

La comisión organizadora estaba constituida por: Leandro Cañizares, Marcelino Weiss, Manuel Díaz, Generoso Rivas y Augusto Rente de Vales; Cirilo Yarini figuró como presidente efectivo; los vicepresidentes eran Andrés G. Weber, Ignacio Rojas, Francisco Justiniani, Alfredo Carnot y José A. Carnot; Pedro Calvo, fue designado Presidente de Honor. También en ese año se estableció en la Escuela de Cirugía Dental la Clínica Dental de Niños.

Un gran honor correspondió a Pedro Calvo Castellanos, designado para hacer el discurso inaugural de la apertura del curso universitario de 1911-1912; su discurso lo inició con la frase: "Esta oración a cargo de un dentista, es algo así como armar caballero a una escuela que ha velado sus armas demasiadas y largas noches.

El 20 de marzo de 1912 le ofrecieron al doctor Pedro Calvo un banquete como homenaje a su discurso de apertura del curso universitario.

En la Gaceta Oficial del 22 de julio de 1913 se publicó el Decreto Presidencial, que creaba una plaza de ayudante para el consultorio dental adscripto a la Escuela de Cirugía Dental, de la Facultad de Medicina y Farmacia, la cual sería cubierta conforme a la ley, tan pronto lo creyera conveniente el Señor Rector de la Universidad de La Habana.110

En 1914, el servicio escolar empezó a mandar niños pobres de las escuelas públicas a la clínica de la escuela de Zanja y Belascoaín; con este servicio, la escuela garantizaba una mejor preparación con el desarrollo de habilidades; al mismo tiempo que brindaba a los niños necesitados de tratamiento estomatológico y que sus padres no contaban con la posibilidad de pagarlos en una consulta privada.

El día 6 de febrero de 1915 fue un día triste para la Escuela de Cirugía Dental, ese día muere el doctor Cirilo A.Yarini y Ponce de León, a los 67 años de edad. Profesor de Patología Especial de la Boca y Operatoria Dental, fue un infatigable luchador por la fundación de la Escuela de Cirugía Dental, de la que fue uno de sus fundadores.

En la revista Cuba Odontológica, de septiembre de 1916, se publicó en el editorial un exordio del doctor José Presno Bastiony, destacada figura de la cirugía cubana; fue catedrático de Anatomía y Disección, catedrático de Anatomía Topográfica y Operaciones, vicepresidente y presidente de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana; presidente del V Congreso Médico Nacional, e introdujo en Cuba el uso del formol.

En la Escuela de Cirugía Dental se crearon 3 cátedras: Terapéutica, Ortodoncia y Coronas y Puentes.

El 17 de junio de 1917, se dictó una ley que modificaba los estudios dentales. Ingresaron como profesores los doctores Ismael Clark y Mascaró y Orosmán López.

En el curso de 1917-1918 se efectuó una matrícula de 208 alumnos en la escuela. Augusto Rente de Vales, sucede al fallecido Manuel Díaz Valdivia, como profesor ayudante del Consultorio Infantil de la escuela.

En diciembre de 1918 se produjeron elecciones en la Escuela de Cirugía Dental donde triunfó la candidatura del partido de los odontólogos; los resultados fueron: supervisor, Profesor Doctor Marcelino Weiss; Asesor del Supervisor, Arturo Espinosa; Presidente, Agustín Bassart Bassart; Vicepresidente, Gregorio Guas; Segundo Vicepresidente, González Quintero; Secretario de Actas, Américo Amieva; Secretario de Correspondencia, Sánchez Armenteros; Vicesecretario, José Ayala; Tesorero, Elvira Urquía; Vicetesorero, señorita Dominices; Delegados por año: Primero, Yara Fernández; Segundo, Antonio Marcial García; Tercero, David Miró.111

En 1918 los profesores que tenían a su cargo la docencia en la Escuela de Cirugía Dental eran :

Pedro Calvo Castellanos
Marcelino Weiss Gramatges
Orosmán López Martín, en la cátedra de Cirugía Dental.112
Ismael Clark y Mascaró, catedrático de Terapéutica Aplicada a la Estomatología
Raúl Masvidal Marín (interino).
Ramón Mendoza Abadía
José de Jesús Yarini Ponce de León (hijo)
Jorge Castellanos Suso, laboratorio de la Cátedra A
Evelio Luis Barrena, en Prótesis
Rosendo Forns Hernández, clínica de la cátedra B
Alfredo Piñeiro Ayala, Operatoria Dental - cátedra A
Alfredo Aragón del Pozo, cátedra C
Augusto Rente de Vales

Alfredo Marín, ocupó la vacante dejada por Ismael Clark en el Servicio de Higiene Escolar.113

El 11 de julio de 1918 se expidió el decreto 949, por el cual los alumnos de Cirugía Dental se veían obligados en lo adelante a cursar los estudios de medicina con las mismas condiciones, que los alumnos de esa carrera. Se refería a aquellas asignaturas que eran comunes como Anatomía, Fisiología, etc.

Esta situación responde a nuestro entender con los profesores que eran de la carrera de medicina, y realmente era engorroso para el profesor llevar 2 programas diferentes, con los mismos contenidos; pero qué ventaja reportaba para los alumnos de Cirugía Dental, quizá después de concluidos los estudios de Cirugía Dental podían matricular Medicina, asignaturas que eran abonadas, con lo que se concluía la carrera de medicina en menos tiempos y se poseían los 2 títulos universitarios, como era frecuente a inicios del siglo.

En 1919 el doctor Ramón Mendoza Abadía fue nombrado Profesor Auxiliar de la cátedra B, que ya venía trabajando como ayudante desde 1911, y el doctor Raúl Masvidal Marín, Profesor Titular de la Cátedra B.

En ese año la carrera de cirugía dental tenía en el plan de estudios 22 asignaturas.

En Matanzas se instaló el primer dispensario dental de Cuba, gracias a la iniciativa y altruismo del doctor Mario Recasens Garrido, cirujano dentista.

En 1920 Augusto Rente recomendó en una publicación de la revista Cuba Odontológica el uso de guantes para el dentista y de espejuelos para el paciente, durante el tratamiento dental, con ello se evitaban peligros que a veces ocurren.

En ese año se crearon nuevas plazas en la Escuela de Cirugía Dental que fueron ocupadas por las doctoras Celia Plasencia Piedra y Leonila Rodríguez Mederos, primeras mujeres que ingresaron en el claustro profesoral de la escuela; también fueron nombrados Agustín Bassart Bassart, José Hernández Bofill, Rafael Biada Diní y Eduardo A. Claro; Augusto Rente, de Profesor Auxiliar Interino, que ya había hecho su solicitud desde 1917 como ayudante facultativo del consultorio adscripto a la escuela, el cual había sido fundado por un decreto del entonces presidente Mario García Menocal, y el doctor Gonzalo Aróstegui, secretario de Instrucción Pública. Estos profesores fueron nombrados en las cátedras de Coronas y Puentes, Clínica Infantil, Operatoria Dental y Prótesis Dental y Terapéutica. Con este aumento del personal, la docencia pudo quedar mejor atendida.114

Por iniciativa de la Asociación de Estudiantes de Cirugía Dental que dirigió el alumno José Hermida Antorcha, y con el consenso del cuerpo de profesores de la escuela, en el mes de octubre, en el lugar de la Facultad de Medicina y Farmacia se le reconoció a la alumna Pura Ballina, la condición de alumna eminente; primera mujer que en la escuela era reconocida con ese mérito.

En ese año cumplió la escuela sus 20 años de fundación, llegó a su mayoría de edad, aunque por su actualización y rápida prosperidad había ganado esta madurez desde hacía mucho tiempo.115

El 19 de noviembre se celebró la fundación de la escuela; se colocó una tarja de bronce que recuerda la fecha y se recordó a los primeros alumnos matriculados. En el acto de recordación hablaron: Pedro Calvo, fundador; señorita Elvira Urquía, en representación de los alumnos de cuarto año, y el señorita Victoria Mendoza, por los alumnos del tercer año, y el doctor Adolfo A. de Aragón y del Pozo, ayudante facultativo de la escuela. Decía el profesor Pedro Calvo en su discurso: "En 1900, tres hombres aceptamos la empresa que nos confiara el doctor Enrique José Varona, al dar a nuestra carrera personalidad oficial y técnica universitaria. Ayer se limitaban nuestros estudios a las asignaturas que fijaban la estrechez del campo de acción de los dentistas, hoy es un estomatólogo el que pasa nuestros cursos. Puede decirse sin exagerar que no desmerecemos con relación a las escuelas de los Estados Unidos".

La matrícula de 1920 fue de 275 alumnos.

El adelanto en el desarrollo del trabajo y aprendizaje se explica en esta comparación:

En el primer curso se confeccionaron:

Dentaduras de goma Completas
3
Parciales
6
Obturadores
1
Obturaciones con oro
3
Con amalgama
20
Con cemento
26
Extracciones
111

En el curso 1919-1920, es decir, 20 años después:

Dentaduras de goma Completas
70
Parciales
75
Con gancho de oro
21
Metálicas
29
Obturaciones con oro
320
Con amalgama
700
Con sintético
226
Con cemento
98
Tratamientos de canales
259


En ese año la escuela contaba con 26 sillones en operatoria, 10 sillones en prótesis, además con máquinas eléctricas, aparato de rayos X, etc.

En diciembre de 1920 visitó la escuela Matías Duque, quien señaló: "La administración pública resulta abandonada a tal modo que dan realmente lástima". Llegó a la Escuela de Cirugía Dental a las 9 a.m, fue recibido por Weiss, que lo saludó con grandes muestras de amistad y tanto que ella surgió en los campos inmortales de pelea, por Cuba libre. En su visita, Matías Duque dijo:

"El doctor Weiss, es el profesor de Cirugía Dental, famoso y hábil dentista, bien reconocido y comandante del Ejército Libertador de Cuba. La sala de trabajo reluciente y bien dotada, con 24 sillones para la práctica de la profesión y con todo el material necesario para la enseñanza de la asignatura.

"Lo acabado de relatar no tiene más importancia que la comparación, dentro de la facultad de medicina y fuera de ella. Allí todo es bueno y todo está correcto, en otras, todo está mal.

"El doctor Weiss, es un profesor que enseña con la práctica, dedica 4 horas diarias a su cátedra, donde trabaja como si tuviera remuneración mayor que los demás profesores. El presupuesto para la explicación y práctica es mezquino, casi insuficiente, pero su conducta laboriosa y económica, ha permitido tener todo en pocos años.

"Bien dice el doctor Agramonte, publicado en el número pasado, que el mayor defecto de la Escuela de Medicina fue el poco amor que se tiene en Cuba por la cátedra, "ni los profesores la aman, ni los alumnos la quieren". Es cierto, pero donde está un Weiss, que la ama, hay alumnos que la quieren.116"

La Escuela de Cirugía Dental, fue visitada por el patriota Juan Gualberto Gómez en 1920, el cual dijo: "estar gratamente por cuanto he visto en esta escuela, que honra a nuestra Universidad y por tanto a Cuba, me complace en extremo felicitar al doctor Weiss, y sus compañeros y autoridades, por el gran impulso que han dado a esta rama importante de nuestra enseñanza pública".

El doctor Moles, alcalde de Sancti Spiritus, después de una visita a la Escuela, era director el doctor Weiss, señaló: "me voy a mi pueblo gratamente impresionado, orgulloso de que un cubano haya puesto en este establecimiento docente de esta clase, a la altura que está, que desde luego hace honor al país más civilizado; y más que orgulloso satisfecho aún más por ser el doctor Weiss un paisano mío, un espirituano.

El doctor A. Pérez Miró, profesor de la Escuela de Medicina dijo: "yo, he señalado antes y ahora la escuela dental de La Habana, los progresos realizados se deben al doctor Weiss, para conseguirlo han sido necesarios, una virtud, la caridad, una obra de misericordia, enseñar algo que no sabe, un don del espíritu santo, el don de la sabiduría, todos músculos en la persona del doctor Weiss. El orden y el trabajo caracterizan esta institución, tan maritalmente unida al doctor Weiss, que pudiéramos decir ella es él y él es ella; crecidos ambos para completarse y amarse y ligados de tal manera que son parejas. De este maridaje sano y fecundo salen brotados como frutos de bendición numerosos".

En 1921 la escuela contó con 21 profesores; se ha limitado el número de estudiantes. La clínica mejoró y funcionó la biblioteca. Había un conserje, Fausto Bonilla, el cual conocimos trabajando todavía en la Facultad en 1964, y vivía en el mismo edificio; además existían 16 empleados. El responsable de la biblioteca era el doctor César Mena. En ese año fue nombrado José de Jesús Yarini, profesor auxiliar de Coronas y Puentes, el cual muere joven en 1925, y Angel Vieta Barahona fue nombrado para impartir Coronas y Puentes, más tarde impartió la asignatura de Histología durante muchos años.

El doctor Weiss viajó a Estados Unidos y Europa para dar a conocer su articulador anatómico.

Por la ley orgánica del 8 de septiembre de 1921 se le confirió autonomía a la escuela de odontología y quedó separada de la Facultad de Medicina. La dirección de la escuela se confió a un consejo directivo, formado por representantes de los profesores y uno de los estudiantes, con un director. Este consejo actuaba con las mismas atribuciones que los demás consejos de la facultad y los decanos.

En 1922 se realizó por primera vez la fiesta de la toga en la Escuela de Cirugía Dental, entre los estudiantes graduados, con discurso del profesor Angel Vieta Barahona, le fueron impuesto los distintivos a Concepción Jover, Rosa Garí, Eugenio Forns y otros. El 5 de mayo de 1922, falleció Emilio Núñez Rodríguez, había nacido en Sagua la Grande el 27 de febrero de 1855; participó en las 3 guerras contra el colonialismo español; graduado de cirujano dentista en la Universidad de Pennsylvania, fue miembro constituyente de la Asamblea de 1901, gobernador de La Habana, secretario de agricultura y vicepresidente de la república. En 1955 fue puesta en circulación una edición de sellos conmemorativa al centenario de su nacimiento por el Ministerio de Comunicaciones.

Del 19 al 26 de noviembre de 1922 tuvo efecto en el antiguo Convento de Santa Clara, el VI Congreso Médico Nacional Panamericano, que presidió el doctor Arístides Agramonte, al que asistieron muchos profesores estadounidenses. La sección de cirugía dental fue presidida por el doctor Marcelino Weiss, con la asistencia de sus compañeros A. Weber, A. Aragón, E. Barrena, A. Bassart y otros; además se efectúo un concurso de higiene dental para niños.

En 1923 existió un movimiento estudiantil a favor de la autonomía universitaria, la que era apoyada por la mayoría de los estudiantes. En febrero de ese año el rector aprobó los cargos formulados contra los profesores Raimundo Menocal, Salazar, Leza y otros. La universidad vivió una ola de efervescencia revolucionaria; se protestó contra el exiguo presupuesto dado por el gobierno a la universidad, que seguía siendo el mismo de 20 años antes. En marzo renunció el rector y la universidad cayó en un estado de anarquía.

En octubre con el inicio de las clases, se producen conflictos universitarios y fueron detenidos los líderes, Julio Antonio Mella, Calvo y Bock.

El 20 de octubre de ese año quedó establecida la Escuela de Medicina en el Hospital "Calixto García". En el antiguo caserón de Zanja y Belascoaín, quedó el anfiteatro para la disección, éste se encontraba situado en una amplia sala al fondo del edificio. La Escuela de Cirugía Dental continuó compartiendo el edificio con la Escuela de Medicina Veterinaria.

En 1924 Rente de Vales es condecorado con la Medalla de Oro de la Cruz Roja Española y Amoedo Valdés fue condecorado con la Legión de Honor en Francia. El profesor fundador Pedro Calvo Castellanos ingresó en la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, anteriormente ya había ingresado el doctor Andrés G. Weber en 1923.

El 21 de octubre de 1925 murió el doctor Ignacio Rojas Quintana, médico y dentista, fundador de un buen colegio dental, trabajador activo, de ideas liberales, destacado conferencista y hombre que se elevó sobre sus propios esfuerzos.

Son restituidos en sus cátedras de la Facultad de Medicina los profesores Menocal, Leza y otros; mientras Mella se sometió durante varios días a una dieta hídrica.

El médico y cirujano dentista e historiador Martínez Fortún117 realizó un sumario de los hechos más trascendentales del primer cuarto de siglo xx, dijo: los primitivos colegios y academias dentales fueron sustituidos por una escuela oficial, anexa primeramente a la Facultad de Medicina y Farmacia, que empezó modestamente en Zanja y Belascoaín, con un pequeño grupos de estudiantes, llegando la matrícula a 200 al final de este período. Se aumentó el número de profesores, se creó en la misma escuela un Departamento Infantil; se mejoró el edificio, y últimamente fue ocupado por los dentistas al trasladarse la Escuela de Medicina al Calixto García, quedando solo la disección en el viejo caserón. Se establecieron varias sociedades dentales y una de estudiantes para el progreso y defensa de la clase. Se fundaron distintas revistas, como: Anales de la Sociedad Dental; Cuba Odontológica; Revista Dental Cubana; Revista Dental del doctor Virgilio Zayas Bazán, y algunas en el interior de la República, como en Cienfuegos y Santiago de Cuba. Los planes de estudios se mejoraron y se hicieron más dentales que médicos. Se fundaron distintos servicios odontológicos: en el ejército, en el municipio de La Habana en el Dispensario Tamayo, en algunas Quintas Regionales y el que estableció Recasens en Matanzas. El número de dentistas en ejercicio creció de unos 200 a más de 500 en toda la Isla. El Primer Congreso Dental se llevó a cabo en 1912 y se efectuaron además varias convenciones y se formaron secciones dentales en los numerosos congresos médicos que tuvieron efecto, especialmente entre los años 1920 y 1925.

Ingresaron en la Academia de Ciencias Weber y Calvo; se gestionó allí y se creó una Sección de Odontología. Visitaron La Habana y dieron conferencias destacados dentistas extranjeros, como Florestán Aguilar de Madrid y los estadounidenses King y otros. Weber trabajó fervorosamente en su monumental bibliografía; Clark, en su Terapéutica y Weiss, en su articulador anatómico, que expuso en distintos congresos en el extranjero. Se presentaron memorias sobre nuevos sistemas de orificaciones e incrustaciones; trabajos sobre emetina y diversas vacunas en la piorrea; se usó ampliamente en anestesia local la cocaína, estovaína, novocaína, etc. Se consideró activamente a los focos dentales como causantes del reumatismo, apendicitis, etc., y se mejoró el empleo de los rayos, tanto para el diagnóstico como para el tratamiento; se empezaron hacer películas radiográficas. Desaparecieron durante estos años los conocidos y destacados profesionales: F. Poey, Erastus Wilson, C. Yarini, M. Díaz Valdés, A. Liñero y Emilio Barrena.

El año 1926 se inició con la continuación de los problemas universitarios; suspendidas las clases, los profesores entregaron el centro al gobierno.

El prestigioso cirujano dental de los Estados Unidos Winter, dio una conferencia en la Academia de Ciencias bajo los auspicios de la Sociedad Odontológica. Winter, en su monumental obra Impacted Mandibular Third Molar, presentó y describió el uso de 28 elevadores (botadores) diseñados por él, también describió 24 variedades de osisectores, para cortar o destruir el tejido óseo alveolar que cubre al diente retenido.

En ese año se introdujeron modificaciones en el plan de estudios, las asignaturas quedaron distribuidas por año de la forma siguiente:

Primer año

Asignatura Curso Frecuencia
Anatomía Primer Días alternos
Histología Normal Medio Días alternos
Prótesis Dental Primer Diario
Operatoria Dental Primer Diario
Fisiología Primer Diario

Segundo año

Anatomía Segundo Días alternos
Fisiología Segundo Diario
Prótesis Dental Segundo Diario
Operatoria dental Segundo Diario

Tercer año

Patología General

Primer

Diario

Bacteriología

 

Días alternos

Anatomía y Histología Patológica

 

Días alternos

Terapéutica aplicada a la Clínica

 

Diario

Teoría y Técnica de la confección de Coronas y Puentes e Incrustaciones de Oro y Porcelana.

 

Días alternos

Cuarto año

Patología General Segundo Diario
Histología Anormal de la Boca   Diario
Terapéutica aplicada a la Estomatología con su Clínica de Higiene Bucal   Diario
Propedéutica y Ortodoncia   Diario
Patología Especial de la Boca   Diario

La asignatura Clínica Dental se impartía durante los 4 cursos.

En este plan desapareció la disección como asignatura y apareció la Anatomía en primero y segundo cursos, por lo que quedó incluida en ella la práctica de disección. Llama la atención que aparece la Fisiología en 2 cursos, con actividades diarias, lo cual es un exceso de tiempo para el desarrollo de esa época. En el tercer año la Terapéutica aplicada a la clínica se separó de Materia Médica y Arte de Recetar. Apareció la Patología General con 2 cursos en tercer y cuarto años.

Se mantiene la contradicción de Histología Anormal con medio curso en el primer año y Anatomía e Histología Patológica en el tercer año, cuando en realidad ambas asignaturas abordaban los mismos contenidos.

Se establecían algunas regulaciones como son:

  1. Solo podían ser admitidos a exámenes ordinarios los alumnos que habían asistido a más de las 2 terceras partes de los trabajos realizados durante el curso y tuvieran aprobado 20 casos por lo menos. Los que no reunían estas condiciones, no podían examinarse hasta los extraordinarios del mes de septiembre.
  2. Los exámenes se realizaban en la misma forma establecida para los de la Escuela de Medicina, si bien realizando el alumno, además dentro del tiempo y bajo las condiciones que el tribunal le fijase el trabajo práctico al efecto. En este espacio el tribunal podría examinar al alumno sobre el trabajo efectuado.
  3. Los exámenes extraordinarios debían ajustarse a la forma establecida para los ordinarios, pero con la condición de ser 5 los trabajos prácticos que se debían hacer en el segundo ejercicio, e igual regla regiría para los alumnos de la enseñanza privada. No se permitía el examen de ninguna asignatura sin haber aprobado todas las del grupo que las precede.
  4. Los ejercicios para las oposiciones en las asignaturas que otorgaban premio, se estableció que serían iguales a los de la Escuela de Medicina.

En ese año se celebró en La Habana la Segunda Feria Internacional de Muestras en el antiguo Polisaides Park, frente al Parque Palacio. Se realizó una exposición de distintas manufacturas dentales, representadas en Cuba por la Compañía Dental Cubana.

Posteriormente se realizaron ajustes del plan de estudios; desapareció Terapéutica Aplicada a la Clínica y surgió en su lugar la Farmacología.

En 1927 Crabbs escribió sobre el cáncer de las encías.

En abril, el Consejo Universitario clausuró la Universidad y los estudiantes pidieron la renuncia del Rector Fernández Abreu, le sucedió Solano Ramos. En agosto todavía continuaba la lucha entre los estudiantes y la policía, por la oposición presentada por los primeros a la prórroga de poderes del presidente Machado, al cual Martínez Villena había calificado como un "asno con garras". Para esta fecha la limpieza de la Escuela Dental era pobre, sólo contaba con 2 mozos de limpieza para esta labor.

El 5 de diciembre de 1927, falleció el profesor fundador de la Escuela de Cirugía Dental, doctor Pedro Calvo Castellanos, día de luto para la docencia dental en Cuba.

El 9 de marzo de 1928 comenzaron las clases en la Universidad, que estuvo cerrada. Rafael Biada obtuvo por oposición la cátedra de Prótesis e Histología Anormal de la Boca. En agosto del propio año, por el Decreto 1363,118 se dispuso que se añadiera un año más de preparatoria a los estudios médicos y dentales; se le dio en llamar premédica o predental. Las asignaturas establecidas para este año de preparatoria, con duración de un curso, fueron: Física General, Química General, Biología, Zoología, Botánica General, Inglés o Francés. Este plan no tenía una justificación real, se aludía para su aplicación la falta de una secuencia entre los estudios del bachillerato y los universitarios. Esto alargó la carrera a 5 años.

El año de premédica-predental fue totalmente improductivo,119 e ineficaz para la mayoría de los alumnos, porque agregaron asignaturas que se habían cursado con la misma profundidad en la segunda enseñanza, e incluso algunas se impartían mucho más superficialmente, como el inglés. De esta manera las clases parecían de enseñanza primaria, lo que dio motivo de que al inepto profesor le pusieran el sobrenombre de Jon Pi.

La lucha contra el machadato continuaba, 200 profesores del claustro universitario lanzaron un manifiesto de adhesión al presidente Machado, al que combatían los estudiantes. Mella inició su campaña de reforma universitaria.

Rafael Biada Diní, profesor de la escuela, presentó un trabajo sobre el diagnóstico precoz del cáncer de la boca.

El 12 de julio de 1929 se inauguró en el Ministerio de Salubridad y Beneficencia, el Negociado Dental de Odontología. Este año por primera vez se celebró en Cuba, el 3 de Octubre, el Día de la Odontología Latinoamericana, debido a las iniciativas del doctor Mario Recasens.

En 1930 se puso en circulación un sello rojo del Ministerio de Comunicaciones, que representó la Escuela de Cirugía Dental, con la leyenda Tercera Convención Dental Nacional.

En la universidad, el 30 de septiembre de 1930 fueron declarados cesantes muchos profesores, por haber firmado un manifiesto contra el dictador Machado.

Este mismo día se produjo un choque entre los estudiantes y la policía, en el cual fue herido el estudiante Rafael Trejo, que murió al día siguiente, por lo que se encarnizó más la lucha. Renunció el doctor Inclán, rector de la universidad; las tropas del gobierno tomaron el recinto universitario. Las actividades académicas se iniciaban el 1 de diciembre, pero el 3 comenzaron los disturbios con la muerte de algunos policías; el 8 de diciembre fue ocupada de nuevo la universidad por las fuerzas armadas y fue clausurada.

En ese año se iniciaron una serie de conferencias por la Sociedad de Estudiantes Dentales, en su local de 27 y K en el Vedado. En la escuela se producía una graduación de 81 cirujanos dentales, que fue la mayor graduación desde su fundación.

El 4 de enero fueron detenidos los miembros del directorio estudiantil, con otros estudiantes, y remitidos a la prisión de la Isla de Pinos (Isla de la Juventud); fueron suspendidos varios profesores. En marzo, marcharon estudiantes a México para continuar sus estudios. La universidad estaba clausurada y por lo tanto la Escuela de Cirugía Dental.

En Julio de 1931 se acentuaron las divisiones sociales de los dentistas, al extremo de existir las sociedades siguientes: Asociación Odontológica Cubana, Círculo Dental de Cuba, Sociedad Odontológica Cubana, Asociación Odontológica Sanitaria Nacional, esta última formada por los empleados del Departamento de Sanidad.

El año 1932 fue un año difícil para la docencia; la universidad se mantenía clausurada; decayeron las actividades científicas; disminuyó la prensa dental, todo lo absolvía la lucha política contra la tiranía de Machado.

El año 1933 marcó el final del gobierno de Machado, con la huelga general del mes de agosto y la sublevación del ejército. Machado y sus allegados abandonaron el país el día 12 de agosto. El orden no se restableció, le siguió un estado caótico con derramamiento de sangre. La universidad continuaba clausurada y ocupada por las fuerzas irregulares de estudiantes, llamada Ejército Caribe.

Este año por el Decreto 2378 del 25 de octubre, la Federación Estomatológica Nacional se convirtió en el Colegio Estomatológico Nacional.

En la revista Oral Hygiene se publicó un trabajo donde señala: la mutilación a la que eran sometidos los pacientes y la complicación adquirida por la profesión en el aspecto evolutivo, describe: "la odontología de 40 ó 50 años atrás no era complicada y era sencilla, en comparación con la odontología de hoy. El odontólogo examinaba la boca a la luz del día o por medio de una lámpara de aceite o hasta con una bujía. Si veía cavidades dentarias que no eran demasiado grandes, las obturaba. Si los dientes estaban demasiado gastados o cariados y no se podían obturar, los extraía y el paciente tenía que masticar con las encías, como lo acostumbraban miles de ellos, o bien hacía dentaduras, tal vez en la cocina del paciente².120

En 1934, al abrirse la Universidad, el doctor Vieta Barahona fue nombrado Decano de la Facultad de Medicina. En junio ocurren disturbios en la Universidad, los estudiantes piden que se expulsen de ésta a los profesores que en 1927 formaron los consejos de disciplinas. En este año muere Marcelino Weiss y Gramatges, fundador de la Escuela de Cirugía Dental.

Por esta época algunos profesores tuvieron actitudes indignas, como venderse por mantener sus puestos, y otros que cometieron los actos más bajos e indignos, como dictar con anterioridad las preguntas que harían en el examen, irregularidades que tornaban mediocre la docencia.

En la sesión del 27 de octubre de 1934 del Consejo Universitario, se planteó la matrícula gratis en el inciso b de los acuerdos:

b) Aprobar el siguiente reglamento para las matrículas gratis concedidas por el Consejo Universitario:

Primero. Para facilitar la concepción de esta matrícula en el curso académico de 1934 a 1935, se aceptan por considerarlas, las solicitudes presentadas por el Comité Promatrícula gratis, a este organismo se le concede un plazo para entregar las solicitudes al Consejo.

Segundo. El número de matrículas gratis que se concedan para el curso corresponderán con el 33 % de las matrículas que se paguen en el presente año.

Tercero. El número de matrículas que resulta del 33 % concedido se distribuirán por provincias en proporción al número de habitantes de cada una.

Quinto. Los señores decanos distribuirán las matrículas que le corresponden a su facultad, entre las escuelas que la constituyen, proporcionalmente a la capacidad docente de cada escuela.

Sexto. Para aspirar a la matrícula gratis se requiere:

A. Haberla solicitado en tiempo y forma adecuada.
B. Adicionar a la solicitud de inscripción de la matrícula una declaración jurada, que comprenda los siguientes extremos:

  1. Carecer de recursos suficientes para abonar los derechos de inscripción de matrícula.
  2. No tener antecedentes penales.
  3. No haber disfrutado de matrícula gratis en cursos anteriores, y en el caso de haberla obtenido en dicho curso, debe haber aprobado por lo menos el 75 % de las asignaturas matriculadas en un año de la carrera.
  4. A los alumnos que ingresen en el próximo curso, le corresponderá el 20 % de las matrículas señaladas por los señores decanos para cada escuela, más los sobrantes que resultaran de los demás años de la misma escuela.
  5. Si el número de solicitudes aprobadas excediera del 33 % de las matrículas pagadas, serán seleccionados los aspirantes mediante el examen de sus expedientes académicos, si proceden de institutos y otros centros oficiales de enseñanza y si el ingreso lo han efectuado por examen, aquilatados los méritos con la puntuación que hubiera alcanzado y por pruebas especiales en caso de no existir esa puntuación.
    Esta forma de selección se aplicará a los que inician los estudios en la universidad; en cuanto a los que ya comenzaron en cursos anteriores, se tomará como base el expediente de estudios universitarios. La calificación se hará por puntos, de acuerdo con las notas obtenidas, a las que se le asigna el siguiente valor: aprobado (1 punto), aprovechado (2 puntos), notable (3 puntos), sobresaliente (4 puntos), premios ordinario y extraordinario (4 puntos); los que incurran en inexactitud o falsedad de declaración jurada que habrán de unir a la solicitud.
  6. A los que no obtuvieran matrícula gratis, por no alcanzar el número de las solicitudes de las que resulten el 33 % de las matrículas pagadas, se les concederá un plazo para ingresar el importe de la matrícula que correspondan con la fecha en que el caso quede resuelto.
  7. No podrán aspirar al beneficio de la matrícula gratis los que estén en posesión de un título universitario, o hayan terminado los estudios necesarios para obtenerlos, y para aspirar a la matrícula gratis es preciso ser cubano.
  8. Conceder un voto de confianza a la comisión que designará el consejo, para resolver todas las reclamaciones que se origen en relación con la matrícula gratis, pudiendo asesorarse con quienes fuera necesario, y que por todo el curso académico próximo y los días que restan del presenten formen esa comisión los delegados al consejo, señores: Manuel Lozano, Heraclio Lorenzo y Huberto Valdivia. Por último advertir a todos los aspirantes a la matrícula gratis que, el hecho de haber presentado la solicitud de dicha matrícula gratis no lo exime de inscribirse como alumno en su respectiva Facultad y llenar todos los trámites propios de la matrícula.

En 1934 se puso en vigencia un nuevo plan de estudios, la duración de la carrera continúa siendo de 4 años.

Plan de estudios para el año1934

Primer curso
Horas mínimas
Anatomía Descriptiva Especial y Dental
300
Histología Normal y Embriología
225
Química Biológica
150
Operatoria Dental, primer curso
150
Prótesis Dental, primer curso
150

 

Seguno curso
Horas mínimas

Anatomía Topográfica de la Boca y anexos y Operaciones

50
Fisiología Especial
150
Farmacología
75
Bacteriología
75
Técnica Radiológica
30
Operatoria Dental, segundo curso
300
Prótesis Dental, segundo curso
300

 

Tercer curso
Horas mínimas
Anatomía e Histología Patológica
75
Operatoria Dental, tercer curso
300
Patología General (Especial)
150
Prótesis Dental, tercer curso
200
Coronas y Puentes, primer curso
150
Propedéutica y Ortodoncia
150
Interpretacíon radiográfica y Fisioterapia Oral
50

 

Cuarto curso
Horas mínimas
Patología e Histopatología de la Boca
300
Terapéutica aplicada a la Estomatología con su Clínica de Higiene Bucal
150
Cirugía Oral
150
Coronas y Puentes, segundo curso
150
Propedéutica y O
150
Ética, Jurisprudencia y Economía
25
Odontología Legal y Toxicología
50

En este plan aparecen definidas las asignaturas de Farmacología, Química Biológica y los aspectos de Ética y Jurisprudencia. La Radiología aparece dividida en 2 asignaturas, una que se ocupa de los aspectos técnicos y radioanatómicos, y la segunda es la aplicación al diagnóstico o radiodiagnóstica. Como sertodoncia, segundo curso ñaló Álvarez Valls, algunas asignaturas de este plan no lograron cristalizar en hecho prácticos y tangibles por circunstancias como se señalaron en párrafos anteriores; además, por escasez de personal, a veces, y en otras ocasiones por intereses mezquinos, como sucedió con la Odontología Legal,121 los alumnos no tenían obligación de aprobar la Química Biológica.

El plan estaba dado en horas de clase,122 pero debían ajustarse al reglamento aprobado por el Consejo Universitario, en su sesión de diciembre de 1934, donde se plantea:

A. Aprobar en principios las siguientes reglas académicas que regirán el curso 1934-1935.

  1. El curso durará 120 días de clases efectivas como mínimo y 150 días de clases efectivas como máximo, según lo tiene acordado el Consejo Universitario en su sesión del 25 de octubre de 1934 y publicado en la Gaceta Oficial.
  2. La puntuación que regirá durante el presente año académico será de 51 % aprobado, 64 % aprovechado, 76 % notable y 88 % sobresaliente.
  3. Será requisito indispensable para obtener la nota, haber efectuado todos los exámenes parciales de dicho curso y no haber obtenido una calificación inferior al 30 % en cada uno de ellos.

La irresponsabilidad existente en aquellos momentos en la Universidad se da en el ejemplo siguiente: cuando el Consejo Universitario aprueba que un sujeto, estudiante de medicina y empleado de esa facultad, se le autorizó a establecer una academia privada para la enseñanza de la Anatomía, tomando los cadáveres de la Escuela de Medicina.123 Este individuo no llegó nunca a graduarse de médico, para mantener el estatus como estudiante. Los profesionales graduados que pasaron por ese centro, siempre se refieren a Isidro, así se llamaba con palabras de desagrado; era de mediana estatura, grueso, siempre en camisa con las mangas arrolladas por encima de los codos, espejuelos de miope, poco escrupuloso, eterno estudiante de medicina, de gran memoria y ocupaba el cargo de conservador de cadáveres. Tenía su academia en San José No. 226. Además, poseía una imprenta en Guanajay, donde copiaba (fusilaba) los libros de textos que después vendía a los estudiante.

En 1935, la crisis política en la que se debatía el país tenía en lamentable estado los servicios médicos y dentales. El 18 de febrero se declaró huelga en la universidad y en los institutos de segunda enseñanza; la primera fue ocupada por los militares. Los profesores tenían poco control; grupos interesados y otros descontentos ejercían prácticamente el poder, predominaba un estado de anarquía. En agosto se trató de poner en marcha y se creó la Comisión Reorganizadora, por decreto ley 118,124 presidida en primera instancias por Don Carlos de la Torre y Huerta, prestigioso profesor universitario, pero en realidad esta comisión no pudo cumplir, ni con mucho, su misión y fue un total fracaso.

El estado de desorden se observó en la moción presentada por el claustro general en su sesión permanente, celebrada los días 20 y 21 de febrero de 1935.125 se encontraba resumida la crítica situación que existía en el país, motivo de preocupación también en el seno universitario.

Mientras la universidad estaba consagrada a su vida interna, se fueron produciendo hechos en la vida nacional que la Asamblea de Estudiantes recogió en un manifiesto recientemente publicado, y que por su significación impuso al claustro el deber de considerarlo con toda reflexión, consecuente además con la responsabilidad histórica... desafortunadamente a pesar del tiempo transcurrido, desde el 12 de agosto de 1933 se en que se desplomó la dictadura, el régimen provisional en sus diferentes etapas no ha logrado viabilizar el retorno a la normalidad política social; por el contrario, la incapacidad civil y la preponderancia militar ha acentuado el estado de indisciplina social, de anarquía y desorden público en que el país vivía desde hace años.

Al ser elegido Presidente provisional de la República, José A. Barnet y Vinageras, en 1936, por decreto ley 585, disolvió la Comisión Reorganizadora de la Universidad, y anuló el decreto ley No.118 de 1935.126 En el artículo 2 dijo: Que todas las funciones de la comisión, las asumirá el Comisionado Universitario, que será designado por el Presidente de la República. En el artículo 8, se da poder al Comisionado, para hacer con la colaboración de los profesores de las distintas escuelas un proyecto de Estatuto por el que se habrá de regir la Universidad. Como se puede apreciar, este decreto ley, frenó la autonomía universitaria.

Por el decreto 271 se designa al doctor Evelio Luis Barrena, profesor de la Escuela de Cirugía Dental, Comisionado único de la Universidad; la entrega de poderes la hizo Leonardo Anaya Murillo, Secretario de Educación.

Por otro lado el decreto del 13 de febrero planteaba que continuaba a cargo de las fuerzas del Ejército Constitucional, el servicio de vigilancia y custodia diurna y nocturna del recinto universitario mientras no se adoptase otra medida. Este era un control que se ejercía por las fuerzas armadas, que respondían a Batista.

El comisionado Barrena, al parecer de acuerdo con la política existente; comenzó a querer dar la sensación de normalidad dentro de la universidad, cuando dice: "La Universidad se encuentra en disposición de atender a todo lo que con ella se relacione". En el mes de febrero se nombró un tribunal en la Escuela de Cirugía Dental para la incorporación de títulos extranjeros, el tribunal quedó formado por los profesores: Biada Diní, Presidente; Madan Diago , Secretario; Vocales: Mendoza, Crabbs y Forns.

Los estudiantes y los profesores continuaron pidiendo la libertad de los presos políticos, sobre todo aquellos con la condición de estudiantes; entonces el comisionado Barrena, aparentemente no quiso quedar mal ante sus superiores, de los cuales no era más que un instrumento,127 pasó una comunicación a los decanos en la forma siguiente:

Señores decanos:

La libertad de los presos, especialmente los que reconocen la condición de estudiantes, es una aspiración unánimemente sentida y más que nadie por la Universidad que anhela el resurgimiento de la armonía entre todos los cubanos.

Para robustecer las gestiones que se vienen realizando a fin de obtener la libertad de los estudiantes presos, es de gran importancia que los profesores de cada Escuela exterioricen la exposición de su mejor voluntad, suscribiendo conjuntamente con usted un documento, haciendo constar su conformidad con las gestiones de que se trata.

Muy atentamente de usted.

Firmado

Evelio Luis Barrena

Según lo analizó Álvarez Valls, esta carta refleja cierta demagogia, en primer lugar la libertad de los presos políticos era un deseo de los estudiantes y de todo el pueblo. Hace recaer en los profesores la solicitud de libertad, es decir, son ellos los que la quieren, de esta forma quedaba libre con "Dios y con el Diablo".

Después el comisionado tiende a ejercer su autoridad de la manera más conminativa, un tanto áspera; cuando habían intereses que trataban de desestabilizar la universidad. Su forma despótica, provocaría descontento y a todos los que no querían seguirlo en su desgobierno, les aplicaba expediente sumario, con suspensión de empleo y sueldo, con el pretexto de no querer colaborar con los planes de estudios. La Escuela de Cirugía Dental siguió funcionando administrativamente con cierta apariencia de normalidad.

En el mes de marzo de 1936 el comisionado envía una comunicación a la Escuela de Cirugía Dental, donde le pidió que se reúna el claustro de la misma para elegir un decano y un secretario, lo que se hizo en virtud del decreto 666 de Autonomía Universitaria, que en su artículo 4 planteaba: "La universidad quedará organizada en escuelas y los claustros deben designar al decano y al secretario".

Bajo la presidencia del profesor Ismael Clark y Mascaró, por ser el titular más antiguo y de mayores méritos, la elección se realizó el 25 de marzo y por unanimidad eligieron al doctor Rafael Biada Diní, decano, y al doctor Rafael Madan Diago, secretario; lo cual se comunicó al comisionado; quedó la Escuela de Cirugía dental transformada en Facultad de Odontología, "de hecho, aunque no de derecho", como si lo fuera posteriormente. Más tarde se implantaban los exámenes de ingreso.

En el mes de marzo se le hizo expediente sumario a más de 20 profesores, que explicaban asignaturas en el Hospital "Calixto García". El 7 de mayo se realizó un atentado contra el comisionado Luis Barrena, donde resultó herido, con cierta gravedad -según testimonio de algunos profesores, el atentado no era con el fin de liquidarlo, sino más bien con el objetivo de amedrentarlo y que rectificara su actitud. El resultado fue que el 1 de junio Luis Barrena, renunció con carácter irrevocable, ante el doctor Luciano Martínez, que era en ese momento el secretario de educación; aunque ya desde el 26 de mayo le había entregado al doctor Rafael Biada Diní, el cargo de comisionado único. El doctor Biada era también profesor de la Escuela de Cirugía Dental y había sido elegido como decano en el mes de marzo.

La dirección de la Universidad por el Profesor Biada, tendió a eliminar las arbitrariedades del doctor Luis Barrena; dejó sin efectos las suspensiones de empleo y sueldo de aquellos profesores enjuiciados anteriormente; reconoció el derecho que le asistía al doctor Mario Martínez Azcue, a ocupar el cargo de titular interino, p.s.r. en la cátedra de prótesis, toda vez que el propio Biada, era el titular en propiedad y se estaba ocupando de su cargo de comisionado. El doctor Ismael Clark cumplía las funciones de decano interino.

El 15 de octubre de 1936 se hicieron las primeras gestiones para la construcción de un nuevo edificio para la Escuela de Cirugía Dental, se señala: "el claustro hace especial apelación al señor comisionado, encareciendo la necesidad urgente de la construcción o adaptación de un edificio particular, independiente para la instalación y funcionamiento adecuado de la referida escuela, significándole que estima esa necesidad inmediata y previa a toda otra. Firmado Ismael Clark.

También se hicieron gestiones para que funcionara la extensión universitaria, en una etapa que solamente estaba funcionando la parte administrativa de la universidad. La facultad se niega, aduciendo: en aquellos momentos no habían tales estudios en la universidad. La facultad de Odontología, pues no acierta una labor de extensión, no habiendo la fundamental, que es previa, y no se resigna a compartir, sin advertir que lo hace solo por disciplina, y por alejar toda idea de que se niega a trabajar; la responsabilidad ante...por el hecho de que en lugar de poner todos los medios de conseguir la inmediata apertura de la universidad, restableciendo su función propia, se distraiga en realizar su función de extensión sin la base fundamental primordial.

Más adelante en el acápite 5 se plantea: "No estando abierta la universidad, esto es, no funcionando, no se concibe que funcione externamente. Esto que pensaba el claustro era lo más lógico y no se puede criticar a la facultad por su actitud en este caso.

El comisionado responde, insistiendo en que la apertura de la universidad y por lo tanto de la escuela, dependía de las gestiones que se estaban realizando, con el fin de normalizar y aprobar los nuevos estatutos, aunque sin entrar en forma coercitiva como se vislumbra en los acuerdos de la Escuela de Odontología, para obligar al Congreso de la República a la aprobación inmediata de la ley, que regule la apertura de los centros de enseñanza.

En el año 1937 se matricularon 7 000 estudiantes en todas las facultades de la universidad.

El 7 de julio se nombraron con carácter interino a los profesores: doctor Carlos Blanco Rodríguez y doctor Miguel Leal Acosta en la cátedra de Operatoria y Patología Especial de la Boca; doctor Filiberto Rodríguez Angulo y doctor Alfredo McDonald Montoto, en la cátedra de Prótesis Dental e Histología Anormal de la Boca, y doctor Luis O. de los Reyes Gavilán, en la cátedra de Terapéutica Aplicada a la Estomatología con la Clínica de Higiene Bucal.

Oficialmente se creó la Facultad de Odontología por la ley docente de 1937, publicada en la Gaceta Oficial, edición extraordinaria No. 2 del 9 de enero.129 Al amparo de esta ley y por el Decreto 652 del 2 de febrero se aprobaron los estatutos universitarios, y en el capítulo VIII de las facultades, se creó entre otras la Facultad de Odontología. La Escuela de Cirugía Dental a partir de este momento, se iguala a las demás facultades, lo cual fue un hecho trascendental, pues se quitaba la tutela, y a partir de ese momento tendría su representatividad propia en el Consejo Universitario. El artículo 45, señalaba: "El desenvolvimiento de la función de cada escuela está a cargo de su decano y el secretario".

En el artículo 165 del capítulo iv se establece oficialmente el examen de ingreso y la matrícula gratis, al 20 % del total de las matrículas.

El 23 de febrero el doctor Biada informó que ya estaban aprobados los estatutos, donde se establecía que los claustros debían reunirse y elegir toda la mesa ejecutiva. El doctor Ismael Clark, ocupó el decanato interinamente y el 21 de marzo quedó constituida la primera directiva de la Facultad de Odontología de la Universidad de La Habana:

Decano Dr. Rafael Biada Diní.
Secretario Dr. Rafael Madan Diago.
Vicesecratario Dr. Agustín Bassart Bassart.
Delegados al Colegio Electoral Dr. Ramón Mendoza Abadía. Dr. Carlos Coro de la Cruz.
Suplentes Dr. Eugenio Crabb Paccetti. Dra. Celia Plasencia Piedra. Dr. Rosendo Forns Hernández.
Delegado al Consejo Económico Dr. Mario Martínez Azcue.
Suplente Dr. Enrique Cepero Bonilla.
Terna a la Comisión Atlética Dr. Enrique Castellanos. Dr. Raúl Mena Serra. Dr. Rafael Biada Diní.

En el artículo 8 de la ley docente se señalaba: "El mantenimiento del orden de la universidad y sus dependencias estarán a cargo y bajo la responsabilidad de las autoridades universitarias y de los agentes que nombren las mismas. Las fuerza de la policía, el ejército y la marina solo podrán penetrar en el recinto universitario a petición de dichas autoridades universitarias en los casos que dispongan los estatutos". En este artículo se libera completamente la universidad de la vigilancia y espionaje descarado del ejército. Sin embargo en el siguiente artículo 9, plantea: "No obstante, lo planteado en el artículo anterior, cuando en la universidad o cualquiera de sus dependencias se suscite o promueva u ocurra una grave alteración del orden, el Presidente de la República podrá ordenar la entrada de las fuerzas armadas en el recinto universitario".

En la sesión del 8 de marzo se planteó la necesidad de limitar el número de alumnos que podrían matricular, aduciéndose para ello la escasez de materiales científicos y la falta de locales adecuados.

Álvarez Valls señala:130 verdaderamente la situación de la escuela , que era insostenible, pues los cadáveres no cabían en la sala de disección a causa de la gran cantidad de alumnos y se daba el macabro y repugnante espectáculo, de ver dichos cadáveres en las mesas colocadas en los pasillos porque, aunque la Escuela de Medicina se había trasladado, aún persistía la sala de disección en el mismo lugar que en la época de la colonia, o sea, en el fondo del patio, pero resultaba también insuficiente; entonces, se habilitaron algunas mesas en los pasillos superiores o corredores de los altos para la práctica de disección, y los cadáveres se trasladaban diariamente desde los depósitos de formol al piso superior, lo que no era nada confortable, para los alumnos ni para los pacientes que asistían a la escuela, pues el traslado se hacia de inicio por la escalera que existía al final del patio e inclusivo, con frecuencia aquellos cadáveres en plena desnudez eran subidos, utilizando una soga y una roldana, espectáculo bastante desagradable.

Por esta situación fue necesario elevar una queja a las superioridades universitarias, que aparece recogida en la sesión del 12 de abril de 1937, en el acuerdo 2, dice:

La Facultad de Odontología se queja del espectáculo macabro, desagradable y perturbador de la disciplina que ofrece la subida diaria de cadáveres, en número, desde el patio a los corredores de la Escuela de Medicina -en el ala que corresponde exclusivamente a la Escuela de Odontología. La aglomeración de personas en el lugar mencionado, al ruido de la garrucha que funciona, hacen imposible el curso de las clases. Los cadáveres, más de 50, se depositan cada día y allí permanecen en una de las aulas de la planta alta. Las mesas de disección están distribuidas a lo largo del corredor correspondiente a la Escuela Dental, y por el olor de la putrefacción y el formol, se hace imposible la permanencia en el local. Acude pues, la facultad a ese congreso instándolo para que haga cesar tal estado de cosas.

El 4 de mayo, en reunión del claustro de la Facultad, entre los acuerdos se planteó por segunda vez: "Solicitar de las autoridades universitarias, que una vez terminado los edificios que se están construyendo en la universidad: Pedagogía, Biblioteca y Morfología, se proceda a la construcción del edificio de la Facultad de Odontología.

Por esta época hubo tendencias a modificar el nombre de los títulos que se otorgaban, los nombres que se plantearon fueron: Doctor en Medicina Dental y Doctor en Odontología. También se valoró que debiera estudiarse medicina primero y luego hacer la cirugía dental, odontología o estomatología, no importaba el nombre al final. El nombre definitivo aprobado fue el que otorgaba la Facultad: Doctor en Odontología, pero se impuso con el tiempo el de Doctor en Cirugía Dental; quizás en esto influyera la denominación de los graduados de los Estados Unidos Doctor Dental Surgery; este título fue otorgado hasta el triunfo de la Revolución, en que se comenzó a entregar el título de Doctor en Estomatología.

Por la sexta disposición de los estatutos universitarios, promueven a la categoría de profesores agregados los doctores: Agustín Walfrido Pilar Castellanos y González y Juan Aguedo Castillo y Arango, el primero, en la cátedra de Patología y Clínica de las Enfermedades de la Infancia y el segundo, en la de Patología Clínica e Higiene Terapéutica de las enfermedades tuberculosas. Ambos profesores fueron los únicos mestizos con que contó la Escuela de Medicina desde su fundación hasta el triunfo revolucionario en enero de 1959. En 1960 ingresaron en ese claustro profesoral los mestizos, doctores; Fidel Ilizástigui Dupuy, Mario Rodríguez O'Hallorans, Gonzalo Rodríguez Malagamba y Olimpo Moreno Vázquez.

Al constituirse la Facultad de Odontología, necesitaba de una reglamentación para su funcionamiento, la que fue confeccionada. Los enunciados generales de la misma se quedaban en las letras impresas. Las categorías docentes establecidas eran:

  1. Profesor Honoris Causa.
  2. Profesor Extraordinario.
  3. Profesor de Mérito.
  4. Profesor Titular.
  5. Profesor Auxiliar.
  6. Profesor Agregado.

Además podían existir instructores, a los que más tarde se agregaron los colaboradores o demostradores técnicos. Los instructores no se consideraban dentro de la carrera profesoral, cuestión que no deja ser un tanto ilógica y arbitraria, ya que estos tenían la misión de enseñar y en muchas ocasiones, sin duda alguna, lo hacían con tanto o más interés y esmero que algunos profesores de aquellos tiempos.

En el capítulo II , artículo 165, se establecen los exámenes de ingreso para los alumnos que aspirasen al título en la Escuela de Odontología.131 En los estatutos de la Facultad se señalaban las materias objetos de exámenes, ellas eran: Aritmética (con solución de problemas), Dibujo (con trabajo y modelado), Gramática y Literatura Castellana, Física (nociones), Química (nociones), Inglés (traducción), Composición (trabajo breve sobre un tema sencillo en el que se aprecian Gramática y Literatura); los exámenes eran orales y escritos, así como y las notas eran aprobado y desaprobado.

Para el inicio del curso 1937-1938 se estableció un nuevo plan de estudios, para la carrera de odontología, las asignaturas por año se indican a continuación:

Primer año Duración en Curso

Anatomía Descriptiva
1
Histología Normal y Embriología
1
Prótesis Dental, primer curso
(Técnica de Laboratorio)
1

Operatoria Dental, primer curso
(Técnica de Laboratorio)

1
Bacteriología
0,5

Segundo año

Anatomía Topográfica de la Boca y sus Anexos
0,5
Fisiología
1
Anatomía e Histología Patológica
0,5
Prótesis Dental, segundo curso
1
Operatoria Dental, segundo curso
1
Radiología Dental
1

Tercer año

Patología General con su Clínica
1
Farmacología
0,5
Prótesis Dental, tercer curso
1
Operatoria Dental, tercer curso
1
Puentes y Coronas, primer curso
1
Propedéutica y Ortodoncia, primer curso
1

Cuarto año

Terapéutica aplicada a la Estomatología con su Clínica
1
Higiene Bucal
1
Propedéutica y Ortodoncia, segundo curso
1
Prótesis Dental (clínica)
1
Puentes y Coronas, segundo curso
1
Patología Especial de la Boca con su Clínica
1
Histología Anormal de la Boca
1

En este plan la Anatomía aparece diferenciada en una descriptiva, en primer año, y una topográfica de la boca en el segundo año, ésta es más especializada hacia la profesión. Llama la atención que la Química Biológica del plan de 1934, en este año que debía ser más avanzado, no apareció esto en la concepción de las ciencias básicas y su carácter científico es un retroceso.

La Radiología apareció en un solo año, con sus aspectos morfológicos y clínicos, mientras en el plan anterior aparecían separados ambos aspectos. Terapéutica aplicada a la Estomatología apareció separada de la Higiene Bucal, ambas como asignaturas independientes. La esencia de este plan sigue los cánones establecidos del tecnicismo y biologismo. Las asignaturas comunes con Medicina tienen la misma extensión que para los alumnos de medicina.

En este año el Colegio Estomatológico Caibarién-Remedios, hizo uno de los primeros proyectos de ley, en relación con el retiro odontológico.

En el curso 1941-1942, la duración de los estudios de Cirugía Dental se elevó de 4 a 5 años y se introdujo un nuevo plan de estudios en correspondencia con el alargamiento de la carrera.

Primer año Duración (Curso)

Anatomía Descriptiva
1
Histología Normal y Embriología
1
Prótesis Dental I
1
Operatoria Dental I
1


Segundo año

Fisiología
1
Anatomía e Histología Patológica
0,5
Operatoria Dental II
1
Prótesis Dental II
1
Anatomía Topográfica y Operaciones de la Boca y sus anexidades
1
Exodoncia I
1

Tercer año

Patología General con su Clínica
1
Bacteriología
1
Prótesis Dental III
1
Operatoria Dental III
1
Técnica Radiológica
1
Exodoncia II
1

Cuarto año

Coronas y Puentes I
1
Ortodoncia I
1
Higiene Bucal
1
Prótesis Dental IV Clínica obligatoria
Operatoria Dental IV Clínica obligatoria


Quinto año

Coronas y Puentes II
1
Terapéutica Aplicada a la Estomatología con su Clínica
1
Histología Anormal de la Boca
1
Patología Especial de la Boca
1
Ortodoncia Clínica Opcional
Odontología Legal y Ética Profesional Opcional

En este plan de 5 años apareció como asignatura independiente la Exodoncia, con 2 cursos, en segundo y tercer años. También apareció la Ortodoncia separada de Terapéutica, pero con el carácter de opcional en el aprendizaje clínico, lo cual disminuía la importancia de la enseñanza de esta disciplina; esto pudo estar asociado con los intereses individuales de los que ejercía esta especialidad, para tener menos competencia en el ejercicio profesional. Llama la atención que uno de los pocos contenidos relacionado con los aspectos sociales de la profesión, como Odontología Legal y Ética Profesional también quedaba con carácter opcional, esto demuestra lo señalado anteriormente sobre una concepción tecnicista y biologista de los profesionales.

Se señala133 que en 1940, todavía la universidad estaba convulsionada y la Facultad de Odontología estaba virtualmente tomada por los estudiantes y algunos profesores, con la política seguida por Biada y el decano que le sustituyó, el doctor Coro - al que tenían como partidario o amigo personal de Fulgencio Batista.

Coro, al hacerse cargo de la dirección de la facultad prometió algunas cosas, como el anuncio del advenimiento de una nueva escuela -se refería al edificio. Afirmaba que se haría una reestructuración completa de la facultad; prometió la salida de un profesor cada año al extranjero, con el objetivo de superarse en su asignatura; propuso crear un departamento de venta de instrumentos, a los alumnos, para resolver los gastos de dicho departamento; sugirió la creación de un fondo común compuesto de los presupuestos propios de la universidad, donaciones voluntarias realizadas a la misma, recaudación de otros profesores, cuota mensual de los estudiantes, de las recaudaciones en las clínicas por concepto de trabajo departamentos que se crearían, como el titulado de Copias y Modelos. En esa acta aparece que hizo una apelación a la unidad.

Sobre el lugar de construcción del nuevo edificio para la facultad, el 8 de julio de 1940 se informó por el decano la adquisición por parte de la universidad del terreno donde se instalaría el edificio, lo que ocasionó de nuevo un debate; algunos profesores querían que la facultad se instalara en los pisos altos de la Escuela de Medicina, argumentando para ello la existencia de asignaturas comunes que debían cursar los estudiantes. También otros señalaban construirlo en los terrenos de la universidad, hasta que por fin se encontró que el mejor lugar era el que hoy tenemos, el cual se encuentra enclavado al sur de la colina universitaria, en la llamada "Quinta de los Molinos", muy cerca de la Escuela de Agronomía y de los hospitales; por ello este lugar parecía el más adecuado; allí se construyó lo que hoy a más de 50 años estamos disfrutando y donde se han formado miles de profesionales.

Debido a que las asignaturas comunes con Medicina eran impartidas por profesores de esa facultad, para ese curso se contrataron profesores agregados.

Consideramos que estos profesores, al participar en la formación de los cirujanos dentales, también deben ser recordados dentro del desarrollo histórico de la estomatología; algunos de ellos trabajaban en la docencia desde mucho antes.

La relación de los profesores nombrados con sus asignaturas se indican a continuación:

Anatomía Descriptiva Dr. Armando García Comesañas.
Histología Normal y Embriología Dr. Antonio Navarrete.
Bacteriología Dr. Gerardo Insua Castilla.
Fisiología Dr. Rubén Velazco Castellanos.
Anatomía Topográfica y Técnica Operatoria Dr. César Cabrera Calderín.
Patología General con su Clínica Dr. José Freyre.
Anatomía e Histología Patológica Dr. Mario Cárdenas Pupo.
Farmacología Dr. Raúl Mena Serra.

El último profesor señalado llegaría a ocupar el decanato de la facultad.

Además de los nombramientos se aumentó el número de docentes por cátedras de la forma siguiente:

Cátedra A: Prótesis Dental 3 agregados.
Cátedra B: Operatoria y Patología, 1 auxiliar y 3 agregados.
Cátedra C: Ortodoncia, 1 agregado.
Cátedra D: Terapéutica Aplicada, 1 agregado.
Cátedra E: Coronas y Puentes, 1 agregado.
Cátedra F: Histología Anormal, 1 agregado.

En 1941 se siguió discutiendo sobre la construcción del nuevo edificio, se le entregó al rector una maqueta del edificio con los planos que la facultad deseaba. El Colegio Estomatológico Nacional propuso que el edificio llevara el nombre de "Marcelino Weiss". En definitiva se acordó que en el frontispicio de la facultad llevara el nombre de los 3 fundadores de la Escuela de Cirugía Dental: Yarini, Calvo y Weiss, como lo podemos apreciar hoy.

El equipamiento para el nuevo edificio fue contratado a la Casa Ritter, por un total de 79 170 pesos con 34 centavos. Anteriormente en carta al consejo universitario, se dice que la compra de los equipos Ritter era por un valor de 83 337,20 pesos y que se haría un descuento del 5 %.

En el reglamento de la facultad, sobre convocatorias a exámenes de premios se puede leer:

De los premios Artículo 66. Los ejercicios de oposición a los premios ordinarios de esta facultad se harán en la forma siguiente:

  1. Cuando se trate de asignaturas teóricas, el tribunal redactará 6 temas, de los cuales el expositor saca uno a la suerte dándole lectura pública y cuyo tema desarrollará durante un tiempo no menor de 20 minutos. Para preparar el tema se concederá al expositor un término de 10 minutos, durante los cuales permanecerá en presencia del tribunal. En caso de que hubiese más de un opositor, el tribunal redactará un nuevo tema, con el fin de reintegrar los 6 que habían de ser objeto de la suerte, y antes de terminar los ejercicios el secretario leerá públicamente los temas sobrantes. Durante este ejercicio el tribunal no podrá dirigir la palabra al opositor, ni hacer signos de aprobación o desaprobación, bajo ninguna forma.
  2. En las asignaturas prácticas, el ejercicio consistirá en una prueba práctica designada libremente por el tribunal y de índole semejante para cada opositor. Las pruebas se realizarán durante el tiempo que señale el tribunal, según corresponda.
  3. En las asignaturas clínicas, el ejercicio sobre uno o más casos clínicos sorteados, los que al efecto seleccione el tribunal. Cada opositor expondrá respecto a su caso, la historia clínica correspondiente, con inclusión del diagnóstico y tratamiento, que a su juicio proceda. También cada opositor podrá tomar nota concisa y escrita, para ordenar la exposición del caso, con los datos que acerca del enfermo objeto de su investigación estime conveniente.

En 1943 se iniciaron las obras para la construcción del nuevo edificio de la facultad, por el arquitecto Rodríguez Castillo y con el apoyo del rector Rodolfo Méndez Peñate.

El 8 de febrero se aprobó, por la cámara de representantes el Retiro Odontológico y se insertó el caduceo o emblema proyectado por el doctor Ismael Clark, en la carátula de la Revista Estomatológica de Cuba, órgano del Colegio Estomatológico Nacional. El emblema identifica a la facultad y desde entonces a la estomatología cubana.

Por esta fecha se luchó por el Colegio Estomatológico Nacional, así como por la aprobación de un salario mínimo de 100 pesos para los cirujanos dentistas. El 24 de noviembre se entregó el premio "Marcelino Weiss", a la doctora Haydee Sánchez y a A. C. Morató, de reciente creación.

En el mes de octubre de 1944 estaba concluida la construcción del nuevo edificio de la facultad, pero aún faltaban algunos detalles.

En un artículo del profesor Carlos Criner García se hizo la crítica a la moda ridícula, antiestética y antihigiénica de andar los profesionales en la calle con la bata, blusa o filipina propia de una sala hospitalaria o del gabinete y que persiste todavía en algunos profesionales.

En la celebración del día de la Odontología Latinoamericana, el 3 de octubre, se entregaron diplomas de mérito a dentistas con más de 50 años de vida profesional: Juan de los Reyes, Gumersindo Atalay Atalay , Colón, Felipe Oñate y Manuel Rojo Portillo.

En noviembre de 1944 se aprobó la ley No. 4, publicada en la Gaceta Oficial, referida al intrusismo profesional odontológico; en el artículo 5 se señala que el material decomisado será enviado a la Escuela de Cirugía Dental de la Universidad Nacional, para su empleo en el mejoramiento de la enseñanza.

Por fin a inicios del año 1945 quedaría inaugurado el nuevo edificio, que fue acordado hacerlo el 4 de enero y se le puso el nombre de "Rector Méndez Peñate"; este nombre para el edificio trajo serias discusiones, pues algunos consideraban que el rector no había hecho más que cumplir con su deber y con los compromisos adquiridos anteriormente y no había razón para dicho homenaje; esto era una manifestación de adulación y amiguismo. El acto social de entrega fue realizado el 6 de enero.

Martínez Fortún134 dijo: En la noche del 6 de enero de 1945 tuvimos el placer de asistir al hermoso acto de la inauguración del nuevo edificio de la Escuela de Odontología, situado en Carlos iii, al sur de la Universidad. Estaban el rector Clemente Inclán, el exrector R. Méndez Peñate -financiador de la obra, C. Coro decano de Odontología, profesores, dentistas, médicos, estudiantes, etc. Por la mañana fue la despedida del viejo caserón de Belascoaín y Zanja, que dio miles de profesionales, desde que allí se instaló la Escuela de Medicina y después la de Cirugía Dental. Quedaron en el caserón las familias del conserje y bedeles hasta su demolición. Las luchas por el nombre del nuevo edificio continuaron, y hasta manos desconocidas destruyeron con cincel el nombre del rector Méndez Peñate: decía el frontispicio debajo del escudo "Rector Méndez Peñate - Escuela de Odontología".

Quedaron definitivamente las inscripciones siguientes: Bajo el frontispicio Edificio "Rector Méndez Peñate, Escuela de Odontología", y bajo el atrio Escuela de Odontología 1900, fundadores 1945, Calvo, Yarini y Weiss. Existe además una tarja abajo hacia la derecha de la entrada que dice: E. Castell, arquitecto, 1942.

Después del triunfo revolucionario, a la facultad se le puso el nombre del mártir Raúl González Sánchez (Raulín), estudiante de la facultad, asesinado por los sicarios de la tiranía. Su nombre fue colocado en el frontispicio de la facultad en sustitución del nombre de Méndez Peñate.

En agosto de 1945 se efectúo un cursillo práctico vocacional para alumnos que deseaban ingresar en la facultad. Los alumnos que tenían dificultades -por falta de vocación- se llamaba a los padres y se les explicaba esa situación, a veces el futuro alumno lo comprendía y estaba de acuerdo en cambiar de carrera.

En ese año se estableció el Servicio Odontológico Forense y el doctor José Chelala Aguilera, médico y dentista, ocupó la cátedra de Anatomía Descriptiva y Topográfica.

En los primeros claustros celebrados en el nuevo edificio se acordó realizar una revisión y actualización de los programás, lo que le da un pequeño impulso a la docencia, que se encontraba bastante mal. En algunas disciplinas hubo resistencia por parte de profesores y alumnos, debido al aumento de la extensión de los programas y la obligación de una mayor dedicación al estudio, como en el caso de Terapéutica, que se separó de Higiene Bucal; con el tiempo se impuso la necesidad de elevar los niveles de actualización de los conocimientos.

En la nueva estructura se recibían distintas denominaciones, como:

Primer curso. Prótesis Dental y Operatoria Dental, primer curso Técnica.
Segundo curso. Prótesis Dental y Operatoria Dental, segundo curso Técnica.
Tercer curso. Prótesis Dental y Operatoria Dental, primer curso clínica.
Cuarto curso. Prótesis Dental y Operatoria Dental, segundo curso clínica. Puentes y Coronas, primer curso Técnica.
Quinto curso. Puentes y Coronas segundo curso clínica.

El Rector de la Universidad pidió que fuera incluido un profesor de la escuela dentro de los miembros de la Junta Directiva del Hospital "Calixto García". Se acordó también que la asignatura de Radiología Práctica se diera a la hora que los alumnos se encontraban trabajando, para darle mejor servicio al público.

En 1945, se produjeron interrupciones del curso por cortos períodos en la facultad, en una ocasión el claustro de profesores tuvo que realizarse en el rectorado de la universidad, por estar tomada la facultad, motivo por el cual el rector suspendió las actividades hasta tanto no se solucionara el problema del momento. Al parecer, el decano, doctor Coro, era la causa de las disputas, por lo que presentó su renuncia y entonces es elegido el doctor Ramón Mendoza Abadía.

De forma provisional se aprobó una plaza para el departamento de clasificación de pacientes, el que más tarde sería el Departamento de Diagnóstico y Clasificación de Pacientes.

En mayo de 1946 se produjo una protesta del Colegio Estomatológico, por la cesantía de 200 cirujanos dentales que trabajaban en la Dirección de Higiene Escolar, del Ministerio de Educación. El 18 de agosto se fundó la Sociedad Cubana de Odontología Infantil por el doctor Carlos A. Criner y otros.

Un hecho trascendental para la odontología cubana, fue la celebración del 2 al 8 de septiembre de 1946 del Primer Congreso de Medicina y Odontología Legal, en el que se trataron temas relacionados con la cirugía dental. Este congreso dedicó un homenaje a la memoria del gran cirujano dental cubano, doctor Oscar Amoedo Valdés, recién fallecido en Francia.

Se inició en esa fecha el desarrollo de los cursos de verano en la universidad, para ese año se impartió un curso de Odontología, patrocinado por la facultad, en el que intervienen Carlos A Criner, Jorge Castroverde y Luis Amado Blanco.

Organizado por la Comisión Científica del Colegio Estomatológico Nacional del 6 al 10 de noviembre, se celebró el Segundo Congreso Dental Nacional, -el primero se había realizado 36 años antes, en diciembre de 1912- con una buena asistencia de los profesores de la facultad.

El 1 de diciembre de 1947, en junta general extraordinaria del Colegio Estomatológico de Cárdenas, el primer punto de la orden del día trató acerca del precio de las extracciones en las sociedades, que no podía ser inferior a 2 pesos, precio acordado por la Asamblea Nacional. Fue publicado en la Revista Estomatológica de Cuba en enero de 1948.

En febrero de 1947 el profesor C. E. Pecer, de los Estados Unidos impartió conferencias sobre prótesis dental, en la Facultad de Odontología.

El día de la Odontología Latinoamericana fue hecha una velada en la Academia de Artes y Letras; se hizo constar que los dentistas más antiguos en la profesión eran: I. Polo, con 63 años; Adolfo Valdés Valdés con 61; Frank Hart, con 60 años. Con menos de 60 años de graduados seguían Alberto Colón Silva, con 58 y Gumersindo Atalay Atalay, con 55.

En ese año se modificó el nombre de la asignatura de Radiología Técnica, por Radiología Oral. El 3 de septiembre, la facultad se encuentra tomada por la FEU, en protesta por el examen selectivo. El doctor Carlos A. Criner se brindó para atender el servicio de la Clínica Infantil, que se pensaba abrir, pero el claustro no tomó ningún acuerdo sobre el particular, se desperdició una magnífica oportunidad para mejorar dicho servicio a los niños.

Debido a las dificultades con el examen de ingreso en la facultad, y tratando de darle solución, se aprobó el 15 de mayo de 1948 un reglamento para el examen de admisión, el cual se dio en llamar cursillo vocacional, y examen de prueba para el ingreso en la Escuela de Odontología, a tenor del artículo 136 de los estatutos universitarios; se reitera la capacidad de ingreso de primer año, que no puede ser con más de 70 alumnos.

Los aspirantes a entrar en la escuela135 estaban obligados a asistir a un cursillo de carácter práctico que debía comenzar en la primera semana de agosto y terminaría antes del 31 del propio mes. Este cursillo versaba principalmente sobre la manipulación de los materiales utilizados en la carrera, después debía hacerse un examen teórico sobre Aritmética, Español, Inglés, Dibujo, Física, Química y Biología. Para este examen el tribunal debía estar constituido según el reglamento, por un profesor de la propia facultad, un profesor de la Escuela de Ciencias y uno por la Escuela de Filosofía y Letras. Esta cooperación que se pidió a las citadas escuelas fue prácticamente nula, pues los exámenes casi siempre se realizaban por profesores de la facultad, en virtud de lo que señala el reglamento, que cuando no se pudiera constituir el tribunal en la forma expresada, se haría con 3 profesores de la propia facultad.

Como causa de las dificultades de los claustros, que debía controlar la calificación de este curso; se creó la Junta de Gobierno de la Facultad, la cual estaba formada por un profesor de la misma, el decano, el secretario y los delegados al Consejo Económico y Universitario.

En marzo de 1948 se produjeron desórdenes en la universidad y actos de indisciplinas. Chelala Aguilera hizo una declaración donde señalaba que la condición del estado de la docencia se debía a que sobre ella recae toda la situación política y socioeconómica imperante en el país. Además, el consejo universitario, por cobardía, indolencia o incapacidad ha callado ante la crisis docente y disciplinaria señalado por el claustro de odontología, hace ya mucho tiempo, y engavetó nuestras denuncias sobre estos hechos. La universidad no es faro, ni refleja las desgracias del país. Cuando el país sufre una crisis económica, política, o el ejército asesina, permanece en su torre de marfil sin hacer pronunciamientos y son los estudiantes los que se lanzan a las calles y hacen protestas, por eso adquieren fuerza; en conclusión, creo que es muy grave la situación universitaria.

Las condiciones de recursos humanos y materiales continuaban siendo exiguas; se dio la situación en marzo de que la docencia de la asignatura de Prótesis Dental cayó en crisis, ya que el titular de la misma planteaba la falta de profesores y medios para la enseñanza, porque los instructores (demostradores) que estaban con carácter honorario, se vieron obligados a abandonar su colaboración toda vez que el Colegio Estomatológico Nacional los conminaba a dejar el trabajo gratuito. Este personal preocupado por la docencia, en ocasiones actuaba como verdaderos profesores, con mayor responsabilidad que los titulares y auxiliares. Para darle una solución provisional a esta situación, el claustro de profesores acordó tomar los fondos de la recaudación de la propia cátedra. El departamento que suministraba los instrumentos a los alumnos a bajo costo fue necesario eliminarlo, al parecer por problemas económicos.

En ese año el consejo universitario suprimió el examen de ingreso, lo cual es aceptado por el claustro de la facultad, teniendo en cuenta los alegatos del consejo universitario y siempre que dicha suspensión se hiciera por un año.

En octubre de 1948 se eligió como decano al doctor Mario Martínez Azcue, ya que el doctor Mendoza no actuaba como tal, por estar enfermo y tener licencia.

En el New Times de mayo 10 de 1948 se señala que para ese año se estableció el examen psicológico y de aptitud para determinar si los aspirantes estaban física y mentalmente en condiciones de convertirse en dentistas. Esto había sido publicado en un editorial del Journal American Dental Association, donde se indicaba que la prueba de aptitud mide vocabulario científico, habilidad para expresarse por medio de la escritura, habilidad para visualizar los moldes, así como relaciones y su destreza manual.

El 13 de mayo de 1949 el Presidente de la República, Carlos Prío, sancionó la Ley del Retiro Odontológico, votada por el Congreso, y en octubre se constituye la primera directiva del mismo presidida por: presidente, Evelio Tieles; secretario, Cesar Mena; tesorero Mario Martínez Azcue y vocales, Rafael Casado Quiroz y Luis Álvarez de la Cruz.

En el mes de agosto la universidad cedió 166 metros del solar de Belascoaín y Zanja, que ocupó la vieja Escuela de Cirugía Dental, para ampliar esa calle. El edificio fue demolido, había sido visitado antes por muchos médicos y dentistas que allí estudiaron -entre ellos J.A. Martínez Fortún- para dar la despedida final al viejo e inolvidable caserón.

El profesor estadounidense G. W. Teuscher impartió un curso de Periodoncia en la Facultad de Odontología, el primero que se impartía sobre esta materia.136

Se publicó en el periódico El País la inconformidad de los profesionales y protésicos dentales con la enseñanza a los presos de mecánica dental,137 para lo cual el gobierno planteaba crear talleres.

En el Aula Magna de la Universidad de La Habana se le entregó al prestigioso ortodoncista de Estados Unidos, Charles Tweed, el título de Doctor Honoris Causa, entre los presentes se encontraban su hermano William Tweed y José Mayoral de Colombia y profesores de la Facultad de Odontología.138 En los 49 años de constituida la enseñanza dental universitaria, por primera vez se otorgaba un reconocimiento de este tipo a un profesor extranjero.

En el mes de abril se conoció del asesinato del estudiante Justo Fuente Clavel, representante de los alumnos y segundo vicepresidente de la FEU; esto produjo la consiguiente protesta y se acrecentó la lucha entre las diversas facciones que deseaban la dirección del mando. La situación política del estudiante caído requiere de una investigación histórica para llegar a una justa valoración de su quehacer en las aulas universitarias.

El profesor de la facultad Filiberto Rodríguez Angulo publicó en la revista Bohemia, un artículo titulado "Grandezas y miserias de la Universidad", quien fue felicitado por el claustro, por considerar que en dicho artículo planteaba el problema universitario y nacional con mucha claridad; en el mismo se señalaba que no se cumplían las funciones de investigación y de cultura; que la universidad contaba con profesores y un buen presupuesto; no obstante, hubo profesores que estuvieron en desacuerdo con lo expuesto por estimar que se exageraba.

En noviembre de ese año se suspendían las clases en la universidad indefinidamente, lo cual por supuesto, repercutió una vez más en el desenvolvimiento de la docencia.

En ese año se crearon los estudios de especialidades en Francia, en el Instituto de Estomatología de la Facultad de Medicina de París. Los estudios duraban 3 años, y el título otorgado era de Medicine Stomatologiste.

En 1950 se organizaron cursos de verano en la universidad, entre ellos se impartieron cursos de: Cirugía Oral, por Raúl Mena; de Odontología Infantil por Carlos A. Criner; de Odontología Legal, por Jorge Castroverde; de Prótesis Parcial por Alfredo Sampera, y Antropología aplicada a la Odontología Legal, por Carlos García.

En abril se hicieron gestiones para abrir una escuela de mecánicos dentales -Técnico Medio en Prótesis Dental-, idea que se estaba gestando desde hacía algún tiempo, a pesar de los trámites no llegó a materializarse.

Del 14 al 19 de noviembre de 1950 se celebró el III Congreso Nacional de Odontología, en esa ocasión se conmemoró el cincuenta aniversario de la Fundación de la Escuela de Cirugía Dental, convertida en la facultad de Odontología. La apertura del congreso se realizó en la Academia de Ciencias, bajo la presidencia de Cesar Mena Serra, que fue uno de sus principales organizadores con el doctor Antonino Fernández, su presidente. Se presentaron más de 70 trabajos con exposiciones comerciales y científicas, proyecciones de películas y concurridos actos sociales. En la facultad se realizaron actos, se develó un retrato al óleo del general y dentista Emilio Núñez, con la presencia de familiares, del Consejo Nacional de Veteranos y emigrados revolucionarios. El día 19 a las 5 de la tarde, miembros del congreso, precedidos por el decano de la facultad depositaron ofrendas florales a los pies del Alma Mater y ante la estatua de José Martí. A las 9 p.m. en un acto solemne se clausuró el evento con la presencia del rector, los alumnos estuvieron representados por Virgilio Jacas.

En ese año se organizó el sistema de oposición para ingresar en las diferentes cátedras.

En 1951 se estableció la Clínica Infantil en la Facultad de Odontología.

En ese año existían en los Estados Unidos: 19 escuelas de higienistas, 42 escuelas dentales y 25 escuelas de mecánicos dentales.

En Manzanillo se desarrolló la xii Asamblea Nacional de Estomatología, donde se abordó la necesidad de la construcción de una clínica para la atención de la salud de los odontólogos, similar a la llamada "Clínica Borges" de los médicos.

La universidad vendió el solar de la vieja escuela en Zanja y Belascoaín, a J. Ortiz por valor de 125 000 pesos.

Evelio Tieles colocó la primera piedra para la construcción del edificio del Retiro Odontológico.

En ese año murió la doctora Leonila Rodríguez, que junto con Celia Plasencia fueron las primeras mujeres en ingresar al claustro profesoral en 1920. En ese año la facultad contó con 21 profesores, un conserje Fausto Bonilla y 16 empleados.

En 1951 la asignatura de Operatoria Dental realizó un reajuste de su personal y quedó constituida de la forma siguiente :

-

1 Profesor Titular Dr. Agustín Bassart Bassart.

-

0 Profesor Auxiliar

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1 Profesor Agregado Dr. Carlos Blanco Rodríguez.

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2 Auxiliares prácticos Dr. Marcel Weiss Horstman. Dr. Horacio Alonso.

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1 Auxiliar práctico Dra. Olga Cartaya.

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1 Demostrador Sr. Francisco López.

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1 Escribiente Sra. Olga Llorens.

La docencia de Patología mejoró con el nombramiento del doctor José Freyre, que era preocupado por su organización y desarrollo; introdujo mejoras en la calidad de la teoría, en la práctica clínica; publicó varias conferencias y un trabajo de Semiología Bucal, ambos muy útiles para los estudiantes. Con la división que había sufrido la asignatura de Prótesis Dental se origina una nueva asignatura: Prótesis Parcial y Metalurgia.

En las elecciones de 1951, para formar la directiva de la facultad, fueron elegidos:

Decano Dr. Carlos Coro de la Cruz.
Vicedecano Dr. Raúl Mena Serra.
Secretarios Dr. Rafael Madan Diago. Dr. Agustín Bassart Bassart.
Vicesecretario Dr. César Mena Serra.
Delegados al Consejo Dr. Miguel Leal.
Económico Dr. Enrique Cepero Bonilla.

El 16 de octubre de 1941, en el hotel Mayflower de Washington D.C. se reunieron 21 dentistas interesados en el estudio de la historia de la odontología y fundaron la Academia Americana de la Historia Dental, por iniciativa del doctor Ben Robinson, rector de Baltimore College of Dental Surgery. La Escuela Dental de la Universidad de Maryland al año siguiente, el 9 de septiembre, realizó su primer congreso.

En 1952 el presupuesto de la universidad fue elevado a 3 millones de pesos. El Colegio Estomatológico Nacional continuó luchando por el mejoramiento de los salarios de los dentistas. Se inauguró el Club Dental donde figuran como presidentes César Mena y Evelio Tieles.

En ese año continúan las luchas estudiantiles, el 19 de enero se originan disturbios en la universidad. El claustro de profesores de la facultad eleva un escrito al Consejo Universitario, para que haga patente su protesta frente a tales hechos y que se tomen las medidas para evitar otros disturbios; también hizo un llamamiento a la Federación Estudiantil Universitaria, con el fin de evitar en lo posible la suspensión de las clases, y que el claustro se declare en sesión permanente hasta que se normalice la situación.

El 10 de marzo, fecha funesta para la Patria, se produjo el zarpazo al poder, por Fulgencio Batista y Zaldívar, derrocando al gobierno de Carlos Prío Socarras, gobierno de desgobierno de robo y entreguismo. Se estableció una dictadura que no se acabaría hasta el primero de enero de 1959, con la lucha revolucionaria dirigida por el Comandante Fidel Castro y de haberle costado al país la muerte de 20 000 de sus mejores hijos. Muchos profesores desde horas tempranas de ese fatídico día salieron de la escuela hacia la colina universitaria, donde existía una gran confusión y no encontraron orientaciones fijas y determinadas. Algún que otro profesor al parecer estuvo de acuerdo con la situación creada, entre ellos Mario Martínez Azcue.

En abril se volvió a reunir el claustro, después de estar varios días suspendidas las actividades; a la impopularidad del régimen los estudiantes respondieron con sus protestas.

La asignatura de Cirugía y Maxilofacial que se había creado, era impartida por el doctor Raúl Mena; tenía carácter opcional, a pesar de la necesidad demostrada de su oficialización, tan importante disciplina estaba ejercida por algunos privilegiados, al ser de carácter opcional, carecía de presupuesto.

En ese año se hizo un convocatoria por el decano Raúl Mena Serra p.s.r., publicada en la Revista Estomatológica de Cuba,139 donde dice: La Facultad de Odontología de la Universidad de La Habana ha convocado para proveer mediante concurso oposición una plaza de Profesor Agregado de la cátedra G de Histología Anormal de la Boca, un curso. Los aspirantes deben presentar sus solicitudes, acreditando los siguientes requisitos:

  1. Ser ciudadano cubano, se acredita con carta o cer-tificado de ciudadanía.
  2. Estar en pleno goce de sus derechos civiles, se acredita con acta notarial al efecto.
  3. Poseer el título de Doctor en Cirugía Dental, se acredita acompañando el título y certificado del mismo.
  4. Carecer de antecedentes penales, se acredita por medio del certificado del Ministerio de Justicia.
  5. Estar colegiado, se acredita por medio de certificación del Colegio Estomatológico filial correspondiente.

Los haberes correspondientes a 2 200 pesos, pagaderos en dozavas partes. Esta plaza fue ocupada por el doctor Mario Martínez Roig.

En 1952, en una conferencia médica en Colorado Spring, en Estados Unidos, se analizó el modelo de la Odontología Preventiva y Social, que se había iniciado su formulación en la Facultad de Medicina de Western Reserve en 1940. Sin embargo su influencia en el caso de la odontología, solo empezó a notarse al final de la década de los 50 por medio de los trabajos de Blacberry y los seminarios latinoamericanos sobre la enseñanza de la Odontología; a tal efecto se crearon departamentos de Odontología Preventiva y Social o de denominaciones similares, cuyo objetivo era ubicar a los estudiantes y profesores en el contexto socioeconómico y cultural, no soló en el ambiente clínico instrumental.

La estrategia seguida por tales departamentos fue la creación de las llamadas actividades extramurales o de campo en las diferentes asignaturas. Hasta esta etapa no aparece consignado en los planes de estudios de la facultad asignatura alguna que vincule al estudiantado y profesorado con la comunidad.

Al principio de 1953, los familiares del doctor Antonio Recasens donaron su biblioteca a la Facultad de Odontología. El profesor Rodríguez Angulo publicó un trabajo señalando los pro y en contra de la constitución de una escuela de mecánicos dentales anexa a la facultad. Para esta época y anterior a la misma, la mayoría de los profesionales rechazaban la formación de este técnico por creerlos como un posible intruso en el ejercicio de la profesión.

A finales del mes de febrero se inician las actividades docentes, que estuvieron suspendidas por breve temporada por los problemas planteados en la lucha estudiantil; las clases serían suspendidas otra vez en el mes de marzo.

El 11 de mayo se trasladó el Retiro Odontológico al nuevo edificio, construido en la calle L No. 353 entre 23 y 21, en El Vedado y que fuera construido en solo 11 meses, bajo la dirección de Antonio Quintana.

Se publicó el Índice Odontológico, del Colegio Estomatológico Nacional, que contiene varios trabajos de carácter histórico y la relación con dirección de todos los odontólogos del país.

En el directorio aparece el claustro de profesores de la facultad para ese año.

Decano Dr. Carlos Coro de la Cruz.
Vicedecano Dr. Raúl Mena Serra.
Secretario Dr. Rafael Madan Diago.
Vicesecretario Dr. César Mena Serra.
Delegado al Consejo Económico Dr. Miguel Leal Acosta.
Vicedelegado al Consejo Económico Dr. Alfredo MacDonald Montoto
Delegado Comisión Atlética Dr. Luis Álvarez Valls.
Delegado Extensión Universitaria Dr. Hugo Chaviano Obeso.

Claustro profesoral
Cátedra A. Prótesis Total
Profesor Titular Dr. Filiberto Rodríguez Angulo.
Auxiliar Dr. Enrique Castellanos Castellanos.
Agregado Dr. Alfredo Mac Donald Montoto.

Cátedra B. Patología Especial de la Boca y Exodoncia
Profesor Titular Dr. Miguel Leal Acosta.
Auxiliar Dr. Hugo Cartaya Gutiérrez.

Cátedra C. Propedéutica y Ortodoncia
Profesor Titular Dr. Carlos Coro y de la Cruz
Auxiliar Dr. Enrique Cepero Bonilla.
Agregado Dra. Manuela López Criado.

Cátedra D. Terapéutica Aplicada a la Estomatología
Profesor Titular Dr. Rafael Madan Diago.
Auxiliar Dr. Luis Reyes Gavilán.
Agregado Dr. Luis Álvarez Valls.

Cátedra E. Puentes y Coronas e Incrustaciones de oro y porcelana
Profesor Titular Dr. Rosendo Forns.
Auxiliar Dra. Celia Placencia Piedra.
Agregado Dr. Hugo Chaviano Obeso.

Cátedra F. Histología Anormal de la Boca
Profesor Titular Dr. Mario Martínez Azcue.

Cátedra G. Operatoria dental y Radiología
Profesor Titular Dr. Agustín Bassart Bassart.
Agregado Dr. Carlos Blanco Rodríguez.

Cátedra H. Higiene Bucal
Profesor Titular Dr. Raúl Mena Serra.

Cátedra I. Anatomía Descriptiva
Profesor Auxiliar Dr. José Chelala Aguilera.

Cátedra J. Farmacología
Profesor Agregado Dr. César Mena Serra.

Cátedra K. Prótesis Parcial y Metalurgia
Profesor Titular Dr. Evelio Luis Barrena.

Personal técnico de la Facultad

Cátedra A. Dr. Cándido Perrote Herrero.

Cátedra B. Dr. Humberto Inguanzo Fuentes.

Cátedra F. Dr. Mario Martínez Roig.

Cátedra G. Dr. Horacio Alonso Loys.

Dr. Marcel Weiss Horstman.

Dra. Olga Cartaya Gutiérrez.

El consejo universitario facultó para introducir la asignatura de Cirugía Oral y Maxilofacial como potestativa

Un hecho de trascendencia histórica fue el centenario del nacimiento del Héroe Nacional José Julián Martí y Pérez; se colocó un busto de su figura en la cima del Pico Real del Turquino, tal empresa fue realizada por Manuel Sánchez Filgueras (22.9.1886 a 24.6.1958), graduado de cirugía dental el 2 de julio de 1909 y de medicina el 23 de enero de 1911. Fue el primero en colocar una tarja en el lugar donde cayera el Padre de la Patria, Carlos Manuel De Céspedes. Se destacó como médico, arqueólogo, investigador histórico y patriota sin tacha. Ejerció la medicina rural y también como dentista en Perico y Colón en la provincia de Matanzas; al graduarse de médico se trasladó a Niquero; en 1920 se trasladó para Manzanillo donde fue Jefe de Sanidad de esa ciudad. Luego marchó para Pilón.

Descubrió tumbas de aborígenes cubanos en el cacicazgo de Macaca, cuyos objetos fueron donados al Museo Bacardí de la ciudad de Santiago de Cuba. Fue miembro de la Sociedad de Espeliología de Cuba, miembro fundador de la Sociedad de Arqueología del Caribe, en 1952. Investigó las cuevas de la Sierra Maestra y la escritura rupestre de la Isla de la Juventud. Fue masón, lo cual dejó, para entrar en el teosofismo. Se une al ABC y lo abandona para ingresar en el Partido Revolucionario Cubano (auténtico) y después se incorporó al Partido Ortodoxo. Preparó un alzamiento armado en la Sierra Maestra contra el tirano Machado, por lo que fue detenido. Cuando el desembarco del yate Granma fue detenido y llevado al cuartel de Manzanillo. Era el padre de la luchadora y flor de la revolución, Celia Sánchez Manduley.

En 1953 se publicó Reflexiones históricas, físico y naturales médico quirúrgicas, por Grande Esteban,141 quien señala, que en los siglos xvi y xvii, la terminología de los físicos, cirujanos, empíricos, etc. era caótica, pues no existía ningún acuerdo entre los distintos profesionales de la medicina, ni tampoco entre los humanistas.

El 26 de julio de 1953 se produjo el ataque al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba y el de Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, por los revolucionarios dirigidos por el abogado Fidel Castro Ruz, donde la mayoría de los asaltantes que fueron prisioneros, los asesinaron las tropas batistianas. Más tarde en su alegato, conocido como "la Historia me Absolverá", documento de gran trascendencia histórica, que señalaba el programa del Moncada y que fue cumplido con el triunfo revolucionario, Fidel denunciaba en el juicio, el estado de la enseñanza en Cuba en la etapa prerrevolucionaria: los 30 000 maestros y profesores tan abnegados, sacrificados y necesarios al destino mejor de las futuras generaciones y que tan mal se les trata y se les paga....

Ese fue el año del centenario del nacimiento del Héroe Nacional, José Martí; Fidel señalaba en su alegato: Parecía que el Apóstol iba a morir en el año de su centenario, que su memoria se extinguiría para siempre ¡Tanta era la ofrenda! Pero vive, no ha muerto, su pueblo es rebelde, su pueblo es digno, su pueblo es fiel a su recuerdo; hay cubanos que han caído defendiendo sus doctrinas, hay jóvenes que en su magnífico desagravio vinieron a morir junto a su tumba, a darle su sangre y su vida para que él siga viviendo en el alma de la Patria ¡Cuba que sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol!142

En ese año se propuso por el doctor César Mena, solicitar que se le imponga a la biblioteca el nombre de Federico Poey Aguirre, en reconocimiento a los innegables méritos que para ello tenía y por ser un activo propiciador de la fundación de la Escuela de Cirugía Dental.

El plan de estudios vigente para los 5 años de la carrera era el siguiente:

Primer año

Anatomía Descriptiva.
Histología Normal y Embriología.
Prótesis Dental, primer curso.
Operatoria Dental, primer curso.

Segundo Año

Fisiología.
Anatomía e Histología Patológica.
Anatomía Topográfica y Operaciones de la Cabeza.
Prótesis Dental, segundo curso.
Operatoria Dental , segundo curso.

Tercer Año

Operatoria Dental, primer curso clínica.
Prótesis dental, primer curso clínica.
Bacteriología.
Radiología.
Exodoncia, primer curso.
Patología General con su clínica.

Cuarto Año

Higiene Bucal.
Exodoncia, segundo curso.
Prótesis Dental, segundo curso clínica.
Operatoria Dental, segundo curso clínica.
Ortodoncia.
Puentes y Coronas, primer curso.
Metalurgia y Prótesis Parcial, primer curso.
Farmacología.

Quinto Año

Terapéutica Aplicada a la Estomatología con su clínica.
Histología Anormal de la Boca.
Patología Especial de la Boca.
Puentes y Coronas, segundo curso.
Metalurgia y Prótesis Parcial, segundo curso.

En relación con el plan de 1941, la asignatura de Exodoncia aparece en el tercer y cuarto cursos, es decir un año más tarde. La Ortodoncia aparece solamente en el cuarto curso. En este plan no aparece la Odontología Legal y Ética profesional, que en 1941 aparecía como opcional.

En octubre de 1953 se produjo un asalto a la universidad por la policía, pero la facultad continúa trabajando, dando la apariencia de una situación normal en lo académico.

En 1954 se tomó el acuerdo en la facultad de no detener las actividades clínicas, en el caso de suspenderse las actividades docentes, ya que esto sucedía con bastante frecuencia, al menos con esto se pretendía dar algún servicio al pueblo, pero en realidad lo que se buscaba era aparentar normalidad, que no existía. Se establece un reglamento para el uso de la biblioteca.

En el aspecto docente la Fisiología y la Farmacología pasaron a ser explicadas por el mismo profesor, debido a que quien impartía anteriormente la Fisiología era profesor agregado y había promovido a profesor auxiliar y de manera absurda el reglamento no permitía a los auxiliares de medicina, explicar las asignaturas de Estomatología; señala Álvarez Valls, que esto era inconcebible a la altura del desarrollo de las ciencias médicas, y mucho menos cuando estas disciplinas de las ciencias son básicas para cualquier especialidad médica.

Se modifica el nombre de la asignatura Histología Anormal de la Boca, que en lo sucesivo se denominaría Anatomía Patológica Bucal.

Tendiendo a una mejor organización de la docencia, en 1954 se proyectó una reglamentación de la facultad, que fue de un tiempo muy dilatado para su elaboración y ejecución y de innumerables sesiones de trabajo. En su artículo 42, el enunciado B, referente a los programas, se planteaba su modificación para dejarlos al nivel de coordinación entre las diferentes asignaturas, sobre todo con una secuencia entre ellas y evitar las repeticiones. El artículo redactado decía: "Coordinar los programas de las materias de las distintas asignaturas por los profesores titulares correspondientes, sometiendo estos programas, que han de ser presentados a la secretaría de la facultad antes del mes de agosto, para que los conozca la facultad en el mes de septiembre, en cuya sesión le deben impartir o no su aprobación". La aprobación de este artículo conceptualmente representa un avance en la concepción de la elaboración de planes de estudios y tiende a regular el papel del profesor en la decisión de los contenidos de la materia y todavía por esto se lucha en algunas partes; aunque para esa fecha en la Facultad de Odontología, quedó solamente en "letra muerte", y cada profesor continúa haciendo su mejor "quehacer".

En 1954 se iniciaban los primeros pasos para la organización del Cuarto Congreso Dental Nacional, por el Colegio Estomatológico Nacional, en el que participaron numerosos profesores.

El 16 de mayo de ese año, el rector envía a la facultad el acuerdo de la comisión de los planes de estudios, para que se informe por escrito el programa de la disciplina que se quería introducir en la facultad, llamada Estudios Legales y Criminológicos. Es interesante señalar que se planteaba introducir, pero ya había aparecido en el plan de estudios de 1941 en el quinto año una asignatura llamada Odontología Legal y Ética Profesional, que posteriormente se eliminó del programa.

El trabajo docente se continúa realizando pero sin avances metodológicos; existe una desorganización en la ejecución de los programas y actividades en general. Idea del funcionamiento irresponsable lo dio el acuerdo tomado por el claustro, influenciado por los mejores profesores: "Se acuerda, comunicarle a los señores profesores en la obligación que se encuentran a la formación de los tribunales de exámenes y mantenerse en los mismos durante el tiempo que dure el acto; así como se acuerda que por la secretaría, no se reciban las actas que estén incompletas". Esto último se señala en virtud de que muchos profesores en el acto de confección de las notas no estaban presentes, y se daba el caso que eran los alumnos los que se prestaban a llenar las actas y el profesor se limitaba a firmarlas y en ocasiones aún sin revisarlas.

En ese año se mejoró la organización de la biblioteca y se incrementó el fondo de la misma por donación de los profesores, alguna adquisición e intercambio con la biblioteca de la Escuela de Medicina; esto trajo alguna mejora en la preparación de las actividades docentes.

Las actividades docente asistenciales en Odontología Infantil también fueron mejoradas en calidad, por el esfuerzo de algunos profesores en forma ostensible.

En octubre se realizaron las elecciones para elegir la directiva de la facultad, quedando constituida:

Decano Dr. Raúl Mena Serra.
Vicedecano Dr. Miguel Leal Acosta.
Secretario Dr. César Mena Serra.
Vicesecretario Dr. Mario Martínez Roig.
Delegado a la Comisión de Extensión Universitaria. Dr. Hugo Chaviano Obeso.
Terna para la Comisión Dr. Rafael Madan Diago.
Atlética. Dr. Carlos Blanco Rodríguez. Dr. Luis de los Reyes Gavilán.

Debido a los pocos ingresos y el escaso presupuesto se acordó el cobro de 15 pesos por el ingreso al cursillo vocacional. También se trató de incorporar a la Facultad el Instituto Nacional de Ortodoncia.

En abril de 1955 se logró de manera formal la oficialización de la Odontología Infantil, esta disciplina desde hacía mucho tiempo el doctor Criner trataba de elevar el nivel de conocimiento de esta actividad profesional para la atención a la población infantil, así como de la superación de los dentistas en este campo y de que fuera una asignatura obligatoria en la universidad, que hasta ese momento tenía carácter opcional. La clínica de odontología infantil quedó adscripta a la cátedra C, Propedéutica y Ortodoncia; fue sacada de la de Higiene.

Se indica que muchas escuelas dentales de los Estados Unidos, guiadas por la Comisión de Educación Dental de la Asociación Dental Americana han considerado impostergables los cambios en la orientación de sus programas encaminados hacia conocimientos de las enfermedades bucales y su prevención. La aptitud vocacional de habilidad manual ya tuvo su época y no es suficiente para edificar una profesión universitaria. Se agrega: la odontología se especializa según norma pedagógica, que hoy seguimos destacando 3 etapas de la odontología en los Estados Unidos de Norteamérica:

Primera etapa. Es la etapa técnica, el dentista se obstina en pesquisar las caries y en dar forma y terminado artístico de las restauraciones operatorias. Las investigaciones se orientaban fundamentalmente hacia los materiales de uso dental, tratamiento local de las enfermedades periodontales y se trataba de mejorar los anestésicos.

Segunda etapa. Se incorporan nuevas ciencias a la enseñanza, como: Bioquímica, Fisiología, Patología General y Bacteriología. Se establecía una discusión, en la cual Diamond, planteaba que la dentística debía ser una especialidad de la medicina; por el contrario Gies, bioquímico, citaba que los estomatólogos europeos cuya preparación dejaba mucho que desear, estudiaban una serie de cosas que nada tenían que ver con lo que se veían obligados a efectuar. Las universidades de Columbia y de Harvard establecieron planes de formación con los 2 años iniciales comunes con medicina. Después de 10 años se comprobó que los alumnos tomaban cursos clínicos que necesitaban, de acuerdo con los requerimientos de la población.

Tercera etapa. Los esfuerzos se dirigen hacia la prevención de las enfermedades y mejor conocimiento de la comunidad. Se da importancia a la aplicación del método epidemiológico, o sea, los fenómenos que se deducen del estudio de los problemas que afectan a un gran número de individuos, como la fluorosis.

En el acta del 16 de febrero de 1956 del Colegio Estomatológico Nacional se citaba el acuerdo No. 208: pedir a la compañía de investigaciones una explicación por la queja de alumnos de odontología sobre su forma de perseguir el intrusismo.

En la universidad era frecuente encontrar estudiantes que durante años matriculaban las carreras y no llegaban a graduarse, las causas o motivos eran muy variables, por lo que en el caso de la facultad, el 24 de julio de 1956,143 se propuso reglamentar el inciso A, del artículo 45 de los estatutos universitarios, mientras no entre en vigor el reglamento de la escuela, el cual se está discutiendo en su anteproyecto; la modificación que se hace es en el siguiente sentido: suspender definitivamente los estudios de aquellos alumnos que no tengan aprobadas ninguna de las asignaturas después de 3 cursos consecutivos matriculándose, así como que llevan 7 años de matriculados y le falten más de 2 cursos para terminar su carrera, no habiendo aprobado ninguna asignatura en los últimos cursos. En esta misma sesión se conoció que Operatoria había instaurado por primera vez los exámenes teóricos en forma de test, lo cual motivó un estudio prolijo del mismo y después de sometido a la consideración de los más entendidos llegó a formalizarse en cierto sentido.

En ese año se inauguró la Clínica de Cirugía Bucal y Maxilofacial, con una preparación constructiva de buenas condiciones para cumplir las reglas de esterilidad establecidas en el trabajo quirúrgico.

Al cerrarse las actividades docentes en el curso 1956-1957, los contenidos impartidos en 40 días de clases y el reglamento exigía como mínimo, por lo que el claustro hace un esfuerzo por normalizar el curso; se tomaron acuerdos, entre otros, significándose el cumplimiento del reglamento universitario, siendo el propósito de esta facultad cumplir a cabalidad su programa vigente; acuerda distribuir el horario con lo propuesto por el Consejo Universitario, ya que estos términos no menoscaban el aspecto docente de la enseñanza de la escuela, que es su fin primordial.

En la sección "Correo de Oriente", de la revista Prótesis Clínica, se alude a los recién graduados, planteando: Se ha dicho y sostenido que cada año de la facultad de Odontología arroja unos cuantos dentistas, que no tienen orientación alguna, ni brújula para situarse y que a esos "nuevos", de la profesión, les vendría muy bien un puestecito que los ayudara a vivir en los primeros tiempos del ejercicio profesional. Esto naturalmente por muchas vueltas que se le de, quiere decir, que los que están sobre todo si son viejos, deben dejar de comer cheques, para los que llegan a la dura lucha los coman y digieran, no importa si por concurso o por simple ayuda.144

En ese año 1957, en sesión del claustro, se eligió la dirección de la facultad para los próximos 3 años, fueron electos:145

Decano Dr. Raúl Mena Serra.
Vicedecano Dr. Rosendo Forns Hernández.
Secretario Dr. César Mena Serra.
Vicesecretario Dr. Mario Martínez Roig.
Delegado al Consejo Económico Dr. José Chelala Aguilera.
Suplente Dr. Hugo Carta Gutiérrez.
Delegado Extensión Universitaria Dr. Hugo Chaviano Obeso.

Como preparación para el curso 1957-1958 se acordó en la facultad , convocar al cursillo práctico vocacional. En 1957 se mantenía una constante en la historia de la facultad, la falta de profesores, para el mejor desempeño de la docencia; por lo que fue necesario utilizar un personal que realizara algunas labores en la docencia, y el 12 de marzo se aprobó un reglamento para este personal, que se designaría con el nombre de Auxiliar Práctico, que podía ser graduado o no; era nombrado por el decano de la facultad. Sus funciones eran: preparar el material de enseñanza en la cátedra, laboratorio o clínica que le indique el profesor titular; cooperar con los profesores en las clases prácticas de laboratorios y clínicas en la enseñanza de equipos, materiales o técnicas, y cooperar en las pruebas de curso.

En septiembre se iniciaron los estudios para la modificación de los planes de estudios y asimismo reglamentar las tesis de grado. El primer paso fue entregar en la secretaría, planes de estudios de algunas universidades de América Latina y de los Estados Unidos para que sean revisados, estudiados y analizados por los profesores; además se nombró un ponente oficial, al doctor Agustín Bassart Bassart para que realizara un minucioso estudio y confeccionara una ponencia que debía presentar al claustro de profesores.

Con el cierre de la universidad, a la facultad llegó la solidaridad del hermano pueblo de Ecuador. El 22 de julio de 1958 se recibió una carta firmada por el doctor Gustavo Gabela R. prosecretario del Consejo Universitario de la Universidad Central de Ecuador, enviada al decano de la Facultad de Odontología y al Consejo Universitario, donde dice: que la universidad central prestará ayuda a los estudiantes universitarios exilado de sus países por motivos políticos, con el fin de que puedan continuar sus estudios.

El libro de actas de las sesiones de la facultad, correspondiente al año 1958, que es el último año de la tiranía batistiana, se encuentra extraviado, al parecer personas interesadas lo sustrajeron para eliminar cualquier criterio o relación que pudiera establecer algún vínculo con la tiranía. En estas actas se encuentran los debates de los claustros, que no solo abordaba problemas docentes, sino también discusiones políticas sobre lo que sucedía en el país.

Con la terminación del año se acaba la tiranía que ensangrentó al país; el 31 de diciembre, con el año que moría, la oscuridad y con el primero de enero llegaba la luz, con el Triunfo de la Revolución.

En las casi 6 décadas de existencia de la Escuela de Cirugía Dental y convertida en facultad en 1937, algunos aspectos a destacar son:

La universidad sufrió las consecuencias de las tiranías machadista y batistiana, con su rosario de mártires, entre los cuales hubo un estudiante de la facultad, Raulín González Sánchez.

Se construyó un nuevo edificio en la Quinta de los Molinos para la facultad de Odontología.

Creció el número de cátedras y de profesores, pero estos últimos no en las cantidades necesarias.

La Odontología Infantil se convierte en una disciplina de carácter obligatorio para los estudiantes.

La duración de la carrera se elevó de 3 a 4 años y posteriormente a 5 años.

Fueron decanos de la Facultad los doctores Rafael Biada Diní, Ramón Mendoza Abadía, Mario Martínez Azcue, Carlos Coro de la Cruz y Raúl Mena Serra.

Se nombró al primer Profesor de Mérito, al doctor Ismael Clark y Mascaró, el que también en 2 ocasiones ocupó interinamente el cargo de decano.

Desde su fundación la escuela había egresado 2 432 doctores en cirugía dental y habían incorporado sus títulos 187 graduados en universidades extranjeras, de este número 141 eran graduados de antes de 1920, ellos procedían fundamentalmente de escuelas de los Estados Unidos.

En 1958 el modelo biológico-mecanicista se empezó a formular en la Facultad de Odontología de la Universidad de Kentucky, que este año elaboró su plan de estudios bajo el lema de "preparar un odontólogo biológicamente orientado, técnicamente capacitado y socialmente sensible". Con este modelo para muchos autores la odontología se elevaba desde un quehacer puramente artesanal, hasta la condición de actividad médica y científica supuestamente compleja e importante.

La universidad del pueblo

El primero de enero de 1959, en la madrugada se produjo la huida del tirano Fulgencio Batista, con sus más allegados; Cuba sale de una tiranía, que le costó al pueblo cubano 20 000 vidas de sus mejores hijos, con una secuela de mutilados, hijos sin padres. Este primero de enero ante las maniobras de realizar un asalto al poder, en contubernio con los Estados Unidos, Fidel lanzó la proclama de Huelga General, mientras avanzaba y penetraba en la indómita ciudad de Santiago de Cuba y los comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Guevara, "el Che", avanzaban hacia La Habana. La maniobra golpista es derrotada y el día 8, Fidel entró en la capital del país. La derrota de la tiranía abre un camino de luchas y esperanzas por una sociedad mejor.

El Comandante Fidel Castro, a su llegada a Santiago de Cuba, al frente del Ejército Rebelde, expresó: ¡Al fin, hemos llegado a Santiago! duro y largo ha sido el camino, pero hemos llegado; esta vez por fortuna la Cuba revolucionaria llega a su término..... y más adelante señalaba: estamos en un momento decisivo de nuestra historia. La tiranía ha sido derrocada; la alegría es inmensa y, sin embargo queda mucho por hacer.

La universidad se llenará de pueblo, de hombres y mujeres; de blancos y negros sin distinción de raza; por este motivo a la etapa de la Revolución triunfante, en este subcapítulo , lo hemos denominado, la universidad del pueblo.

En los años 1957 y 1958 no hubo graduación en la facultad, y para 1959, la primera graduación en el período revolucionario fue de 59 estudiantes, que al igual que las próximas graduaciones de 1960 a 1962 comprenderán a los estudiantes que habían matriculado antes del cierre de la universidad.

El 11 de junio de 1959 fue nombrado el doctor Serafín Ruíz de Zárate Ministro de Salud Pública, según el decreto presidencial No. 1445.

La Facultad de Odontología fue una de las primeras en iniciar el curso universitario. La apertura se realizó en acto presidido por el rector Clemente Inclán y se celebró el acto en el anfiteatro "Enrique José Varona" de la facultad; se contaba con la presencia del decano, doctor Raúl Mena Serra, el presidente del Colegio Estomatológico Nacional, doctor Luis de Velasco, el decano de la Facultad de Filosofía doctor Salvador Massip y el secretario de la Facultad, doctor César Mena Serra.

En 1959 en el país existían 3 universidades públicas, la bicentenaria Universidad de La Habana, la de Oriente y la de Las Villas, en las cuales no se estudiaban carreras afines a las ciencias médicas. El gobierno revolucionario, normó que se constituyera una junta superior de gobierno universitario, formada por profesores y estudiantes electos, que se hizo cargo de la dirección de la universidad de modo provisional y se comenzó a trabajar con firmeza y patriotismo en la gran obra reformista de la universidad. También se constituyó una comisión interuniversitaria, por la ley 916 del 31 de diciembre de 1960, llamada Consejo Superior de Universidades, la cual trabajó en los cánones básicos para la estructura organizativa, el funcionamiento, los métodos, las relaciones externas, el espíritu y los fines de las universidades nacionales y la proyección de cada una de las universidades.

El Consejo Superior de Universidades trazó un plan general de la reforma de la enseñanza superior. Se estableció la ejecución de los planes de transición o liquidación que deben seguir los alumnos ingresados en cursos anteriores.

Tomando el ejemplo de un estudiante graduado en el curso 1961-1962, y que había iniciado sus estudios en 1955, las asignaturas por curso fueron las siguientes:

Curso 1955-1956

Operatoria Dental, primer curso ( Técnica).
Histología Normal y Embriología.
Prótesis Dental Total, primer curso (Técnica).
Anatomía Descriptiva.

Curso 1958-1959

Anatomía e Histología Patológica.
Prótesis Dental, segundo curso (Técnica).
Operatoria Dental, segundo curso (Técnica).
Fisiología.
Anatomía Topográfica y Operaciones de la Boca.

Curso 1959-1960

Bacteriología.
Exodoncia, primer curso.
Prótesis Dental Total, segundo curso (Clínica).
Patología General con su Clínica.
Operatoria Dental, primer curso ( Clínica).
Radiología Oral.

Curso 1960-1961

Exodoncia, segundo curso.
Operatoria Dental, segundo curso (Clínica).
Higiene Bucal.
Incrustaciones, Coronas y Puentes, primer curso.
Propedéutica y Ortodoncia.
Farmacología.
Prótesis Dental Total, segundo curso (Clínica).
Metalurgia y Prótesis Parcial, primer curso.

Curso 1961

Incrustaciones, Coronas y Puentes, segundo curso.
Patología especial de la Boca.
Terapéutica aplica a la Estomatología con su clínica.
Anatomía Patológica Bucal.
Metalurgia y Prótesis Parcial, segundo curso ( Clínica).
Odontología Infantil.
Anatomía e Histología Patológica.

Las diferencias sustanciales con el plan de estudios anterior aparecieron en el quinto año (1961), la Odontología Infantil; en este plan apareció de nuevo Terapéutica y Ortodoncia unidas en una sola asignatura. Los demás cambios son insustanciales.

En enero de 1961 se planteó por el secretario de la escuela, doctor Fernando Gasset: La Facultad de Odontología tiene un plan de reestructuración que ha sido aprobado por la Junta Superior de la Reforma Universitaria, en el cual se contemplan extraordinarias ventajas para la Facultad:

  1. La creación de nuevas asignaturas, como Periodoncia, Endodoncia, Cirugía Bucal y Maxilo Facial, Materiales dentales, Bioquímica y Biofísica.
  2. Aumento del número de profesores en algunas cátedras, así como los necesarios para las nuevas asignaturas.
  3. Aumento del personal técnico, que es uno de los aspectos más importantes.
  4. Aumento del número de empleados.

El 2 de febrero de 1961, el doctor Ernesto Cepero Bonilla, profesor agregado de la cátedra K, (Metalurgia y Prótesis Parcial) fue enviado por la Escuela de Odontología a visitar Checoslovaquia, República Democrática Alemana, Hungría y República Federal Alemana, para conocer los instrumentales y materiales que se producían en estos países, informando luego a la escuela de la calidad y precios de los mismos, así como la forma en que pueda realizarse la operación de comercialización.

La reforma de la enseñanza de la educación universitaria se puso en vigencia el 10 de enero de 1962,147 en la cual se plantean entre otras, las normas organizativas siguientes :

Las facultades son los órganos docentes superiores en que se integran las ramas docentes afines, cada una comprende por regla general varias escuelas.

Se implantan los departamentos docentes, en sustitución de las cátedras, como base de la estructura funcional universitaria, en cuanto se refiere a la docencia y la investigación. El Departamento Docente está formado por todo el personal que tenga a cargo disciplinas que por sus estrechas relaciones deben constituir una unidad, a los efectos de la enseñanza, la investigación y demás actividades propias de un centro de educación superior.

Se estableció la distribución de los cursos en 2 semestres académicos, lo cual implicaba 2 ventajas: horarios sencillos y concentración de esfuerzos de los alumnos.

Los días electivos que eran de 120 como mínimo para un curso, se elevaron a 160 días.

Se norma la asistencia a clases por el alumno, era obligatorio tener una asistencia de 80 % para obtener el derecho a examen, y se establece un máximo de 25 alumnos por clase práctica.

Se excluye la barrera chovinista en la Universidad de La Habana, donde establecía la exclusión de profesores extranjeros en las actividades docentes.

Se organizó un sistema de becas universitarias que posibilitaban a los estudiantes ingresar en los estudios superiores con alojamiento y mantención sin costo alguno. Posteriormente se establecieron las becas económicas para aquellos estudiantes con dificultades familiares o casados y con hijos, recibían una cantidad de dinero adicional.

La reforma universitaria redujo el número de facultades, ellas fueron: Humanidades, de Ciencias, de Tecnología, Ciencias Agropecuarias y Ciencias Médicas, esta última con 2 escuelas, la de medicina y de estomatología; a partir de esta etapa se modificó el nombre de odontología por el de estomatología, y los títulos que se otorgaban eran de Doctor en Estomatología. Como puede observarse la Facultad de Odontología, constituida en 1937 volvía a convertirse en escuela, y por tanto dejaba de tener decano por un director, ya que el decano corresponde al dirigente máximo de la facultad.

En relación con la estructura de gobierno se establecieron 3 niveles de dirección: universidad, facultad y departamento docente.

La universidad presenta una junta superior de gobierno, constituida por 4 profesores y 4 alumnos, uno de los profesores cumpliría las funciones de rector.

La Facultad, estaba dirigida por una junta de gobierno, constituida por 3 profesores y 2 alumnos, uno de los profesores cumpliría las funciones de decano.

Al nivel de las escuelas, se establece una Comisión de Docencia formada por 3 ó 4 profesores, uno de ellos sería el director de la escuela.

En la categorización profesoral, la reforma universitaria establece que habían 2 categorías básicas: profesor y profesor auxiliar. También existirían las categorías de profesor invitado y profesor auxiliar invitado. Para aquellos profesores en edad de jubilación se reconoce la categoría de profesor consultante. Para aquellas personalidades destacadas en la actividad docente, se reconoce una categoría honorífica, profesor extraordinario.

Como elementos auxiliares de la docencia podrán existir instructores y ayudantes. Los instructores sería preferentemente personal recién graduado, que trabajaría bajo la dirección de los profesores -se podía nombrar instructor con más de un año de graduado. Los ayudantes eran alumnos destacados, seleccionados para colaborar en la docencia práctica y en cursos para trabajadores. Los alumnos ayudantes, posteriormente desempeñarían una función protagónica en la formación de los recursos humanos; por un lado por el éxodo de profesores de la universidad y por el otro, con el aumento de las matrículas este personal fue el que suplió en gran medida la fuerza profesoral; de este movimiento surgieron destacados profesores en las diferentes ramas de la enseñanza universitaria, en el caso de las ciencias médicas, esto se hace más evidente en las ciencias básicas.

La matrícula universitaria fue de acceso gratis para todos los tipos de estudiantes y se prohibía cualquier otro tipo de matrícula. Si asociamos el sistema de becas universitarias, las ayudas económicas, las matrículas gratis, así como los libros y materiales utilizados en los laboratorios y clínicas, la universidad abría sus puertas a todo el pueblo, sin distinción de posición económica, del campo o de la ciudad, de raza y sexo; solo se limitaba la persona por su capacidad y voluntariedad para el estudio.

La contratación del personal docente era de tipo anual, podía ser por un número de horas semanales, contratación parcial o por las 40 horas semanales, que era la contratación a tiempo completo, en este caso se establecía un salario de 750 pesos mensuales para el profesor y de 575 pesos para el profesor auxiliar.

El nivel de exigencia a los estudiantes se elevó, se estableció la siguiente escala en las calificaciones:

0 ——69 puntos Desaprobado.
70——79 puntos Aprobado.
80——89 puntos Aprovechado.
90——100 puntos Sobresaliente.

Antes de la reforma universitaria el aprobado era de 60 puntos; además, se definió que el tiempo de estudios nunca podía ser superior a N+2, que significaba los años totales de la carrera más otros 2 años. Esto eliminaba a los alumnos que en ocasiones llevaban más de 10 años matriculando la misma carrera en la universidad.

Para la Escuela de Estomatología se establecieron departamentos relacionados con las actividades preclínicas y clínicas propias de la carrera, y las asignaturas básicas se mantenían comunes con medicina, los departamentos creados fueron: Diagnóstico y Terapéutica Estomatológica, Odontología Conservadora, Prótesis Dental y Cirugía Bucal.

Se estableció un plan de estudios, con las siguientes asignaturas por año y semestres:

Primer año

Primer semestre Horas/semanas
Anatomía 1 5
Histología y Embriología General y Bucal 1 5
Anatomía Dental 9
Bioquímica 1 6
Materiales dentales y Metalurgia 1 3
Materialismo Dialéctico e Histórico 1 3
Economía Política 1 3

Segundo semestre
Anatomía 2 5
Histología y Embriología General y Bucal 5
Prótesis Total 1 (Técnica) 5
Bioquímica 2 5
Materiales Dentales y Metalurgia 2 3
Operatoria Dental 1 (Técnica) 5
Materialismo Dialéctico e Histórico 2 3
Economía Política 2 3

Segundo año

Primer semestre Horas/semanas
Fisiología 1 6
Anatomía Funcional del Sistema Nervioso 6
Prótesis Dental 2 6
Operatoria Dental 2 6
Prótesis Parcial 1 3
Microbiología 1 3
Materialismo Dialéctico e Histórico 3 3
Radiología 1 3

Segundo Semestre
Fisiología 2 6
Prótesis Total 3 6
Operatoria Dental 3 9
Prótesis Parcial 2 3
Microbiología 2 6
Radiología 2 3
Inglés Técnico 3

Tercer año

Primer semestre Horas/semanas
Patología general 1 2
Anatomía Patológica 1 3
Prótesis Total 4 6
Operatoria Dental 4 7
Radiología 3 2
Cirugía Bucal 1 3
Farmacología 1 3
Prótesis Parcial 3 3
Incrustaciones, Coronas y Puentes 1 6

Segundo semestre
Patología General 2 2
Anatomía Patológica 2 3
Prótesis Total 5 4,5
Operatoria Dental 5 7
Radiología 4 2
Cirugía Bucal 2 1,5
Farmacología 2 3
Incrustaciones, Coronas y Puentes 2 6

Cuarto Año

Primer Semestre Horas/semanas
Cirugía Bucal 3 4,5
Prótesis Total 6 4,5
Operatoria Dental 6 6
Incrustaciones, Coronas y Puentes 3 6
Patología y Anatomía Patológica Bucales 1 4,5
Periodoncia 1 3
Endodoncia 1 3
Terapéutica Estomatológica 3
Clínica Estomatológica 1 6

Segundo semestre
Prótesis Total 7 4,5
Operatoria Dental 6 8
Incrustaciones, Coronas y Puentes 4 6
Patología y Anatomía Patológica Bucales 2 4,5
Periodoncia 2 3
Endodoncia 2 3
Terapéutica Estomatológica 2 3
Diagnóstico Estomatológico 1 3

Quinto año

Primer semestre Horas/semanas
Cirugía Bucal 4 3
Odontología Infantil 1 3
Ortodoncia 1 3
Higiene, Estomatología Preventiva y Salud Pública 1 3
Diagnóstico Estomatológico 2 3
Clínica Estomatológica 1 6

Segundo Semestre
Cirugía Bucal 5 3
Odontología Infantil 2 3
Ortodoncia 2 3
Higiene, Estomatología Preventiva y Salud Pública 2 3
Historia, Ética, Economía y Legislación para el graduado 1,5
Clínica Oncológica 1,5
Clínica Estomatológica 2 6

La propuesta de este plan con 30 disciplinas y un número elevado de asignaturas, 73 a nuestro criterio, presentaba una gran fragmentación de las disciplinas, lo que aumentaba el número de asignaturas con actividades preclínicas y clínicas; también asignaturas con estas actividades con un número bajo de horas semanales dedicadas a la docencia; llama la atención que existe un número apreciable de asignaturas que presentan una distribución semanal de medias horas, aspecto que complica la confección de los horarios docentes.

Ejemplo de lo señalado anteriormente lo encontramos en la Cirugía Bucal, que aparece en 5 semestres, y en uno de ellos, el segundo se encuentra con una hora y media semanal; hubiera sido más óptimo que fuera en 3 semestres, con una carga semanal de 5 horas. La radiología se encuentra distribuida en 4 semestres, en 2 de ellos con 2 horas por semana, aunque aparentemente es elevado el número de horas en total; no obstante, también pudiera haber quedado en Radiología 1 y 2 con 5 horas por semana cada una.

En algunos casos se observa un exceso de horas no entendible, pues una asignatura semestre, que es de 16 a 20 semanas, como la Neuroanatomía Funcional tenga una carga de 6 horas semanales.

Por otro lado, aunque da la impresión de que este fue un plan propuesto no muy ajustado a la formación básica del estomatólogo y sí en su proyección social se pueden distinguir algunos rudimentos con avances a los planes anteriores, como es la aparición de la Periodoncia como disciplina. Aparece una nueva asignatura en el quinto curso en ambos semestres, la Clínica Estomatológica, en la cual el alumno, brinda una atención completa al paciente, es decir, su rehabilitación, y permite por tanto integrar los conocimientos y habilidades aprendidos en las clínicas precedentes.

También se encuentra diferenciada una Clínica Oncológica, elemento importante y novedoso con identificación propia, pero que aparece con una frecuencia de una hora y media semanal.

En el nombre de la asignatura de Higiene se proyecta con nuevos sentidos y aparece el concepto de prevención, se llama: Higiene Estomatológica Preventiva y Salud Pública. Además en el último semestre aparece: Historia, Ética, Economía y Legislación para el graduado, su orientación era correcta para aquella época, pero no fue impartida. Más adelante en otros planes de estudios continuaría apareciendo la Ética, pero la Historia de la Profesión no se encontraría alguna otra vez. Creemos que estos contenidos deben estar refrendados en el plan de estudios.

Este plan de estudios no fue ejecutado en todas sus partes porque como veremos más adelante, las realidades del país obligaron a tomar decisiones para resolver de forma inmediata los problemas de salud de la población cubana.

Mientras la reforma universitaria planteaba este plan de estudios para iniciar en 1962, para los alumnos que habían empezado en el 1959 el primer año, se plantearon algunos cambios en relación con los planes anteriores.

En el segundo curso aparece Microbiología, en sustitución de la asignatura de Bacteriología. La Exodoncia queda incluida dentro de las asignaturas de Cirugía Bucal. En el cuarto curso aparece la Clínica de Diagnóstico, era nueva a nuestro entender y fecunda, pues en cada caso o paciente se establecía una discusión científica, dirigida por el profesor con una amplia participación de los alumnos. Se diferenciaron la Periodoncia y la Endodoncia de la asignatura llamada hasta entonces Terapéutica Aplicada a la Estomatología. No obstante, por ser el primer plan para el primer ingreso en el período revolucionario, lo exponemos a continuación como un aspecto histórico.

Primer año

Operatoria Dental, primer curso
Prótesis Dental, primer curso (Técnica)
Histología Normal y Embriología
Anatomía.

Segundo año

Anatomía Topográfica y Operaciones de la Cabeza y Cuello
Fisiología
Prótesis Dental Total, segundo curso (técnica)
Operatoria Dental, segundo curso (técnica).

Tercer año

Patología General
Microbiología
Prótesis Dental Total, primer curso (clínica)
Operatoria Denta,l primer curso (clínica)
Cirugía Bucal, primer curso
Farmacología.

Cuarto año

Cirugía Bucal segundo curso
Prótesis Parcial I Técnica
Incrustaciones, Coronas y Puentes, primer curso
Higiene
Operatoria Dental, segundo curso Clínica
Prótesis Dental Total, segundo curso Clínica
Ortodoncia I
Diagnóstico I.

Quinto año

Incrustaciones, Coronas y Puentes segundo curso
Cirugía Bucal tercer curso
Prótesis Parcial Removible
Diagnóstico II
Ortodoncia II
Periodoncia (Terapéutica)
Endodoncia (Terapéutica)
Patología Especial de la Boca
Odontología Infantil
Anatomía Patológica Bucal.

El triunfo de la Revolución y las medidas de carácter social tomadas en beneficio de las masas populares, como: la Ley de Reforma Agraria, la rebaja de los alquileres, etc. con el siquitrillamiento desde los hasta entonces intocables, además de las campañas de difamación del imperialismo yanqui contra la Revolución, produjo un éxodo de profesionales, que en el caso de los médicos y estomatólogos, fue de alrededor del 50 %, dejando abandonados los servicios de salud, aunque en su mayoría eran privados. Esta situación obligó al gobierno a tomar medidas en la formación de los profesionales que el país necesitaba perentoriamente; por tal motivo el plan de estudios elaborado para una duración de 5 años, se cumplía en 3 y 3,5 años, hasta el año 1968.

Es digno señalar el esfuerzo realizado por los docentes y alumnos ayudantes, así como de los estudiantes que cursaban de un semestre a otro, sin vacaciones y de un curso al otro con 15 días de descanso.

Por otro lado debemos significar que al éxodo de los profesionales se le sumaba el personal docente de las facultades de medicina y estomatología, basta decir que del total de docentes de la facultad de Estomatología, quedaron en el ejercicio de la docencia, hasta su muerte o jubilación los doctores: Luis Álvarez Valls, Humberto Inguanzo Fuentes, José M. Rivero Fuentes y Arturo García Mendoza.

Otros permanecieron por un tiempo mayor vinculados a las actividades docentes y posteriormente abandonaron el país, por no ejercer tan digno trabajo en una facultad comunista.

El llamado a los profesionales con decoro e interés en dedicar su vida a la formación de los recursos humanos tan necesarios para una actividad tan noble, es trabajar por la promoción y rehabilitación de la salud de la población de su país. Desde el año 1959 fueron ingresando compañeros en el claustro docente de la facultad; actualmente muchos de ellos son prestigiosos profesores, que todavía hoy comparten su experiencia científica con los alumnos, residentes y docentes jóvenes.

También debemos significar la importancia que para esta época desempeñaron los alumnos ayudantes e instructores no graduado, los que al mismo tiempo que estudiaban la carrera, colaboraban con los profesores en las actividades docentes; muchos de esos alumnos son actualmente magníficos profesores, que han alcanzado las máximas categorías docentes y ostentan grados científicos, producto de su trabajo dedicado a la investigación; de ellos se han formado cuadros que han ocupado las direcciones de departamentos docentes, de facultades y de universidades.

Ante la situación creada del déficit de profesionales, el gobierno revolucionario tomó la decisión de convertir el colegio "Sagrado Corazón de Jesús", situado en el reparto Cubanacán, en la Ciudad de La Habana, en el Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas "Victoria de Girón". El centro religioso era para el estudio de señoritas hijas de la gran burguesía, que podían pagar los altos costos para su permanencia en ese centro. "Victoria de Girón" fue creado el 16 de octubre de 1962, a los pocos días de creado, se inició el 22 de octubre la "Crisis de Octubre", o también conocida como la "Crisis de los Misiles", por lo que se constituye en este centro una Escuela de Artillería donde participaron en su preparación profesores y estudiantes.

El curso matriculado en 1962 terminó sus estudios en 1965, como hemos señalado anteriormente, los estudios para este grupo de estudiantes solamente duraron 3 años.

Si analizamos el plan de estudios cursado para esta época, observamos que la disminución en el tiempo no estuvo en función de eliminar contenidos, sino en el esfuerzo conjunto de profesores y estudiantes, como se ha indicado anteriormente.

Para los matriculados en el curso que se iniciaba en 1964, curso en el que ingresé al estudio de la profesión, el plan de estudios aplicado estaba constituido por las siguientes asignaturas distribuidas en 5 cursos, que se realizaron en 3,5 años.

Curso 1964

Anatomía Humana
Anatomía Dental
Histoembriología
Materiales Dentales
Educación Física
Inglés
Materialismo Dialéctico.

Curso 1965

Prótesis Total (Técnica)
Anatomía e Histología Patológicas
Operatoria Dental (Técnica)
Prótesis Parcial (Técnica)
Cirugía Dental, primer curso
Educación Física
Materialismo Histórico
Microbiología Especial Estomatológica.

Curso 1966A

Propedéutica Clínica
Radiología
Operatoria Dental Clínica I
Prótesis Total (primera clínica)
Prótesis Parcial Clínica
Farmacología
Incrustaciones, Coronas y Puentes, primer curso
Cirugía Bucal, segundo curso
Educación Física.

Curso 1966B

Incrustaciones, Coronas y Puentes, segundo curso
Diagnóstico
Patología Bucal
Ortodoncia, primer curso (Técnica)
Operatoria Dental Clínica II
Prótesis Total (segunda clínica)
Cirugía Bucal, tercer curso.

Curso 1967

Endodoncia
Clínica Estomatológica
Ortodoncia, segundo curso ( Clínica)
Cirugía Bucal, cuarto curso
Higiene, Estomatología Preventiva y Salud Pública
Periodoncia
Estomatología Infantil.

Este plan de estudios que se inició posterior a la implantación de la reforma universitaria de 1962 no cumple las disciplinas ni asignaturas orientadas por la reforma, disminuyen las asignaturas de 73 a 40, pero se incrementó el tiempo semanal de algunas de ellas.

En 1959 el doctor Arturo García Mendoza, profesor de Prótesis Dental, fue nombrado presidente de la Junta de Gobierno de la Escuela de Estomatología y por tanto su director, teniendo el honor de ser el primer profesor que en el período revolucionario dirigió la Escuela de Estomatología.

El primero de agosto de ese año, por decreto número 1840 se incrementó por segunda vez en el año el número de personal técnico y administrativo de los hospitales y centros asistenciales. En este mismo mes, por ley se aumenta el percápita para comida de los enfermos de los hospitales de 46 a 70 centavos diarios, para mejorar de esta manera la alimentación de los ingresados en todos los hospitales del país.

El 7 de julio falleció el profesor Agustín Bassart Bassart, de larga trayectoria docente en la Facultad, fundador y miembro del cuerpo de redacción de varias revistas dentales del país y que introdujo en 1946 en su clínica, la vitrina giratoria, para exposiciones. Había renunciado a la docencia en el mes de mayo, para acogerse a la jubilación.

El 23 de mayo de 1960, tomó posesión del cargo de Ministro de Salud Pública, el doctor José Machado Ventura, comandante del Ejército Rebelde. El día 23 de enero de este año por la ley 723 se creó el Servicio Médico Social Rural, disponiendo que los médicos una vez graduados, debían prestar sus servicios a tiempo completo y dedicación exclusiva en las comunidades rurales, por el término de un año, lo que se extendió a 2 años posteriormente. Con esta ley se iniciaba la lucha por tratar de garantizar la atención de salud a todas las masas más desposeídas de la población cubana. Los trabajadores de la salud, médicos, estomatólogos y otros técnicos llegaron a los lugares más recónditos en cualquier medio de transportación, en carros ligeros o simplemente muchos a caballos y en mulas; la salud se convertía en un derecho del pueblo. Tres meses después, el 30 de junio, se establece el Reglamento del Servicio Médico Social Rural.

Ante la partida de profesores hacia el extranjero, el secretario de la facultad, profesor Fernando Gasset, señala: los profesores que se han marchado de la facultad lo han hecho por su propia voluntad, pues a ninguno se le eliminó, ni se le inició expediente.148 Este año continúa ingresando personal docente en la facultad por el sistema de concurso oposición.

El 17 de abril de 1961 se produjo el desembarco de la brigada mercenaria, preparada, organizada y armada por el gobierno de los Estados Unidos, por Playa Girón, y que fuera derrotada en menos de 72 horas por el Ejército Rebelde y las Milicias Nacionales Revolucionarias; en las que se encontraron profesores y estudiantes de la facultad, otros estuvieron acuartelados esperando las orientaciones para participar en las tareas que les fueran asignadas.

En el editorial de la Revista Estomatológica de La Habana de 1962 se hace una felicitación a la cátedra (departamento) de Ortodoncia, por haber impartido el primer curso de posgrado, que se realizaba en la escuela de esa especialidad.149

El 10 de febrero de 1962, a las 8.30 de la noche de ese día, con el apoyo del Consejo Universitario Oriental quedó constituida la Escuela de Medicina de Santiago de Cuba. Después de 234 años de fundada la Universidad de La Habana, era ésta la segunda facultad de Medicina del país. La primera matrícula fue de 65 alumnos. El primer director fue el doctor Abdo Hernández González y el secretario, el doctor José A. Pargas Blanco.

La fundación de esta facultad daría inicio a la universalización de la enseñanza médica universitaria en el país. Luego se fundarían las facultades de Las Villas y Camagüey, y finalmente hasta abarcar las 14 provincias y el municipio especial Isla de la Juventud.

En agosto de 1962 la dirección de la Escuela de Estomatología se encontraba ocupada por el doctor Francisco Fernández Soler que había sido graduado en 1944.

En ese año se inicia la residencia de la especialidad de cirugía maxilofacial, es la primera que se organiza con un plan de preparación docente, con una duración de 2 años, que posteriormente se elevaría a 3 años. Al año siguiente el Ministerio de Salud Pública,150 solicitaba informes al Colegio Estomatológico Nacional, sobre cuáles son las especialidades odontológicas que debían existir y cuanto dato sirviera para los estudios que se hacen sobre las mismas. Esta situación marcó un hecho trascendental en la formación posgraduada de los estomatólogos, lo que también se acompañó de una remuneración superior.

Es interesante señalar que con la constitución del Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas "Victoria de Girón" se encontraba dirigido por un director subordinado a la Facultad de Ciencias Médicas, pero dentro de la institución se establecieron 2 subdirecciones docentes, una para medicina y otra para estomatología; esta situación permitió a nuestro entender, que por primera vez se tuviera un control más directo de la formación del estudiante, la confección de horarios más adecuados, al disponer de aulas, laboratorios y sala de Anatomía para estos alumnos. Algunos profesores por su procedencia eran cirujanos dentales y daban las asignaturas siguientes:

Anatomía Descriptiva y Anatomía Dental. Dr. Roberto Hernández Corvo
Histología Normal Dr. Fernando Gasset Chepus
Embriología General y Dental. Dr. Reynaldo Machado Campos

Después se iniciaría la formación de profesores de ciencias básicas, con dedicación completa a los estudiantes de Estomatología, hasta llegar a contar la facultad con un claustro completo de profesores estomatólogos para la enseñanza de las disciplinas básicas, sin tener dependencia de los profesores de Medicina.

En 1964 se constituyó la Escuela de Estomatología en la ciudad de Santiago de Cuba, la primera matrícula fue de 32 alumnos y el primer director fue el doctor Gerardo Hechavarría Bertot. En ese año se creó una Comisión Científica Estomatológica de Oriente Sur, por el Colegio Estomatológico de Santiago de Cuba. Se realizó también la Primera Conferencia Sindical Nacional de Medicina.

  1. Siendo director de la Escuela de Estomatología de La Habana el doctor Ernesto Poussin Padrón, el 20 de agosto de 1962 se constituyó una comisión de curriculum para la elaboración de un Plan de estudios, formada por los profesores: Lázaro Gavilán Oliva, Federico Garrigó Donis, Salvador del Río Madueño, Luis Álvarez Valls, Arturo García Mendoza, Wenceslado Martínez García y Ernesto Poussin Padrón. En ese lunes a las 9 de la noche se reunió la comisión, en la cual se plantearon los puntos siguientes:
  2. ¿ Qué tipo de estomatólogo vamos a preparar?
  3. ¿Cuántos estomatólogos vamos a formar por año?
  4. ¿Cuántos años de estudio debe tener la carrera?
  5. ¿Cuántas horas-alumno en total?
  6. ¿Cuántas horas- alumno por asignatura?
  7. ¿Qué asignaturas deben cursarse?
  8. ¿Cuál debe ser el orden a seguir?
  9. ¿Qué sistema de estudio debe seguirse: vertical, horizontal o diagonal?
  10. Correlacionar Ciencias Básicas y Clínicas.
  11. Posibilidad de dividir las asignaturas en Ciencias Básicas, Ciencias Preclínicas y Ciencias Clínicas.
  12. Posibilidad de llevar la clínica al primer año, para motivar al "paciente" (debe ser al estudiante).
  13. ¿Qué estudio debe hacer el alumno de prevención estomatológica, (tiempo, asignaturas, etc.)?

Esta comisión de curriculum realizó un estudio en subcomisiones, que abarcaba un somero análisis histórico de algunos aspectos: de la facultad sobre la docencia desde 1902 a 1958; análisis de la docencia desde 1959 a 1964; tipo de estomatólogo a formar. Si observamos los puntos o temáticas planteadas por la comisión, existen aspectos que se han abordado con solución en los planes de estudios más recientes y otros que no han tenido solución, como la integración de las Ciencias Básicas y Clínicas.

Llama la atención que para esta época se está planteando la formación de varios tipos de personal auxiliar en estomatología: técnicos dentales, asistente dental y la higienista dental. Es interesante que se planteó en uno de sus aspectos la posibilidad de 2 tipos de estomatólogo, uno de nivel superior y el otro de nivel inferior, sobre éste último se plantea: que podía formarse más rápidamente y en mayor cantidad un personal no estomatólogo calificado, soló para resolver problemas de operatoria, exodoncia, prótesis parcial y prótesis total que únicamente tendría justificación formar ante una situación extremadamente crítica en el país, por las enormes secuelas que traería consigo, como sería un trabajo de baja calidad y un muy reducido servicio estomatológico. Además se planteaba en contra de la formación de este personal, que frustraría en sus aspiraciones científicas a todos sus compañeros jóvenes que estarían seguro dispuestos a "sacrificarse" para convertirse en técnicos medios...

Esta valoración por suerte no pasó del seno de la comisión curricular; pero si nos indicaba el esfuerzo de aquellos tiempos, de los profesores revolucionarios, tratando de buscar soluciones urgentes a la necesidad de garantizar la cobertura asistencial que el país necesitaba; para ello se estaba planteando con urgencia la graduación de 200 estomatólogos por año.

A principio de 1964 se inició el segundo curso del Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas "Victoria de Giron", la matrícula de Estomatología fue de 295 alumnos, los que previamente habían realizado el cursillo prevocacional en las instalaciones de la Escuela de Estomatología. Esta matrícula tan elevada en sus inicios fue motivada porque habían alumnos becados y externos, pero al definirse que todos los matriculados obligatoriamente debían ser becados, es decir vivir en los edificios de la beca, alrededor de la tercera parte de los alumnos abandonaron el centro. La graduación de la Escuela de Estomatología para ese año fue de 29 graduados, lo que fueron insuficientes para las necesidades del país.

En esta época Barazarte Castillo, entonces odontólogo-jefe de la División de Odontología del Ministerio de Salud de Venezuela, señalaba que los servicios odontosanitarios del país cubrían menos del 5 % de las necesidades odontosanitarias de la población escolar venezolana,151 considera que con más o menos gravedad este resultado se extiende a la mayoría de los países de América Latina.

En 1964 teniendo en cuenta la necesidad de incrementar los ingresos de estudiantes de estomatología, se desarrolló una activa propaganda tratando de captar alumnos: hubo programas de televisión, como una mesa en la CMBF-TV y publicada en el editorial del periódico El Mundo.152 El día anterior en el mismo periódico se planteó que la meta es graduar 200 estomatólogos por año, por lo que era necesario que más jóvenes estudiasen estomatología. Años más tarde el país llegaría a graduar más de 500 profesionales por año en todo el país.

El Colegio Estomatológico Nacional, comprendiendo la necesidad de incrementar los estudiantes de estomatología, según aparece en el acta 336, se plantea llevar la divulgación a la asociación de estudiantes de secundaria y a la Unión de Jóvenes Comunistas, para que esta campaña sea más efectiva.

Para los estudiantes ingresar a la carrera de estomatología se proyectaba crear un curso de nivelación, igual que para medicina, llamado curso premédico.

El 7 de noviembre de 1965 es inaugurado el Hospital "Vladimir Ilich Lenin", en la ciudad de Holguín (Oriente). En el acto participaron los médicos y estomatólogos que iban para la Sierra Maestra a realizar su graduación en el Pico Turquino -la mayor altura del país, 1948 metros. Los graduados, acompañados de alumnos destacados y profesores hicieron un recorrido por la Sierra Maestra durante varios días, pasando por el Pico Turquino al Pico Cuba, donde se realizó el acto de graduación. Durante la marcha el Comandante Fidel Castro iba al frente de la misma.

Aproximadamente por el mes de junio, cesó en sus funciones el Colegio Estomatológico Nacional, su último presidente fue el doctor Virgilio Jacas Quintana, para entonces ya el Colegio se había trasladado del edificio del Retiro Odontológico, en la calle L No. 353, para la calle 23 No. 201, segundo piso, Vedado, La Habana. También cesó la edición del órgano del colegio, la Revista Estomatológica de Cuba, que su última tirada fue en enero de 1965.

En ese año fue designado el querido profesor doctor César Pérez Duany, director de la Escuela de Estomatología de La Habana.

En 1966, en la revista ADM (Actualidad Dental Mexicana),41 se señala la relación per cápita de dentistas por población para varios países: Brasil 1:2800; Checoslovaquia 1:1300; Nueva Zelandia, 1:1600; Suecia, 1:1340; Suiza 1:2400; Reino Unido, 1:1350; Estados Unidos, 1:1800; este país contaba además con 8 auxiliares por cada 10 dentistas, una higienista por cada 8 dentistas y un protésico por cada 3 dentistas. En la entonces Unión Soviética la relación era de 1:3860; pero en 1935, en este país la relación era de 1:17000.153

En la Primera Conferencia General de Educación Médica se conceptualizan las Ciencias Básicas: "Aquellas disciplinas implicadas en el proceso formativo del profesional de la salud, que proporcionan los conocimientos científicos necesarios para la interpretación de los fenómenos biosicosociales en su relación con la salud".154

En nuestro país para esta etapa las Ciencias Básicas van iniciando su identificación propia y ocupando el papel que le corresponde en la formación de recurso humano para la salud y el desarrollo de las investigaciones. Con el inicio de la formación de morfólogos, fisiólogos, etc. en un plan estructurado por el Centro Nacional de Investigaciones Científicas, el personal formado llegará a obtener los primeros y segundos grados de las especializaciones médicas, y de estos, muchos obtendrán los grados científicos que se otorgan en el país: Doctor en Ciencias y Doctor en Ciencias de la rama específica, en el caso de la salud, Doctor en Ciencias Médicas.

Con la formación del personal de Ciencias Básica se garantizaba una solidez del conocimiento y al mismo tiempo el desarrollo y actualización constante de los mismos.

En ese año se tomó la decisión de que el tiempo de estudio de la carrera fuera de 4 años, por lo cual se reorganizan las asignaturas, surgiendo un plan de estudio ajustado para ese tiempo:

Primer año

Bioquímica I
Anatomía I
Materiales Dentales
Fisiología I
Histoembriología I
Materialismo Dialéctico I
Inglés
Educación Física
Bioquímica II
Anatomía II
Fisiología II
Histoembriología II
Materialismo Dialéctico II
Anatomía Dental
Neuroanatomía Funcional.

Segundo Año

Filosofía Marxista
Inglés
Educación Física
Anatomía e Histología Patológica
Radiología I
Cirugía Bucal, primer curso
Prótesis Total Preclínica
Inglés
Educación Física
Operatoria Dental Preclínica.

Tercer Año

Propedéutica Clínica
Radiología II
Prótesis Parcial Removible I
Prótesis Total, primer curso Clínica
Operatoria Dental Clínica
Incrustaciones, Coronas y Puentes
Deportes
Farmacología
Prótesis Total, segundo curso Clínica
Prótesis Parcial Removible II
Cirugía Bucal, segundo curso
Patología Bucal
Endodoncia I.

Cuarto Año

Cirugía Bucal, tercer curso
Estomatología Infantil
Endodoncia II
Patología Bucal
Prótesis Parcial Removible III
Incrustaciones, Coronas y Puentes
Ortodoncia
Salud Pública
Higiene y Epidemiología
Clínica Estomatológica.

En la ejecución de este plan se balanceaban las asignaturas del curso por semestre; en algunas asignaturas la nota era del curso como la Educación Física y el Inglés. Aparece por primera vez en el plan de estudios la epidemiología, en la asignatura llamada Higiene y Epidemiología.

En ese año 1966 se realizó la primera movilización de estudiantes, para realizar servicio asistencial en aquellos lugares más alejados de los núcleos urbanos principales; lo cual se hace evidente en la distribución de los estudiantes ubicados en la zona de Oriente Norte, en la cual tuve la responsabilidad de este trabajo, la distribución fue: Pinares de Mayarí, Paraíso, Arroyo Seco en plena Sierra Cristal, Báguanos, Nicaro, Moa, Cayo mambí, Retrete, Mir, Jobabo, San Andrés, centrales azucareros, etc.

El 21 de noviembre de 1967 se inauguró la Escuela de Medicina de la provincia de Las Villas, en la ciudad de Santa Clara, para entonces el país contaba con 3 escuelas, la recién fundada, la de Santiago de Cuba y la de La Habana; a ella llegaría en poco tiempo la carrera de Estomatología.

En ese año se produce la graduación del curso iniciado en 1964, los graduados fueron 122, de ellos 10 por algunas causas terminaron varios meses después, hasta ese año fue la mayor graduación de la escuela , en sus 77 años de existencia para un curso normal.

El presupuesto asignado por el estado a la salud pública fue de 190 millones de pesos; el mayor de su historia hasta esa fecha.

En la revista ADM para el planeamiento de una escuela de odontología se señala: La unidad de planeamiento para 16 estudiantes por cada profesor es muy factible, en muchas de las disciplinas de las Ciencias Básicas y proporciones de 8 estudiantes por profesor y de 4 estudiantes por profesor frecuentemente usadas en la instrucción clínica. Las demostraciones generalmente se usan en grupos de 4 alumnos.155

En 1968 se introdujeron modificaciones en el plan de estudios para el curso que se inició y en las relaciones de notas dadas por la Universidad de La Habana. Para los graduados que iniciaron sus estudios en este año, aparecieron las asignaturas siguientes :

Primer año
Inglés I
Embriología
Filosofía Marxista
Anatomía
Bioquímica
Histología
Educación Física.

Segundo año
Fisiología
Neuroanatomía
Anatomía Dental
Operatoria Dental Preclínica
Prótesis Total Preclínica
Anatomía e Histología Patológica
Radiología I
Microbiología
Educación Física
Inglés II.

Tercer año
Operatoria Dental Clínica
Prótesis Parcial Preclínica
Propedéutica
Radiología II
Farmacología
Deportes
Cirugía Bucal
Incrustaciones, Coronas y Puentes
Patología Bucal
Endodoncia
Prótesis Total Clínica
Estomatología Infantil.

Cuarto año
Cirugía Bucal
Ortodoncia
Periodoncia
Organización de Salud Pública
Higiene y Epidemiología
Incrustaciones, Coronas y Puentes ( Clínica)
Patología Bucal
Prótesis Parcial Clínica
Clínica Estomatológica.

Como elementos novedosos que aparecen, en el primer año la Histoembriología, se separa la Histología de la Embriología, apareciendo como 2 asignaturas independientes. La asignatura de Endodoncia aparece en el tercero y cuarto años, por lo tanto se le incrementa el número de horas dedicadas a ellas.

La Cirugía Bucal, Periodoncia y Ortodoncia que aparecen en el cuarto año, el tiempo de estudio correspondía a los 2 semestres del mismo.

La asignatura Salud Pública cambió el nombre por Organización de Salud Pública y se mantiene la Clínica Estomatológica, en la cual se realiza la rehabilitación completa de los pacientes, por el alumno, por lo que se integran los conocimientos. En esta etapa todavía el docente en la prevención y promoción de salud estaba débil en sus concepciones, se emplea parcialmente sus conceptos dentro de cada una de las asignaturas.

En este año 1968 los alumnos todavía podían llevar arrastres (asignaturas desaprobadas) de un año para otro y se mantenía que el tiempo de permanencia en la universidad para concluir los estudios de una carrera no podían ser más de 2 años por encima del que correspondía al normal.

Hasta ese año se mantienen los alumnos de Estomatología realizando los estudios de Ciencias Básicas en el ICB "Victoria de Girón" durante un año y medio, después pasaban al área clínica situada en Carlos iii y G, en El Vedado.

En ese año no hubo graduación, debido al ajuste de llevar los contenidos de la carrera a 4 años de estudios, como se señaló anteriormente.

En el trabajo, el proceso de aprendizaje y de enseñanza de la odontología, se señalan algunos aspectos que posteriormente serían atendidos por el claustro de profesores en la elaboración de planes de estudios:156 El aprendizaje sensomotor, el principio epistemológico de que nihil est in intellectu quod prius non fuerit in sensu (todo conocimiento ha sido primero una sensación). Hasta el 20 de enero de 1959 sólo 14 escuelas dentales en el mundo utilizaban la televisión. La solución de problemas en un sentido amplio comprende aspectos tradicionales aceptados y autoexplicativos:

  1. Sentir una necesidad.
  2. Enfocar el problema.
  3. Juzgar las posibles soluciones.
  4. Solucionar una posible selección.
  5. Reunir datos.
  6. Responder.
  7. Explicar.
  8. Generalizar.

Después de un largo proceso de análisis, discusión y unificar criterios, en 1968 se inició la formación de técnicos clínicos medios , con un plan de estudios de 3 años de duración; la actividad principal de estos técnicos es la atención básica tanto a niños como adultos. Estos servicios eran: obturaciones, extracciones de dientes normalmente implantados, profilaxis, acciones de prevención y promoción de salud. Según la reglamentación, este personal debía trabajar bajo la fiscalización o control del estomatólogo. La formación de este personal fue debida a la insuficiencia en número de los estomatólogos del país y la necesidad de brindar una cobertura aceptable a la población en estos servicios. En 1977 existían 1 100 de estos técnicos, todos eran del sexo femenino.

Posteriormente al crecer el número de estomatólogos se determinó no continuar formando este tipo de personal auxiliar, y para aquellos que habían alcanzado el nivel de bachiller, se les preparó un plan de estudio especial y de esta forma muchas de ellas alcanzaron el grado de Doctor en Estomatología.

En el curso 1969-1970 se inició un plan de estudios que le empieza a dar un vuelco a la concepción de la enseñanza. El plan sigue siendo de 4 años, con una enseñanza integrada de tipo horizontal y vertical. La enseñanza se organizó bajo coordinación interdisciplinaria en unidades lógicas de conocimiento157 por sistemas o aparatos. En la hemifase I-A (primer año) y en el primer semestre de la hemifase I-B (segundo año), continuando en el segundo semestre, donde reciben la enseñanza en el área clínica por el sistema o asignaturas independiente.

El plan de estudios estaba organizado de la forma siguiente:

 

Fase I

 

Hemifase I A (primer año)

 

Unidad lógica

Semanas

 

Introducción a las Ciencias Médicas

8

 

Biología Celular y Tisular

6

 

Aparato Neurolocomotor

6

 

Digestivo, Metabolismo y Endocrino

6

 

Aparato Genitourinario y Respiratorio

6

 

El Hombre y su medio. Concepción Científica y no Científica del mundo.

 

 

Crecimiento, desarrollo y maduración.

 

 

Hemifase I-B (segundo año, primer semestre)

 

Sistema Nervioso Central

6

 

Sangre,Hemolinfopoyético cardiovascular

6

 

Aparato Masticatorio

6

 

Actividades formativas:

 

  Marxismo-leninismo  

 

Información Política

 

 

Preparación Combativa

 

 

Educación Física

 

 

Grupo de Trabajo Investigativo

 

 

Actividades laborables

 

 

Actividades de terreno en los programas de salud
De la Comunidad.

 

 

Segundo año (segundo semestre)

 

Anatomía e Histología Patológica

 

 

Cirugía Bucal Preclínica

 

 

Operatoria y Endodoncia Técnica

 

 

Microbiología

 

 

Radiología Técnica

 

 

Actividades formativas:

 

 

-

Información Política

 

 

-

Educación Física

 

 

Actividades laborables:

 

 

-

Clínicas

 

 

-

Laboratorios de la Escuela.

 

 

Tercer año

 

Operatoria, Endodoncia Clínica

 

 

Patología y Radiología

 

 

Prótesis Dental

 

 

Farmacología

 

 

Propedéutica

 

 

Exodoncia

 

 

Actividades formativas:

 

 

-

Información política.

 

 

-

Grupo de trabajo investigativo.

 

 

-

Educación Física.

 

 

Actividades laborables:

 

Actividades Asistenciales en Clínicas

 

 

Estomatológicas y en la Escuela.

 

 

Cuarto año

 

Prótesis Dental

 

 

Organización de Salud Pública

 

 

Higiene y Epidemiología

 

 

Ortodoncia

 

 

Clínica Estomatológica

 

En este curso se inicia la experiencia de la vinculación del estudio, el trabajo y la investigación. Estos se definían con objetivos bien precisos que determinan actividades concretas, de fácil control y evaluación, que garanticen que los egresados posean los conocimientos, habilidades y actitud imprescindible a su futuro perfil profesional, el cual está determinado por la política de salud existente en el país.

Los propósitos del plan de estudios se consideraban cumplidos si al finalizar los estudios los graduados habían adquiridos los conocimientos, habilidades y actitudes:

  1. Tomar conciencia de la importancia social del trabajo como elemento creador e impulsor del desarrollo.
  2. Demostrar hábitos de disciplina laboral y desarrollar una conciencia de productores.
  3. Demostrar motivación por los valores sociales de la Medicina.
  4. Valorar la importancia del medio ecológico en el proceso salud-enfermedad.
  5. Reafirmar la importancia de la participación de la comunidad organizada a través de sus organizaciones de masa en los programas de salud.
  6. Valorar el significado social del trabajo en equipo.
  7. Valorar el papel del trabajo de la salud en la sociedad.
  8. Identificar, distinguir y evaluar los principios y la organización de los servicios de salud.
  9. lorar los procesos patológicos más frecuentes en nuestro medio y la atención integral de los mismos.
  10. Valorar la importancia en el proceso salud-enfermedad de la atención médica de grupos de población con características similares por edad, cultura y morbilidad.
  11. Aplicar y evaluar los conceptos de normalidad estadística, funcional e ideal de acuerdo con la problemática estudiada.
  12. Enfocar la enfermedad en su dimensión histórico-social.
  13. Iniciar al estudiante en el dominio de la metodología científica por medio de su aplicación en el trabajo.

Los estudiantes en la Fase I eran ubicados directamente en los policlínicos, para trabajar directamente en los programas de salud, que se desarrollan en el área de salud, fundamentalmente en actividades de prevención primaria. Los alumnos de tercero y cuarto cursos trabajaban en las clínicas estomatológicas del Ministerio de Salud Pública, en actividades totalmente integradas a los contenidos docentes de las disciplinas que cursan.

Este plan constituye un elemento novedoso para la introducción de los programas del "Hombre y su medio", concluidos en un régimen de estudio-trabajo-investigación, en el cual la docencia teórico-práctica que se desarrolla en el aula está estrechamente vinculada y sirve de apoyo a la actividad docente-laboral que se desarrolla en la comunidad y viceversa.

La actividad científica estudiantil en el plan de estudios se encuentra dirigida al incremento del conocimiento científico, a su búsqueda y organización, al desarrollo de habilidades, capacidades y hábitos encaminados a estimular el trabajo creador, el manejo de métodos científicos de trabajo, al estudio del resultado del trabajo científico, a la realización de tareas que tienden a la solución de problemas de producción, del servicio con la aplicación en la práctica de los conocimientos teóricos adquiridos, en fin abarcar conceptos más amplios que los considerado solo como sinónimos de investigación científica.

Los alumnos cursaban en lo fundamental las ciencias básicas en año y medio, en el ICBP "Victoria de Girón", y después pasaban al área clínica.

Con este plan se inicia la vinculación de los estudiantes con las clínicas estomatológicas extramurales, que comenzará la descentralización de la docencia de la escuela.

Una de las unidades lógicas de la hemifase I-B corresponde al estudio del aparato masticatorio, donde por primera vez aparecen integrados los contenidos morfológicos y fisiológicos, además del desarrollo de habilidades en el tallado y dibujo de los dientes y el estudio inicial de la oclusión.

La información política que aparece entre las actividades formativas corresponde con un tiempo calendariado, dispuesto para el análisis de aspectos de la política nacional o internacional, discursos de los dirigentes del país, etc.

En esta fecha se escribía sobre la crisis de la educación médica,158 Laín Entralgo dijo : Durante la segunda mitad del siglo xix, cobra figura la formación del médico, que hoy solemos considerar canónica o clásica; la medicina es una ciencia natural o no es nada proclamó a modo de consigna general Helmontlz. Desde entonces la educación del médico ha tenido un fundamento integrado por 2 niveles, uno básico -Física, Biología General y Química-, Anatomía macro y microscópica, y el otro la Asistencia. En el caso de la Estomatología esto se ha cumplido de igual manera, estableciendo los llamados ciclos básicos y clínicos, con una separación neta en ambos, con este plan puesto en vigencia en 1969, el alumno desde primer año comienza a aproximarse a los problemas de salud, que será objeto de su atención más adelante.

La necesidad de la vinculación del personal formado en ciencias médicas, con los aspectos socioeconómicos, se pone de manifiesto a través de un volumen considerable de trabajos científicos. Shulman señala:159 el plan de estudios de la carrera de cirugía dental en la Universidad de la Frontera se desarrolla de la manera siguiente:

  1. Formación científica equivalente al 22 % de la malla curricular entre el i y el vi semestre.
  2. Formación humanística y ética expresado en el 11 %, se entrega del i al x semestre.
  3. Formación en prevención, expresada en el 22 % entre los semestres i al xii.
  4. Formación en tratamiento, expresada en el 45 % que se entrega entre los semestres i al xii.

En el año 1970, el país se empeñó en realizar una zafra azucarera de 10 millones de toneladas de azúcar, en ese ingente esfuerzo participaron los trabajadores y estudiantes universitarios, con movilizaciones periódicas. En los años pasados del triunfo revolucionario, la universidad fue y continúa siendo un bastión irreductible de integración revolucionaria. En ese año se graduaron 80 estomatólogos en nuestra facultad.

En 1970 se inició el sistema del tratamiento incremental en escolares, el cual en un breve período alcanzó las metas propuestas en el componente bucal de la salud en la población infantil; los logros mantenidos en este aspecto hacen que desde muy temprano se hayan logrado la propuestas de salud para el año 2000, en este segmento de la población.

En 1971 se van obteniendo los resultados de incrementos de la matrícula, en el primer año, en este curso se graduaron 131 estomatólogos, en la Ciudad de La Habana, con más de 50 % graduados del sexo femenino.

En 1973 se señalaron 3 factores160 que son determinantes en la odontología, ellos son: los planes de estudios de las escuelas, la práctica profesional y la situación en la que se encuentra la salud bucal de la población.

La escuela universitaria es la encargada de que el estudiante se forme con una base de conocimientos científicos útiles y adecuados a su profesión. De acuerdo con Lexington, la escuela de odontología es la encargada de lograr que el estudiante llegue a ser un profesional biológicamente otorgado, técnicamente capaz y socialmente sensible, que esté preparado para resolver los problemás odontológicos que afectan a su comunidad.

En ese año una comisión de profesores, se encuentraba confeccionando un nuevo plan de estudios, donde la característica fundamental era la integración en sentido diagonal, es decir desde el primer año el estudiante se encuentra vinculado a la comunidad y rudimentos de clínica, que se van incrementando hasta el último año; en los cursos finales todavía se estudian elementos de las ciencias básicas, pero con un predominio del trabajo asistencial y comunitario.

En el curso 1974-1975, este plan se usó en vigencia de forma experimental, se seleccionó una brigada de 20 estudiantes, con sus debidos consentimiento de participar en el pilotaje; por lo que en ese año la facultad se encontraba desarrollando 2 planes de estudios, el experimental y el que se había iniciado en 1969.

El plan de estudios experimental quedó confeccionado de la forma siguiente:

Plan Experimental Integrado

Primer Año

Fase I. Módulos (primer semestre):
Introducción a la Estomatología
Introducción a la Clínica I
El Hombre y su Medio
Estructuras Anatómicas.

Segundo Semestre

Introducción a la Clínica II
Protección Específica
Biología Celular y Tisular
Asignaturas:
Marxismo-Leninismo
Educación Laboral
Educación Física.

Fase II. Unidades (plan anual).

Endocrino
Neuroanatomía
Respiratorio-másticatorio
Sangre Cardiovascular
Módulos:
Maloclusiones I
Caries dental I
Sistema de Regulación y control del organismo
Introducción a la Clínica III
El Hombre y su Medio.

Fase III. Módulos (primer semestre)

Maloclusiones II
Caries dental II
Parodontopatías
Asignaturas:
Medicina Militar
Práctica de Servicios Médicos
Educación Física.

Fase IV (plan anual). Rotaciones

Módulos
Neoplasias
Maloclusiones II
Patologías Quirúrgicas
Patologías no Quirúrgicas
El Hombre y su Medio
Asignatura:
Cirugía Maxilo Facial de Guerra.

En este plan de estudios, los términos clásicos de denominación de las asignaturas, módulos y rotaciones están modificados. En cada módulo se encuentran materias de ciencias básicas, prevención y promoción de salud, así como del trabajo clínico.

Los profesores seleccionados para trabajar en este plan de estudios solamente realizaron las actividades académicas con este curso. Todos los alumnos sometidos a la experiencia fueron graduados. Por cambios ulteriores este plan se impartió una sola vez.

Hasta 1975 han sido directores de la Escuela de Estomatología de La Habana, los doctores: Arturo García Mendoza, Francisco Fernández Soler, Ernesto Poussin Padrón, César Pérez Duany y Rigoberto Otaño Lugo.

Este año los cuadros docentes y dirigentes de la Escuela de Estomatología de la Habana son:

Director Dr. Rigoberto Otaño Lugo.
Subdirector Docente Dr. Manuel Becerra Troya.
Subdirector de Investigaciones Dr. David Cuellar Lomba.
Jefes de departamentos docentes
Prótesis Dental Dr. Plácido Ardanza Zulueta.
Cirugía Dr. Saturnino T. Alemán López.
Periodoncia Dra. María del C. Del Valle Portilla.
Estomatología Conservadora Dr. Federico Garrigó Donis.
rtodoncia Dr. Ernesto Poussin Padrón.
Patología Bucal Dr. Julio Santana Garay.
Salud Pública Dr. Manuel Becerra Troya.

Un concepto utilizado en la enseñanza de las ciencias de la salud es el de renovación;161 dice: La sanidad y su ambiente experimentan constantes cambios, muchos de ellos deberán ser el producto de la acción del ejercicio de los profesionales universitarios y por lo tanto de la salud; hace énfasis que los curricula de estudios de los profesionales de salud, como sistemas educativos de autorrenovación, deben ayudar al estudiante a adquirir las actitudes, conocimientos, hábitos, valores y destrezas que le servirán en un mundo de cambio, para que practique y genere la autorrenovación.

En abril de 1976,162 se presentó el proyecto para la Organización y Desarrollo de la Educación Superior. En el Primer Congreso del Partido Comunista, sobre la política educacional, se indica: "En relación con la enseñanza superior, considera que debe acometerse la adecuación de su estructura organizativa y dirección, de manera que constituya un sistema armónico y único de centros de enseñanza, con correctas estructuras de especialidades y objetivos correspondientes a la planificación del desarrollo e incluya universidades, institutos, escuelas especializadas, que respondan con mayor eficacia a la demanda de graduados con enseñanza superior e interrelacionen la docencia con la investigación y la producción.

En el proyecto se señala la creación del Ministerio de Educación Superior, al que le corresponderá: dirigir, orientar, planear, supervisar y ejecutar la política educacional que en la esfera del nivel superior y de posgrado oriente el Partido Comunista de Cuba y disponga el Estado revolucionario.

Se determinó que las facultades de ciencias médicas de las universidades existentes: La Habana, Santiago de Cuba, Las Villas y Camagüey se constituyeran en universidades médicas con la denominación de Instituto Superior de Ciencias Médicas, en nuestro caso en especial se denomina Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana, y quedaba adscripto al Ministerio de Salud Pública.

Cada instituto estaba constituido por las facultad de medicina y estomatología, con su decano respectivo, que eran dependientes del rector del instituto; de esta forma la Escuela de Estomatología de La Habana volvía a ser designada facultad.

El control del Ministerio de Educación Superior sobre los institutos de ciencias médicas es de carácter metodológico, en lo que a las actividades docentes se refiere.

La denominación de instituto para las universidades médicas ha tenido confusión para su interpretación en las relaciones con centros de educación superior de otros países, por lo que en ocasiones es necesario aclarar que aunque la institución se denomine como instituto, es una estructura de carácter universitario.

Una orientación del Ministerio de Educación Superior, recién creado, orienta que se elaboren los planes de estudios A; con lo cual el esfuerzo realizado en función de ir adelante en la integración de la docencia y su vinculación con lo social fue afectado en gran parte. El plan de estudios elaborado en el desarrollo, se retrotrae a la década de los 60. Los planes que se estaban ejecutando quedaron en etapa de transición hasta su extinción, con la graduación de los alumnos que los estaban cursando.

El plan de estudios A quedó organizado por cursos y semestres de la forma siguiente:

Primer año

Primer semestre Horas

Filosofía Marxista-leninista I 70
Educación Física I 36
Inglés I 54
Introducción a la Especialidad 18
Anatomía I 90
Bioquímica I 90
Histología I 72
Embriología I 36

Segundo semestre

Filosofía Marxista-leninista II 70
Educación Física II 36
Inglés II 54
Anatomía II 90
Bioquímica II 72
Histología II 72
Embriología II 36

Segundo año

Primer Semestre

Economía Política Marxista-leninista 54
Educación Física III 36
Inglés III 54
Preparación Militar 54
Fisiología I 90
Ética y Deontología Médica 18
Bioestadística 54
Genética e Inmunología 54

Segundo semestre

Economía Política Marxista-leninista II 54
Educación Física IV 36
Inglés IV 54
Preparación Militar 54
Fisiología II 90
Psicología Médica 90
Materiales Dentales 36
Anatomía Dental 54

Tercer año

Primer semestre

Economía Política Marxista-leninista III 54
Preparación Militar 72
Microbiología 72
Propedéutica Clínica con Fisiopatología 198
Anatomía Patológica 72
Laboratorio Clínico 36

Segundo semestre

Historia del Movimiento Obrero y la
Revolución Socialista Cubana 72
Preparación Militar 72
Radiología 54
Higiene y Epidemiología 54
Patología Bucal 90
Prótesis Estomatológica I 108
Estomatología Conservadora I 72

Cuarto Año

Primer Semestre

Comunismo Científico 70
Preparación Militar 54
Prótesis Estomatológica II 90
Estomatología Conservadora II 90
Farmacología 48
Cirugía Bucal I 90
Ortodoncia-Estomatología Infantil I 72

Segundo semestre

Prótesis Estomatológica III 90
Estomatología Conservadora III 90
Teoría y Administración de Salud 54
Parodoncia 108

Quinto año

Noveno y décimo semestre

Atención Primaria al Niño 360
Atención Primaria al Adulto 360
Investigación 7(semanas)
Rotación por Prótesis Dental 2(semanas)
Rotación por Parodoncia 2(semanas)
Rotación por Cirugía Maxilofacial 2(semanas)
Preparación para el examen estatal 5(semanas)

Los semestres fueron programados para 18 semanas lectivas.

Las asignaturas de formación general como Marxismo-leninismo, Economía Política, Historia del Movimiento Obrero y Comunismo Científico tenían la misma extensión que las de medicina y otras carreras universitarias.

Las asignaturas de Ciencias Básicas Biomédicas como Anatomía, Histología, Embriología, Fisiología y Bioquímica eran prácticamente de igual extensión y profundidad que las similares cursadas en medicina; con esto se volvía a la situación de muchos años atrás, donde no se tenía en cuenta el perfil profesional de la carrera para determinar las características de los conocimientos básicos, que debían estar contenidos en el plan de estudios.

El alumno se incorporaba al trabajo clínico en el sexto semestre y con mayor dedicación en el séptimo.

En el plan aparecen 33 disciplinas, número que se considera muy elevado.

En una sección del modelo del plan de estudios aparecen varias asignaturas facultativas como: Cerámica, Neuroanatomía, Idiomas, pero sólo se desarrolló con buena asistencia por parte de los alumnos el curso de Educación Sexual.

En este plan se propone establecer el examen estatal o de grado, como forma de terminación de los estudios universitarios. Este examen abarcaba los contenidos relacionados con la clínica y aspectos comunitarios; se basa en el logro de los objetivos terminales de la carrera.

Un aspecto interesante de este plan es que el tiempo de estudios se eleva de 4 a 5 años, lo cual daba la posibilidad de que el quinto se convirtiera en una práctica preprofesional, que prepara al estudiante con mejores condiciones de destrezas y desempeño, para ocupar los puestos de trabajo una vez egresado.

La práctica preprofesional o internado se realiza en las clínicas estomatológicas docentes extramurales en la Ciudad de La Habana y en clínicas situadas en la provincia La Habana, Matanzas, Sancti Espíritus, Cienfuegos y en el municipio especial Isla de la Juventud.

La descentralización de los estudiantes a estas provincias ocasionó un trabajo de análisis para la acreditación de las clínicas estomatológicas en la docencia, donde se inspeccionaba, entre otros elementos: condiciones físicas de la institución (constructivas); equipamiento en número y estado de conservación; cantidad de profesionales emplantillados y de ellos cuántos eran especialistas en las especialidades estomatológicas; cobertura asistencial de la población; condiciones de vida para los estudiantes; la existencia de biblioteca y sus relaciones con los centros de información médica, y la existencia de locales para su habilitación como aulas y medios audiovisuales.

Las plazas para nombrar el personal docente se cubrieron por el sistema de concurso oposición. El personal que ocupó plazas docentes, fue necesario implementarles cursos de superación, entre ellos cursos básicos de pedagogía. Con este trabajo estábamos llevando a la práctica el concepto de la universalización de la enseñanza universitaria por todas las provincias del país, y en cada una de ellas por las ciudades principales.

Otro aspecto importante planteado en el plan de estudios fue la rotación por investigaciones en el quinto curso de la carrera, la rotación tenía 7 semanas de duración; en este período se hacían encuestas, observaciones, etc; la búsqueda de la información científica relacionada con el tema objeto de investigación, los alumnos contaban con la asesoría de profesores.

Los trabajos concluidos se preparaban como un informe científico, el cual era presentado y defendido por los alumnos ante un tribunal de profesores.

En los inicios, las investigaciones estuvieron vinculadas hacia temas de interés de la Dirección Nacional de Estomatología.

El plan, aunque tuvo aspectos positivos como la instauración del internado o práctica preprofesional, el trabajo de investigación, la contribución a la universalización de la enseñanza, la realización del examen estatal; por otro lado constituyó un freno a las tendencias del desarrollo de la docencia que había de reencontrarse años más tarde en el diseño de otros planes de estudios.

El plan de estudios está claramente dividido en 3 fases:

La primera, son las ciencias básicas el común denominador; la idea de preparar al dentista con una concepción similar a la del médico, los induce a incluir conocimientos, que más tarde no serán utilizados en su práctica profesional. En esta fase existe también la tendencia de acumular teoría que los estudiantes no son capaces siempre de recordar posteriormente.

La segunda fase es la llamada preclínica, en ella se intenta empezar a formar en los estudiantes la capacidad profesional teórico-práctica, proporcionándole información relacionada con las actividades específicas y desarrollando las habilidades motoras esperadas, sin hacerlo directamente con los pacientes.

La tercera fase son las ciencias clínicas, los alumnos tratan a los pacientes reales, suponiendo que cuentan con los conocimientos y habilidades necesarios.

En 1977 los servicios estomatológicos del país contaban con varios miles de trabajadores, distribuidos de la forma siguiente:164

Estomatólogos 2 700
Estomatólogos especializados 230
Técnicas Clínicas en Estomatología 1 100
Asistentes Dentales 3 200
Técnicos en Prótesis Dental 730
Técnicos en reparación y mantenimiento 130

En ese año se realizaron 7 462 795 consultas estomatológicas en el país, lo cual es un indicador de notable peso que tiene la estomatología dentro del Sistema Nacional de Salud, y se encuentran 2 332 sillones dentales instalados.

En un trabajo165 realizado por varios profesores de medicina se señala que la carrera de dentista se estableció en la Universidad de La Habana en 1863, sobre lo cual se debe aclarar, que fue una carrera agregada como Dentista Ministrante, que la universidad no tenía responsabilidad alguna en la organización, ejecución y control de la preparación del estudiante; éste se formaba, aprendiendo al lado de otro, que para esa etapa podía ser un dentista, cirujano dentista o simplemente un flebotomiano; que con una carta o certificado de reconocimiento de su nivel profesional y pagaba el derecho a los exámenes de reconocimiento de su nivel profesional, pagaba un derecho de matrícula, que era ese el vínculo con la universidad.

En el año 1977 la Facultad de La Habana tuvo una graduación de 190 nuevos estomatólogos.

Por esta época se hace más evidente la conceptualización de la integración docencia-servicio-investigación, y se empieza a plantear con énfasis la necesidad de la vinculación temprana del estudiante con sus áreas de formación asistencial: los hospitales, policlínicos y, por tanto, la posibilidad de que los alumnos, en vez de ingresar en el ICB "Victoria de Giron" para cursar el ciclo básico, lo hagan próximo a las áreas hospitalarias.

En el curso 1977-1978 se produjo en el ICB "Victoria de Giron", una situación crítica con la promoción que en los estudiantes de medicina fue algo más del 50 % y en Estomatología del 73 %, siempre la promoción ha tenido una mejor eficiencia en Estomatología que en Medicina. Producto de esta baja promoción, se tomó el acuerdo de dividir el centro organizativamente en 5 unidades docentes, cada una con un director y un grupo de profesores, con sus organizaciones políticas y de masas; en las mismas se distribuyeron los alumnos de primero y segundo años.

La unidad número 5 fue la que agrupó a los estudiantes de Estomatología, siendo el director, el doctor Félix A. Companioni Landín. Los resultados de las medidas tomadas fueron buenos, pues se incrementó el por ciento de promoción tanto en medicina como estomatología. Al ser los colectivos de trabajadores y estudiantes más pequeños, se establecieron mejores relaciones humanas en el colectivo; aumentaron las actividades sociales de confraternidad. Las unidades docentes en el ICB "Victoria de Girón" duraron hasta el año 1982.

La evaluación del proceso de aprendizaje ha sido considerado a través del propio desarrollo de la docencia.

¿Cómo podemos considerarnos satisfecho del resultado de un alumno? En todo proceso evaluativo existen factores subjetivos que inciden sobre el mismo. La evaluación de los trabajos clínicos es de vital importancia166 en la carrera de Odontología, se considera que la evaluación:

Alonzo167 señala: en la facultad los docentes tienen diferentes criterios de la evaluación clínica; los profesores que acostumbran a evaluar el proceso, otros el producto final y hay quienes evalúan ambos aspectos.

Los que acostumbran a evaluar el proceso, no contemplan en las hojas de registro las destrezas necesarias para realizar determinada ejecución; tampoco hay mención del uso ad

    1. Proporciona una base para la autocorrección.
    2. Da información acerca del éxito del profesor.
    3. Certifica la capacidad del estudiante.
    4. Asegura la calidad del cuidado de la salud en las clínicas de las Escuelas de Odontología.

ecuado del instrumental, ni de los materiales dentales; sin embargo como estas actividades clínicas se realizan en pacientes, el profesor hace una supervisión directa de los ejercicios, aun cuando no estén descritos aspectos sobre destreza e instrumental; el docente al revisar el ejercicio capta algo sobre estos detalles, dándole a la evaluación cierta validez.

También afecta la confiabilidad, la costumbre existente entre los docentes de utilizar como medio de evaluación sin anotación, se deduce que este medio es de dudoso valor.

Otro factor que incide negativamente en la confiabilidad de la evaluación es la ayuda desmedida que algunos docentes prestan a los alumnos, resolviéndoles partes de los tratamientos; de esta forma en el momento de asignar una calificación, ésta no representa verdaderamente la actuación del alumno.

En el sistema de evaluación, que es consustancial a las incidencias normativas del proceso enseñanza-aprendizaje en nuestro medio, la evaluación ha ido evolucionando; en esta época las asignaturas que tienen un peso eminentemente práctico o consideradas así, no tienen examen final, por tanto el alumno recibe una calificación que debe tener correspondencia con su participación en los seminarios, clases talleres, preguntas de control, pruebas intrasemestrales, trabajos de control en clase y trabajos de control extraclases. Se encuentra establecido por reglamento que el alumno no debe tener más de 5 exámenes a final de cada semestre, por lo que esta evaluación corresponde con aquellas asignaturas que tiene mayor peso teórico en las ciencias básica y en las preclínicas y clínicas.

Existe la llamada evaluación frecuente, que se corresponde con las calificaciones que recibe el estudiante en los seminarios, prácticas de laboratorio, en la clínica, en el trabajo de terreno, etc. Este conjunto de evaluaciones permite llevar un control sistemático de cómo el alumno va logrando el dominio de los objetivos propuestos para cada tipo de actividad.

Por reglamentación se eliminó el sistema de arrastres, lo que obliga al estudiante a obtener el aprobado en todas las asignaturas que cursa en cada semestre. Con este sistema se eliminan las precedencias e incompatibilidades entre las asignaturas en los planes de estudios.

Domínguez del Río en 1979, refiriéndose a la enseñanza odontológica en América Latina, señaló que la mayoría de las universidades de América Latina no están formando profesionales de acuerdo con las necesidades de cada país y de los avances de las ciencias y la tecnología. Como consecuencia hay pocos odontólogos para solucionar las necesidades de atención odontológica. Las variables que influyen en la estructura curricular, son:

  1. La realidad nacional (económica, demografía, etc.).
  2. Filosofía de los planes de estudios -necesidades de la comunidad, su derecho a recibir los servicios de educación y participación activa y crítica en la solución de problemas.
  3. Objetivos generales del plan de estudios.
  4. Funciones o actividades.
  5. Proceso de enseñanza-aprendizaje. Papel del profesor y del estudiante.
  6. Integración docencia-servicio.

Concluye, es imprescindible que las estructuras curriculares respondan a las necesidades de cada país para una planificación cuidadosa del curriculum. El recurso humano en formación debe responder a las necesidades de los modelos de servicio y proceso de enseñanza-aprendizaje.

En 1980 se planteó por Isabel Rodríguez, la actividad docencia-servicio como "un verdadero proceso que incorpora al estudiante desde el inicio de su carrera a la producción de acciones en salud, siendo estas acciones la base fundamental del proceso educacional. Este proceso así concebido exige una reformulación curricular que permite ofrecer a las experiencias de servicio, la base teórica que requieren para su explicación y desarrollo de una metodología basada en la metodología del conocimiento científico". Se destaca "Las actividades del servicio son parte medular del curriculum, a diferencia de lo que habitualmente realiza la institución educativa, al organizar separadamente las actividades académicas de las prácticas de servicio".

En 1981 el país contaba con 188 estomatólogos, 1 por 318 habitantes; ese año la Facultad de La Habana graduó 275 profesionales, de ellos 189 eran mujeres, algo más del 61 %.

Después de un extenso recorrido por el país, por una comisión gubernamental, que hizo un estudio de la formación de los profesionales de la salud, las dificultades materiales, el uso de los recursos, la promoción de los estudiantes, etc; se realizó un claustro extraordinario de profesores del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana,168 cuyas conclusiones estuvieron a cargo del Comandante Fidel Castro, Primer Ministro del Gobierno; entre otros aspectos señalaba: "La medicina fue, es y será, una de las actividades que más atención requiere en un proceso revolucionario, y a lo que la revolución le ha dedicado mayor atención...Convertirse en una potencia médica no es solo una cuestión de prestigio a tomar en cuenta en este caso. Yo creo que en primer lugar , el beneficio que recibirá nuestro pueblo, si nuestro país se convierte en una potencia médica, porque estaría atendido, tendría las mejores condiciones de asistencia médica que en cualquier otro país". Al hablar del destacamento pedagógico y de sus resultados, señala: "hay que hacer un destacamento, hay que hacer un destacamento de medicina. Y como todo destacamento de ciencias médicas, hay que hacer una selección rigurosa de los estudiantes de medicina. Y como todo también tiene su parte política, hacer un trabajo de conciencia en los estudiantes de la importancia de la carrera de medicina... Ser del destacamento entraña un honor, sí, pero entraña también una responsabilidad seria y debemos saber exigírsela".

El 4 de enero de 1982, los ministros de Salud Pública y de Educación Superior, dictaron la resolución conjunta que creó el Destacamento de Ciencias Médicas "Carlos J. Finlay", con vistas a que se incorporaron al estudio de las ciencias médicas, los estudiantes que reúnan las condiciones políticas, ideológicas y morales que deben caracterizar al profesional de la salud.

En enero de ese año, el Ministro de Salud Pública informó de algunos tipos de centros asistenciales existentes en el país: policlínicos, 390; clínicas estomatológicas, 137; hospitales rurales, 52 y puestos médicos, 212.

El 13 de marzo de 1982 se constituyó el primer destacamento "Carlos J. Finlay", en la plazoleta situada al frente del Hospital "Hermanos Ameijeiras". Este contingente de constituyó con aquellos alumnos de alto rendimiento académico de los preuniversitarios y que reunían las condiciones políticas y morales exigidas por el reglamento.

Las etapas de selección en este proceso fueron las siguientes:

  1. El alumno aspirante a ingresar en el estudios de medicina o estomatología debe poseer un índice académico del preuniversitario de 90 o más puntos, sobre una calificación máxima de 100.
  2. Contar con los avales de las organizaciones estudiantiles de su preuniversitario, donde se señalaban sus condiciones morales y de actividades revolucionarias realizadas durante los estudios de este nivel.
  3. Los aspirantes a ingresar en el destacamento eran entrevistados por duos de profesores de medicina y estomatología, donde se analizaban sus intereses por estudiar una de estas ciencias, así como valorar su nivel de comunicación, y si padecía de alguna enfermedad de las señaladas como invalidantes para el estudio de estas carreras.

Posteriormente los alumnos realizaban las pruebas de ingreso consistentes en un examen de Matemática, Química y Biología. Después de calificadas las pruebas y teniendo en cuenta el índice académico, por un sistema computacional, se seleccionaban los alumnos en orden escalafonario, de acuerdo con la matrícula establecida para cada provincia; por la política de salud del Ministerio de Salud Pública.

Es indiscutible que este trabajo de selección garantizó que ingresaran a las carreras de medicina y estomatología los alumnos con promedios más elevados, y de mejores condiciones humanas, que permitirían a Cuba junto con un arduo y sistemático trabajo en las esferas de la docencia, la asistencia, la investigación, de la metodología y educación de profesores y estudiantes, llegar a ser una potencia médica.169

Este primer destacamento nacionalmente estuvo constituido por 4 105 estudiantes de medicina y estomatología de nuevo ingreso, de ellos 268 pertenecían a estomatología; que obtuvieron una promoción del 93,2 % al concluir el primer año. Estos resultados para esta etapa en estomatología como en medicina, evidencian la importancia del trabajo de formación vocacional y orientación profesional antes y durante el proceso de formación de los contingentes del destacamento.

De los ingresados en el primer destacamento, 54 fueron graduados en Santiago de Cuba170 y 99 en la Ciudad de La Habana. La Facultad de Estomatología del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba, con motivo de esta graduación elaboró un pequeño libro de graduados, merecedor de elogios, que recoge una síntesis biográfica de cada uno de los graduados de este primer contingente.

En el informe al Claustro Nacional de Profesores de Ciencias Médicas se analizó el resultado de la aplicación por primera vez, de la práctica preprofesional o internado en estomatología, desarrollado en todas las provincias del país.

Por una necesidad esencial de satisfacer la insuficiente capacidad docente-asistencial de las clínicas estomatológicas utilizadas hasta ese momento, se tomó la decisión de la descentralización de los estudiantes del quinto año, como se explicó anteriormente. De 432 estudiantes de estomatología del país, 302 fueron ubicados en 38 municipios de todas las provincias del país y 120 en las clínicas estomatológicas de Ciudad de La Habana y Santiago de Cuba.

Los estudiantes durante el curso cumplieron la programación establecida para el último año de los estudios profesionales. El trabajo desarrollado por los estudiantes permitió incrementar el volumen de asistencia estomatológica y elevar considerablemente la calidad de estos servicios. En datos cuantitativos el resultado del trabajo fue:

Ingresos 31 645
Consultas 55 089
Altas 6 876
Operatoria 78 120
Prótesis Dental 4 218
Exodoncias 16 564
Endodoncias 3 165
Profilaxis 5 758
Ortodoncia 3 464
Actividades Preventivas 33 645

Mientras en la mayor parte de los países existe una gran masa de la población que le está vedado la atención estomatológica, en un país desarrollado como los Estados Unidos se observa que la Asociación Dental Americana, plantea que ante la magnitud del problema laboral de sus asociados, en enero de 1984, al hacer público el Programa de la Odontología para el futuro,171 que busca reorientar las áreas de la vida profesional, afectada por la crisis, se identifican las principales situaciones que deberán afrontar los profesionales estadounidenses en los próximos años:

    1. Declinación de la incidencia de caries.
    2. Atención a la población de más edad.
    3. Crecientes regulaciones gubernamentales.
    4. Descenso tecnológico debido a menos dólares para investigar.
    5. Restricciones económicas que afectarán la calidad de la educación dental.
    6. Habrá más dentistas asalariados y trabajando en escenarios no tradicionales.
    7. Los odontólogos generales ampliarán sus prácticas a procedimientos antes realizados por especialistas.
    8. Crecientes controversias con los médicos acerca de áreas de responsabilidad.

La Asociación Dental Americana realiza 5 recomendaciones fundamentales:

    1. Convertir las necesidades públicas insatisfechas en demandas de atención odontológica.
    2. Preparar profesionales más orientados hacia el paciente-mercado.
    3. Ampliar las destrezas clínicas y la mezcla de servicios a ser reorientadas por los futuros profesionales.
    4. Influenciar en la calidad y cantidad de las nuevas fuerzas de trabajo.
    5. Estimular la investigación y el desarrollo.

Con la política de acercar las ciencias básicas a las áreas de formación clínica se hizo un estudio para el remodelado de algunas áreas del edificio central de la facultad de estomatología, así como el de algunas construcciones que se encuentran en la Quinta de los Molinos, lo cual no fue posible realizar. Para los meses de julio y agosto de 1982, el Consejo de Estado tomó la decisión de entregar a la facultad la parte anterior de la antigua Escuela de Medicina Veterinaria, que no se encontraba en uso, así como el edificio de 2 plantas situado en Ayestarán No.10.

Para esta fecha las ciencias agropecuarias, ya tenían en función un moderno instituto, situado en el municipio de San José, en la provincia La Habana.

El edificio de la Escuela de Veterinaria se encuentra en Carlos iii esquina Ayestarán, en el área que antiguamente ocupaban los Laboratorios Woods, del mismo fue ocupado por la Facultad de Estomatología 6 aulas, que se adaptaron locales para los laboratorios de Anatomía, Histología, Bioquímica y Fisiología; una zona de conservación de cadáveres y zonas para instalar laboratorios de investigaciones y oficinas. En este edificio radicó el decanato desde 1982 hasta 1996; y el vicedecanato de Investigaciones y de Educación de Posgrado.

En el edificio de Ayestarán No. 10 se instaló la biblioteca de la facultad y las dependencias del Vicedecanato de Economía y Servicios.

Al finalizar el mes de agosto de 1982 se produjo el traslado de un grupo de profesores del Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas "Victoria de Giron" para la Facultad de Estomatología. La mayor parte de este personal, que tenía a su cargo la docencia de las asignaturas básicas biomédicas eran estomatólogos, en su mayor parte especialistas y algunos ostentaban el grado científico de Doctor en Ciencias Médicas.

El traslado de las ciencias básicas hacia la Facultad de Estomatología, en nuestra consideración estimamos que por primera vez, la dirección de la facultad tomó un real control de todo el proceso de formación del estudiante, desde su ingreso hasta la culminación de los estudios.

Los docentes traslados para el área básica de la facultad fueron los siguientes:

Anatomía Humana
Dr. Félix A. Companioni Landín
Dr. Rafael Pardo Bermúdez
Dra. Yolanda Bacha Rigal
Dra. Alina Turro Pití
Histología
Dr. Manuel Cabrera Duranza
Dr. Mario Parapar de la Riestra
A.T.D.
Bárbara Burque González
Embriología
Dr. Reynaldo Machado Campos
Dr. Pablo Santos
Bioquímica
Dr. José Soto Morlá
Lic. Carmen Febles
A.T.D.
Gonzalo Moran Martín
Fisiología
Dr. Andrés Pérez Ruiz
Dr. Ricardo Otero Fernández
A.T.D.
Ana Rita Nuñez
Genética e Inmunología
Dra. Marisabel García Robes Gener.
Educación Física
Lic. Silvio Menéndez Martiatu
Lic. Santa Escobedo Fernández
Economía Política
Lic. Caridad Vega
Filosofía Marxista-Leninista
Lic. Nelsy Delis Bell.

El año 1982 constituyó un año de múltiples acontecimientos para la educación médica del país y en especial para la estomatológica. Se nombró una comisión de la Facultad de Estomatología para realizar una revisión del plan de estudios vigente, llamado Plan A, según el Ministerio de Educación Superior; basado en la experiencia de la aplicación de este plan se organizó uno nuevo llamado Plan B, el cual quedó diseñado y se aplicó en el curso 1983-1984.

Por años y semestres el plan quedó estructurado como se muestra a continuación.

Primer año

Primer semestre

Asignatura Horas por Horas por semana semestre

Introducción a la Especialidad 1 16
Anatomía I 4 64*
Histología I 4 64*
Filosofía Marxista-Leninista 4 64*
Bioquímica I 6 96*
Embriología I 2 32
Inglés I 3 48
Educación Física 2 32

Segundo semestre

Anatomía II 4 64*
Bioquímica II 5 80*
Histología II 2 32*
Embriología II 2 32
Filosofía Marxista-Leninista 4 64*
Educación Física II 2 32

Segundo año

Primer semestre

Asignatura Horas por Horas por semana semestre

Fisiología I 5 80*
Genética 2 32*
Histoembriología Bucodental 2 32*
Economía Política 5 80*
Inglés III 3 48
Educación Física III 2 32

Segundo semestre

Fisiología II 5 80*
Anatomía del Aparato Másticatorio 5 80*
Materiales Dentales 2 32*
Inmunología 1 16
Comunismo Científico 3 48*
Inglés IV 3 48
Educación Física IV 2 32

Tercer año

Primer semestre

Microbiología 3 48*
Propedéutica Clínica con Fisiopatología 5 80*
Anatomía Patológica 3 48*
Operatoria Dental Técnica I 5 80*
Radiología 5 80*
Psicología Médica 3 48
Farmacología 3 48
Ètica Médica y Deontología 1 16

Segundo semestre

Semiología Estomatológica 4 64
Histopatología Bucal 3 48*
Cirugía Maxilo Facial Técnica I 5 80*
Prótesis Estomatológica Técnica I 5 80*
Operatoria dental Clínica II 5 80
Endodoncia Técnica I 5 80*
Biostadística 2 32*

Cuarto año

Primer semestre

Patología Bucal 4 64*

Asignatura Horas por Horas por semana semestre

Prótesis Estomatológica Clinica II 5 80
Cirugía Maxilo Facial II 5 80*
Estomatología Infantil I 5 80*
Parodoncia I 5 80*
Endodoncia Clínica 5 80
Higiene y Epidemiología 3 48*

Segundo semestre

Prótesis Estomatológica Clínica 5 80
Parodoncia II 5 80*
Estomatología Infantil II 5 80*
Oncología Estomatológica 4 64*
Teoría y Administración de Salud 2 32*
Cirugía Maxilo Facial III 5 80

Quinto año

Primero y segundo semestres

Atención Primaria al Adulto 36 360
Atención Primaria al Niño 36 360
Actividad Científica Investigativa 36 252
irugía Maxilo Facial 36 360

Los semestres contaban de 16 semanas lectivas y 3 para los exámenes finales de semestre. La asignatura de Economía Política quedó en un solo semestre, con reducción en el número de horas, tampoco aparece con relación al plan anterior Historia del Movimiento Obrero.

La asignatura de Educación Física aunque aparece dividida en 4 semestres su evaluación era de tipo anual, por lo tanto en el expediente del alumno solo se encuentran 2 notas, una de primer año y otra de segundo. Posteriormente el número de horas de esta disciplina se elevará a 4 por semana.

La asignatura Introducción a la Especialidad, los temas que abordaba en el aprendizaje versaban sobre las características de la especialidad, su función dentro de la salud pública, sitios posibles de trabajo, etc.

Los contenidos referidos a las técnicas y trabajo clínico relacionado con la exodoncia se encuentran incluidos en la disciplina de Cirugía Maxilo Facial.

El quinto año mantiene en general las mismas características que el plan anterior, de práctica preprofesional o internado, y se realizaba en las clínicas estomatológicas docentes del país, en las comunidades atendidas por las mismas, en los servicios especializados, así como en las guardias estomatológicas de las clínicas y servicios de cirugía maxilo facial.

Durante la rotación de Atención Primaria al Niño, los estudiantes rotaban durante 2 semanas en un servicio de ortodoncia; en la rotación de Atención Integral al Adulto rotaban también por 2 semanas en un servicio de prótesis dental y en la de Cirugía por un servicio de la propia especialidad.

Estas rotaciones cortas de 2 semanas se realizaban en servicios del segundo nivel de atención, donde el alumno conocía la vinculación entre el primero y segundo nivel de atención, las formas de remisión de la atención primaria hacia el segundo nivel y participaban como ayudantes en trabajos sencillos.

El examen estatal se realizaba ante un tribunal de profesores constituido por 5 miembros.

En 1984 se plantea la necesidad de dar una solución a la situación creada, con la formación de los técnicos clínicos. Al modificarse el modelo de atención estomatológica, este personal no estaba en condiciones de cumplir el mismo, para garantizar la atención integral a la población; por lo que se plante por un lado, cesar la formación de este tipo de técnico y por el otro, se calculaba que unas 1 200 técnicas reunían los requisitos de la enseñanza secundaria de bachillerato para realizar los estudios universitarios. Se indicó dar una solución a este personal para que pudieran realizar los estudios del nivel superior. Es importante señalar que muchas de estas mujeres, ya tenían familias constituidas con esposos e hijos, etc., con lo que se hacía muy difícil poderse dedicar a tiempo completo a los estudios, por mucho interés que ellas pudieran tener.

Para resolver la situación creada se nombró una comisión, con la participación de profesores de la facultad y de la Dirección Nacional de Estomatología. En el país ya existía la experiencia de organización de cursos universitarios para trabajadores en diferentes modalidades, lo cual tuvo presente la comisión.

Se hizo una revisión del plan de estudios que cursaron durante los estudios técnicos, y con más de 600 horas dedicadas a la preparación en operatoria dental (obturaciones) y con tiempo parecido en exodoncia (dientes normalmente implantados), siendo estas actividades a las que dedicaban el mayor tiempo de la actividad laboral.

La comisión determinó, y se aprobó que en la formación universitaria de los técnicos clínicos:

Los aspirantes a cursar la carrera debían transitar por las ciencias básicas, con el mismo rigor de exigencia que los estudiantes de los cursos normales o diurnos.

Debido al desarrollo de sus habilidades y actitudes para el trabajo asistencial, no se organizó el año de práctica preprofesional; la impartición de las asignaturas se extendió durante todo el tiempo de la carrera.

Los contenidos relacionados con la operatoria dental y la exodoncia se adecuaron a un nivel de profundización mayor a partir de los conocimientos que ya ellas poseían.

El plan de estudios fue concebido para 5 años de estudios, con 2 días dedicados a la formación universitaria del primero al cuarto año y con dedicación completa al trabajo clínico durante el quinto curso.

En el quinto año, además de cursar las asignaturas clínicas programadas para el mismo, los estudiantes debían ejecutar una investigación, cuyos resultados se presentarían en un informe científico ante un jurado de 3 profesores.

La carrera concluye con un examen estatal o de grado, para obtener el título universitario.

El plazo previsto para concluir este plan fue de 5 ingresos y 5 años; en la Habana se extendió a 7 ingresos.

El plan de estudios se denominó Curso Regular por Encuentros, y su organización por años y semestres fue la siguiente:

Primer año

Primer semestre

Anatomía I
Morfología General

Segundo semestre

Anatomía II
Bioquímica I
Histología.

Segundo año

Primer semestre

Anatomía III
Bioquímica II
Filosofía Marxista-Leninista I.

Segundo semestre

Anatomía Patológica
Fisiología I
Filosofía Marxista-Leninista.

Tercer año

Primer semestre

Anatomía del Aparato Masticatorio
Genética e Inmunología
Fisiología II.

Segundo semestre

Anatomía Patológica
Fisiología III
Microbiología.

Cuarto año

Primer semestre

Farmacología
Psicología Médica
Radiología
Estomatología Comunitaria.

Segundo semestre

Prótesis Estomatológica I
Propedéutica y Semiología
Estomatología Legal
Endodoncia I.

Quinto año

Primer semestre

Prótesis Estomatológica II
Endodoncia II
Periodoncia I
Patología Bucal Oncológica
Exodoncia.
Investigación.

Segundo semestre

Prótesis Estomatológica III
Periodoncia II
Estomatología Infantil
Cirugía Bucal
Investigación.

En este curso algunos elementos de formación general no fueron diseñados en el plan de estudios como el Inglés y la Preparación Militar.

Este plan se inició en el curso 1985-1986, la primera matrícula en la Habana fue de 32 alumnas.

La ejecución de este plan permitió, otorgar el título de Doctor en Estomatología, a un gran número de mujeres de excelentes cualidades humanas, y con gran rendimiento académico. Para la historia, en este libro debemos reconocer el esfuerzo inmenso que realizaron por llegar a vencer los estudios, con sus responsabilidades familiares y su vinculación con el trabajo y sacrificando la mitad de sus vacaciones anuales. Más de 250 fueron graduadas en nuestra facultad.

De cumplirse lo establecido, las técnicas clínicas que no realizaron los estudios universitarios deberán abandonar el trabajo clínico de sillón, para dedicarse a las actividades comunitarias de prevención y promoción del componente bucal de la salud.

En 1985 Febres Cordero publicó un trabajo172 sobre la evolución del proceso histórico de la odontología, que se divide en varias etapas, las que se caracterizan por:

Etapa primitiva. Mágico-religiosa en la que oficiaban hechiceros y religiosos, en lucha contra los demonios de la enfermedad.

Etapa médica. Practicada por médicos generales o especializados. iv milenio a.n.e. hasta el siglo v n.e.; se aplicaban los principios de patología y terapéutica conocidos.

Etapa artesanal. Como oficio que desempeñaban los artesanos.

Etapa transicional. La práctica odontológica es desmonopolizada, repartida entre personas dedicadas a diferentes aspectos, uno de los cuales eran los sacamuelas. Se inicia en la caída del imperio romano año 476 durante la edad media; los médicos abandonaban el tratamiento de los dientes y los artesanos hacían el reemplazo de dientes; apareció la charlatanería.

Etapa profesional. La odontología se ejerce por los dentistas profesionales, se extiende desde el oficio calificado hasta el dentista y culmina en 1728 cuando P. Fauchard publicó su obra El Cirujano Dentista.

Etapa científica. Se hace investigación y los profesionales se llaman odontólogos. Se funda la primera escuela en 1840 y la primera escuela en una universidad, en Harvard el 17 de julio de 1867.

En 1989 se inició la formulación de un nuevo plan de estudios, que debería como principio recoger la experiencia de otras universidades y superar las deficiencias que tenía el plan de estudios que se aplicaba en esta etapa, que era el Plan B. Se constituyó una comisión del plan de estudios compuesta por profesores de experiencia de la Facultad:

    1. Fidel Ilizastigui Dupuy.
    2. Biarda Añé González.
    3. Felix A. Companioni Landin.
    4. Joaquín Molina Leza.
    5. Plácido Ardanza Zulueta.
    6. Rafael Valdés Álvarez.
    7. Jorge Martín Trigoura.
    8. Magdalena Guitar Rosell.
    9. Joaquín Urbizo Velez.
    10. Ney D'ou Asón.
    11. Andrés Perez Ruiz.
    12. Manuel Cabrera Duranza.
    13. Karelia Berges.
    14. Gladys Rodríguez Méndez.
    15. Silvino Ruiz Miyares.
    16. Ernesto Poussin Molinet.
    17. Luis Delgado Méndez.
    18. José Soto Morlá.
    19. José Douglas Pedroso.

Los compañeros eran representantes de todos los departamentos docentes, el Vicedecano de la Docencia y el Decano; se encontraba representada la Dirección Nacional de Estomatología y la Dirección Provincial, la Vicerrectoría de Desarrollo del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana y una representación de la Federación Estudiantil Universitaria de la Facultad. Durante el tiempo transcurrido se fueron incorporando otros profesores a la comisión.

En la comisión se revisaron planes de estudios de universidades de: Argentina, México, Venezuela, Panamá, Brasil y Perú.

Los primeros documentos elaborados por miembros de la comisión fueron:

    1. Conceptualización de la Estomatología.
    2. Bosquejo histórico de la docencia de Estomatología en Cuba.
    3. Los Problemas de Salud en Estomatología y otros.

Los documentos elaborados fueron circulados por todos los centros docentes estomatológicos del país y se realizaron reuniones nacionales con la participación de los directores provinciales, decanos y jefes de departamentos docentes de las facultades de ciencias médicas del país; donde se recogieron los criterios sobre los documentos elaborados y cualquiera proposición que estimaran pertinente o conveniente valorar para el nuevo plan de estudios.

Los principios en los que se sustentó el nuevo plan de estudios fueron:

    1. Establecer áreas de integración en la docencia.
    2. Vinculación más temprana del alumno con el trabajo comunitario y a la clínica.
    3. La vinculación del estudio-trabajo como elemento de formación.
    4. Disminución del número de disciplinas y asignaturas con relación al plan anterior.
    5. Establecer el sistema de rotaciones en el aprendizaje en clínica.
    6. Destacar en el plan las asignaturas de contenido social.
    7. Hacer énfasis en el trabajo de prevención y promoción del componente bucal de la salud en Estomatología.
    8. La formación profesional estaría en función de la atención integral primaria de salud en Estomatología.
    9. La preparación científica del estudiante.

La aplicación del plan de estudios se inició en la facultad de la Habana en el curso 1992-1993, y a partir del próximo curso en todo el país.

El plan es de carácter semestral y la distribución de las asignaturas fue la siguiente:

Primer año

Primer semestre Horas

Introducción a la Estomatología Integral 60
Estomatología Integral I 60
Ciencias Morfológicas I 96
Bioquímica I 64
Filosofía y Salud 64
Inglés I 64
Educación Física I 64

Segundo semestre

Estomatología Integral II 64
Ciencias Morfológicas II 96
Bioquímica II 64
Filosofía y Salud II 64
Inglés II 64
Educación Física II 64
Fisiología I 80

Segundo año

Tercer semestre

Fisiología II 80
Ciencias Morfológicas III 96
Microbiología 64
Farmacología 48
Horas Estomatología Social I 60
Inglés III 64
Educación Física III 64

Cuarto semestre

Atención Estomatológica Individual I: 360
Rotación: Semiología y Propedéutica 180
Operatoria Dental I 180
Patología General 72
Inglés IV 64
Estomatología Social II 60
Educación Física IV 64

Tercer año

Quinto semestre

Preparación Militar 60
Estomatología Social III 72
Inglés V 64
Atención Estomatológica Individual II 432
Rotación: Operatoria Dental 144
Medicina Bucal 144
Rehabilitación I 144

Sexto semestre

Estomatología Social IV 72
Inglés VI 64
Atención Estomatológica Individual III 432
Rotación: Odontopediatría 144
Enfermedad Periodontal 144
Rehabilitación II 144.

Cuarto año

Séptimo semestre

Preparación Militar 60
Estomatología Integral III 288
Inglés VII 64
Atención Estomatológica Individual IV 216
Rotación: Medicina Bucal II 108
Cirugía Bucal 108

Octavo semestre

Estomatología Integral IV 492
Bioestadística y Computación 60
Inglés VIII 64

Quinto año

Noveno y décimo semestres

Estomatología Integral V 44 horas por semana.

Al revisar la denominación de las asignaturas, rotaciones y estancias, se observa que no aparecen algunas disciplinas clásicas, ello es debido a que aparecen integradas; las ciencias morfológicas integran los contenidos de Anatomía, Histología y Embriología y en especial la Morfología III, la cual integra todos los conocimientos morfológicos del aparato masticatorio, que incluyen elementos básicos de oclusión dentaria y de crecimiento y desarrollo craneofacial.

Las asignaturas Bioquímica II y Fisiología II, sus contenidos están relacionados con la comprensión científica de aspectos funcionales y estructurales del aparato masticatorio. Los contenidos morfológicos y fisiológicos se encuentran coordinados en tiempo para su enseñanza.

La Radiología no aparece como asignatura, pero los contenidos de radioanatomía están incorporados con la rotación de Semiología y Propedéutica en el segundo semestre. La parte del diagnóstico radiológico se encuentra integrada a las diferentes actividades clínicas.

El hiato que existe entre las asignaturas de Integral II y la Integral III corresponde a una organización pedagógica del plan, con vistas a introducir los aspectos sociomédicos en Estomatología Social y el trabajo clínico no integrado en la Atención Estomatológica Individual.

Durante el tiempo de estudios de las Estomatologías Integrales III, IV y V, el alumno atiende a un número de familias integralmente, que incluye la visita de terreno a las familias y el diagnóstico de salud, así como establece el plan de acción y ejecución. El nivel de integración de esta disciplina es de complejidad creciente.

Un aspecto novedoso es la creación del tiempo electivo en los semestres VI y VIII, con una duración de 60 horas al final del semestre. Para cumplir este trabajo, los departamentos docentes ofertan los curso que proponen para el tiempo electivo, los que se dan a conocer a los estudiantes, los cuales se matriculan de acuerdo con el cupo de cada curso. Es obligatorio para los alumnos matricular algún curso, como ejemplo se encuentran cursos ofertados sobre: el SIDA, Acupuntura, Homeopatía, Cirugía Bucal, Ortodoncia, de Extensión Universitaria, etc.

El alumno concluye los estudios con el examen estatal o de grado, ante un tribunal constituido por profesores de las áreas clínicas y sociomédicas. El examen presenta una parte práctica, en la cual se le entrega un paciente al alumno, al que debe confeccionarle la historia clínica y establecer un plan de tratamiento; posteriormente en ausencia del paciente es analizado por el tribunal cada caso. En otra sesión se realiza el examen teórico, que generalmente consta de 5 preguntas, en forma de problemas clínicos que el estudiante debe resolver. El examen se confecciona por el Centro Rector para la Educación Estomatológica, que le corresponde a la Facultad de La Habana; pero previo a la elaboración del examen se toman criterios de las demás facultades y departamentos de estomatología del resto del país.

En la concepción del plan se tuvo presente su flexibilidad y su perfeccionamiento constante de acuerdo con el desarrollo científico y técnico de la especialidad.

Como el plan de estudios está orientado hacia la atención primaria y rompe esquemas de la forma organizativa y de contenidos de las asignaturas, provoca en algunos profesores incomprensiones hacia el plan, con cierto rechazo, que en algunos casos a su vez se lo trasmiten a los alumnos.

La formación científica investigativa se desarrolla a lo largo del plan de estudios, en las asignaturas como Introducción a la Estomatología y en las sociomédicas; el alumno debe concluir haciendo un informe como un trabajo científico; reciben información sobre el uso de la biblioteca y de la confección de las fichas bibliográficas. En el cuarto año en Bioestadística y Computación se evalúa el resultado del trabajo realizado por el alumno a partir del diagnóstico de salud hecho a las familias asignadas, y debe comparar la situación que encontró y lo que ha modificado con su actividad, lo que se hace también en forma de un trabajo científico. En el quinto año, el estudiante realiza una investigación, tal como se ha descrito anteriormente.

Además, los alumnos participan en la actividad científica estudiantil, desde el primer año de la carrera; en esta actividad los alumnos realizan actividades de investigación de diferentes temas, asesorados por los profesores. Los trabajos confeccionados se presentan en una jornada científica anual; en la mesa de los salones hay un tribunal formado por 2 profesores y un alumno de los últimos años de la carrera o preferiblemente un alumno ayudante.

En el proceso de desarrollo de los planes de estudios desde 1976, el plan de estudios elaborado según el Ministerio de Educación Superior es el Plan C, el que simplemente llamamos nuevo plan de estudios.

En el plan se aplica la integración docencia-servicio-investigación. Rojas173 señala que las primeras experiencias extramurales se realizaron en 1965, y a partir de 1970 se comenzó a hablar insistentemente de la investigación docente-asistencial; es una aproximación al integrar el ejercicio clínico-docente al sistema de atención en salud (extramuros). En la vinculación del estudiante con la comunidad, su trabajo social se desarrolla durante toda la carrera. Señala Rondón y Caricote:174 en la actualidad en nuestros países, no puede existir separación entre el individuo y la sociedad a la cual pertenece, ambos constituyen una unidad dialéctica. En la estrategia docente el principal objetivo es despertar la conciencia crítica del alumno hacia los problemas de salud de los servicios.

Independientemente de las formulaciones de los planes de estudios, si no existe una política nacional de salud, con pleno apoyo estatal a la formación del recurso humano y al ejercicio social de la profesión, podemos adelantar en la conceptualización de los aspectos sociales del proceso salud-enfermedad, pero no estará al nivel de dar una solución.

Consideramos el conjunto de actividades que desarrolla el estudiante, fuera del ámbito universitario, en el contexto social, en que una vez egresado se ha de desenvolver; cumple una doble función: transformar la realidad donde actúa y se transforma a sí mismo, por lo que la práctica docencia-servicio es una práctica transformadora.175

Lo señalado en el Foro de la Universidad Central de Venezuela,176 como premisas a lograr en los planes de estudios a partir del Movimiento de Renovación Académica de 1969 están contempladas en el Plan de Estudios elaborado por la Facultad de Estomatología de La Habana, éstas premisas, son:

    1. Ingreso temprano a las actividades comunitarias y clínicas.
    2. Cursos basados en la integración de los conocimientos.
    3. Capacitación del alumno para el estudio independiente.
    4. Incorporación de las áreas de salud pública y ciencias de la conducta.
    5. Triple enfoque para el estudio de los problemas de salud: preventivo, curativo y epidemiológico.
    6. Interpretación de las experiencias extramurales.
    7. Orientación de los últimos períodos hacia la semiprofesionalización, y como apertura hacia la especialización.
    8. Énfasis en la formación independiente.
    9. Evaluación en función del logro de los objetivos y no de la mera promoción.

En 1990 se organizó una jornada científica en la facultad, en conmemoración del Noventa Aniversario de la Fundación de la Escuela de Cirugía Dental, en la Universidad de La Habana. Desde hacía muchos años no se celebraba este importante día del fechario histórico de la estomatología cubana. A partir de este año lo hemos recordado de una forma u otra, y no lo hemos dejado pasar inadvertido.

El derrumbe del campo socialista, con el cual Cuba tenía el mayor intercambio comercial, con precios preferenciales, afectó severamente la economía de Cuba y la disponibilidad de adquisición de instrumental, materiales y equipos odontológicos, lo cual casi llegó a cero; afectó severamente la prestación de servicios en la facultad. Hubo que tomar las medidas necesarias para garantizar el mínimo de actividades de la docencia de pregrado y posgrado, con las cuales el estudiante alcanzaba el desarrollo de sus habilidades. Por otro lado, recordemos la presencia del bloqueo norteamericano contra Cuba, que nos venía afectando desde hacía decenas de años, si tenemos en cuenta que las mayores inversiones en estomatología eran en el mundo de las monedas duras o convertibles.

En 1993, en conmemoración del aniversario de la facultad, se realizó una jornada científica, en la que:

En un acto solemne celebrado en el Aula Magna de la Universidad de La Habana se le otorgó el título de Profesor de Mérito a los prestigiosos profesores, doctores: Julio Santana Garay y Wenceslao Martínez García. Otros Profesores de Mérito nombrados anteriormente fueron: Ismael Clark y Mascaró, Luis Álvarez Valls y Francisco Fernández Soler.

Se realizó un acto informal con los profesores y trabajadores jubilados de la facultad, siendo atendidos por la dirección de la facultad, como decano Félix A. Companioni y un grupo numeroso de estudiantes.

Se hizo un reconocimiento a los compañeros que llevaban 30 o más años, trabajando en la facultad y al personal que en los últimos 5 años habían tenido una magnífica disciplina laboral.

En la sección de trabajos científicos, se presentaron temas libres, mesas clínicas y carteles.

Antes de concluir los aspectos relacionados con la formación de profesionales universitarios debemos destacar la labor de la Facultad de La Habana en la formación de recursos humanos para países amigos del tercer mundo, como una prueba más de la solidaridad del pueblo cubano. La formación de este personal también se ha realizado en las demás facultades de estomatología del país, y en otros centros universitarios.

Algunos estomatólogos formados proceden de países con buenas condiciones de desarrollo económico, y su ingreso a nuestra facultad ha sido debido a acuerdos con organizaciones o partidos amigos. Las mayores cifras de estudiantes corresponden con países árabes, de América Latina y del África negra.

Relación por países de personal formado solidariamente sin costo alguno para el estudiante:

Belice 1 Angola 1
Bolivia 2 Burundi 2
Colombia 3 Dominica 2
Corea del Norte 6 España 5
República del Congo 13 Ghana 1
Chile 16 Guinea 22
Cabo Verde 1 Guinea Ecuatorial 1
Haití 1 Guinea Bissau 1
Granada 2 Etiopía 6
Israel 1 Guyana 7
Jordania 1 Mozambique 6
Jamaica 12 Mali 1
Leshoto 4 Mongolia 5
Líbano 5 Malgache 1
Laos 2 Namibia 3
Isla Antigua 1 Omán 1
Perú 3 Nigeria 1
Palestina 17 Sri Lanka 2
Panamá 3 Seicheles 1
Sierra Leona 2 Santa Lucía 3
Sao Tomé 3 Siria 7
San Vicente 2 Tanzania 1
República Saharaui 3 Zimbawe 3
República de Yemen 5 Uruguay 1
Unión Soviética 5 Estados Unidos 2

Formación de personal auxiliar

Un aspecto interesante que estimamos debe ser abordado en la historia de la docencia estomatológica es la formación del personal auxiliar en la profesión.

En 1905 se considera que se formó la primera higienista dental del mundo. El doctor Alfred C. Fones (1869-1938) de Bridgeport, Connecticut, mientras asistía a un congreso de la Northeastern Dental Society, en 1899 escuchó una clase del doctor DD Smith de Filadelfia, sobre población bucal periódica, impresionado, usó las técnicas de Smith. En 1905 enseñó a su ayudante a realizar trabajos profilácticos para los niños en su consultorio, así ésta se convirtió en la primera higienista dental del mundo.

En 1913 el doctor Fones estableció los estudios organizados para la formación de higienistas dentales

En Cuba, tan temprano como antes del año 1937, existían profesionales interesados en la formación del personal auxiliar o paradental; mientras la gran mayoría creían ver un competidor en su ejercicio profesional, catalogada como profesión liberal, y se oponían a cualquier proposición en sentido de la formación de algún tipo de persona.

El profesor Ismael Clark y Máscaró, el 15 de diciembre de 1937 solicita de las autoridades universitarias la autorización para la creación de una escuela de higienistas (asistentes dentales), anexo a la Facultad de Odontología; ya el profesor tenía confeccionada una reglamentación y un plan de estudios para estas higienistas; pero todo quedó en la idea proyectada, pues no fue aceptada esta proposición. Los alegatos para la creación de esta escuela se encuentran en el expediente 6493 del 20 de diciembre de 1937 en la Universidad de La Habana; sin embargo, en medicina estaban aprobadas las escuelas de optometristas y las agregadas de enfermería y comadronas.

En 1957 se publicó La Asistente Dental, de Méndez Ribas, que contiene el programa de formación de la asistente dental; al final del texto presenta un breve glosario donde se esclarecen los conceptos básicos;176 más tarde se publicó La Asistente Dental, de Brauer y Richardson,177 donde se señala que el año 1960 comenzó a ser época la asistente dental, al establecerse por la Asociación Dental Americana, formalmente los requerimientos para proveer la certificación de dicha profesión.

El nombre de Julliette A. Southan llamó la atención y apreciación de todos los dentistas y asistentas dentales; ella en 1924 fue la inspiración y dirigente de la American Dental Assistant Society, en Dallas, Texas.

El programa de formación de la asistente dental en 1939 se impartía en 104 horas, pero en 1953 era de más o menos 1000 horas. En 1958 se había propagado el uso de personal auxiliar por los cirujanos dentistas de Estados Unidos, pues el 81,8 % utilizaban algún tipo de personal auxiliar.

En 1968 el Manual de la Asistenta Dental de Hervieu178 señala que bajo el mismo título de asistenta dental se hallan reunidos funciones efectivas muy diversas, que exigen una formación básica y conocimientos; en verdad muy dispares, según la función que se atribuya a la asistenta en el gabinete dental. La autora, señorita Hervieu, es enfermera diplomada del estado (Francia). En la formación de la asistenta dental se pueden ver 3 etapas progresivas de calificación:

1er. Tipo. Asistenta que responde al teléfono, dispone el horario, abre la puerta o cierra el gabinete, limpia los instrumentos y revela radiografías. No requiere formación básica, es una camarera especializada.

2do. Tipo. Además de las funciones anteriores, conoce los instrumentos por su nombre, los clasifica, conoce la técnica de preparación de algunos cementos y resinas; ordena y redacta historias clínicas y transcribe indicaciones.

3er. tipo. Además de hacer las funciones anteriores, realiza asistencia operatoria; prepara y entrega instrumental sin recibir órdenes y prepara materiales. Este personal requiere de conocimientos más amplios.

En Inglaterra Golbier y Copley, publicaron Handbook for Dental Surgery Assistans.179 En 1946 el Servicio Nacional de Salud establece la obligatoriedad de atención de los niños escolares y de embarazadas; la asistenta en cirugía dental o recepcionista es responsable de llevar el registro y el control de pagos.

El equipo dental está formado por: educadores de la salud, higienistas y auxiliar dental, que trabajan bajo la orientación del dentista.

La recepcionista o secretaria dental trabaja en salas de esperas, colabora en la práctica de las escuelas clínicas, práctica industrial, fuerzas armadas y hospitales, y releva al dentista de trabajo rutinario.

Educadora de la Salud. Son mujeres empleadas a tiempo completo, tiene conocimientos generalmente de higienista dental, asistenta dental de cirugía o auxiliar dental.

Higienista dental. Realiza el pulimento de los dientes anteriores, brinda educación para la salud, y hace aplicación tópica de fluoruros y otras sustancias profilácticas (función preventiva).

Técnicos. Comprende los llamados mecánicos dentales; realizan los trabajos de laboratorio de prótesis y parte de los de ortodoncia.

Asistenta de Cirugía Dental. Realiza el ordenamiento del instrumental; preparación pre y posoperatoria del paciente; preparación y esterilización del instrumental, ayuda durante la intervención del dentista: en las obturaciones, en la anestesia, realiza informes radiográficos; manejo de medicamentos; supervisa la limpieza en todo el ambiente, lleva registro de los pacientes, atiende correspondencia y puede realizar el cobro de los trabajos.

Levison180 en su libro para la enfermera dental señala las diferencias ocupacionales entre las diferentes actividades auxiliares del dentista o paradentales, dice: Higienista Dental. Pulido o alisamiento de los dientes, aplicación de fluoruros, aplicación de sellantes de fisuras y educación para la salud.

Terapista Dental. Pulido o alisamiento de los dientes, aplicación de fluoruros, aplicación de sellantes de fisuras, educación para la salud dental, obturaciones sencillas y extracciones de dientes deciduales bajo anestesia infiltrativa.

Técnico Dental. Construye dentaduras, coronas, aparatos ortodóncicos y cumple las prescripciones en el laboratorio orientadas por el dentista. La formación de este personal se realiza en una escuela u hospital dental, es de 3 años y en un laboratorio dental es de 5 años.

Asistenta Dental en Cirugía. Preparación pre y posoperatoria del paciente, lleva el control de la oficina, generalmente es la primera persona que ve al paciente. Debe reunir por lo tanto buenas cualidades para establecer la relación con el paciente, como son la presencia, la forma de hablar, educación formal y puntualidad. El tiempo de estudios es de 1 a 2 años en escuelas dentales o en otros tipos de instalaciones.

Para la Federación Dental Internacional, el personal dental auxiliar "es un auxiliar odontológico, que no es odontólogo, que ayuda a este último, proporcionando servicios de apoyo o procedimientos odontológicos limitados, que no requieren la educación, la habilidad y formación extensiva de un odontólogo altamente capacitado". Esos procedimientos son prescripto por la ley. El personal auxiliar puede incluir: asistentes, enfermeras dentales, educadores en salud dental, higienistas, terapistas escolares, asistentes con funciones expandidas y muchas otras clasificaciones.182

En Cuba el profesor Felipe López Campos constituye el centro de las ideas promotoras en la formación de personal auxiliar; en su libro La Asistente Dental,183 señala que las asistentes dentales se empezaron a formar en el año 1961, con grandes dificultades, por la falta de experiencia en primer lugar y la falta de libros de textos que ayudaran en esta noble tarea de formar dicho personal, y a la vez, lograr que éste fuera capaz de transformar favorablemente un medio inadecuado y poco productivo. Además debía prepararse para en el futuro enfrentar nuevas tareas con el desarrollo de la asistencia estomatológica en el país. Continúa diciendo: paralelamente al desarrollo de la cultura de nuestra población -al tener acceso al estudio los niños, jóvenes y adultos- surgen nuevas necesidades en la formación de profesionales y técnicos de la medicina, con concepciones actualizadas en la construcción de una nueva sociedad; los que estarán encargados de llevar la salud a todo el pueblo sin excepciones. Es por este motivo que surge la asistente dental.

A medida que los cursos para la formación de las asistentas dentales fueron mejorando las condiciones y, a la vez, aumentaron las necesidades de este personal en los servicios, aunque parezca una contradicción, cuando las asistentes dentales comenzaron a trabajar junto con los estomatólogos- que al principio no sentían la necesidad de un auxiliar por haber trabajado siempre solos- estos comprendieron, en la práctica diaria, las múltiples labores que aquellas podían desempeñar. De esta manera su trabajo fue estimado en su justo valor hasta el punto de considerárseles hoy imprescindibles en todas las clínicas organizadas.

Cuando se inició la formación de este recurso humano, la exigencia de escolaridad fue de sexto grado, y los cursos tenían una duración de 6 meses; el plan de estudios tenía 715 horas totales, como se puede apreciar a continuación:

Plan de estudios para asistentes dentales 1961

Asignatura

Total de horas

Horasprácticas

Horas teóricas

 

Conceptos básicos

40

10

30

 

Microbiología 20 5 15  
Esterilización 20 10 10  
Estomatología        
Sanitaria 20 10 10  
Farmacología 20 10 10  
Patología 15 - 15  
Operatoria y Endodoncia 60 40 20  
Periodoncia 20 10 10  
Exodoncia 60 40 20  
Estomatología Infantil 20 5 15  
Ortodoncia 20 10 10  
Prótesis 40 20 20  
Práctica de terreno 320 300 20  
Total 215 505 210  

Con el incremento cultural de la población, posteriormente, la exigencia escolar fue elevada a noveno grado y el tiempo de duración del curso fue incrementado de 6 a 12 meses. Más adelante se modificó el nombre de Asistente Dental por el de Técnico en Asistencia Dental, equiparándose con un técnico de nivel medio de la salud, para este nivel se exige el doce grado o nivel de bachillerato, estudios de preuniversitario terminados.

Las principales funciones de la asistente dental son las siguientes en nuestro país:

    1. Será responsable de la preparación del área de trabajo antes de iniciar las actividades del centro, supervisando la limpieza; realiza la limpieza de los equipos y aparatos de uso estomatológico; mantendrá la higiene y lubricación de dichos equipos, reportando al responsable del centro todas las deficiencias que no estén a su alcance resolver.
    2. Será responsable de la perfecta y continuada limpieza y esterilización de todo el instrumental en uso, así como de recoger, revisar y guardar al terminar cada sesión de trabajo.
    3. Ordenará y distribuirá las historias clínicas de los pacientes citados, pasarlos al gabinete y colocarlos en el sillón dental.
    4. Auxiliará al estomatólogo en todo lo necesario para que éste pueda cumplir su labor y especialmente en los aspectos siguientes:

Suministrar el instrumental que se le solicite.

Anotará en la historia clínica los datos dados por el estomatólogo.

Prepara medicamentos y materiales.

Contribuirá a confeccionar los datos estadísticos diarios y mensuales.

Realizará exposiciones radiográficas, revelándolas y archivándolas posteriormente.

Controlará la existencia de instrumental y su necesidad.

Realizará actividades de educación sanitaria y prevención que se le asigne.

Facilitará al estomatólogo el instrumental necesario en los tratamientos a realizar ( trabajo a 4 manos).

Cumplirá el horario de trabajo para el cual ha sido contratada.

Asistirá a las reuniones administrativas y científicas que se le señalen.

En el primer curso de asistentes dentales, las matriculadas fueron 48, hoy se forman en todas las provincias del país y constituye un personal de inestimable valor para el trabajo social del equipo de salud en estomatología.

Es interesante que dada las posibilidades de superación que ofrece el estado a la población, muchas asistentes dentales fueron progresando dentro de la profesión hasta ser graduadas universitarias, con magníficos resultados en su quehacer profesional.

Formación de los técnicos clínicos medios. La formación de este personal fue una consecuencia en primer lugar de la estampida de los profesionales, engatusados por los ofrecimientos que le ofrecían en el "norte revuelto y brutal" que nos desprecia, con el interés de dejar al país sin profesionales; la mayoría de los que abandonaron el país marcharon hacia los Estados Unidos; por otro lado estaba la necesidad de brindar una cobertura asistencial a la población.183

La necesidad de formar este personal fue muy debatida, pues aceptar que podía realizar determinados trabajos asistenciales en la boca del paciente, se veía como una intromisión, en un campo monopolizado por el dentista.

La formación del técnico clínico se inicio en el año 1968, con una matrícula de 240 alumnas en la Ciudad de La Habana y 100 en Santiago de Cuba. Los cursos estaban limitados al sexo femenino.

Las funciones a desempeñar por estos técnicos estaban relacionadas con una parte de los llamados servicios básicos, realizaban extracciones de dientes normalmente implantados y operatoria dental: obturaciones, aplicaciones de sellantes de fosas y fisuras, aplicación tópica de flúor, actividades de educación para la salud, profilaxis; ellas debían trabajar bajo la supervisión de un estomatólogo.

El requisito de nivel cultural inicial fue de noveno grado, años después se tomó la medida de que los ingresados al curso a la par de vencer los estudios técnicos, realizaban el nivel de bachillerato o preuniversitario. Cuando el número de graduados de bachilleres fue elevado, éste fue el nivel de ingreso que se exigió para poder matricular en el curso de los técnicos clínicos.

Años después con el incremento del número de estomatólogos graduados, se dio por terminada la formación de los técnicos clínicos, y con el cambio de modelo de atención integral en estomatología, vinculando al estomatólogo con los consultorios del médico de familia, este personal no estaba capacitado para cumplir estas funciones; por lo que se creó un plan de formación universitario, para hacer de ellas estomatólogas, a las que reunieran los requisitos académicos exigidos y los que no realizaran estos estudios debían dedicarse a las tareas de promoción y prevención de salud en estomatología.

Mecánicos Dentales. Este personal auxiliar es el más antiguo asociado al trabajo de los cirujanos dentistas; con este nombre se le reconoce en la mayoría de los lugares del mundo. En otras ocasiones cuando se habla de los técnicos dentales, es sinónimo de que nos estamos refiriendo a este personal y de forma similar, algo más refinado cuando se menciona a los odontotécnicos. Aunque esto es así y así ha sido, no es menos cierto el temor de los dentistas, de que los mecánicos dentales se extiendan sobre el área de trabajo intrabucal, como se recoge en la historia del intrusismo profesional. Esta situación como veremos más adelante hizo que no se aceptara en el caso de Cuba la constitución de una escuela para la formación de tan imprescindible personal paradental.

En 1949 cuando se constituye la Asociación de Mecánicos Dentales, del país, precisamente uno de sus objetivos principales era que se creara una escuela de mecánicos dentales agregada a la Facultad de Odontología, siendo el paradigma de sus dirigentes, la Escuela de Optometristas agregada a la Facultad de Medicina. En este propósito la facultad no estuvo reacia a que esto se cumpliera y es así que en 1950, en la facultad se comenzaron a realizar gestiones, para hacer realidad una escuela de mecánicos dentales, idea que ya se estaba gestando desde hacía algún tiempo; pero que fue estéril el trabajo realizado.

En 1951 Osborne184 hace una edición de su libro para los mecánicos dentales, había tenido una buena aceptación.

En 1953 el doctor Filiberto Rodríguez publicó un trabajo ecléctico, relativo a los factores favorables y contrarios a la creación de la Escuela de Mecánicos Dentales, anexa a la Facultad de Odontología -no se puede quedar bien con el Dios y con el Diablo.

El 14 de noviembre de 1954, en la Junta General Extraordinaria del Colegio Estomatológico de Holguín se propuso la creación de una escuela de mecánicos dentales, en la Universidad José Martí de Holguín (sic); el primer peticionario para oponerse a esta idea fue el doctor Galbis; en este sentido también hablaron los doctores: Jorge Elósegui, Enrique Leal, Juan Poveda, Delia Ferreira, Delia Poveda y Diego García; estos consideraban que sí era difícil combatir el intrusismo, cuando estos señores intrusos tuvieran un título de mecánico serían más difíciles de combatir. En favor de la creación de la escuela de mecánicos dentales se expresaron los doctores: Manuel Álvarez González Longoria, Antonio Necuzé, Pedro Poveda, Rodrigo Rojo y Rodolfo Soto. El resultado final de la votación fue de 16 votos en contra y 11 votos a favor; en este debate se encontraban los profesionales que luego serían profesores de Operatoria Dental, en la Escuela de Estomatología de La Habana; Jorge Elósegui Gelots y Manuel Álvarez González Longoria.

Más adelante, el 23 de junio de 1956, en la xviii Asamblea Nacional Extraordinaria del Colegio Estomatológico Nacional se toma el acuerdo de extender hago constar para los individuos que trabajan como mecánicos dentales para los dentistas y que el Colegio Estomatológico Nacional debe tener la relación completa de todos los intrusos del país; debido a que cuando estos son denunciados, se trasladan de un lugar a otro donde no lo conocen. Sobre el mecánico dental en los diferentes aspectos en que son tratados, es consustancial que se discuta sobre su función en el intrusismo profesional.

Debido a una comunicación de la Sociedad de los Mecánicos Dentales con vistas a que se abriera una escuela de mecánicos dentales, se crea una comisión especial por el Colegio Estomatológico Nacional, la cual envía una circular el 14 de septiembre de 1956 a todas las filiales para recoger criterios. La primera filial en responder fue la de Cienfuegos, el 13 de octubre, señalando que estaba de acuerdo con la creación de la escuela de mecánicos dentales. La de Guanajay señaló, que su creación era funesta para "nuestra clase"; de igual forma se proyectó la filial de Artemisa. En Holguín , en la reunión del 4 de noviembre, la mayoría de los presentes estuvieron de acuerdo con la creación de la escuela, pero no se pudo someter a votación por falta de quorum. Al final, el acuerdo definitivo fue de 14 votos en contra y 9 a favor de la escuela.

La Comisión de Mecánicos Dentales, designada por el Colegio Estomatológico Nacional, en reunión del 10 de abril de 1957185 rinde informe, el cual dice:

Comisión Especial (Mecánicos Dentales). Informe.

La Comisión entiende: El problema del mecánico dental se resolvería creando la escuela para mecánicos, anexa a la Facultad de Odontología de la Universidad de La Habana, basándonos en las siguientes razones:

Existen los mecánicos dentales.

Este es un hecho indiscutible, siendo muy contado los dentistas que hagan totalmente sus trabajos de prótesis.

La importancia de esta labor.

Aunque conocida como mecánico dental, en realidad no es sola mecánica esta labor, teniendo una gran parte de estética, así como de científica por las muchas ramas de saber que son aplicadas a estos trabajos.

Dificultades del estado actual de cosas.

Se aprende la mecánica sin planes de estudios, ni textos, como un oficio cualquiera sin base científica alguna.

Al surgir en esta forma el mecánico, les resulta dificultoso organizarse, de modo que puedan rendir el trabajo a la altura de los requerimientos técnicos de la odontología moderna.

De acuerdo con las leyes actuales, no pueden ni siquiera ser dueños de los instrumentos, pues no pueden, aunque quieran, mantenerse dentro de la ley.

Por lo tanto, al no existir una regulación para el ejercicio de sus labores como mecánicos, pueden tomar estos caminos: fuera de la ley abiertamente, realizando verdadera labor de intrusismo, o pueden tratar también ellos por su parte -como bien sabemos que ya lo han intentado- lograr una legislación que los proteja de esta arbitrariedad, cosa que pudieran lograr y, entonces, se organizarían sin contar para nada con nuestra anuencia, lo cual pudiera lastimar nuestros intereses clasistas.

Se alega por algunos que la creación de la escuela traería ciertas dificultades, como:

  1. La plétora de mecánicos.
  2. El mal uso que pudieran hacer de sus títulos o diplomas de capacidad los mecánicos graduados.
  3. El sostenimiento de dicha escuela.

Medios para obviar estas posibles dificultades.

La plétora de mecánicos se resolvería limitando la matrícula del mismo modo que se hace en nuestra facultad y haciendo un cálculo aproximado de modo que el número de estudiantes para mecánicos dentales sea proporcional al de estudiantes de odontología.

También se ha hablado del mal uso que puedan hacer de sus títulos los mecánicos dentales, pero sería cuestión de apreciación; pues del mismo modo que a ningún dentista se le ocurriría poner una consulta médica, colgando simplemente su título de dentista; ningún graduado con los sacrificios y desvelos que cualquier carrera cuesta y con la debida consideración que sus derechos le hacen merecer, puede olvidar sus deberes, lo cual podría hacerle invalidar su título y entonces no podría ejercer, y no como sucede ahora, en que al no tener nada que perder, el riesgo que corren al intrusiar es menor. Además, más bien al estar ellos debidamente colegiados se ocuparían tanto de perseguir a los que ejerzan la mecánica sin título, como a los intrusos dentistas, también se lo quitan a ellos, pues sería lógico que los dentistas mandaran sus trabajos a los mecánicos graduados y así unirían a los mecánicos y dentistas en un esfuerzo común por erradicar el intrusismo. Desde luego que para ser admitidos en la escuela se exigirían ciertos requisitos como: no tener antecedentes penales y no ser reconocido como intruso.

El sostenimiento de dicha escuela sería asunto a resolver de distintas maneras, que un estudio posterior debe decidir. Además, todas estas dificultades no han sido óbice para que se hayan organizado distintas clases como los optometristas, prácticos de farmacia, enfermeros, etc., reconociéndoles el debido respeto de las distintas profesiones a las cuales, con el beneplácito general sirven.

Del mismo modo podrían organizarse los técnicos dentales sin lesionar a los dentistas, muy por el contrario, beneficiándolos en cuanto al perfeccionamiento técnico de su especialidad, así como de otros aspectos clasistas, como la erradicación del intrusismo profesional, etc.

Llegada a las anteriores conclusiones quedan expresadas según acuerdos textuales, se dio por terminada la reunión, acordándose copiarlas para remitir al presidente del Colegio Estomatológico Nacional e informar a la Junta Ejecutiva en fecha oportuna.

De todo lo cual doy fe, suscribiendo la presente acta con el visto bueno del presidente, que conjuntamente suscribe la presente.

La Habana, 10 de abril de 1957.

Dr. Jesús Lastra Dr. Vicente Alfonso

Presidente Secretario

No obstante los criterios negativos en contra de la creación de una escuela de mecánicos dentales, los elementos a su favor se van sumando, y lo van considerando como una necesidad dentro de la profesión.

Tendría que llegar la Revolución, con la eliminación de la consulta privada y con ello el temor a la competencia, al intrusismo, para que en 1972 se creara la Escuela de Técnicos en Prótesis Estomatológica.

Previo a la creación de la Escuela de Técnicos en Prótesis Estomatológica, los mecánicos dentales existentes habían sido sometidos a un proceso de evaluación y fueron divididos en 3 categorías: A, B y C, y a cada nivel le correspondía una escala salarial, la más elevada era la del mecánico A.

El tiempo de formación o de estudios para titularse Técnico en Prótesis Estomatológica, es de 3 años y el nivel de escolaridad exigido es de doce grados o equivalente al graduado de bachillerato. Después de graduados algunos de estos técnicos se dedicaron a trabajar en los laboratorios de ortodoncia y en prótesis maxilo facial o somatoprótesis. De esta última, nuestra facultad cuenta con un servicio, donde se realizan diversos tipos de prótesis, como narices, ojos, orejas, obturadores palatinos, etc., que dan una apariencia aceptable a estas personas que generalmente quedan con secuelas de operaciones de tumores malignos o de accidentes.

Sistema de residencia

Previo, al año 1959, en el país existían cirujanos dentistas dedicados a diferentes aspectos de la profesión estomatológica, en la que eran reconocidos gozando muchos de ellos de gran prestigio nacional e internacional como en la: cirugía bucal, odontología infantil, endodoncia, etc.; pero no existía un plan de formación ajustado a un régimen de estudios.

El 2 de noviembre de 1962, el Hospital "Freyre de Andrade" Emergencia, situado en la Avenida de Carlos iii, se constituye el Instituto Nacional de Cirugía y Anestesiología. En este centro se inicia la preparación de los primeros cirujanos maxilofaciales, donde tiene un papel destacado el profesor Wenceslao Martínez García, quien por su destacada trayectoria científica y docente le sería otorgada la categoría de Profesor de Mérito de la Facultad de Estomatología de La Habana; posteriormente este centro hospitalario volvió a sus funciones iniciales.

Más tarde se creó el Instituto Nacional de Perfeccionamiento Estomatológico, conocido por sus siglas el INPE, centro dedicado a la superación de los profesionales y formación de especialistas.

En 1968 se estableció con carácter permanente, las residencias para las especializaciones de ortodoncia, periodoncia y prótesis dental y cursos de 6 meses de superación en cirugía bucal y endodoncia. Al siguiente año, el 14 de octubre de 1969, por resolución ministerial número 209, quedan definidas las 4 especialidades estomatológicas clínicas: cirugía maxilo facial, ortodoncia, prótesis dental y periodoncia. Las residencias tenían una duración de 2 años, posteriormente el tiempo de formación se extendió a 3 años. Los docentes de las especialidades organizaron los programas en su contenido y actividades, así como el sistema de evaluación. Los especialistas se preparan para 4 grandes funciones bien definidas: asistencia, docencia, administración e investigación. Esta última función se logra a través de la ejecución de una investigación, para lo cual tiene que confeccionar un protocolo de investigación y el informe final de la investigación en forma de una tesis, es el trabajo de terminación de la residencia, que debe defender ante un tribunal. Además en su formación recibe cursos de Metodología Científica, Bioestadística, Informática y Computación.

La formación de los especialistas se inició en la Ciudad de La Habana y posteriormente en Santiago de Cuba; de manera progresiva se fue extendiendo a todas las provincias.

Los estomatólogos, también pueden aspirar a ser especialistas en otras ramas como en Administración de Salud Pública y Bioestadística. En las ciencias básicas se forman especialistas a partir de médicos y estomatólogos con los mismos planes de estudios, como en Anatomía Humana, Histología, Embriología, Fisiología, Bioquímica, Inmunología y Farmacología; estas residencias tienen una duración de 4 años.

En los años 80 un grupo de profesores de la facultad trabajaron en un proyecto para la creación de la especialidad de estomatología infantil, la cual no tuvo aprobación ministerial.

La última residencia aprobada fue Estomatología General Integral. El programa de la especialidad fue confeccionado por una comisión designada por el Ministerio de Salud Pública, con representación del viceministerio que atiende la docencia y profesores de la facultad, los miembros de la comisión fueron los doctores: Felix A Companioni (presidente), Gladys González González, Mirta Elena Montero, Gloria Marín Manso, Violeta Chiuc Navarro, Martha Martínez, Aurelia Rodríguez Lucas, Nadia Hernández Gutiérrez, Amado Rodríguez Calzadilla y Humberto Sarracén Pérez. El plan de estudios se estableció por módulos, con una extensión de 3 años.

La residencia se inició de forma experimental en las facultades de La Habana y Santiago de Cuba; para el próximo año se extenderá a Las Villas y Camagüey. Para el año 2000, de acuerdo con la programación se extenderá el plan de formación a todas las provincias.

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